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jueves, 30 de marzo de 2023

Perú: Pequeño dossier de un golpe en proceso

La embajadora de EE.UU. en Perú,
expresándole todo el respaldo
a la golpista Dina Boluarte.
(Foto. Resumen Latinoamericano)


Por Jorge Capelán.

Lo que se vive en el país andino es un golpe de larga duración orquestado desde Washington. 

La fase de preparación tuvo lugar durante el casi año y medio, desde la toma de posesión de Pedro Castillo tras ganar unas elecciones con una votación récord para un candidato popular en Perú, hasta el pasado 7 de diciembre, cuando un congreso dominado por fuerzas acérrimamente opositoras lo declaró “incapacitado moralmente” acusándolo de conspiración y de rebelión, y dictando en su contra, primero 18 meses de prisión “preventiva”, y más tarde 36.

En diciembre pasado, el presidente Pedro Castillo fue víctima de una conspiración para alimentarlo con información falsa con el fin de promover su destitución y posterior enjuiciamiento a la espera de que el movimiento popular que lo apoya en las calles se desmovilice y renuncie a liberar a ese estratégico país de los Estados Unidos. Esa fue la fase de ejecución del golpe.

La fase actual es la de normalización. El pueblo en las calles no deja de protestar, reclamando el regreso de Castillo y una asamblea constituyente. Por otro lado, la clase política del modelo neoliberal fujimorista apoyado por Estados Unidos, espera que la represión y el cansancio surtan su efecto. Según diversos estimados, a estas alturas van unos 60 o 70 muertos.

Una observación: Mientras que el Comando Sur asegura que entre sus prioridades en la región está la lucha contra el crimen organizado, el récord de los operadores políticos a su servicio en el Perú muestra exactamente lo contrario.

El congreso en manos de un narco

José Williams Zapata.
Fuente: Wikipedia

El pasado 12 de septiembre, es electo presidente del Congreso el ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general retirado José Williams Zapata, conocido por su conexión con los carteles mexicanos de la droga durante su jefatura en la Región Militar Norte de Piura en 2004–2005.

De acuerdo a informes de la División Antidrogas de la Policía Nacional (DIVANDRO), la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y el portal WikiLeaks, cuando el general José Williams Zapata fue jefe de esa región militar, en esa zona del Perú el cártel de Tijuana exportaba droga por mar en presunta complicidad de militares de alto rango e incluso la transportaba a pocos metros de las instalaciones del Ejército.

Además, en el año 2006 Williams Zapata fue acusado de corrupción y de encubrir el asesinato de 69 personas en Accomarca en agosto de 1985, uno de los capítulos más sangrientos de la guerra contra el grupo terrorista denominado Sendero Luminoso. En esa ocasión resultaron asesinadas 69 mujeres, hombres, ancianos y niños.

De hecho, Williams Zapata, tuvo a su cargo también la Operación Chavín de Huantar, muy celebrada por los fujimoristas como una gran victoria contra el terrorismo. En esta operación militar para rescatar a 72 rehenes en la embajada de Japón el 22 de abril de 1997 hubo 17 muertos (los 14 miembros de la guerrilla del MRTA y otras 3 personas), de las cuales 8 fueron asesinadas por los soldados.

Representante del partido de extrema derecha Avanza País y apoyo activo de Keiko Fujimori, Williams Zapata ha probado ser un valioso operador del golpe contra el presidente Pedro Castillo. La elección de Williams como presidente del Congreso no ha desatado airadas críticas de los Estados Unidos, a pesar de que sus relaciones con los carteles de la droga de México ya eran conocidas desde hace muchos años.

Entre otras cosas, 48 horas antes del golpe contra el presidente Castillo, el 5 de diciembre pasado, Williams Zapata le “recomendó” al general del Ejército, Walter Córdova, que renunciara “por el bien de la institución” a causa de “graves denuncias” en su contra. En concreto, Williams le habría dicho a Córdoba que contaba con una carpeta que contenía varias denuncias en su contra, lo que estaba afectando a la institucionalidad del Ejército.

Córdoba era el único general que no se había querido prestar a la movida golpista contra Castillo, que consistía en proveer al mandatario con informes falsos sobre la situación política del país para provocar errores de su parte, que serían aprovechados por el Congreso y demás poderes del Estado controlados por la derecha y el fujimorismo como pretexto para destituirlo.

Aunque Williams Zapata niega haber chantajeado al jefe militar, el diario peruano La República dice que varias fuentes consultadas coincidieron en afirmar que sí existió el “pedido” de renuncia a Córdova.

El papel de Estados Unidos

Lisa Kenna.
pe.usembassy.gov

Como es de costumbre en nuestra región, la Embajada de Estados Unidos en Lima estuvo directamente implicada en el golpe contra Castillo.

