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lunes, 13 de marzo de 2023

De papas guarangos, iglesias decrépitas, patrias chicas y patrias grandes

La iglesia católica
no es la más indicada
para hablar del nazismo
ni de dictaduras
(la imagen es solo una
ilustración).


 

Por Jorge Capelán.

El viernes tuvo lugar un escándalo que todavía le está dando vueltas al mundo. En una entrevista al medio derechista y antipopular por excelencia, Infobae, enemigo jurado de todo aquello que huela a Patria Grande, el señor Jorge Bergoglio, que desde hace unos 10 años ostenta el nombre religioso de Francisco, cometió un exabrupto de proporciones, si no bíblicas, al menos sí morales, geopolíticas e históricas.

Preguntado así, como quien no quiere la cosa, por el taimado periodista Daniel Hadad, sobre su opinión del Gobierno sandinista de Nicaragua, Bergoglio dijo:

“Con mucho respeto, no me queda otra que pensar en un desequilibrio de la persona que dirige [el comandante Daniel Ortega]. Ahí tenemos un obispo preso, un hombre muy serio, muy capaz [el terrorista Rolando Álvarez]. Quiso dar su testimonio y no aceptó el exilio. Es una cosa que está fuera de lo que estamos viviendo, es como si fuera traer la dictadura comunista de 1917 o la hitleriana del 35, traer aquí las mismas… Son un tipo de dictaduras groseras. O, para usar una distinción linda de Argentina, guarangas. Guarangas”.

Hay mucha caña que moler en esas desgraciadas declaraciones. En primer lugar, hay que explicar que la entrevista duró cerca de una hora y en ella se trató todo tipo de temas con respecto a la vida personal del papa, la Iglesia Católica y los asuntos del Vaticano. Sobre Nicaragua habló apenas unos 30 segundos. Sin embargo, Infobae tituló la entrevista «El Papa Francisco opinó sobre Nicaragua: "Es como las dictaduras comunistas o hitlerianas, grosera"».

Otra cosa que hay que aclarar es el significado del adjetivo «guarango» en el Cono Sur y que a Bergoglio tanto parece gustarle. Quiere decir “tonto”, “estúpido” e “inmaduro”.

Es sorprendente cómo para calificar al Gobierno que dirige el comandante Daniel Ortega, a Bergoglio se le ocurre sacar a la luz a “la dictadura comunista de 1917 o la hitleriana del 35”, teniendo a la mano ejemplos mucho más cercanos y en los que él mismo jugó un papel importante.

Sin embargo, estas sus recientes declaraciones sobre Nicaragua, permiten poner en duda de qué lugar de la historia se puso cuando, en su calidad de superior provincial de los jesuitas en la Argentina, la dictadura argentina asesinaba a 30 mil de sus compatriotas e incluso enviaba militares a la lejana Centroamérica para asesorar a la Contra sobre la mejor manera de asesinar nicaragüenses.

Si Bergoglio ignora olímpicamente dictaduras reales como la de su propio país y prefiere sacar ejemplos de History Channel sobre Alemania y la Unión Soviética (por cierto, de Hitler se podrán decir muchas cosas, menos que era un dictador) y las califica de “guarangas”, tal vez haya algo de cierto en las muy bien documentadas versiones periodísticas que indican que él en los años 70 colaboró con la dictadura y de que indiscreciones suyas provocaron la detención de los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics a manos del régimen militar.

Desde su elección en 2013 por un grupo de provectos cardenales y a espaldas de la feligresía, Bergoglio se ha dado a la tarea de venderse como un papa progresista, preocupado por el medio ambiente (todo el mundo se acuerda de su encíclica Laudato Si), preocupado por los indígenas y por la inclusión en la iglesia, aunque esto último no haya cuajado mucho todavía.

Todavía hay quienes, desde la perspectiva antiimperialista, lo reivindican como “el apóstol de la unidad de la Patria Grande”. ¡Qué engañados que están, empeñados en ver avances en gobiernos “progresistas” que desde que regresaron al poder no han hecho otra cosa que administrar el decrépito modelo neoliberal!

Y eso es Bergoglio a nivel global en tanto que papa de la Iglesia Católica: El simple administrador de una iglesia que lucha por mantener su cuota de privilegios dentro del orden de explotación neocolonial de Occidente. Que nadie espere peras del olmo, porque jamás las va a dar.

Dicen que Bergoglio era muy amigo de Methol Ferré, un geopolítico uruguayo muy importante, con ideas nacionalistas de izquierda, y cercano a la corriente intelectual de otro geopolítico muy importante, el argentino Jorge Abelardo Ramos.

Para Bergoglio, que se ha hecho identificar con el peronismo, debía siempre haber estado muy claro qué se quiere decir en América Latina cuando se habla de “dictadura” y de “democracia”. Cuando los poderosos cantan “dictadura”, en realidad están buscando atacar proyectos políticos con una genuina base popular y que pongan en cuestión el status quo neocolonial en nuestra región.

Eso lo demuestra con meridiana claridad Ramos en su libro Historia de la Nación Latinoamericana (ver capítulo X y siguientes). Las acusaciones de “dictaduras” de parte de las ciudades-puerto construidas al calor de la colonia española y luego de la neocolonización inglesa y francesa del continente, se dirigía contra toda alternativa política que buscara unir a la Patria Grande bajo un proyecto endógeno de desarrollo material y cultural. “Dictadores” fueron Belgrano, San Martín, Bolívar, Artigas hasta nuestros días con Sandino, Fidel, Chávez o el comandante Daniel.

Jorge Abelardo Ramos, que en estas cosas era verdaderamente lúcido, escribió sobre la Argentina: «Somos un país porque no pudimos integrar una Nación y fuimos argentinos porque fracasamos en ser latinoamericanos. Aquí se encierra todo nuestro drama y la clave de la revolución que vendrá». De eso, el “guarango” de Bergoglio parece no enterarse. La suya fue una típica “guarangada” argentina, de un país que desgraciadamente es incapaz de entrar en la Patria Grande nuestroamericana que muchos de nosotros preferimos denominar Abya Yala.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Logros en la tierra de Sandino animan al pueblo brasileño


 

Por Pedro César Batista (*).

