martes, 30 de junio de 2020

Premio Nobel de la Paz para la Brigada Médica Cubana Henry Reeve, también aclamado desde Nicaragua


Por Zonafrank

Ocho organizaciones y grupos que integran la Red Nicaragüense de Solidaridad Antimperialista con los pueblos “Augusto César Sandino” en Nicaragua se unieron este 29 de junio al reclamo del Premio Nobel de la Paz para el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”.

No se puede tapar el Sol con un dedo, el gesto humanitario de Cuba resplandece ante los ojos atónitos de la Humanidad “, afirma la Red en su declaración, que se produce luego que el pasado viernes otras tres brigadas médicas cubanas partieran hacia Guinea-Bissau y los territorios caribeños de Martinica y la isla de Anguila, para apoyar a estos países en el enfrentamiento a la Covid-19. De esta forma Cuba cuenta ya con 38 brigadas en 31 países las cuales contribuyen a la batalla internacional contra esta pandemia.

La vocación humanista de Cuba es reconocida por estos grupos de amigos nicaragüenses, la cual contrastan con la infame política de bloqueo económico impuesta por el gobierno de EEUU, quien recientemente incluyó a la Isla en la peor ubicación (nivel tres) en su informe anual sobre la trata de personas y calificó a las misiones médicas como un ejemplo de trabajo forzado.

A través de la red social Twitter, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla rechazó dicha inclusión y ratificó el desempeño ejemplar de la mayor de las Antillas contra cualquier modalidad de ese flagelo. Este anuncio del Departamento de Estado forma parte de la brutal campaña de la administración Trump contra la colaboración médica cubana en el mundo, alegando supuestas violaciones en su tratamiento y pago.

Sin embargo, no hay verdades que escapen a la sabiduría y al amor de los pueblos, que reconocen que “esta hazaña del ejército de batas blancas, médicos, enfermeras y técnicos de la salud diseminados por todo el planeta para combatir la Covid19 merece el galardón al Premio Nobel de la Paz 2021“.

Puede unirse a esta petición aquí: https://www.cubanobel.org/nobelcuba

sábado, 27 de junio de 2020

Nicaragua: Pandemia y Educación en el Capitalismo






Miguel De Castilla Urbina
Junio 2020

Para los propósitos del análisis social, la Pandemia del Coronavirus está poniendo en evidencia todas las falsedades y falacias del capitalismo, en especial aquellas que prometen justicia e igualdad.

Uno de los sectores de la vida en sociedad en donde es más evidente la realidad del fraude del discurso de los agentes del sistema, por sus características e importancia para el proceso de reproducción social, es el de la educación.

Antes del inicio de la pandemia en Nicaragua (marzo-abril 20), algunas de las tensiones de la educación nicaragüense hundían sus raíces en la historia del país y de la educación nacional.

Lo histórico tiene que ver con una sociedad fragmentada en clases y estratos sociales, las que en el decorrer, cada una se ha construido sus propias maneras de reproducirse a través de la educación. Son los casos por ejemplo, de las educaciones privadas ligadas a las necesidades e intereses de las clases medias y altas, y caso contrario, las educaciones públicas al servicio de las poblaciones empobrecidas.

En Nicaragua es posible observar, los diferentes estratos de clases y sectores acomodados, y sus relaciones cara a cara con los diferentes tipos de educación privada que se sirven en el país.

El aspecto o variable a través del cual se pueden identificar esas relaciones, es el de los aranceles que cobran esos centros educativos en concepto de matrícula, mensualidades, actividades coprogramáticas y graduaciones, entre otros.

Según el precio de los servicios, así será la calidad de las aulas, de las bibliotecas, de los servicios higiénicos, de los patios para deportes, de los auditorios, de los laboratorios, de las salas de computadoras, y así será la posición de los compradores en la estructura social de clases del país.

Comprender esa matriz de relaciones, fue fundamental para quienes nos levantamos en contra de la privatización de la educación en Nicaragua durante el periodo del túnel neoliberal entre 1990 y 2006, cuyo propósito no era solamente convertir en mercancía a un bien público como la educación, sino que la población empobrecida abandonara las escuelas y se hundiera de nuevo en la ignorancia y el analfabetismo.