Un ejemplo de esta implicación fue la reunión de la embajadora y ex oficial de la CIA, Lisa Kenna, con el Ministro de Defensa, Emilio Bobbio Rosas, menos de 24 horas antes del golpe para ultimar detalles sobre la operación para deponer al presidente Pedro Castillo.

Igualmente llama la atención, la inmediata designación, aun con el golpe en curso, del exoficial de enlace en el Comando Sur, coronel retirado Juan Carlos Liendo Oconnor, como jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia. Hay que decir además que Oconnor es una figura prominente del fujimorismo.

El pasado 9 de marzo, al dar lectura al informe del Comando Sur para el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, la general Laura Richardson calificó al crimen organizado como amenaza “primaria” en la región, responsable de la muerte de 100 mil estadounidenses al año a causa de la droga. Sin embargo, el USSOUTHCOM no parece tener mayores remilgos con sus contactos en el Perú, que abarcan desde militares con sórdidos expedientes con el narcotráfico hasta toda la gama delincuencial de exponentes del fujimorismo.

Justin Davies, fuente:
https://justineugenedavis.brandyourself.com/

 En este plan aparece Justin Davis, oficial plantilla de la CIA y que por su experiencia contra países latinoamericanos como Cuba, donde fungió como funcionario de la Oficina Política de la Embajada de Estados Unidos, fue designado a Perú en ese mismo departamento con el fin de ayudar a sabotear la gestión de Pedro Castillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

El factor geopolítico

Bases de EEUU en el Perú.
Fuente: Radio Segovia

EEUU tiene hoy en Perú un punto crítico para su estrategia de reajuste de correlación de fuerzas operacionales en América Latina, teniendo más de 10 bases militares en el territorio peruano, ubicadas en puestos estratégicos desde el punto de vista energético y minero. Muchas de estas bases se sitúan en el Varem, una zona de valles encabezados por Apurimac, y otros, lugar estratégico para el Comando Sur.

Por cierto, la zona del Vraem ha sido escenario de diversas masacres en los últimos años, coincidentemente en coyunturas de ascenso de la lucha popular en las que quien resulta más beneficiado en que se despierte el fantasma de Sendero Luminoso es el fujimorismo. De hecho, cada vez son más dentro y fuera del Perú, quienes creen que esa guerrilla “maoísta”, especializada en asesinar campesinos y activistas sociales, fue un producto de la CIA para debilitar estratégicamente a la izquierda.

Llama la atención la preparación de grupos tácticos ecuatorianos y el marcado interés del Comando Sur por acaparar el trabajo en los puertos ecuatorianos, muy cercanos con Perú, con el pretexto de atacar operaciones de drogas.

A inicios de este año, EE. UU. envió 20 000 cartuchos lacrimógenos a través de la empresa estadounidense Force Improvement LLC, en una licitación de dudosa legalidad, ya que según medios locales se pagó un sobreprecio excesivo por los mismos y el trámite solo estuvo abierto para esa empresa durante algunas horas.

Los congresistas

Congreso del Perú.
CC BY 2.0

El Congreso peruano está dominado por diversas facciones del fujimorismo y por otros partidos que no gozan de apoyo popular. Mientras que el pueblo en las calles reclama el regreso de Castillo y el llamado a una asamblea constituyente, la clase política hace oídos sordos a la espera de que la represión y el cansancio surtan su efecto.

Se esta atacando a los dirigentes sindicales, tal y como sucedió en Colombia, para descabezar las manifestaciones y desestimularlas. Ni siquiera organismos occidentales como Amnistía Internacional, que incluso llega a hablar de ejecuciones extrajudiciales, pueden ignorar la magnitud de la represión.

Mientras tanto, el Estado en manos de los golpistas, sigue otorgando a las multinacionales mineras, concesiones a 30 o más años bajo la ominosa figura del contrato-ley, introducida por Fujimori en 1993, según la cual los contratos firmados no pueden ser modificados por las leyes ni por ningún otro mecanismo democrático. 


Entre los parlamentarios golpistas figuran: 

 

Foto: La República

La congresista Yessica Rosselli Amuruz Dulanto, quien luego de varios escándalos de corrupción (por ejemplo, cobró bonos del Congreso estando de licencia, plagió proyectos de ley y su hermano recibió contrataciones ilegales del Estado por montos importantes), se dice logró sacar a flote en su cargo gracias a los “buenos oficios” del antes mencionado funcionario de la Embajada Estadounidense, Justin Davis.

Foto: Wikipedia
Leidy Camones, del partido profujimorista Alianza Para el Progreso, expresidenta del Congreso con una dudosa reputación y cesada del cargo por tráfico de influencias. En septiembre ya aseguraba que Castillo caería en pocos meses, según audios filtrados a la prensa. Las aseveraciones las haría a Cesar Acuña, de la bancada Avanzada por el Progreso, a quien responde Camones. tráfico de influencias I tráfico de influencias II

 

 

 

 

Foto: Wikipedia
Rafael López Aliaga, empresario y político de Renovación Popular, quien ha llegando a amenazar de muerte a Castillo, movilizó todas sus fuerzas en la capital para aprehenderlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Facebook
Yessica Rosselli Amuruz Dulanto, de Avanza País, e hija del ex-congresista y reconocido fujimorista Roger Amuruz, maneja las comisiones permanentes más influyentes del congreso (relaciones exteriores, transporte y comunicaciones y ciencia, innovación y tecnología).