Seguimos, desde Brasil, los avances sociales, económicos y políticos en la tierra de Augusto César Sandino, Carlos Fonseca Amador y Tomás Borge, obtenidos gracias a la unidad revolucionaria y la organización popular, bajo la dirección del FSLN, bajo el mando del presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta, Rosário Murilo, lo que nos lleva a tener gran admiración en la construcción de una sociedad que garantice la justicia social y la paz para la gran mayoría de la población. Al mismo tiempo, observamos la intensa propaganda de calumnias y mentiras, coordinada por vehículos al servicio del imperialismo, en contra de la soberanía del pueblo nicaragüense, que enseña el camino para conquistar la dignidad y la soberanía, al decidir no renunciar a ser propietarios de su destino.

Las elecciones municipales del pasado 6 de noviembre, cuando se eligieron alcaldes y vicealcaldes en los 153 municipios de Nicaragua, evidenciaron el alto nivel de conciencia adquirido por la población, resultado del permanente trabajo de base desarrollado por el FSLN, que realiza una labor que asegura que el poder político viene de abajo hacia arriba, de la base de los trabajadores organizados, que apoyan al gobierno central, lo que hizo posible la victoria del Frente Sandinista en todas las ciudades. Esto asusta a la burguesía y sus aliados, porque dentro de Nicaragua, el imperialismo y sus lacayos internos y externos ya no son capaces de engañar y atemorizar al pueblo que, en su gran mayoría, actúa como principal pilar de sustentación del proceso revolucionario.

El trabajo de base permanente, desarrollado por el FSLN, tiene mucho que enseñar a las organizaciones que representan al pueblo brasileño, ya que muestra cómo se desarrollan las condiciones subjetivas para la acumulación de fuerzas y la organización popular, como lo demuestran los resultados de las elecciones municipales, lo que significó una gran victoria y avance para el FSLN y las conquistas del pueblo nicaragüense.

Somos conscientes de las duras luchas libradas por el FSLN, desde su fundación, con el enfrentamiento a grupos armados, bandas terroristas y la poderosa campaña mediática para quebrantar el espíritu de combate y unidad de la organización. Fueron décadas de duras guerras con muchas vidas perdidas y daños económicos. Estas luchas nos han demostrado que es posible derrotar a los enemigos y fortalecer las trincheras revolucionarias, a partir de la capacidad de superación y la resistencia política, conservando siempre los compromisos con la transformación social profunda y la construcción de una sociedad donde la justicia social y la dignidad humana guíen todas las acciones.

EEUU propaga intensamente, a través de sus canales de comunicación, que es el modelo de democracia para el mundo. En realidad, lo que quieren es que los pueblos se arrodillen y permanezcan para ellos eternamente como depósitos de recursos naturales al servicio de sus intereses. Para ello colocan en los países que se someten a esta dominación, gobiernos que actúan como funcionarios de la Casa Blanca. La revolución victoriosa de 1979 mostró al mundo que Nicaragua ya no estará sujeta a los dictados del imperialismo.

La democracia estadounidense es una farsa cuando dice que hay una rotación de partidos en el gobierno. Sean demócratas o republicanos, la política imperial sigue siendo la misma, profundizando la explotación de la clase obrera estadounidense, con creciente pobreza y violencia, mientras aumenta su poderío militar para atacar a otras naciones, con acciones criminales, invasiones militares o mediante guerras híbridas, como lo hicieron. en Brasil en 2016, cuando organizaron el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff, en un golpe de Estado con una acción legal, el lawfair. Acusaron al presidente y encarcelaron al presidente Lula da Silva para colocar un gobierno servil en Washington, que privatizó sectores estratégicos de la economía, quitó cientos de derechos a la clase trabajadora y realizó contrarreformas, aplicando recetas neoliberales. Para EEUU y sus lacayos, la democracia debe servir a los intereses económicos de las grandes empresas, las transnacionales y los bancos, profundizando la dependencia y explotación de los pueblos.

Lo que hemos visto y aprendido de la democracia en Nicaragua es lo contrario a lo que ha aplicado el imperialismo, donde los gobiernos nacionales son vendedores de la patria. En la tierra de Sandino comprobamos la garantía de la participación efectiva de la población en el apoyo a la soberanía nacional, la cual, organizada y movilizada, tiene la fuerza de conservar su poder para definir nuevos rumbos y decisiones, con movilización e integración efectiva entre lo pueblo. El FSLN y organismos estatales aseguran vigilancia y movilización permanente ante las continuas acciones delictivas de agentes estadounidenses.

Las elecciones municipales son prueba de ello. Una vez más, la expresiva participación de la población, en un proceso electoral para elegir a sus líderes, muestra la sincronía entre pueblo y gobierno en la defensa del Estado. Se destaca la participación del 57% del electorado total con derecho a voto, mientras que en EE.UU., en las elecciones de medio término, para elegir parlamentarios, la participación fue 10% menor que en Nicaragua, con el 47% del electorado yendo a votar. Significa que la población nicaragüense tiene más participación, conciencia e interés, lo que garantiza mayor representatividad del proceso electoral, líderes electos y fortaleza al gobierno, con base en el análisis de la participación electoral en ambos países.

APOYO CRECIENTE AL FSLN

SEGÚN el Informe de Adolfo Pastran, ha habido un número creciente de votos para el Frente Sandinista en los procesos electorales: “en 1990 el FSLN recibió 550.442 votos; en 1996, 551.421; en 2000, 603.885; en 2004, 709.098; en 2008, 941.199; en 2012, 1.314.317; en 2017, 1.283.003 y este año 2022, 1.494.668”. Este crecimiento en el apoyo de la población refleja la confianza popular y el resultado de la organización y el trabajo sobre las bases que sustentan las conquistas sociales y políticas.

La expresiva participación y grandiosa victoria del FSLN, en las elecciones municipales del 6 de diciembre, prueba la unidad monolítica que se forma entre el pueblo nicaragüense, capaz de comprender que es necesario preservar las conquistas históricas obtenidas con la Revolución Sandinista, para crear las condiciones para avanzar y fortalecer la capacidad económica y política para superar los ataques del imperialismo y sus agentes internos.

Nicaragua, Cuba y Venezuela representan gobiernos que se atreven a forjar una sociedad nueva, libre, soberana y digna, legítimos representantes de los intereses de sus naciones, por eso aquí en Brasil, a través de las acciones del Comité Antiimperialista General Abreu e Lima, denunciamos y combatimos los crímenes practicados por EE.UU. contra nuestros pueblos hermanos, que simbolizan la posibilidad real del control popular del Estado, mediante el desarrollo de políticas que sirvan a los intereses de la mayoría de la población y no de los capitalistas, chupasangres que sólo se preocupan con provecho y manteniendo sus privilegios.

