miércoles, 22 de septiembre de 2021

AMLO: Una propuesta que genera demasiadas suspicacias

 

Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador
en la cumbre de la CELAC.


Por Jorge Capelán y Stephen Sefton.

Finalmente, la VI cumbre de la CELAC tuvo lugar el 18 de septiembre en México con una serie de acuerdos en torno a temas como el espacio ultraterrestre, un plan de autosuficiencia sanitaria para hacerle frente a la pandemia y tomas de posición comunes en torno a una serie de temas entre los que destaca el rechazo a las medidas coercitivas y unilaterales, especialmente el bloqueo estadounidense a Cuba, aunque también por extensión, a las medidas de EE. UU. dirigidas contra Nicaragua y Venezuela.

Todo esto, obviamente, es positivo. Sin embargo, es muy importante reflexionar sobre los retos que a futuro se plantean al organismo regional en un contexto en el que se alzan las voces demandando una integración latinoamericana y caribeña que ponga fin al instrumento neocolonial que es la OEA y también en un contexto en el que la hegemonía estadounidense se debilita a pasos acelerados ante el surgimiento de China y de un nuevo orden mundial multipolar.

Pensamos que es imposible para el Abya Yala alcanzar la prosperidad bajo la sombra de un imperio estadounidense que, en lo político, basa su accionar en principios como el Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe mientras que en lo económico se guía por el principio, no de la prosperidad mutua (mucho menos el de la solidaridad y la complementariedad, como decimos en el ALBA), sino por el del saqueo y la obligación del resto del mundo de financiar su ingente deuda y sus constantes guerras.

En este sentido, creemos que es importante examinar algunas de las ideas planteadas por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en su discurso de bienvenida a los mandatarios que asistieron a la Cumbre. Sus palabras suscitan la sospecha de que el gobierno de Estados Unidos intenta cooptar a México para revivir bajo otra forma el Área de Libre Comercio de las Américas a la vez que trata de reemplazar a la desprestigiada y corrupta OEA. Es un temor legítimo dada la relación de México con Estados Unidos y Canadá con el nuevo formato de Tratado de Libre Comercio de América del Norte ahora denominado por Estados Unidos el Acuerdo Estados Unidos-Canadá-México.

Entendemos perfectamente que una propuesta lanzada en el seno de la CELAC debe contemplar consensos entre países que tienen profundas diferencias políticas. No esperamos que las propuestas que se lancen sean arengas revolucionarias carentes de arraigo político real, pero por otro lado creemos que es contraproducente caer en la obsecuencia ante el imperio. Si hay algo parecido a un consenso en la CELAC, o por lo menos a una opinión mayoritaria, es en que es ampliamente positivo para nuestra región el comerciar con China y Rusia, y en general el aprovechar todas las oportunidades que presenten para nuestros países las actuales tendencias hacia la multipolaridad. Acuerdos con Estados Unidos pueden y deben haber, pero difícilmente podrán eclipsar la importancia que para nuestros países representa el aprovechar las oportunidades arriba mencionadas.

Creemos que el planteamiento del Presidente López Obrador abre las puertas a la imposición de un acuerdo muy diferente de la visión de Fidel y de Chávez. La visión que se desprende del discurso del mandatario mexicano podría no solo mantener, sino profundizar las relaciones de dominación neocolonial a las que estamos sujetos en nuestra región. AMLO es un socialdemócrata y el instinto histórico de esa corriente política casi siempre en momentos clave ha derivado en acciones contrarias a los intereses de la mayorías empobrecidas. Entonces, si de plantear alternativas se trata, creemos que es imprescindible considerar las posibles trampas tras formulaciones que superficialmente puedan parecer inocuas o incluso benéficas para nuestros pueblos.

De entrada dijo López Obrador en su discurso que "la CELAC, en estos tiempos, puede convertirse en el principal instrumento para consolidar las relaciones entre nuestros países de América Latina y el Caribe, y alcanzar el ideal de una integración económica con Estados Unidos y Canadá en un marco de respeto a nuestras soberanías; es decir, construir en el continente americano algo parecido a lo que fue la Comunidad Económica que dio origen a la actual Unión Europea."

¿Integración con Estados Unidos y Canadá con respeto a nuestras soberanías? Es extraño escuchar a un presidente supuestamente heredero de la tradición política y social que hace apenas 20 años libró una heroica batalla contra el ALCA ahora soñar con una "integración económica" con los Estados Unidos y el Canadá de hoy en día. ¿Algo parecido a lo que dio origen a la UE? De hecho, los orígenes de la Unión Européa a inicios de la Guerra Fría son los de un proyecto imperialista y anticomunista dominado y dirigido por Estados Unidos, con una Alemania bajo ocupación militar y una Francia imperial luchando desesperadamente en Vietnam y Argelia para mantener su poder global. ¿Acaso se nos ha olvidado la OTAN? ¿Se nos ha olvidado la Operación Gladio? Además, en lo material, es un dato de la realidad que la Comunidad Económica Europea desde que se fundó en 1957 hasta la actual Unión Europea, no ha representado otra cosa que un proceso constante de financierización de la economía y de pérdida de peso del sector productivo.