 

 

 

 

Facebook
Diego Fernando Bazan lleva la delantera para obstaculizar cualquier ayuda al mandatario, critica cualquier recurso penal a su favor y llama a desestimar el apoyo internacional que esta recibiendo, implantando la censura de sus argumentos.

 

 

 

 

Conclusión

Desde el pasado 7 de diciembre, el pueblo en las calles exige el regreso de Castillo y una asamblea constituyente, pero ni a los Estados Unidos ni a la clase política corrupta les parece interesar resolver la situación. Incluso, más bien al imperio le podría interesar mantener un cuadro de aparente ingobernabilidad que justifique una intervención militar del Comando Sur, por ejemplo, bajo el amparo de la OEA.

sábado, 17 de diciembre de 2022

(AUDIO) Perú y el reto de la descolonización del Abya Yala

Benito Lacayo en extensa entrevista a Jorge Capelán para Radio Venceremos de León, sobre la izquierda latinoamericana y la lucha de los pueblos originarios con un recorrido a fondo por la situación del Perú.

jueves, 15 de diciembre de 2022

Perú: La sublevación de los cholos


 

Por Rafael Bautista S, argentina.indymedia.org

“Cholo soy y no me compadezcas,
que esas son monedas que no valen nada
y que dan los blancos como quien da plata.
Nosotros los cholos no pedimos nada,
pues faltando todo, todo nos alcanza”

Luis Abanto Morales

El golpe de Estado señorialista ejecutado en Lima, contra el presidente Castillo, devela, una vez más, la falacia de la “democracia” made in USA; que es la que padecemos como “sistema democrático”. Desde que la democracia ha sido reducida al institucionalismo fetichista, la democracia misma es raptada como garantía discursiva de la defensa del orden vigente, o sea, la democracia deja de ser democracia para ser apenas una convención política de los poderes fácticos. En tal sentido, el pueblo ya no interesa, es decir, el sujeto de la democracia es desplazado y el poder se vacía de legitimidad, dejando a la política como un mercado cautivo a merced de los especuladores.

Por eso molesta la presencia de pueblo, porque eso retrasa los negocios, porque los tiempos del capital no admiten dilaciones ni vacilaciones. Por eso la mitología gringa ha concebido una “democracia ideal” para minar toda posible democratización del poder; esa “democracia” responde al famoso memorándum Powell, de 1971, adoptado por la Comisión Trilateral en su informe de 1975, Crisis of democracy, donde, en resumidas cuentas, se dice que la democracia entra en crisis cuando el pueblo se hace protagonista; por eso la gobernabilidad, desde entonces, se impone como el único dilema democrático.

Todos los golpes híbridos que estamos presenciando y que desubican a los incautos, porque aparecen con fisonomía democrática, son parte del repertorio de las nuevas doctrinas de la geopolítica imperial. La apropiación por desposesión del discurso democrático, por parte de las elites, fue lo que ha ido descolocando a la izquierda y arrinconándola, en la percepción pública, al espectro antidemocrático.

Esto merecía una detenida y sistemática crítica al concepto de democracia que el establishment político-académico enarbola, pero la izquierda latinoamericana, travestida en “progresismo”, nunca hizo su tarea y se conformó en adecuarse al lenguaje hegemónico que cargaba en la izquierda todos los anatemas que la mitología gringa había impuesto como maldición social. Eso inevitablemente produce la capitulación anticipada y, aunque se llegue al poder político, la suerte de la izquierda ya está excomulgada cuando su apuesta sólo es acomodarse, o sea, subordinarse de modo obediente a aceptar unas “reglas de juego” que nunca fueron democráticas y menos populares.

Ahora que la izquierda de vino y tapas, acuse a Pedro Castillo de ignorante, tonto, débil o inocente, muestra su soberbia y no hace más que retratar su también origen señorialista; porque esa es la misma calificación que la derecha le otorga a quien, según la miserable élite limeña, no merecía el poder. Si el pueblo peruano optó por un profesor de provincias que, en efecto, no tenía experiencia política, es porque la propia izquierda ya no huele a pueblo (la usurpadora Dina Boluarte es prueba de ello, hasta Antauro Humala, en la hora decisiva, tampoco puede ofrecer ninguna certidumbre). Esa es la miseria de la política pensada “desde arriba”. Herencia del colonialismo y la colonización que padecen las élites sobre todo, porque son de-formadas en el universo intelectual del dominador (de ese modo, tempranamente, se domestican sus apasionamientos revolucionarios).