Aquí en Brasil, así como en toda América Latina y el Caribe, enfrentamos una criminal campaña de mentiras y agresiones contra los referentes que Nicaragua simboliza para los trabajadores y las capas populares. Canales de televisión, periódicos y sitios de internet difunden desinformaciones, falsedades y ofensas, con la sordidez de los agentes del imperialismo, que repiten los discursos de la Casa Blanca. Esto, lamentablemente, también lo repiten sectores de una izquierda rosa, llamada progresista e identitaria, que actúa como ventrílocuo reverberando las acusaciones propagadas por los medios imperialistas. Estas falsedades y calumnias las enfrentamos permanentemente a través de debates, artículos, estudios de base y acciones de calle en solidaridad con la Revolución Sandinista, el FSLN, el gobierno del presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosário Murilo.

LAS ELECCIONES DE BRASIL DERROTAN A UN LACAYO DE EE.UU.

Acabamos de vivir una dura campaña electoral para la Presidencia de la República de Brasil, con el actual presidente, Jair Bolsonaro, derrotado por Lula, que ganó con una diferencia de poco más del 1% de los votos. Bolsonaro volvió a realizar una campaña con mucho dinero y difusión de Fake News, utilizando un discurso sustentado en el miedo al comunismo, mentiras contra Nicaragua, Venezuela y Cuba, además del uso del aparato de Estado y del Presupuesto Público. En 2018, solo fue elegido después de la operación de la CIA que organizó la Operación Lava Jato, que arrestó a Lula y lo sacó de la carrera.

Con la derrota de Bolsonaro, sus seguidores, guiados por Esteve Bannon, intentaron repetir lo que hizo Donald Trump en EE.UU. tras su derrota ante John Biden. Organizaron un movimiento en las calles que no reconoció los resultados de las elecciones y llamó a un golpe militar. Hasta este momento aún persisten sectores fascistas, movilizados para no aceptar la victoria de Lula, que representó una importante conquista contra el fascismo, que ha crecido, no sólo en Brasil, sino en muchos países.

La elección de Lula da Silva a la presidencia apunta a un importante punto de inflexión en la política brasileña, especialmente en la política exterior, ya que tendrá la tarea de revertir el daño causado al pueblo brasileño y retomar los lazos de amistad y solidaridad entre los pueblos de la región, especialmente.

Brasil necesita retomar los lazos históricos de amistad con los pueblos latinoamericanos y caribeños, en especial con el pueblo nicaragüense y el FSLN, fortalecer la CELAC, el ALBA y la UNASUR, retomar los negocios y el intercambio con los pueblos cubano, venezolano y nicaragüense.

Estados Unidos intentará influir en las relaciones internacionales de Brasil, pero seguiremos movilizándonos junto al pueblo de Nicaragua y el FSLN, exigiremos al gobierno del presidente Lula que retome de inmediato las relaciones históricas entre Brasil y Nicaragua, pueblos hermanos que deben acercarse cada vez más en pos del sueño de Simón Bolívar, la Patria Grande.

Que el ejemplo de movilización, organización y unidad del pueblo nicaragüense inspire a las fuerzas de la izquierda brasileña, como el FSLN ha mostrado al mundo que un pueblo consciente y unido puede ser soberano y construir la justicia social, fomentando así la construcción de naciones soberanas y el fortalecimiento de la amistad y la solidaridad entre los pueblos en la lucha antiimperialista.

* Pedro César Batista, periodista, escritor, internacionalista y secretario ejecutivo del Comité Antiimperialista General Abreu e Lima.

sábado, 8 de octubre de 2022

El nazi-fascismo solo estaba dormido

Batallón neonazi Azov, Ucrania.
Foto: RT.


 

 

Por Miguel Necoechea

I

Mientras los pueblos de Europa y Estados Unidos enfrentan un alza, sin precedentes en los últimos treinta años, de los precios de la energía y alimentos y asediados por una inflación que no cede, sino que, por el contrario, crece, los pueblos de las llamadas naciones “occidentales” (nosotros estamos en Occidente y condenamos la agresividad y deseos de conquista de Estados Unido y la OTAN) destinan miles de millones de dólares, que bien podrían utilizar en sus países para arrancar de la pobreza a millones de sus ciudadanos y frenar la crisis económica mundial que, dicho sea de paso ellos han provocado, para financiar la guerra de conquista provocada por la OTAN y EE.UU., con Ucrania como punta de lanza, cuyo fin último es desestabilizar y fraccionar en pequeñas repúblicas a la Federación Rusa con el propósito de colonizarlas y explotar sus cuantiosos recursos naturales y, a aplicar “una solución final” en el mejor estilo nazi, borrando de la faz de la tierra a los seres humanos de origen eslavo, según han dicho públicamente los propios ucranianos. Como botón de muestra de lo anterior está la evidencia que Joe Biden ha pedido al Congreso de su país la friolera de ¡857.6 mil millones de dólares! para gastos militares.

Para la Federación Rusa las pretensiones de EE.UU. y la OTAN y la desnaturalizada Ucrania nazi, lo anterior no es noticia. Los rusos lo saben desde siempre. En la historia reciente, la Alemania de Hitler se quiso hacer con el territorio de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. Al final de ésta, EE.UU. y Europa occidental intentaron lo mismo a lo largo de la llamada Guerra Fría; en 1991 aprovechando el doloroso colapso de la Unión Soviética, faltaron a su palabra y descaradamente alinearon en la OTAN a las ex repúblicas socialistas con el propósito de militarizarlas. Esos países, en los que el nazismo solo dormía. Ucrania, Polonia, Hungría, Checoeslovaquia, Rumanía, Bulgaria, Lituania, Letonia y Estonia- están, armados con material bélico de EE.UU., Inglaterra, Francia y recientemente Alemania a las puertas de la frontera con Rusia.