Obviamente, la UE es una unión conformada con países muy ricos, pero no es un ejemplo como instrumento de desarrollo, ya que la gran mayoría de esos países alcanzó su desarrollo mucho antes de la fundación de ese bloque. Además, la original Unión del Carbón y del Acero que desembocó en la fundación de la UE, fue entre dos países fuertes y de similar peso: Francia y Alemania. En la práctica, el proceso de desarrollo Unión Europea ha sido profundamente antidemocrático, por medio de una serie de tratados como los de Maastricht, Niza y Lisboa, diseñados a puertas cerradas por las elites corporativas europeas e impuestos por medio de un proceso de “sí o sí”. ¿Integración económica supeditados a un Banco Central como el europeo, cuya directiva mantiene en secreto las actas de sus reuniones durante 15 años para que los pueblos no conozcan qué es lo que verdaderamente se discute? No debería sorprendernos entonces que una "Comunidad Económica" como la que plantea AMLO, en su versión “americana” se parezca mucho más a una sociedad entre dos tiburones (EE. UU. y Canadá) y un grupo de focas. Las alianzas entre predadores y sus presas siempre han terminado mal para las segundas.

Profundizaremos sobre estas cuestiones más adelante, por ahora sigamos con el discurso de AMLO.

Dijo AMLO que "este ideal puede convertirse en realidad si pensamos y acordamos sobre tres cuestiones básicas: la no intervención y la autodeterminación de los pueblos; la cooperación para el desarrollo y la ayuda mutua para combatir la desigualdad y la discriminación", y propuso compromisos concretos para garantizar la no-injerencia entre los Estados miembros de la CELAC, una propuesta con la que por cierto, no podríamos estar más de acuerdo. Sin embargo, en el siguiente párrafo propuso "que las controversias sobre democracia y derechos humanos se diriman a petición de las partes en instancias verdaderamente neutrales creadas por los países de América y que la última palabra la tengan las agencias especializadas de la Organización de las Naciones Unidas". ¿Las agencias especializadas en derechos humanos de la ONU?

Recordamos solamente algunos de los tristes fracasos de la ONU en perjuicio de los pueblos del mundo. Solo para mencionar los casos más evidentes, la criminal falta de cumplimiento del deber de la ONU de proteger al pueblo palestino de las políticas genocidas del estado de Israel; la asesina ocupación militar de Haiti por tropas de la ONU y la desastrosa infección de la población local con cólera por esas mismas tropas; la incapacidad de la misión de la ONU en el Congo para cumplir con la tarea de proteger la población en el este de ese país y el abuso del mandato de la ONU que permitió a la OTAN a destruir Libia.

Lo mismo aplica en el caso de la corrupción y cooptación indebida de organizaciones asociadas a la ONU como la Organización para la Prohibición de Armas Químicas; el Organismo Internacional de Energía Atómica o la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos. Para América Latina y el Caribe, acabar con la OEA es solamente uno de los pasos esenciales para alcanzar una institucionalidad internacional con una verdadera integridad moral. Una profunda reforma de la ONU y sus organizaciones asociadas también es una necesidad absolutamente fundamental. Es preocupante que las palabras del discurso de AMLO no reflejen esta realidad.

En lo económico, AMLO propuso que los países de la CELAC “junto con Estados Unidos y Canadá construyamos un acuerdo y firmemos un Tratado para fortalecer el mercado interno en nuestro continente, que en la actualidad es deficitario en relación con Europa y, sobre todo, con respecto a Asia". Lo que en realidad propuso es que los latinoamericanos asumamos las calenturas (a decir verdad, el estado de cáncer terminal) en que se encuentran las economías de los Estados Unidos y Canadá. Recordemos que la economía estadounidense tiene una balanza comercial deficitaria desde fines de los años 70, mientras que Canada la tiene desde el año 2009. Todo esto es expresión del proceso de financierización de la economía norteamericana. Como lo ha explicado de manera contundente el economista Michael Hudson, todo el afán de Estados Unidos ha sido historicamente un esfuerzo implacable y despiadado por destruir la soberanía de nuestros paises. Antes lo hacía por medio de la agresión militar, ahora lo hace por medio del endeudamiento y cuando no logra su objetivo de esa manera, su recurso es una agresión económica genocida, como en el caso de Cuba por más de 60 años y ahora contra Venezuela.

Sin embargo, en su discurso AMLO dijo: "La propuesta es sencilla: se trata de reactivar pronto la economía en nuestro continente para producir en América lo que consumimos". Lo que propuso lisa y llanamente fue que nos integremos al imperio. Cuando dijo "América" no habló la América al sur del Río Bravo, ni del Abya Yala de nuestros pueblos, que también comprende a los pueblos sometidos de Norteamérica, sino de la América desde Alaska hasta la Tierra del Fuego bajo la égida del capital atlantista. El problema es que los países al norte del Río Bravo son muy distintos que nuestros países del sur. Ni los Estados Unidos ni Canadá están interesados en que nosotros produzcamos, sino en que compremos lo que ellos producen y que les entregamos nuestros recursos naturales y nuestra mano de obra. No hay comunidad de intereses entre ellos y nosotros. Lo que a Estados Unidos le interesa es mantener su papel de hegemón mundial en su guerra contra China y lo que a nuestros pueblos les interesa es tener una vida digna.