A las tensiones de carácter histórico, la Pandemia ha puesto en evidencia una nueva tensión, tal es la comunicación electrónica, que ha aparecido como una posibilidad de importancia fundamental para la educación a distancia y el desarrollo social.

No obstante, como es común en el capitalismo, todo éxito en este régimen social incluye los gérmenes de su propia contradicción y su fracaso.

Esto es lo que pasa cuando las posibilidades que ofrece la educación a distancia a través de la internet, sólo es para los estudiantes de las clases acomodadas de la educación privada, educación en la cual las computadoras o tabletas son parte de la indumentaria natural de este tipo de estudiantes, igual que los libros de texto, celulares, lapiceros y la “educación en línea”, tipo de educación que mucho tiempo antes que iniciara la pandemia, ya era de uso normal para los estudiantes de los últimos años de la educación privada secundaria y universitaria.

En la educación pública, en las escuelas primarias y secundarias de los barrios empobrecidos y las escuelas multigrados de las zonas rurales, la situación es diferente. Para este tipo de educación y estudiantes, las computadoras, y por ende “la educación en línea” plena para todos los estudiantes, todavía es una asignatura pendiente, por ello, igual que los trabajadores de la economía informal, que “si no trabajan no comen”, los estudiantes de la educación pública, si no van a clases no tienen otra manera de estudiar.

La oposición política de la derecha proimperialista de Nicaragua, ha buscado denodadamente convertir la Pandemia en una nueva etapa del golpe de Estado fallido iniciado en abril del 2018. En esa búsqueda para ello han llamado a paralizar la economía y a cerrar las escuelas. Son los mismos llamados que en mayo de ese año hicieron el COSEP y el Foro de Educación y Desarrollo Humano, una asociación de organismos que entre 1996 y el 2006 luchaban por el Derecho a la Educación en Nicaragua, y que fundáramos Juan Bautista Arríen y quien escribe, en la Universidad Centroamericana (UCA).

Contrario a esa posición, el Gobierno del Frente Sandinista, cuyo sujeto histórico ha sido desde su fundación la población empobrecida, su estrategia para atender la Pandemia ha incluido, por un lado enfrentar al virus a través de múltiples mecanismos sanitarios, comunicacionales y educativos, y por el otro, mantener abierta la economía y las escuelas. Que los pobres puedan comer y que sus hijos puedan estudiar. Así de simple.

viernes, 26 de junio de 2020

Estudio TN8: Nicaragua defiende la economía popular en tiempos de Covid-19

En Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Arlen Hernández, Fabiola Amador y Jorge Capelán comentan los acontecimientos de la semana, entre otros la baja en la tarifa de la luz eléctrica, las medidas para fomentar el financiamiento a la producción y el impulso a los programas de vivienda.


jueves, 25 de junio de 2020

(Podcast) Nicaragua: Soberanía e inmunidad alimentaria

En este episodio, el número 24 de DE MANAGUA CON AMOR, hablamos con el compañero José Adán Rivera, dirigente de la Asociación de Trabajadores del Campo de Nicaragua y miembro de la Vía Campesina sobre el tema de la soberanía alimentaria en el país en tiempos de la Covid-19.

viernes, 19 de junio de 2020

Estudio TN8: Los golpistas, tan genocidas ayer como hoy

En Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Fabiola Amador y Jorge Capelán analizan los acontecimientos de la semana, entre ellos los crimenes de violencia machista de los últimos días, la campaña genocida de la derecha golpista con el coronavirus y los avances del país en medio de la pandemia.

jueves, 18 de junio de 2020

PODCAST: Comandante Edén ¡Presente, Presente, Presente!

En este episodio 23 de "DE MANAGUA CON AMOR" tenemos de invitado al compañero Stephen Sefton, editor de Tortilla con Sal, para hablar sobre la partida a la eternidad del comandante Edén Pastora, así como de las perspectivas económicas de los pueblos de Nuestra América tras la pandemia de la Covid-19 y del controvertido tema del uso de las mascarillas como medio de protección.

martes, 16 de junio de 2020

Prensa Latina: 61 años de periodismo revolucionario comprometido y solidario

El periodista y revolucionario argentino
Jorge Ricardo Masetti
con el comandante Fidel.