Aunque es algo conocido, es importante remarcar que el cerco sobre Rusia dio un salto cualitativo con la toma de Ucrania por Estados Unidos en 2014. El golpe de Estado contra el presidente legítimo Víctor Yanukovich se dio un día después que él aceptara adelantar las elecciones presidenciales, tal como lo había acordado con los líderes europeos. Los medios de comunicación occidentales trataron de manipular a la opinión pública mundial pregonando que el presidente había caído a resultas de una sublevación popular. Poco después del 14 de febrero los medios de comunicación independientes, reportaron que la insurrección fue financiada e inducida con el beneplácito de Barak Obama y Joe Biden, su vicepresidente, e instrumentada por la subsecretaria de Estado Victoria Nuland - de espíritu nazi-fascista- quién se jactó de haber invertido 5 mil millones de dólares para que Ucrania se incorporará a la Unión Europea. El verdadero propósito de esta señora era que ingresará como miembro de pleno derecho a la OTAN. Con la característica arrogancia y cinismo imperial, visitó y regaló ¡donas Krispy Cream! a los manifestantes acampados en la plaza Maidán, incitó a los grupos nazis de Sector Derecho, Batallón Azov, C 14 y otros, a dar el golpe de Estado y ella se encargó que el primer ministro Arseniy Yatseniuk usurpará la presidencia de forma ilegal. Y el vicepresidente Joe Biden estuvo directamente involucrado en la reorganización del gabinete de Kiev, y maniobró para que a su hijo, Hunter Biden, se le otorgara un puesto con un una remuneración de cientos de miles de dólares, en la compañía de ucraniana Gas Burisma Holdings.

Sigamos. La llamada clase liberal en Europa y EE.UU., aterrorizada por el auge del fascismo que despierta, se ha aliado con los más deleznables políticos del establishment, señores que solo obedecen servilmente las órdenes de los dueños de la industria militar, de los autócratas y de las trasnacionales.

Paradójicamente el derrumbe de la clase liberal, encabezada por los Clinton, los Obama, los Biden, los Macron, los Scholz, sin que fuera su pretensión, ha cedido un espacio político que la extrema derecha ha asaltado sin dilación que, propagandísticamente, condena la guerra en Ucrania a la que califica como un asunto demencial de la OTAN, los acuerdos de libre comercio culpables del desempleo, la estafa a los trabajadores implícita en la globalización, la austeridad y el neoliberalismo.

Este embate de la furiosa ultraderecha ha permeado en Estados Unidos con el disfraz de fascismo cristiano (vaya contradicción) en Hungría, Polonia, Suecia, Italia, Francia y Bulgaria y probablemente en la República Checa, donde la inflación y el aumento de los precios de la energía, ha lanzado a millones de checos por debajo del umbral de la pobreza (que establece el Banco Mundial, parámetro muy por encima de la que aqueja a los pobres de África Asia y América Latina).

Lo que veremos desde nuestro Continente en la primavera del año entrante, después del duro invierno que pasaran en Europa, en el que las familias padecerán apagones continuos, escasez de dinero para comprar alimentos y pagar los recibos de electricidad y gas para los calentadores, –sufrimiento que no les deseamos– lo que apenas queda de la mal llamada democracia occidental se extinguirá sin lugar a dudas.

El extremismo derechista que renace por sus fueros en esos países, se debe al hartazgo de sus ciudadanos ante la exorbitante desigualdad social y la torpeza de los políticos europeos y norteamericanos para resolver la interminable crisis que ha provocado el capitalismo salvaje neoliberal.

En contraposición a esos políticos en decadencia, los líderes de la ultra derecha, que prometen una renovación moral y económica, la venganza contra los enemigos que inventan y el regreso a la gloria perdida, reemergen como salvadores de los sumideros de la política europea. El odio y la violencia fascista, ya en ebullición, se legitiman. En esos países, la otrora clase política en declive y la supuesta civilidad de lo políticamente correcto, es motivo de burlas sardónicas.

El fascismo no desapareció como intentaron hacernos creer los políticos e intelectuales de “Occidente”. Estados Unidos, que se presenta ante nosotros como el que derrotó al fascismo, lo que hizo fue internacionalizarlo. Después de la Segunda Guerra Mundial, los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra ayudaron con pasaportes falsos y documentos de una nueva identidad a cientos de ex nazis y criminales de guerra, a quienes reclutaron para integrarlos a los servicios de inteligencia occidentales y en los regímenes fascistas de Franco en España y en del dictador Oliveira Salazar en Portugal. Apoyaron a las fuerzas de derecha fascista en Grecia, durante la guerra civil de 1946 a 1949 y, posteriormente, respaldaron el golpe militar de extrema derecha en 1967.

La OTAN, engendro yanqui-europeo, también operaba grupos terroristas nazi-fascistas. “La Operación Gladio (ver Wikipedia) fue el nombre clave de las operaciones clandestinas de «resistencia armada» detrás de las líneas enemigas, los quinta columnistas, de la llamada «Red Stay Behind», planeadas por la Organización del Tratado de Bruselas, posteriormente convertida en la OTAN, que actuarían en caso de una hipotética invasión y conquista de Europa occidental por parte del Pacto de Varsovia”.

El fascismo, que nunca murió, solo se agazapó, asciende por sus fueros. La política italiana de extrema derecha Giorgia Meloni ganó, junto a una coalición de ultra derecha, los votos suficientes para ocupar el cargo de primera ministra de Italia. Esta señora se formó en el ala juvenil del Movimiento Social Italiano, fundado por partidarios de Mussolini después de la Segunda Guerra. Ella llama a los burócratas de la Unión Europea “agentes de élites globales nihilistas impulsadas por las finanzas internacionales". Promueve la teoría del “Gran Remplazo”, que no es otra que su visión racista y xenófoba en cuanto a que, si no se detiene la migración de los “no blancos”, estos reemplazaran del poder político y cultural de los blancos.

Meloni y Víctor Orban, presidente de Hungría, declarado por el Parlamente Europeo como anti demócrata según los parámetros de lo que es la democracia para ese Parlamento, forman una dupla digna de estos tiempos.

A la dupla se agregan los del partido sueco, claramente pro nazi, que obtuvo más del 20 porciento en las recientes elecciones generales, para convertirse en la segunda fuerza política de Suecia. Este partido político se formó en 1988 por un grupo pro nazi llamado BSS, Keep Sweden Swedish (Mantengamos Suecia Sueca). De los 30 fundadores del partido, 18 eran nazis, incluidos varios que sirvieron en las Waffen SS, (las Waffen SS eran el cuerpo de combate de élite de las Schutzstaffel -mejor conocidas como SS- dirigidas por Heinrich Himmler. Wikipedia)

En abril Marine Le Pen, la candidata de ultraderecha a la presidencia de Francia, obtuvo 41 por ciento de la votación frente a Emmanuel Macron. En España, el partido de extrema derecha Vox, es la tercera fuerza política en el Parlamento español. El partido alemán de ultra derecha AfD o Alternativa para Alemania es el tercer partido más grande en Alemania.