En un universo paralelo podría ser que a los Estados Unidos se les ocurriese impulsar un "Plan Marshall" para aliarse con nuestros países del Sur en su lucha por defender su poder el mundo, pero eso no funciona así en este universo real en que vivimos. AMLO en su discurso fue tan lejos como sugerir que los Estados Unidos impulsen una nueva Alianza para el Progreso hacia América Latina. Aparte del mal gusto de citar algo que en su momento fue una masiva operación contrainsurgente contra todos nuestros pueblos, y que desembocó en oprobiosas y genocidas dictaduras, hay que señalar lo obvio: Que la Alianza para el Progreso jamás sirvió para desarrollar a ninguno de nuestros países, su implementación no coincidió con ningún boom económico para América Latina y por el contrario fue el preludio de la desnacionalización de nuestras economías que primero tomó la forma del “Consenso de Washington” y los ajustes estructurales y luego se desaró hacia lo que llamamos globalización neoliberal.

La lógica global del imperio estadounidense es primero militar y después financiera, es decir, que el dominio financiero se convierte en un instrumento privilegiado de su programa de dominación político-militar:

A inicios del siglo XX, EE. UU. endeudó a los países europeos en la primera guerra mundial. A Alemania le impuso condiciones de pago tan irreales que llevaron a su rearme y al nazismo. A Gran Bretaña le impuso el precio de comenzar su declive como potencia mundial reinante y el abrir la Commonwealth al dólar dando así un serio golpe a la libra esterlina. Con la segunda guerra mundial endeudó aún más a Gran Bretaña y a todos los países europeos (con el Plan Marshall que tanto le gusta a AMLO), poniéndolos así bajo la égida estadounidense (la OTAN se creó en 1949). Con el acuerdo de Bretton Woods y la fundación del FMI (1944) el dólar se impuso como divisa del comercio mundial a razón de 1 dólar la onza Troy de oro. Años más tarde, para hacerle pagar al mundo por su guerra contra el pueblo de Vietnam, dejó de lado el patrón del oro y comenzó a imprimir moneda sin respaldo (neoliberalismo). Por último, ya en el siglo XXI, en medio de guerras interminables contra "el terror", pandemias y emergencias climáticas, quieren imponer el Estado de excepción permanente (de ser posible, en todo el mundo).

Desde 2008 las economías de los países occidentales han dependido de la flexibilización cuantitativa por medio de la compra por los bancos centrales de bonos emitidos por los gobiernos y también de activos de la banca privada, muchos de muy cuestionable valor. Esta creación de dinero de la nada se hace en gran medida a través de la emisión de bonos que ofrecen a tasas nulas o negativas de interés (es decir, que pagan para que se los acepten). También ofrecen rescates a los bancos y a las grandes empresas (éstas últimas, en realidad, dependientes también del capital financiero y especulativo) y ese dinero público es utilizado para apalancar las acciones de esos mismos bancos y empresas, sin producir nada. En Estados Unidos el CARES Act para rescatar la economía durante la pandemia en 2020 fue en efecto un traslado hacia arriba, a las elites del país, de US$5 millones de millones.

Para los poderosos, el dinero es demasiado barato y las tasas de retorno de la inversión productiva son demasiado pequeñas como para comprometerse con la economía real. Ese es el orígen material de la formula notoria de Foro Económico Mundial para el futuro de la población occidental: “Sea feliz, no posea nada”. Los dueños del gran capital no quieren invertir para producir porque la tasa de ganancia no les favorece. En cambio, prestan dinero para que la gente se endeude, por ejemplo con la compra de casas, cursos de educación superior, pólizas de salud, automóviles o hasta teléfonos celulares con intereses usurarios. Entonces, si no quieren invertir para la prosperidad de su propia población mucho menos van a prestar dinero a los campesinos para producir alimentos. Es absurdo creer que van a prestar dinero para montar un "Plan Marshall" en América Latina.

Hoy en día, con el pretexto de la pandemia, en Estados Unidos el Gobierno gasta sumas millonarias en ayudas para los desempleados. Eso no es invento de los Demócratas, lo hizo Trump y lo sigue haciendo Biden. Ese dinero no tiene una base productiva, también es creado de la nada. Los salarios en EE. UU. son mucho más altos que en África, Asia y América Latina por lo que su economía no es competitiva. Y con esas ayudas sociales lo es menos. El efecto de esta política es la ola de hiperinflación que empieza azotar tanto a Europa como a Norteamérica. A todo eso hay que agregar planes como los anunciados esta semana por el Banco Central Europeo para eliminar de las cuentas nacionales (por ejemplo, el cálculo del PIB) todo lo que sean gastos para enfrentar el cambio climático (conocidos como "bonos verdes") con el fin de proteger el valor nominal del euro. No es nada extraño que los Estados Unidos estén pensando en una dirección similar.

Ahora todas estas realidades económicas en los países imperialistas están siendo racionalizadas desde el poder en lo que se denomina "Teoría Monetaria Moderna", una deformación del keynesianismo adoptada por personajes como Joe Biden, Bernie Sanders, Alexandria Ocasio Cortez y Nancy Pelosi, que incluso la semana pasada llegó a afirmar que "en Estados Unidos, el capitalismo es nuestro sistema (...) económico, pero no ha servido a nuestra economía tan bien como debería", por lo que es necesario "mejorarlo y garantizar que nos sirva". ¿Qué estaba proponiendo Pelosi? ¿Desarrollar productivamente a los Estados Unidos? ¿Ampliar el mercado interno en América Latina? No. Simplemente, seguir imprimiendo dinero de la nada ya que, según la "Teoría Monetaria Moderna" las necesidades de los desempleados siempre se pueden cubrir imprimiendo dinero sin importar las consecuencias en cuanto a la destrucción de la riqueza material de la sociedad. Esa teoría en realidad es la ideología de un imperio dispuesto a defender a muerte el poder de un dólar sin valor, basado en última instancia en las más de 800 (cálculo conservador) bases militares que los EE. UU. tienen en todo el mundo.