Por eso también los gobiernos “progres” sólo abogan por la preservación de la institucionalidad democrática, ante una flagrante violación constitucional de esa misma institucionalidad. Parecía que habían aprendido algo ya del episodio Zelaya, Lugo, Lula, Dilma, Correa, Evo y, ahora, Cristina, pero nada. Cuando la colonialidad se ha subjetivado, o sea, naturalizado en la conciencia social, la propia izquierda es demasiado obediente de la mitología democrática gringa. Por eso prefieren quedar bien con los poderes fácticos que con el pueblo porque, en última instancia, no creen en el pueblo. Y por eso, también, vemos reiterar, cada vez, su capitulación política. Hasta sus intelectuales “progres” hacen alarde de clarividencia e inculpación paternalista sin nunca admitir sus claras limitaciones epistémicas (estos abundan en los circos académicos y se hacen famosos gracias a nuestros procesos, apareciendo como vacas sagradas en el espectro mediático, dominado por la dictadura de la “información rápida”).

Sabiendo la provocada ingobernabilidad en el Perú, por parte del congreso, nuestros gobiernos debían de desconocer inmediatamente esa espuria declaratoria de “incapacidad moral” y la ligera destitución que delataba, hasta para el sentido común, algo ya sacramentado obscenamente. Pero el discurso de la unidad latinoamericana es sólo un pretexto para las fastuosas “cumbres”, porque lo que vimos es, de nuevo, el abandono regional (abandonando a otro presidente legítimo a su suerte, como ya es usual, nos está costando la consolidación mínima de procesos populares).

Ninguno de nuestros procesos podrá mantenerse estable bajo avasallamiento interno; y esa amenaza focalizada no puede enfrentarse sólo de modo local. Nuestros gobiernos deben darse cuenta que las amenazas internas son parte de la geopolítica imperial en nuestra región y que, bajo un mismo guion, el propósito no se diluye en lo local sino se abre a la generalización y la diseminación del caos regional. Las perspectivas políticas ya no pueden ceñirse en el localismo. Como región, la repuesta ante la geopolítica imperial sólo puede ser también regional. Hasta ahora, la obediencia diplomática sólo ha servido para mirar de palco cómo se producen golpes de Estado, en todas sus variantes, dejando que eso después se reproduzca localmente.

En cada golpe, el imperialismo no piensa localmente. En las últimas doctrinas imperiales, el asunto son las regiones. Toda desestabilización particular tiene propósitos de irradiación general. Las oligarquías recaderas del Imperio en decadencia no saben ni les interesa saber el profundo daño nacional y regional al cual dirigen sus dislates.

Pero en tiempos de decadencia civilizatoria, lo más ausente es la sensatez, porque todo se resume a sobrevivir, a toda costa, y es lo que muestra la derecha en la política; por eso acuden a los más inmundos artificios porque, además, cuentan con la complicidad de todos los poderes, desde el judicial hasta el mediático, del congresal hasta el militar, etc. En todos los años de “primavera democrática”, los gobiernos “progres” no han generado una política mínima de contención del poder hegemónico; algunos incluso ingenuamente han pretendido “pactar” con estos, creyendo que se puede pretender una revolución bajo consentimiento oligárquico, sin saber que, de ese modo, cavan su propia tumba y, lo más grave, arriesgan el proyecto popular que los llevó al poder.

Ese proyecto es el que, como horizonte, se abre en medio del vacío que la propia izquierda manifiesta en su extravió histórico. Tiene a un pueblo que ya no puede resumirse a los credos del siglo XX. El sujeto histórico ya no es el proletariado, porque en la clasificación social que ha producido el capitalismo, el verdadero ausente, aquél que ha incluso resignificado el lenguaje de la misma izquierda, es el sujeto del cambio; éste es el sujeto que nuestros procesos deben potenciar, porque ya no carga las contradicciones sistémicas que la sociedad moderna ha diseñado para hacer funcional la maquinaria social, política y económica. Ese ausente ya no persigue la inclusión al sistema sino su transformación radical. Por eso postula un “mundo en el quepan todos”. Porque sólo desde la exclusión extrema se puede imaginar un mundo válido para todos.

Ese es el despreciado por la Lima “señorial”, el que no puede ser considerado un igual, el “cholo”, el “serrano”, el que representaba Castillo, y al que la postiza tolerancia democrática del señorialismo limeño no podía soportar. Por eso esa élite abraza la democracia gringa, porque en ella vacían y son justificados todos sus prejuicios racistas a nombre de lo más sagrado en el lenguaje político. Por eso se puede ser total y absurdamente democrático siendo, en realidad, fascista.

Apuesta que no es actual, sino la decantación histórica de una tradición que nos devuelve, otra vez, al origen del asunto: el eterno retorno de la conquista, ahora bajo forma democrática. Por eso Luis Abanto Morales sigue vigente en el alma popular: “¿Acaso no fueron los blancos venidos de España/que nos dieron muerte por oro y por plata/No hubo un tal Pizarro que mató a Atahualpa/tras muchas promesas, bonitas y falsas?”.