Por Jorge Capelán.
managuaconamor.blogspot.com

Hoy celebramos los 61 años de existencia ininterrumpida de Prensa Latina, la agencia cubana de noticias al servicio de los pueblos de Nuestra América, del Asia, del África y de todo el resto del mundo.

Esta feliz iniciativa tomada un 16 de junio de 1959 por iniciativa de los comandantes Fidel Castro y Ernesto Che Guevara ha sido desde entonces un pilar de la memoria colectiva de las luchas de nuestros pueblos. Desde el inicio se perfiló como comprometida, solidaria e internacionalista con la figura emblemática de su primer director general, el periodista revolucionario argentino Jorge Ricardo Masetti.

Para la historia de Nicaragua, la agencia Prensa Latina nace a la vida con la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959 cuando la Guardia Nacional disparó contra una manifestación de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) en León causando 4 muertos y decenas de heridos. Los jóvenes estaban protestando contra la masacre ocurrida un mes antes en El Chaparral en la frontera de Honduras con Nicaragua, en la que las fuerzas represoras de ambos países asesinaron a 9 estudiantes Centroamericanos e hirieron a otros 15, entre ellos el fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, comandante Carlos Fonseca Amador.

Desde entonces Prensa Latina ha estado al lado de las luchas del pueblo nicaragüense, señalando todos los crímenes del somocismo que los medios occidentales ocultaban y todos los operativos político-militares, todas las huelgas, todas las protestas y todas las resistencias del pueblo sandinista que la prensa imperial buscaba silenciar.

Fue en gran medida gracias a Prensa Latina que el mundo descubría que Nicaragua era algo más que la finca privada de los Somoza y que aquí había un pueblo luchando y resistiendo en la montaña y en las ciudades. De toda esa lucha heroica Prensa Latina fue testigo, narrador y voz de denuncia.

Nunca abandonó Prensa Latina al pueblo nicaragüense. No lo abandonó en los heroicos años 80, cuando estuvo cubriendo la gloriosa Cruzada Nacional de Alfabetización, las jornadas de salud, los batallones de la producción y también la guerra de la Contra, denunciando el terrorismo de los Estados Unidos, el bloqueo imperial y las sanciones, respondiendo a las mentiras que sobre la Nicaragua sandinista se decían por aquel entonces.

Pero a la par de todo ese trabajo, y fiel a su escuela revolucionaria cubana, Prensa Latina también se comprometió en apoyar el esfuerzo de nuestra prensa revolucionaria que en aquellos días se plasmaba en la Agencia de Noticias Nueva Nicaragua, ayudando a formarnos profesionalmente.

Cuando muchos le dieron la espalda a Nicaragua tras la derrota electoral de 1990 y durante la negra noche neoliberal que se iniciaba, Prensa Latina siguió narrando la resistencia del pueblo nicaragüense y nunca se plegó al coro de ex-revolucionarios renegados que empezaban a repetir los ejes gastados de los enemigos de los pueblos contra el sandinismo.

Y esa actitud lealmente revolucionaria ha continuado durante todos estos años. Del 2007 a esta parte Prensa Latina ha sido una fiel y constante voz que da a conocer los logros de nuestro pueblo, informa sobre nuestra realidad y responde a las mentiras de la propaganda imperial, incluso en coyunturas muy difíciles como la del derrotado intento de golpe del año 2018. Y hoy como en los años 80, los hermanos y hermanas de Prensa Latina nos ofrecen su apoyo para desarrollar nuestro periodismo.