Hay que estar demasiado mal informado para no darse cuenta de que los Estados Unidos están armando un frente contra China, y que con ese objetivo están dispuestos a traicionar a sus más viejos y fieles aliados. Si los EE. UU. traicionaron a Francia con el acuerdo AUKUS, ¿cómo vamos a esperar en América Latina que ellos vayan a honrar cualquier cosa que firmen con nosotros? Como dicen los rusos, Estado Unidos es incapaz de honrar sus acuerdos.

Dice AMLO que "las ventajas son muchas; entre otras, contamos con fuerza de trabajo joven y creativa; hay buen desarrollo tecnológico; somos un continente rico en recursos naturales, con una amplia diversidad cultural; las distancias entre nuestros países nos permiten ahorrar en fletes y, reitero, existe suficiente demanda de mercancías en nuestros mercados". Todo eso es cierto, pero en cualquier acuerdo con los Estados Unidos, esas ventajas van a ser usadas a favor de ellos y en contra de nosotros.

En mayo del año pasado, el FMI prestó 3.483 millones de dólares a 11 países de América Latina para la Covid, pero con las ya conocidas recetas de ajuste pospandemia. En Centroamérica, a El Salvador le autorizó 389 millones a cambio de un “ajuste fiscal gradual” a partir de este año; un límite del déficit del 3.5% en 2024 (cuando se calculaba que llegaría a más del 13% ese año) y de que la deuda pública sea del 60% del PIB en 2030 (este año se piensa que supere el 100%). A Panamá, con 3.500 millones de déficit, le había autorizado 515 millones, pero “cuando termine la emergencia habrá que modificar el gasto público”, advirtió el FMI. A Costa Rica le autorizó 504 millones de dólares, con la misma advertencia. Los otros países que recibieron financiamiento fueron: Dominica, Granada, Haití, Santa Lucía, Bolivia, República Dominicana, Ecuador y Paraguay. A Nicaragua, que solo toma préstamos concesionales, le negó 470 millones aunque un reciente informe reconocía que el país estaba cumpliendo con las medidas contra la pandemia. A Venezuela le negó 5.000 millones. En todo caso, ¿quién quiere plata en esas condiciones?

¿Cuál es el plan de EE. UU. hacia América Latina? Con toda seguridad se puede decir que ponernos un tapabocas, darnos unos créditos sumamente onerosos para que nos pongamos sus vacunas, meternos en cuarentena, darnos otros créditos leoninos para que le paguemos a la gente para que se quede en casa y endeudarnos hasta que cada uno de nuestros países tenga comprometido todo su PIB para, al final, quedarse ellos con todo nuestro petróleo, nuestro litio, nuestro gas y nuestros demás recursos ambientales, incluso con nuestras Reservas de la Biósfera y nuestra agua. Todo eso con una retórica ”interseccional”, "de género", "progresista" y "ambientalista", pero con los mismos métodos autoritarios que ya conocemos desde hace mucho tiempo.

Frente a esa fatalidad de un destino de dependencia de los Estados Unidos hay una realidad, que es la del naciente mundo multipolar. Hay una alternativa y es la que marcan China, Rusia y otros países que en procesos bastante contradictorios se van abriendo camino hacia un desarrollo basado en la producción e independiente de los intereses imperiales.

La gran contradicción de nuestra época es la que existe entre las economías basadas en la producción y las economías basadas en la especulación. Nuestros países necesitan diversificar su comercio internacional, no someterlos a los dictados de una potencia decrépita como los Estados Unidos.

Algo alentador en la Declaración Final de la Sexta Cumbre de la Celac fue que aboga por “un modelo de desarrollo sostenible e inclusivo enfocado en sus dimensiones económica, social y medioambiental, que coloque a las personas en el centro de nuestras políticas”. Es precisamente eso, la persona humana como el enfoque central de las politicas de desarrollo, que contradice diamétricamente la esencia del capitalismo salvaje de Estados Unidos y Canadá. AMLO piensa que es posible llegar a un acuerdo con el capitalismo y el imperialismo norteamericanos. Toda la experiencia continental, incluso y especialmente la amarga y trágica historia de su propio país demuestran que pensar eso es una ingenua fantasía.

viernes, 17 de septiembre de 2021

Nicaragua defiende su dignidad en la CELAC

En esta edición de Estudio TN8, los periodistas Erving Vega, Arlen Hernández y Jorge Capelán analizan las noticias más importantes de la semana, entre otras la próxima cumbre de la CELAC y el fracaso de Alberto Fernández en las elecciones internas de Argentina, los avances en materia de agua y saneamiento en el campo, la mejora del transporte público con nuevos buses rusos y la ampliación del esquema de vacunación en el país.

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Sergio Ramírez, ídolo del malinchismo

Por La Güegüe.

Marcha Triunfal Bicentenaria



Por Arlen Hernández.

Como lluvia fresca en el amanecer, salgo al encuentro de este nuevo día, en que Mi Patria recuerda y celebra,
la jubilosa Independencia Bicentenaria. 