 

La Paz, Chuquiago Marka, 11 de diciembre de 2022
Rafael Bautista S., autor de: “El Ángel de la Historia. Genealogía, ejecución y derrota del golpe. 2018-2020”, yo soy si Tú eres ediciones
rafaelcorso@yahoo.com

viernes, 30 de julio de 2021

Semana de victorias para Cuba y Nicaragua

En este episodio de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Arlen Hernández, Fabiola Amador y Jorge Capelán discuten las noticias más importantes de la semana, entre ellas la derrota de la maniobra anticubana en la OEA, el éxito rotundo de la verificación ciudadana, la juramentación de Pedro Castillo en Perú y mucho, mucho más.

martes, 11 de mayo de 2021

América Latina: La rebelión sigue

En esta edición de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega y Jorge Capelán, con el sociólogo Freddy Franco, analizan el contexto latinoamericano, en especial la huelga general que se desarrolla en Colombia y que hoy entra en su decimocuarta jornada.

jueves, 17 de octubre de 2019

Se despedaza el neoliberalismo en AL, pero hay muchos retos por delante



Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com

Vamos hacia un año bien movido, con una administración Trump muy preocupada por su futuro de cara a las próximas elecciones del martes 3 noviembre de 2020, ante una opinión pública cada vez más desfavorable y ante el avance de un proceso de impeachment que parece indetenible y que, aunque no logre desalojar a Donald Trump de la Casa Blanca (para eso tendría que darle la espalda la mayoría de los senadores republicanos) sí lo podría dañar gravemente en términos electorales. Mientras tanto, en América Latina, se sigue despedazando la ola de derecha aunque no haya razones para el optimismo fácil. Vayamos por partes.

Ecuador: El problema de fondo sigue sin resolver

¿Hubo una victoria popular en Ecuador? No lo parece. El Gobierno de Lenín Moreno tuvo que ceder ante la presión popular derogando el nefasto decreto 833, también conocido como “paquetazo”, pero con eso no ha hecho más que aplazar la inevitable crisis política. Moreno no va a cambiar su política económica hecha a la medida del FMI y del gran capital, más bien busca implementarla por medios que sean menos inaceptables para el pueblo sublevado. Si la dirigencia indígena una vez más se convierte en cómplice de la derecha, perderá su capacidad de liderazgo ante sus propias bases y ante muchos de los sectores que participaron en las protestas.

Será muy difícil, por no decir imposible, que se logre conciliar la visión expresada en los discursos de los dirigentes indígenas con la de los ministros morenistas en la comisión creada tras las negociaciones del domingo con el objeto de redactar un decreto alternativo al derogado, un "paquetazo" que buscaba elevar draconianamente el precio de la gasolina y afectar los salarios en el sector público, entre otras cosas.

En estos momentos, mientras sesiona la comisión encargada de redactar un decreto alternativo al defenestrado “paquetazo” se denuncia que ya comenzó el proceso de privatización del Banco del Pacífico para venderlo al mejor postor. Ese banco tiene más de 3.900 millones de dólares entregados en créditos a los sectores populares y maneja unos 4.600 millones en fondos de los ahorristas. Las licitaciones para vender el banco fueron abiertas a inicios de la semana pasada, aprovechando la conmoción de las protestas populares contra el "paquetazo".

En realidad, toda la política de Lenín Moreno tiende a desmontar cada uno de los logros de la Revolución Ciudadana. En el actual presupuesto de Lenín Moreno se cuenta con privatizaciones de empresas estatales y una "flexibilización" de los derechos laborales alcanzados por las y los trabajadores durante los Gobiernos de Correa. Los impuestos no pagados al Estado por la oligarquía y las exenciones de impuestos a industrias como la del camarón cubrirían con creces los 4.500 millones de dólares del oneroso préstamo que el Gobierno negoció con el FMI, según los economistas.

A todo esto hay que agregar que el Gobierno se niega a aceptar la realidad de que Rafael Correa es una fuerza sin la que es imposible resolver la actual crisis en el Ecuador. Más bien, Moreno ha desatado una ofensiva criminalizadora, no solo contra el propio Correa, sino también contra los dirigentes del movimiento de la Revolución Ciudadana, obligando a muchos de ellos a solicitar asilo en el extranjero y apresando a otros, a pesar de que fueron electos democráticamente para diversos cargos de elección popular.

Asimismo, y a pesar de las negociaciones con la dirigencia indígena, se mantienen los juicios por terrorismo contra varias decenas de los participantes en las protestas. A pesar de que a instancias del movimiento indígena Moreno accedió a remover a los jefes del Ejército y del Comando Conjunto de las FFAA, por su responsabilidad en la represión estatal, el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, y la ministra de Gobierno (Interior), María Paula Romo, aún permanecen en sus puestos.