Estados Unidos tiene su propia versión del fascismo encarnada en el partido Republicano que como dogma adopta el pensamiento mágico, la misoginia, la homofobia y la supremacía blanca de la derecha cristiana y dinamita activamente el proceso electoral de 2024, azuzados por su candidato Donald Trump.

Todo indica que la crisis económica que padecemos hoy en día se asemeja a la que vivió el mundo a mediados de la década de 1920 que se extendió hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Las similitudes históricas en el momento actual

II

El desplome económico del final de la década de los años veinte, fue la piedra de toque para el ascenso al poder de los nazis en Alemania. En las elecciones de 1928 en ese país, el partido nazi apenas obtuvo el 3 por ciento de los votos. Como resultado del Crack del 29, el pico de la crisis financiera en Estados Unidos de 1929, que devino en mundial, a principios de 1932 el 40 por ciento de la fuerza laboral alemana, seis millones de personas, estaba desempleada. Ese mismo año el Partido Nazi se convirtió en el principal partido político en el parlamento alemán.

Antes que prodigar alimentos y bienestar a millones de alemanes hambrientos, el gobierno de la República de Weimar, prisionero de los intereses de los grandes industriales, optó por pagar a la banca privada préstamos ominosos y dictó medidas severas de austeridad. La desesperación y la rabia se extendieron como reguero de pólvora a toda la población. Es notable el paralelismo de Weimar con lo que sucede hoy en EE.UU. y la Unión Europa, rehenes de la industria militar de armamento y favorecedores de los bancos privados y oligarcas de sus países.

Las manifestaciones masivas, encabezadas por los Camisas Pardas (los Sturmabteilung o SA, sección de asalto en español, funcionaron como una organización de carácter miliciano, vinculada al Partido Nacionalista Obrero Alemán -NSDAP- de corte fascista. A sus integrantes se les conocía como camisas pardas para diferenciarlos del uniforme negro de las SS. Wikipedia) culparon de la hambruna y el desempleo a judíos, comunistas, intelectuales, artistas y a la clase dominante y los declararon enemigos del pueblo. El odio era su divisa principal y vaya que se vendió bien. Otro paralelismo con el momento actual en el que la gente común está harta, incluso odia a la clase dominante ya los políticos tradicionales en sus países.

La caída de la República de Weimar estuvo protagonizada por el líder socialista Friedrich Ebert, presidente de 1919 a 1925 y más tarde Heinrich Brüning, canciller de 1930 a 1932, quienes por su ineficacia, desesperados recurrieron al Artículo 48 de la Constitución que otorgaba al presidente el derecho a emitir decretos en caso de emergencia al margen del ya disfuncional Parlamento,

El resultado de esa torpeza política explica la caída estrepitosa de las instituciones republicanas y de los procesos democráticos y, el declive del Reichstag, dio paso al ascenso al poder de los nazis en 1933. Otra similitud con la actualidad: el Parlamento alemán era tan disfuncional entonces como lo son ahora el Parlamento Europeo, los parlamentos en cada país de la Unión Europea y el Congreso norteamericano.

No es imposible pensar que el Artículo 48 de la Constitución de Weimar fue el equivalente a las órdenes ejecutivas utilizadas por Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden, para eludir al Congreso de EE.UU. para ordenar asesinatos selectivos con drones, financiamiento delincuencial y oscuro a mercenarios en todos los países en los que quisieron (y quieren) derrocar a sus gobiernos legítimos y otras atrocidades de esos señores cometidas al margen de la ley. Al igual que en la Alemania de la década de 1930, la Corte Suprema y tribunales de Estados Unidos han sido tomados por extremistas de ultra derecha. Un ejemplo siniestro es el gobiernos del demócrata Obama, de quien, paradójicamente, se esperaba fuera el artífice de un cambio profundo en el sistema político y económico de la potencia imperialista. Él interpretó a su modo la autorización para el uso de la fuerza militar expedido en 2002, actuando como juez, jurado y verdugo en el asesinato del ciudadanos estadounidenses. Inició su campaña criminal con el clérigo estadounidense Anwar al-Awlaki. Dos semanas después, ordenó, con un ataque de dron, el asesinato de Abdulrahman al-Awlaki, hijo de 16 años de Anwar, y nueve adolescentes en un café en Yemen.

Obama rescató a los millonarios de Wall Street a costa del sacrificio de las víctimas espoliadas por ellos. Utilizó a su antojo la ley de espionaje para acusar a Chelsea Manning, la militar que actuando con ética y coherencia como ciudadana, entregó miles de documentos militares secretos a WikiLeaks de Julian Assange, que exponían las mentiras en cuanto a las guerras de agresión emprendidas por Estados Unidos, los delitos de tortura y los fraudes al gobierno perpetrados por los contratista paramilitares en las mismas guerras. Y, como colofón, fue el demócrata de origen africano quien expandió de forma masiva el uso de drones militarizados.

En su momento los nazis borraron de un plumazo la pretendida democracia de la República de Weimar. Así como Obama utilizó sus órdenes ejecutivas, los nazis respondieron al incendio del Reichstag en febrero de 1933, que probablemente perpetraron ellos mismos, haciendo uso faccioso del Artículo 48 de la Constitución de Weimar, para emitir el Decreto para la Protección del Pueblo y el Estado. 

Como Obama, Trump y Biden y por extensión la OTAN, los nazis legalizaron el encarcelamiento sin juicio para cualquier persona considerada una amenaza a la seguridad nacional. Abolieron los sindicatos independientes, la libertad de expresión, la libertad de asociación y la libertad de prensa, e invadieron el ámbito de lo privado las comunicaciones postales y telefónicas.

Al igual que en la Alemania de entonces, hoy en la prensa, la radio y redes sociales, la verdad y la mentira son indistinguibles. Los verdaderos demócratas, y no se diga los revolucionarios, son el demonio personificado. La libertad de prensa tan fanfarroneada en “Occidente”, se ha convertido en el principal enemigo de la democracia al estilo occidental (si acaso representativa) y, por su puesto, de los países revolucionarios y de los que practican la democracia directa, participativa.

Los dirigentes de las “democracias occidentales” sirven servilmente a los dictados de los dueños del dinero de la industria de la guerra y las corporaciones transnacionales. Estos oligarcas se benefician con enormes recortes a sus impuestos, dinero que va a parar, junto al de los actos de corrupción, fraudes fiscales a los paraísos fiscales autorizados y promovidos por la banca mundial.