Como la mazorca de maíz,
estamos nutridos de Lucha y de Historia, de batallas heroicas y victoriosas
frente a los enemigos de siempre. 

Continúa con ímpetu, el orgullo de ésta tierra indigena y morena
en la búsqueda incesante de la paz, y el designio de ser Libre y Soberana. 

Los verdaderos hijos de ésta Madre Tierra, de Dignidad y Patriotismo,
heredados por Zeledón y Sandino, caminamos siempre hacia la luz infinita
de la Verdad y la Vida. 

Gallo Pinto de mi paladar,
pinolillo en mis venas,
amorosos y enérgicos volcanes, dulces lagos y lagunas de mis entrañas,
avancemos en estas nuevas escarpadas, que el futuro es nuestro, de dicha y porvenir. 

Las espinas del egoísmo y la traición, serán blandidas siempre, por el heroísmo, de un Pueblo que Vence, y que es fruto de la rebeldía ante el invasor. 

Los buenos hijos de la historia, honoraremos el amor de la Madre Patria, que nos forjó y edificó, en nosotros, el inclaudicable orgullo de nuestras raíces
y el natural afecto a la Libertad. 

A 200 años de la Independencia Centroamericana, desde la cintura de éste continente majestuoso, Nicaragua, esculpe días de gloria de la mano de nuestros Héroes y Mártires, tierra fértil de sueños, amor a la patria y a los humildes. 

Desde éste cielo: azul, blanco y azul, honor y gloria a los que trabajan todos lo días, por la Paz y la Independencia verdadera, y que ni las pandemias, detienen sus pasos, por la gracia de Dios! 

Arlen Hernández

Miércoles 15 de septiembre 2021
7:45AM

viernes, 10 de septiembre de 2021

La Policía Nacional tiene el arma más poderosa: su amor por el pueblo


En este episodio de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Arlen Hernández y Jorge Capelán comentan las noticias más importantes de la semana, entre ellas el discurso del Comandante Daniel Ortega con motivo del 42 Aniversario de la Policía Nacional, los positivos datos sobre el crecimiento económico, la última encuesta de M&R sobre las preferencias políticas en la Costa Caribe, y mucho, mucho más.

sábado, 28 de agosto de 2021

Septiembre en la historia del pueblo nicaragüense


En la antesala del Mes de la Patria, en DE MANAGUA CON AMOR hablamos con el etnólogo y promotor cultural más importante de Nicaragua, el compañero Wilmor López, sobre el significado de septiembre en la historia del pueblo de Adiact, Sandino y Darío.

martes, 10 de agosto de 2021

El que se confunde con Nicaragua, se confunde con el Abya Yala

Mapa: Wikipedia.


Por Jorge Capelán. 

En Nicaragua, se puede decir que el pueblo ya votó hace rato. Votó en 2018 cuando la Policía Nacional y la Policía Voluntaria levantaron los tranques de la muerte y el verdadero pueblo inundó las calles de todo el país marchando en defensa del Gobierno sandinista. Esa es una de las noticias más y mejor ocultadas por la prensa al servicio de la OTAN, que es lo mismo que decir toda la prensa del sistema en el mundo occidental.

El 19 de julio de 2018, después de la derrota de la intentona golpista de abril de ese año, fue uno de los más masivos de toda la historia del país, porque solo en Managua se movilizaron 400 mil personas, toda la Plaza de la Fe y la avenida de Bolívar a Chávez llenas de pueblo... solo del departamento de Managua, porque en el resto del país, en todos los municipios, se hicieron actos locales con masiva asistencia.

Y las manifestaciones siguieron durante todo el resto del 2018 y hasta ya bien entrado el 2019. Una, dos, tres veces a la semana, en todo el país. El acto central del 19 de julio de ese año batió todos los récords con una asistencia sólida de 500 mil personas de todos los departamentos.

La oposición golpista y vendepatria se desinfló muy pronto, tan pronto como dejó ver cuál era su verdadero proyecto y lo poco que le importaban "los viejitos" y sus jubilaciones. Seamos honestos, ya a fines de abril de 2018 los sandinistas estábamos montando manifestaciones masivas en apoyo al Gobierno. Menos mal que el Comandante y la Compañera mandaron a tener disciplina y a esperar el momento oportuno para desalojar a los delincuentes y terroristas de sus madrigueras. De lo contrario, se habría creado un conato de guerra civil y los Estados Unidos, como tantas otras veces a lo largo de la historia, habrían estado prestos a "ayudar" al "pueblo nicaragüense" con sus marines... igualito que William Walker con sus filibusteros, ni más ni menos.

De entonces a esta parte el pueblo ha seguido votando con su trabajo, con sus estudios, con su fe en el futuro del país... y la derecha golpista ha seguido demostrando dos cosas: La primera es que su único programa es destruir, entregar y participar en el saqueo imperial del país. La segunda cosa que ha demostrado es que nadie los sigue. Que no le echen la culpa de su incapacidad a la policía más pequeña y menos armada de todo el istmo. Si su proyecto fuera otra cosa que hacer de agentes de los Estados Unidos, entonces habrían aprovechado la amplia amnistía que les fue concedida y hubieran participado en el proceso de diálogo que propició el Gobierno sandinista. Pero no lo hicieron, porque su proyecto no era democrático, era todo lo contrario.