Si a alguien le quedaba algunas dudas sobre el verdadero carácter del régimen de Lenin Moreno, a estas alturas deberían estar totalmente despejadas. Una cosa es cierta: la calma tras los recientes acuerdos entre la dirigencia indígena y el Gobierno durará poco. La dirigencia de la Conaie se engaña a sí misma si cree que puede erigirse en articuladora de un proyecto nacional en un país en el que, a diferencia de países como Bolivia y Guatemala, las poblaciones originarias no son mayoría social. Si en Bolivia el MAS ha debido articular un proyecto para toda la nación y no solo para los indígenas, en Ecuador esto es aún más necesario.

Los dirigentes de la Conaie se ufanan de haber logrado un Estado plurinacional sin jamás haber tenido la presidencia, pero se engañan a sí mismos. Menudo Estado plurinacional: Ecuador hoy es un país sin soberanía nacional, con bases militares extranjeras en su territorio y en los hechos intervenido económicamente por el FMI, cosa que no era en los tiempos de la Revolución Ciudadana que dirigió Correa. Pero esa Revolución Ciudadana fue la que juró destruir la Conaie, llegando a participar en el cruento golpe de Estado contra Correa en 2010 y luego aliándose con el banquero guayaquileño Guillermo Lasso en 2017. Hablan por la izquierda pero en cada coyuntura importante actúan por la derecha, fieles al estilo trotskista de destruir procesos de verdadero poder popular donde quiera que logran influencia.

En el fondo, el Gobierno es débil ante los ojos del pueblo y entre más trate de llevar adelante la agenda que le imponen el FMI y el gran capital, más disconformidad atraerá. Por otro lado, si cede "inaceptablemente" ante las demandas populares, será derrocado por los verdaderos titiriteros del poder en el Ecuador de hoy: la Embajada estadounidense y la oligarquía. Por su parte, los sectores de la dirigencia indígena que pretendieran ignorar el mandato de la ciudadanía y buscar una adaptación a la agenda neoliberal serían seriamente castigados y serían señalados como parte del problema y no de la solución. La única salida para estabilizar el Ecuador es la de recomponer el poder político para que lleve adelante una agenda que responda a los intereses de la mayoría de la población, y guste o no a algunos, el dirigente que puede hacer realidad ese programa es Correa o quien quiera que sea su heredera o heredero político. En suma: la lucha en Ecuador va para largo.

En Perú ¿Avanzará la izquierda?

En Perú, la confederación empresarial Confiep (colega del Cosep en Nicaragua) se ha puesto al descubierto con su apoyo al repudiado golpe parlamentario que le quisieron dar al presidente Vizcarra y con ello ha abierto las puertas hacia el despertar político de toda la sociedad sobre los verdaderos intereses en torno a la crisis política crónica que desde hace 30 años arrastra la nación andina.

Hoy como ayer los "respetables empresarios" de la burguesía experta en fugar capitales apoyan un golpe. En 1992 apoyaron el golpe que le dio plenos poderes al cleptómano y criminal Alberto Fujimori con el pretexto de combatir el terrorismo de Sendero Luminoso y hoy, en 2019, apoyan un golpe parlamentario que defiende a ultranza los intereses más corruptos de la política peruana: los del partido de Fujimori cuya líder Keiko, hija del tristemente célebre Alberto, se encuentra en prisión por corrupción. En Perú todos los presidentes y los partidos de Gobierno de los últimos 30 años son vistos como ejemplos de corrupción y autoritarismo por la población. En el país andino se juntaron el hambre con las ganas de comer del neoliberalismo: El desprecio hacia los políticos y la política, claves para llevar adelante la agenda neoliberal en cualquier país, en el Perú se juntaron con el latrocinio y la corrupción más ostentosas y persistentes de las élites. Al cabo de 30 años, la mezcla es explosiva, y tal vez se logre que el pueblo por fin dé con los verdaderos culpables y escoja una alternativa que verdaderamente le devuelva la esperanza.

Como el Cosep de Nicaragua, Confiep es un gremio que solo representa a un grupo cada vez más reducido de grandes empresas, sobre todo de banqueros, mineros y del corrupto sector de la construcción. Al inicio, representó a muchos más gremios y hasta a la pequeña empresa pero, igual que en Nicaragua, hoy solo representa a la cúpula más parasitaria del sector privado. El apoyo de la Confiep al golpe contra Vizcarra (que es visto como honesto por amplios sectores de la ciudadanía) pone en blanco sobre negro a quién sirve la política en el vecino país y cada vez plantea más nítidamente la relación entre la agenda neoliberal y la corrupción.