Queda claro que el tránsito de la democracia corrompida al fascismo en toda regla fue, y volverá a ser, de un pequeño paso. El odio por la clase dominante fue y es universal. El repudio a los partidos tradicionales de la democracia occidental, totalmente devaluada, es visible en todo el mundo.

La gente, los ciudadanos del mundo occidental, víctimas de una inflación que está en el pico más alto de los últimos 40 años, verá como un aliado, cada vez con mayor frecuencia, a cualquier figura política o partido político dispuesto a atacar a las élites gobernantes tradicionales. Las víctimas de esa devaluada democracia occidental celebran con júbilo los ataques de la ultraderecha. Mientras más crudos, irracionales y grotescos sean, mayor es el apoyo que reciben. Estas pasiones son de pronóstico reservado cuando en “Occidente” se espera que en invierno los costos de la energía aumenten hasta un 80 por ciento y una tasa de inflación del 10 por ciento, o más, devore los ingresos de las familias.

La sociedad bajo el neoliberalismo ha padecido y padece las políticas perversas impuestas por los gobernantes títeres, que benefician exclusivamente a las élites multimillonarias, que reducen y privatizan los servicios públicos, incluidas las escuelas y hospitales, que han desmantelado la planta industrial, que dilapidan el dinero público y fondos de pensiones en la industria de guerra, que han sometido a sus ciudadanos a intensas campañas de supuesto corte sanitario que paralizan a la sociedad aterrorizada y con miedo, que, cuando los ciudadanos denuncian las políticas neoliberales, recurren a la fuerza pública y militar para someterlos. No es difícil afirmar que esas políticas de los liberales del establishment actual van en caída libre y sin retorno.

En el centro del problema está la pérdida de fe en las formas tradicionales de gobierno y las soluciones democráticas occidentales. El nazi-fascismo en la década de 1930 tuvo éxito a pesar de enfrentar una prensa, una radio, un cine hostiles; un gobierno y una Iglesia en contra que señalaban constantemente las mentiras, lo inalcanzable de sus promesas, los peligros y la locura. Es probable que la gente en su yo interior no creyera en sus teorías y mentiras, pero en su ánimo estaba la necesidad de adoptarlas.

Como en el pasado, estos nuevos partidos nazi-fascistas satisfacen anhelos emocionales. Explotan los sentimientos de desesperación y alienación. Prometen lo imposible de alcanzar, pero sobre todo venden el odio y la promesa de venganza en contra de una clase dominante que traicionó al país.

El nazismo fue una protesta al expolio del tratado de Versalles que rebajo al pueblo alemán a la condición de esclavo. Digamos que fue una protesta contra las corporaciones transnacionales de Inglaterra, Francia y Estados Unidos en aquel entonces. Ese nazi-fascismo que, agazapado permanecía a duermevela, ha despertado con el vigor de un oso después de invernar, contra la explotación, similar a la de 2932, que ejercen ahora las corporaciones multinacionales y los oligarcas occidentales. Más que cualquier otra cosa, la gente quiere recuperar el control de sus vidas, y, si eso conlleva castigar a los culpables de su miseria, que así sea. 

Recordemos que en su mensaje del 8 de noviembre de 2021 el Comandante Daniel, con claridad y visión meridiana, alertó a la humanidad del peligro que se cernía con el renacimiento del nazi-fascismo en Europa y Estados Unidos. Con toda razón llamó al Presidente estadounidense, al Primer Ministro inglés, y a algunos otros dirigentes de Europa fascistas y nazis. Y envió un claro mensaje: ni Estados Unidos ni Europa mandan en Nicaragua.

Invitamos a los revolucionarios de izquierda, a los verdaderos demócratas, a visitar Nicaragua y constatar in situ los avances en materia política, económica y social que ha alcanzado el país desde 2007, que marca el histórico regreso al poder del FSLN encarnado en el Pueblo-Presidente que encabeza el comandante Daniel. Pero lo más importante es venir a hablar con el pueblo para sentir su entusiasmo, su solidaridad, su amor y sobre todo la bendición de vivir libres y en paz.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Las elecciones demostraron la acumulación de fuerzas de la conciencia del pueblo

 

Tomás Valdez Rodríguez.


Por Jorge Capelán.

Tomás Valdez Rodríguez, junto a su fallecido hermano Rafael, ha sido uno de los fundadores de las Comunidades Eclesiales de Base de la iglesia San Pablo Apóstol de Managua que aglutinan a los cristianos revolucionarios. Hablamos con él sobre el significado de las pasadas elecciones para los cristianos en el país.

Yo quisiera que me dieras tu punto de vista como cristiano y como católico de estas elecciones del 7 de noviembre en Nicaragua.

Tomás Valdez: Nosotros, desde las Comunidades Eclesiales de Base, como cristianos revolucionarios desde siempre hemos apoyado el proceso de la liberación de Nicaragua. En el proceso de mantener la fe del pueblo frente a los actos de la contrarrevolución financiada por el imperialismo yanqui (en los años 80) y en el período en el que los traidores a la Revolución Popular Sandinista nos abandonaron (en los años 90), nosotros nunca abandonamos a la Revolución ni al Comandante Daniel.

Nosotros hemos estado en todos los procesos electorales, en todos. ¿Por qué? Porque creemos que es la Revolución, que en esta etapa dirigen el Comandante Daniel y la Compañera Rosario Murillo, la que verdaderamente cumple con el Evangelio de Jesús, que es amar al prójimo y amar a Dios como a ti mismo.

Entonces, nosotros sí somos seguidores de la verdadera doctrina de la Iglesia, que surgió de las asambleas que hubo en Medellín (1968) y en Puebla, México (1979), en las que se acordó que había que trabajar por los pobres, pero la Iglesia se ha retirado de ese enfoque y se ha dedicado a politiquear. Entonces, el resultado de esta elección, de más del 75% a favor del Frente Sandinista, del Comandante Daniel y de la Compañera Rosario, no es más que la acumulación de la fuerza de la conciencia del pueblo.

El pueblo realmente está empoderado de que es con el Gobierno del Comandante Daniel Ortega que puede visualizar un futuro de bienestar. Por eso somos luchadores de la paz.

Ustedes en la Comunidad de Base San Pablo Apóstol en 2018 juntaron 600 mil firmas que les mandaron al papa Francisco, protestando porque tenía esos obispos tan golpistas al frente de la Conferencia Episcopal. ¿Cómo se refleja esa movilización que hubo en esta situación de hoy?