Entonces la derecha golpista y vendepatria se puso soberbia. No prestó atención al hecho de que el marco institucional de Nicaragua se estaba fortaleciendo de mil maneras con iniciativas que gozan del más pleno respaldo popular, porque ¿quién va a estar en contra de que la mitad de los cargos sean ocupados por mujeres? ¿quién va a estar en contra de que se luche contra el lavado y el crimen organizado? ¿quién va a estar en contra de que se frene la plaga de la propaganda de odio en las redes sociales? ¿quién va a estar en contra de que exista una ley que regule la actividad de los agentes extranjeros en el país? ¿o quién va a estar en contra de que los que traicionen a la patria y pidan intervenciones extranjeras sean inhabilitados políticamente?

Claro, el partido de papel de los Estados Unidos y la Familia Chamorro (el diario La Prensa) se opuso a todo eso, pero jamás tomó en serio los cambios que se estaban dando... hasta que el Gobierno sandinista los tomó en serio a ellos y les aplicó la ley. Ellos pensaban desvirtuar las elecciones de Nicaragua para pedir una intervención, es decir, una variante gastada del fracasado intento de golpe del 2018, pero como despreciaron la institucionalidad vigente y ni siquiera organizaron un partido propio, esperaban colonizar a los otros partidos de la derecha que sí tenían estructuras legales. Al final, lo que resultó fue que ellos quedaron marginados (y algunos de ellos enchachados*, esperando que les llegue el momento del juicio).

En las elecciones del 7 de noviembre, para quienes conozcan a Nicaragua, no van a haber sorpresas. Se puede decir que el pueblo ya votó durante la jornada de verificación ciudadana masiva del pasado 24 y 25 de julio. Dos terceras partes del padrón electoral, casi tres millones de personas de un total de 4.3 millones de electores, fue a verificarse a su centro de votación sin que hubiera ninguna obligación ni amenaza de sanción de por medio. Fue un acto totalmente voluntario y cívico con el fin de poner a prueba la solidez de la estructura electoral del país. Es lógico suponer que la inmensa mayoría de la gente que fue a verificarse votará por el FSLN, tal y como lo indican las encuestas de opinión.

El pueblo en Nicaragua acostumbra a votar. Las cifras de participación generalmente andan por el 80% o más. La cantidad de personas que se fue a verificar para esta elección fue tres o cuatro veces más de lo acostumbrado. Arriba del 95% de la gente decía hace meses que ya tenía cédula y de aquí al 7 de noviembre todos los que necesiten cédula la tendrán. El padrón electoral de Nicaragua hoy es de la más alta calidad de toda su historia. Las cédulas de identidad nueva cumplen con los requisitos técnicos más avanzados. La gente lo sabe y por eso confía en el sistema, es decir, en el sistema que han construido los gobiernos del Frente Sandinista. No van a ser elecciones como las que ganó Arnoldo Alemán en 1996, con urnas y listas botadas en los cauces.

Y definitivamente, y por más amenazas que vengan de los Estados Unidos, las elecciones del 7 de noviembre de 2021 no tendrán nada que ver con las del 25 de febrero de 1990 en las que el pueblo nicaragüense tuvo que ir a votar con una pistola en la sien: La embusa dijo en la campaña que si ganaba el Frente seguían la guerra y el bloqueo al país. El pueblo nicaragüense de hoy sabe muy bien lo amarga que fue la noche neoliberal que siguió a esas elecciones, y si no sabe eso, sí sabe, en carne propia, que jamás le daría las riendas del país a los sátrapas golpistas que lo quisieron destruir en 2018.

Y además de eso, el pueblo nicaragüense hoy sabe que tiene salud pública que antes no tenía; que tiene hospitales que antes no tenía; que tiene educación gratuita que antes no tenía; que tiene escuelas que antes no tenía; que tiene merienda escolar que antes no tenía; que tiene educación técnica que antes no tenía; que tiene becas que antes no tenía; que tiene carreteras, puentes y calles que antes no tenía; que tiene estaciones de bomberos que antes no tenía; que tiene títulos de propiedad que antes no tenía; que tiene luz y agua que antes no tenía; que tiene plata para el bus que antes no tenía; que tiene asistencia técnica que antes no tenía; que tiene vivienda que antes no tenía; que tiene comisarías de la mujer que antes no tenía; que tiene espacios públicos bonitos y seguros que antes no tenía; que tiene acceso a la cultura que antes no tenía; que tiene estadios modernos que antes no tenía; que tiene piscinas de natación que antes no tenía; que tiene un trato digno en cualquier oficina pública que antes no tenía, en fin... que tiene un sentido de la dignidad de ser nicaragüense que antes tenía muy, pero muy lastimado.

Para quienes vivimos en Nicaragua, esto que acabo de describir no es ninguna novedad. El que diga que esto no es cierto está mintiendo. Como dice la canción "si molesto con mi canto, a alguien que ande por ahí, le aseguro que es un gringo o un (ex)dueño de este país".