En las elecciones al Congreso llamadas para el 26 de enero de 2020 no se sabe muy bien quién será el ganador, pero todos conocen los nombres de los perdedores: El partido de Fujimori, "Fuerza Popular", el APRA, Perú Posible, PNP y todos los partidos que han representado el neoliberalismo corrupto desde hace ya demasiado tiempo. ¿Podrán los partidos de izquierda unirse a tiempo y ampliar sus avances de las pasadas elecciones de 2016, en las que la izquierda pasó de menos del 2% al 18.74% de los votos en las elecciones presidenciales y 13.94% en las parlamentarias? Para lograr un cambio político en el Perú hará falta un salto aún mucho mayor.

Lucha el progresismo en el Cono Sur y México

En Argentina, Macri y sus aliados (vengan estos del neoliberalismo, del fascismo de los 70s o de las socialdemocracias y peronismos arrepentidos) se hunden con cada día que pasa. Les ha ido mal en todas las elecciones provinciales que ha habido este año, así como en las PASO (elecciones internas) de agosto y nada hace creer que logre revertir la tendencia de cara a la primera ronda del 27 de octubre. En los debates electorales y en la propaganda, Macri no convence. Donde dije "digo" ahora dice "Diego" y nadie le cree. Tampoco le creen a sus ministros, que cuando no desdeñan las críticas a su desastrosa gestión, se acusan entre sí mismos peleando por espacios de poder. Solo un milagro salvaría a Macri el 27 de octubre con una muy improbable segunda vuelta el 24 de noviembre.

En Uruguay, ya el Frente Amplio tiene semanas de estar apareciendo en las encuestas por encima del 40%, bastante fuerte ante los tres partidos de derecha mayoritarios. Según un estudio de la empresa Factum, 46% de los electores cree que ganará Daniel Martínez, candidato del Frente Amplio, mientras que 43% cree que lo hará el candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou. En el Frente Amplio existe confianza en ganar las elecciones a pesar de que es muy probable que en la casi segura segunda ronda la derecha se una, ya que solo juntando los votos de todos superarían a la izquierda.

La derecha está compuesta por el Partido Nacional, el Partido Colorado y Cabildo Abierto, del fascista Manini Ríos. Sin embargo, esta unidad provocaría el rechazo de una parte de los votantes de la derecha que no son afectos al bolsonarismo ni al fascismo. Hasta el momento, lo más importante de la campaña electoral ha girado en torno a las propuestas del Frente Amplio (a favor o en contra). La falta de Ideas de la derecha es total y esto es algo que les puede pasar factura. La primera vuelta de las elecciones, muy importantes para Nuestra América, es el 27 de octubre con segunda vuelta el 24 de noviembre.

En Brasil, la desaprobación de Bolsonaro y su Gobierno se dispararon en los últimos seis meses pasando de 28,2 a 53,7% entre febrero y agosto de este año. Seriamente dañado por los incendios en la Amazonia, Bolsonaro da pruebas de chocar a diario contra la cultura, política y costumbres del pueblo brasileño y es de esperar que este aislamiento se profundice a medida que pase el tiempo. Ya ni siquiera cuenta con el apoyo irrestricto de los militares, el grupo de interés que dice representar, decepcionados ante la caída del 35% en el presupuesto para la Defensa de 2020 respecto al de este año. Ante todo esto, la izquierda sigue luchando, resistiendo y acumulando fuerzas con Lula tras las rejas.

En México, la Cuarta Transformación impulsada por Andrés Manuel López Obrador avanza sobre la base de hechos concretos. Por lo que pueda valer el dato, una encuesta de Transparencia Internacional indica que, entre 2017, todavía con Enrique Peña Nieto, y 2019, ya con López Obrador, el porcentaje de mexicanos que consideran que el Gobierno está haciendo un buen trabajo en la lucha contra la corrupción subió de 24 % a 61 %. A pesar de la inmisericorde guerra mediática y las grandes resistencias de la derecha y de grupos de ultraizquierda, el apoyo popular a AMLO se mantiene sólido.

Evo ganará en Bolivia a pesar de las maniobras

En Bolivia la derecha, ante las dificultades para ganar las elecciones del 20 de octubre (las encuestas le dan a Evo Morales una victoria en primera ronda), busca generar un ambiente de convulsión social que ponga en duda la legalidad y la legitimidad de los comicios para alentar un escenario de desestabilización, similar a otros que se han producido contra Gobiernos revolucionarios en Nuestra América.

Esta derecha impulsa un plan secesionista parecido al que impulsaron hace varios años en la propia Bolivia y también con muchas similitudes al modus operandi de la derecha golpista de Nicaragua el año pasado. Su manera de boicotear la respuesta del Gobierno a la crisis de los incendios en la Amazonía recordó mucho el actuar de los golpistas nicaragüenses durante el incendio en Río San Juan, pocas semanas antes del inicio del fallido golpe en abril de 2018.

"Tengo grabaciones, algunos supuestos comités cívicos de Cochabamba o de La Paz, con algunos ex o militares en servicio pasivo, con algunos miembros del Comité Cívico de Santa Cruz, se han reunido', anticipó Evo Morales esta semana, asegurando que enviará esas pruebas a los observadores internacionales de visita en el país para las elecciones. Según el sondeo de la empresa Ipsos, Evo Morales tiene una intención de voto del 40 por ciento con una ventaja de 18 puntos sobre el expresidente Carlos Mesa, lo que le garantizaría una victoria en primera ronda.