Tomás Valdez: Indudablemente. El proceso se inició después de que nos dimos cuenta del audio en que el Obispo Auxiliar de Managua Silvio Báez tomó una posición totalmente política, declaró que la Iglesia era el líder de los sucesos de abril de ese año 2018, y es más, glorificó la existencia de los tranques. Dijo que eran “algo extraordinario”. ¿Cómo es posible, si ahí se mató, se violó, se robó, se mancilló la dignidad de las personas, de las cuales algunas fueron quemadas?

Entonces nosotros, como Comunidades Eclesiales de Base revolucionarias, acumulamos firmas. En el primer paquete entregamos 285 mil firmas al nuncio apostólico; en un segundo paquete entregamos otros miles y luego se envió un tercer paquete. Llegamos a 596 mil 460 firmas. Esa fue una ayuda vital. El pueblo católico tenía conciencia real de lo que es la Iglesia Católica. Ese trabajo se hizo como hormiguita de casa en casa. Luego vino un proceso en el que seguimos construyendo. Cuando se tomaron los templos en noviembre de 2018 nosotros fuimos a la Catedral de Managua.

Recuerdo a mi hermano, que en paz descanse, Rafael Valdez Rodríguez, y otros miembros de la Comunidad y otras personas de los barrios populares, que fuimos a orar, porque nosotros creemos que las iglesias son del pueblo para orar. Hasta ahora estoy oyendo al Cardenal Brenes decir que son para orar, porque sacaron a unos que querían usarlas para protestar, pero eso no lo hicieron en el 2018.

Entonces, en este período creemos que los católicos progresistas, desde el punto de vista de cumplir su fe en el Evangelio de Jesús, y los evangélicos progresistas, que sin ser revolucionarios apoyan los procesos que van en beneficio del pueblo, incidieron en ese volumen de votación. De casi tres millones de votantes el Frente obtuvo más de 2 millones, creciendo. ¿Qué sucede? Que tenían fe y esperanza en este Gobierno que durante 14 años sí les ha dado el bienestar común, eso no es nada más un eslogan, es una realidad.

¿Qué irá a pasar con estos obispos que se lanzaron al abstencionismo… y también al golpismo?

Tomás Valdez: Bueno, ellos ya desde hace años están recibiendo su “castigo divino”, queriendo parafrasear el título de la novela del escritor Sergio Ramírez. ¿Por qué? Porque las iglesias están vacías. Uno pasa por las iglesias en los momentos en los que ellos han estado llamando con las campanas y casi solo beatas hay, la juventud se retiró. Las personas mayores se retiraron.

Las personas tienen conciencia de la realidad, ya no son manipulables. Entonces, veo muy, pero muy difícil que la Iglesia Católica se recupere, porque desde el año 1950, cuando se hizo el primer censo (confesional), tenía el 90% de la población. Hace tres meses sacaron solo el 33% y los evangélicos, que son un montón de denominaciones, sacaron más del 35%.

...y sin embargo uno va a la Purísima y está lleno de gente…

Tomás Valdez: Indudablemente, porque la Purísima es una cultura religiosa de la población. Eso es la Purísima para el pueblo: una expresión cultural de amor por la Virgen. Porque el hecho de que no se declaren católicos no significa que no sean cristianos. Los que son cristianos saben que María es la madre de Dios.

sábado, 28 de agosto de 2021

Septiembre en la historia del pueblo nicaragüense


En la antesala del Mes de la Patria, en DE MANAGUA CON AMOR hablamos con el etnólogo y promotor cultural más importante de Nicaragua, el compañero Wilmor López, sobre el significado de septiembre en la historia del pueblo de Adiact, Sandino y Darío.

miércoles, 26 de junio de 2019

De Almagro a María Fernanda - Imperio bipolar, golpismo en descomposición

Dos hechos producidos en los últimos días han causado gran conmoción. Por un lado, unas contradictorias declaraciones del secretario general de la OEA y por el otro un gesto que selló el suicidio político de una dirigente liberal que hasta hace unos días muchos calificaban de "presidenciable". Ambos hechos ilustran la descomposición del golpismo y la bipolaridad de la política estadounidense hacia la región. Vayamos por partes:

Luis Almagro

Luis Almagro
(Foto: EFE)
El secretario general de la OEA Luis Almagro es un empleado de los Estados Unidos. Algunos quieren ver tras su comportamiento a veces errático el afán oportunista de reelegirse en su cargo, pero en realidad su accionar más bien refleja las contradicciones de la política imperial hacia América Latina: La contradicción entre el deseo (imponer y mantener el viejo proyecto de "Latinoamérica para los norteamericanos") y la realidad marcada por: A) La existencia y resistencia de fuertes gobiernos populares y antiimperialistas en la región y B) el hecho de que están perdiendo su antiguo papel en el mundo, especialmente gracias a la emergencia de China en la arena mundial.

Ayer, Almagro dejó caer un aparente balde de agua fría sobre la oposición nicaragüense, al reconocer que el Presidente Daniel Ortega sí ha cumplido con sus compromisos y que aquí hay un gobierno que lidera el país. En una entrevista con el diario El Colombiano desde Medellín dijo que no se puede comparar a Nicaragua con Venezuela: “No hay una comparación directa entre Nicaragua y Venezuela. Ortega no es Maduro. La reciente liberación de prácticamente la totalidad de los presos políticos en Nicaragua demuestra niveles de compromiso del sandinismo para lograr una solución negociada”, manifestó en alusión a la amnistía a los golpistas aprobada por la Asamblea Nacional. Agregó que si bien "falta mucho aun por hacer", admite que en las negociaciones con el sandinismo si ha habido resultados.

Más allá de la soberbia imperial con la que Almagro reparte estrellitas de calidad democrática (de dudosa calidad, viniendo de él) entre "Maduro" y "Ortega", lo cierto es que el secretario general admite que la salida insurreccional promovida por el "golpe suave" contra el pueblo de Nicaragua fue un despropósito monumental. No tenía asidero en la realidad de una Centroamérica cada vez más interconectada por el propio neoliberalismo. con sus declaraciones, Almagro descalifica totalmente a los golpistas de casa, que acusaron el golpe y hoy se quejan a coro desde sus páginas editoriales y sus programas de opinión. La verdad es que los Estados Unidos no saben muy bien qué hacer, ni con Nicaragua ni con Centroamérica.