Por todo eso causa estupor la actitud de dos gobiernos supuestamente progresistas de Nuestra América (Argentina y México), de llamar a casa a sus embajadores en Managua supuestamente "preocupados" por todas las mentiras que dicen los Estados Unidos sobre el país. Semejante "preocupación" no les sienta ni al señor Alberto Fernández ni a Andrés Manuel López Obrador. El primero debe saber que la República Argentina tiene una deuda muy grande con Nicaragua, porque fueron militares argentinos los que enseñaron a la Contra a torturar y a asesinar durante la guerra de los años 80, y hoy en día, con ese tipo de "preocupaciones made-in-Washington" sobre Nicaragua no está haciendo otra cosa que tomar partido a favor de los mismos criminales 40 años después. El segundo debe saber que está rompiendo con la honrosa tradición mexicana de no injerencia en los asuntos internos de otros estados, una tradición que ni siquiera las más derechistas administraciones mexicanas se atrevieron a violar descaradamente. Dice el señor AMLO que lo hace "con todo respeto". Nosotros no nacimos ayer, sabemos lo que es irrespeto, aunque sea pronunciado "respetuosamente".

Por último debemos decir que nos causan, no estupor, sino dolor, las infelices y recientes declaraciones del líder brasileño Lula acerca de Nicaragua. En una entrevista para la televisión de su país, Lula dice que "en Nicaragua hay problemas" y que él cree que lo que le conviene a Nicaragua (¡?) es la "alternancia", y dice que él siempre ha sido un gran amigo de la "alternancia". ¿Acaso Lula tiene el síndrome de Estocolmo? Parece que tres años de prisión a manos de los políticos neoliberales en nombre de su tan amada "alternancia" han hecho que el líder brasileño empiece a pensar como sus carceleros. O sea que si la "alternancia" es "buena" para el Brasil todo está perfectamente bien con el fraudulento juicio político a Dilma y el posterior baño de acero "de alternancia" de la administración Bolsonaro. No gracias, Lula, a nosotros no nos gusta esa alternancia. Ya tuvimos una larga noche neoliberal de 16 años, pero por lo menos, a diferencia de Brasil, nosotros tenemos unas fuerzas armadas de raíces populares y revolucionarias que en última instancia van a respetar la voluntad popular.

Por suerte tenemos liderazgos buenos y probados en América Latina, como los de nuestros países del ALBA, pero hay otros liderazgos que tendrán que hacer grandes esfuerzos para estar a la altura de los sueños de Bolívar, Martí, Sandino, Fidel y Chávez. Para nosotros en Nicaragua es bastante obvio: El que se confunde con Nicaragua, se confunde con el Abya Yala.

(*) Enchachado = esposado, con las esposas puestas.

miércoles, 4 de agosto de 2021

#E-BOOK: NICARAGUA PAZ Y BIEN - Desarmando los demonios del odio

Descargue y lea el libro sobre cómo Nicaragua se encamina hacia su segunda independencia tras haber derrotado ideológicamente a la oligarquía vendepatria y sus patrones del imperio. Un recorrido por la Nicaragua que ha surgido tras la derrota del intento de golpe de 2018. Autor: Jorge Capelán.



Descargar en los siguientes formatos:




martes, 3 de agosto de 2021

Defendiendo el Eje de Resistencia de América Latina



Stephen Sefton, Tortilla con Sal, 2 de agosto de 2021

A principios de julio de este año, el secretario general de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, intervino en una conferencia en la que expuso los principales elementos de la estrategia mediática y de comunicación del Eje de la Resistencia de la región. Destacó la justeza de la causa de la Resistencia que desafía al imperialismo occidental, en particular la colonialista ocupación genocida de Palestina por parte de Israel. Señaló la fuerza, la unidad y la resistencia del Eje, liderado por Irán y Siria, pero que incluye al propio Hezbolá y a los movimientos aliados en Líbano, Irak, Palestina y Yemen. Nasrallah también subrayó la importancia de la determinación de los dirigentes del Eje de Resistencia de informar de los acontecimientos de la región de una manera veraz y con honestidad rigurosa a la hora de ofrecer análisis.

Juntos, el derecho moral y la fuerza política, la información veraz y la honestidad analítica, han creado y alimentado un apoyo profundo, amplio y comprometido entre la población de toda la región. Pocos observadores dudan de que la causa de la Resistencia acabará triunfando en Siria y Palestina, dado el implacable declive relativo del poder imperial de Estados Unidos y sus aliados frente a Rusia y China y también enfrentados a la firmeza de Irán y Siria. La formidable unidad y solidaridad de los movimientos que desafían con éxito a Estados Unidos e Israel en Palestina, Siria, Irak y Yemen ofrecen lecciones esenciales para sus homólogos de la resistencia en América Latina y el Caribe.

Los comentarios de Sayyed Nasrallah tienen especial relevancia para el Eje de Resistencia compuesto por los países del ALBA, liderados por Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela, cuyos gobiernos apoyan firmemente a Irán y Siria. En distintos grados, estos países también han sufrido durante mucho tiempo la implacable agresión de Estados Unidos, sus aliados y sus peones regionales, en el caso de Cuba durante más de sesenta años. Los criterios de Nasrallah se aplican sin duda a la experiencia de este bloque de resistencia al imperialismo estadounidense y aliado en América Latina y el Caribe.

El derecho moral de estos países antiimperialistas se basa en su lucha histórica contra la dominación imperial y en los principios fundamentales del derecho internacional moderno, a saber, la no agresión y el derecho a la autodeterminación. Para eludir ese profundo derecho moral, EE.UU. y sus aliados tratan de aplicar su propio, e ilegal, "orden basado en normas", aplicando todo tipo de agresiones en base falsas acusaciones de violaciones de los derechos humanos, tramitadas a través de las instituciones corruptas de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos. Al igual que en el caso de Palestina y el resto de Asia Occidental, esta agresión genocida de Occidente está impulsada por una profunda nostalgia por los tiempos de la ilimitada dominación colonial y neocolonial.