De ir a una segunda ronda no está claro qué pueda pasar. Los dos principales candidatos de la derecha han tratado de desmarcarse del neoliberalismo y prometen no realizar privatizaciones ni quitar las conquistas sociales alcanzadas, aunque según las encuestas ni aun en ese caso les alcanzarían los votos para derrotar a Evo.

Por otro lado, en Venezuela, el avance del diálogo con sectores de la oposición y las revelaciones sobre sus contactos con conocidos paramilitares colombianos han debilitado al golpista Juan Guaidó y a sus titiriteros de Washington. Al mismo tiempo, en Cuba, la reciente elección de los principales cargos del nuevo Gobierno, entre ellos el presidente y vicepresidente de la República por parte de la Asamblea Nacional, no hace más que ratificar la solidez del liderazgo revolucionario en la isla para enfrentar una fase de recrudecimiento de la política anticubana de los Estados Unidos promovida por Trump.

Nicaragua sigue avanzando

En Nicaragua, el panorama de consolidación sobre el terreno sigue como siempre, al mismo tiempo que siguen los intentos por impulsar la agenda golpista desde el exterior. En términos económicos, se prevé un crecimiento muy pequeño, pero crecimiento al fin, a fines del próximo año en un contexto internacional signado por la recesión.

La economía se consolida a lo interno gracias a la unidad de todos los sectores comprometidos con el desarrollo nacional, especialmente entre los sectores populares. Esta semana se presentó oficialmente la Asociación de Promoción al Desarrollo y Sostenibilidad, Aprodesni, una organización que por el momento aglutina a 360 empresarios libres de la tutela del Cosep golpista agrupados en 7 cámaras. Estos empresarios, junto con Conimipyme, que representa a las pequeñas y medianas empresas, son en realidad cerca del 99% de todas las unidades empresariales del país.

También se va consolidando la estabilización a nivel internacional, con la ampliación de las relaciones internacionales y con el reconocimiento de organismos como el BCIE que ha concedido préstamos por casi más de 584 millones de dólares al país, así como por el banco hondureño Atlántida, que ha decidido venir a establecerse en Nicaragua con un programa inicial de varios años, desmintiendo así a la banca golpista y golpeando sus intereses monopólicos.

La derecha golpista parece apostar todas sus cartas al frente exterior, alienándose aún más de la Nicaragua real y se multiplican los pleitos por el dinero euroestadounidense entre sus cabecillas que afanosamente intentan dar signos de vida para justificar su existencia a los ojos de sus financiadores.

Por otro lado, el esfuerzo de estabilización económica del pueblo nicaragüense, que se da en un contexto mundial de recesión y guerra comercial, se debe enfrentar a la falta de visión política y total ceguera ideológica de una Unión Europea obsesionada por pescar en los ríos revueltos de la derecha política. Esta semana, la UE adoptó en principio un “régimen de sanciones” contra Nicaragua al tiempo que su futuro canciller, el español Josep Borrell, viaja a Cuba haciendo ostentosas, intervencionistas y antojadizas predicciones sobre el próximo fin de los Gobiernos de Nicaragua y Venezuela.

Las sanciones europeas, que en un principio estarían dirigidas a ministros y altos funcionarios del Gobierno sandinista, parecen seguir el mismo camino que las decretadas anteriormente por la administración Trump y no pasan de ser un gesto vacío contra funcionarios que ni tienen cuentas bancarias en el exterior ni van de vacaciones al extranjero. Además, es previsible que las mismas deban pasar por el pesado y lento proceso de la burocracia de Bruselas antes de concretarse. Al mismo tiempo, las relaciones bilaterales de Nicaragua con los países miembros de la Unión continúan como siempre, con sus altos y sus bajos.

Una coyuntura decisiva

En resumen, el neoliberalismo pierde legitimidad en todas partes, pero es imprescindible que eso se transforme en avances políticos para la izquierda y los movimientos progresistas. Para las revoluciones de Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua, son tiempos de recrudecimiento de las políticas agresivas de Washington en un contexto de grave crisis política para el imperio. Este recrudecimiento, como otros anteriores, pasará y será superado por nuestros pueblos.





jueves, 10 de octubre de 2019

El neoliberalismo "se pudre" en América Latina

Erving Vega, Adolfo Pastrán, Cairo Amador y Jorge Capelán discuten la debacle de la derecha neoliberal en América Latina en Argentina, Perú, Ecuador, Brasil y otros países.

Jorge Capelán en ExtraPlus: El contexto mundial actual

    El contexto actual mundial es complicado, pero tiene mucho que ver con las diferencias de concepción entre un mundo unipolar y otro ...