En Honduras tienen un proceso insurreccional en marcha que están tratando de controlar por las malas (marines, represión, escuadrones de la muerte...) y por las buenas (negociaciones, salida de su embajadora en Tegucigalpa...). Podrían incluso llegar a ofrecerle el poder a José Manuel Zelaya pero dejándolo con las manos bien atadas y con la base de Palmerola firme en su lugar por los siglos de los siglos con tal de mantener el status quo histórico en el país. Le temen a cualquier cosa que se vea como una guerra fuera de control porque de ser así, ante la perspectiva de otra ola de emigración masiva desde Centroamérica, Trump entraría en curso de colisión con sus propios votantes de los que depende con un año electoral a la vista. El peligro de que se desaten olas migratorias es válido para una eventual desestabilización de Nicaragua y de cualquiera de los otros países de una región en la que las contradicciones de todo tipo no hacen más que crecer y acumularse.

En Nicaragua, con la OEA los Estados Unidos apoyan la via política pero al mismo tiempo mantienen las amenazas por medio de la "Nica Act", que en realidad se les ha convertido en un boomerang porque es rechazada de plano por la inmensa mayoría de la población, además de no contar con apoyo internacional. Tratan de controlar a Miami y a todos los sectores que financiaron el "golpe suave" pero al mismo tiempo los mantienen como elemento de "presión". Mientras tanto, a lo interno, no existe un liderazgo político de derecha con el valor y la visión de enfrentarse al golpismo siguiendo la via política de disputar el poder en unas elecciones que saben van a perder y poco a poco cada una de sus figuras va gravitando hacia el profundo agujero negro del desprecio popular al reivindicar los tranques y la violencia golpista... lo que nos lleva al segundo acontecimiento del día de ayer: la sesión de la Asamblea Nacional.

La dignidad de Porras y la huida de María Fernanda

Ayer, la Asamblea Nacional sesionó para introducir reformas a la Ley Orgánica del Legislativo. El Presidente del parlamento, Gustavo Porras, reaccionó ante la sanción del gobierno de Estados Unidos contra destacados dirigentes del gobierno y del FSLN, incluido él, asegurando que lo tomaba como una condecoración.


El presidente de la Asamblea Nacional,
Gustavo Porras,
Comenta las sanciones de las que
él y otros funcionarios sandinistas
han sido objeto por los EE. UU.

“Para mi es un reconocimiento, para mi es una condecoración que el imperio asesino hable de lo que él le llama sanción, esa es la condecoración a los nicaragüenses dignos y para mí es un orgullo pertenecer a ese colectivo de nicaragüenses del cual al frente a estado el General Augusto C. Sandino, también todos nuestros héroes y mártires, y también está al frente nuestro Comandante Daniel (Ortega) y la compañera Rosario (Murillo)”, expresó.

“Imagínense la fuerza de Sandino eran 30 con él y ahora ya no somos 30; ya no somos 3 mil; ya no somos 30 mil; ya no somos 300 mil, somos mucho más de 3 millones de nicaragüenses los que vamos siguiendo ese paso. Adelante compañeros que esa es la lucha por la patria digna, adelante”, manifestó en un discurso ante el pleno del legislativo.
Ante estas firmes declaraciones no pudo faltar la diputada María Fernanda Flores de Alemán, esposa del tristemente célebre expresidente Arnoldo Alemán y considerada "presidenciable" por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que hizo uso de la palabra pidiendo la renuncia de Porras por las represalias de las que fue objeto por el gobierno yanqui.

Para los lectores no familiarizados con la historia reciente de Nicaragua, debemos decir que si la expresidenta Violeta Chamorro es vista como la más incompetente, y don Enrique Bolaños es visto como el más impopular, Arnoldo Alemán con su administración familiar del Gobierno es visto como el más ladrón, con todo un historial que incluye desde asignaciones de los fondos del seguro social a su mujer y demás familiares, puestos fantasmas en el Estado, investigaciones por lavado de activos en Panamá y Estados Unidos, introducción al país y usufructo ilegal de un jet del narcotráfico, en fin, todo un rosario de casos conocidos del público nicaragüenses.
 
Además hay que agregar que María Fernanda, la semana pasada en la convención nacional de su partido, selló su destino político con el golpismo afirmando que ella también estuvo en los tranques de la muerte que son ampliamente repudiados por la población, con lo que para siempre empeñó sus perspectivas de algún día amasar algún tipo de mayoría política.


La diputada sandinista y primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Maritza Espinales , calificó de triste y lamentable que quien pidiera la renuncia del presidente del legislativo, Gustavo Porras, “sea la licenciada María Fernanda Flores, la primera sancionada hace 18 años por el imperio, le retiraró su visa por corrupción”.

Espinales continuó respondiendo a la bancada del PLC diciendo que Flores de Alemán “tiene una investigación en el Departamento de Estado (de Estados Unidos) por lavado de dinero por la cantidad de 2.8 millones de dólares”, acusándola de “darse lujos con dinero del erario público”, señalando al gobierno de Arnoldo Alemán de haber retrocedido socialmente a los nicaragüenses.

Espinales dijo que el sandinismo restituyó los derechos sociales de los nicaragüenses con salud y educación gratuita, cerrando filas con el diputado Gustavo Porras a quien llamó “un hombre digno”, llamando “lacayos y serviles” a aquellos nicaragüenses que van a Washington a pedir sanciones contra otros nicaragüenses.

Ante esta crítica, la respuesta de la esposa de Arnoldo Alemán fue hacer un gesto que no se puede interpretar de otra manera que como una amenaza de muerte a la parlamentaria sandinista para luego retirarse de la Asamblea.


Ver en el segundo 30 de este vídeo
el gesto con el que María Fernanda Alemán
responde a las verdades que le recuerda
la diputada Maritza Espinales.



La diputada liberal se retira del hemiciclo.

La actitud de María Fernanda Flores de Alemán es una prueba de que el único proyecto de ella y políticos de su calaña es robar. No tienen valor para parársele a los golpistas y proponer otra cosa. Lo único que pueden hacer es meterse aún más profundo en el hoyo del desprecio popular con su apoyo al golpismo y a las agresiones de Estados Unidos contra Nicaragua. Y lo más trágico para ella y los de su casta, es que lo hacen en el preciso instante en que "empleados de mayor rango" en la OEA les cambian la seña.

Así están las cosas entre el imperio y los golpistas. Mientras tanto, en la Nicaragua real, el Frente Sandinista y el pueblo se preparan para celebrar el aniversario 40 de una revolución que llegó un 19 de julio de 1979 para quedarse.

Jorge Capelán en ExtraPlus: El contexto mundial actual

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