El derecho moral de los países del ALBA en su resistencia es innegable y también lo es la formidable fuerza política, la unidad y la resistencia que han movilizado para defender su causa contra la implacable guerra económica, diplomática, mediática y psicológica, el terror interno e incluso el ataque militar. Durante siglos, los pueblos de estos países han resistido a la dominación extranjera. La Revolución cubana triunfó en 1959 y ha resistido la embestida y la desestabilización yanqui durante más de 60 años. Asimismo, Venezuela, desde que el comandante Chávez llegó a la presidencia en 1998, y Bolivia, desde que Evo Morales fue elegido presidente en 2006, también han soportado la implacable hostilidad y agresión de Estados Unidos y sus aliados. Nicaragua ha sido el objetivo de la intervención estadounidense desde que el Frente Sandinista de Liberación Nacional derrocó a la dictadura de Somoza en 1979.

A pesar de todo lo que Estados Unidos y sus aliados han intentado en los últimos años, estos países se han mantenido firmes en la defensa de su soberano derecho a la autodeterminación. En su caso también, la combinación del derecho moral, de la fuerza y unidad política, la información veraz y el análisis honesto ha consolidado no sólo un sólido apoyo interno para resistir la agresión de Estados Unidos y sus aliados, sino también un consenso nacional que rechaza las políticas neoliberales que promueven la codicia de las empresas, en favor de programas de desarrollo socialista centrados en las necesidades de la persona humana. La frustración y la desesperación de Estados Unidos, sus aliados y sus mercenarios y peones regionales se intensificarán, sin duda, a medida que sus esfuerzos sigan fracasando en romper el amplio apoyo popular a los gobiernos de los países del ALBA. Estos gobiernos son ahora muy conscientes de los métodos desplegados por Estados Unidos y sus aliados para llevar a cabo sus mal llamados "golpes blandos".

Para desenmascarar, desarmar y derrotar eficazmente la cada vez más desesperada ofensiva imperialista, el Eje de Resistencia liderado por Irán y Siria ha demostrado la importancia de una unidad y coordinación cada vez más estrecha entre gobiernos, movimientos populares, medios de comunicación y todas las expresiones de conciencia y sensibilización popular. Nicaragua no ha sufrido la misma agresión económica y militar que Cuba y Venezuela, pero su liderazgo, especialmente Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha sido sometido a una campaña de demonización tal vez más sistemática y completa, tan intensa como la que se hizo contra Muammar al Gaddhafi antes y durante la destrucción de Libia. De hecho, la mayoría de los medios de comunicación e intelectuales progresistas e incluso antiimperialistas tendieron a aceptar a pies juntillas el falso relato mediático imperialista del fallido intento de golpe de Estado de 2018.

Sin embargo, al insitir en la verdad de la manera más decidida y honesta, el gobierno de Nicaragua ha superado en gran medida la campaña de guerra psicológica concertada desplegada en su contra, preservando y reforzando el apoyo y la solidaridad donde más se necesita, tanto entre el pueblo de Nicaragua como a nivel internacional en organismos como el Foro de Sao Paulo. La presentación digna, contundente y persistente de la realidad del país por parte del gobierno a nivel diplomático ha logrado derrotar los esfuerzos de Estados Unidos y sus aliados por aislar al país. Del mismo modo, los informes de buena fe de las organizaciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Panamericana de la Salud, la UNESCO o incluso el Banco Mundial, sobre su trabajo con Nicaragua, contradicen sistemáticamente las afirmaciones de las organizaciones corruptas de derechos humanos de la ONU y la OEA de que el gobierno del país es una dictadura represiva que niega los derechos básicos a su pueblo.

El intento fallido de golpe de Estado en Nicaragua en 2018, el golpe de Estado en Bolivia en 2019, las continuas y constantes agresiones de todo tipo contra Venezuela y, más recientemente, las protestas organizadas y financiadas por Estados Unidos en Cuba y la consiguiente intensificación del bloqueo, forman parte de lo que Stella Calloni y otros escritores han identificado como el nuevo Plan Cóndor. Esta realidad se entiende muy bien a estas alturas, tanto en toda la región como cada vez más entre los movimientos antiimperialistas de Norteamérica y Europa. Como ha explicado Sayyed Nasrallah en el contexto de la Palestina ocupada, Siria, Irak y Yemen, la estrategia de informar de una manera veraz y confiable de los acontecimientos de la región y analizándolos con con franqueza y honestidad, permitirá a nuestros gobiernos y movimientos populares reforzar y consolidar la fuerza moral y política y la unidad necesarias para vencer a Estados Unidos y sus aliados y así lograr la definitiva Segunda Independencia de América Latina y el Caribe.

viernes, 30 de julio de 2021

Semana de victorias para Cuba y Nicaragua

En este episodio de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Arlen Hernández, Fabiola Amador y Jorge Capelán discuten las noticias más importantes de la semana, entre ellas la derrota de la maniobra anticubana en la OEA, el éxito rotundo de la verificación ciudadana, la juramentación de Pedro Castillo en Perú y mucho, mucho más.

Jorge Capelán en ExtraPlus: El contexto mundial actual

    El contexto actual mundial es complicado, pero tiene mucho que ver con las diferencias de concepción entre un mundo unipolar y otro ...