Prensa Latina es uno de los mejores símbolos de la Cuba de Martí, de Fidel y del Che: Siempre leal, siempre revolucionaria, siempre solidaria. Desde Nicaragua Libre les agradecemos por estos 61 años de vida y por todos los que vendrán, y lo hacemos no solo a nombre de la Patria de Sandino, sino a nombre de todos los pueblos de Nuestra América.

sábado, 13 de junio de 2020

Cuba muestra capacidad y resiliencia, afirma periodista en Nicaragua

Por Francisco G. Navarro

Managua, 12 jun (Prensa Latina) Como una muestra de la capacidad y resiliencia de sociedades que asumen la salud como un derecho humano básico calificó hoy el periodista nicaragüense Jorge Capelán el inminente inicio en Cuba de la recuperación post Covid-19.

El anuncio este jueves del presidente Miguel Díaz-Canel del regreso (gradual) a las actividades normales de la isla, al presentarse un alto índice de recuperación de la pandemia, fue valorado de esa forma por el comunicador de origen uruguayo en declaraciones a Prensa Latina.

Destacó a la cubana entre las sociedades que toman en serio la salud como un derecho humano básico y fundamental de la población, y que además lo hacen con un genuino compromiso de solidaridad internacionalista.

Capelán comparó lo realizado por la mayor de las Antillas en tres meses de enfrentamiento a la pandemia con la actuación de países, cuyas economías alardean de 'una riqueza obscena y se mostraron incapaces de satisfacer las necesidades sanitarias más elementales de sus poblaciones'.

Tales naciones dieron al mundo una lección de avaricia y egoísmo al negarse a compartir sus recursos para enfrentar la pandemia, mientras Cuba no solo afrontó a la Covid-19 con su sistema de salud socialista y solidario, sino que además pudo compartir sus escasos recursos con el mundo entero, comentó

Precisó que tal apoyo incluyó el envío de personal médico (brigadas del contingente internacionalista Henry Reeve) y valiosos aportes en el terreno de fármacos y terapias para combatir la letal enfermedad.

El comunicador también resaltó la participación popular en el combate a la pandemia y el funcionamiento de las actividades económicas más importantes de la isla en esa difícil coyuntura.

Como muy bien lo señaló el presidente Díaz-Canel, tras esa batalla exitosa que libra el pueblo de Cuba se encuentra el legado humanista y revolucionario del comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, remarcó Capelán.

npg/fgn

viernes, 12 de junio de 2020

Covid-19: Una mirada detrás de las cifras



Jorge Arostegui – Epidemiólogo
Managua, 11 de junio de 2020
Construir responsabilidad preventiva frente a la COVID19 y prevenir situaciones de estrés y ansiedad, considero que es lo más importante para quienes abonan propósitos constructivos desde la información que brindan a la población. Sin embargo, es bastante obvio (y hasta cierto punto comprensible), una amplia circulación de suposiciones, proyecciones y datos poco consistentes, que sumados a la falta de explicación de los alcances de la información oficial, contribuyen más a la especulación y la zozobra que a la actitud preventiva.
Lo anterior me ha motivado a reflexionar y expresar mis puntos de vista acerca de la pertinencia de los datos que se publican, ya sea desde la autoridad sanitaria o de otras fuentes, sus límites y posibilidades, inspirado por el deseo que la comunicación se realice con más cuidado, sin provocar parálisis ni estados emocionales que repercutan en las capacidades de defensa frente al virus.
Límites y sesgos de información
El primer hecho a señalar es que de manera global, incluyendo a nuestro país obviamente, la contabilización rutinaria de los datos de personas enfermas y fallecidas por la COVID19 se basa en cifras de personas sintomáticas con acceso a las pruebas diagnósticas. Tales cifras no incluyen a las personas infectadas que no se habían realizado la prueba, ya sea por falta de disponibilidad en ese momento, por la aplicación de normativas de protocolo para su realización o porque las personas infectadas no percibieron síntomas o estos fueron leves (unos ocho de cada 10 infectados), o incluso, casos graves atendidos en su domicilio que tampoco tuvieron acceso a la prueba por diversas razones. En algunas publicaciones, se ha estimado que las personas no contabilizadas en esas cifras podrían ser más del 80% del total de afectadas. En respuesta al señalamiento anterior, desde hace varias semanas, algunos países han incorporado a su monitoreo rutinario la búsqueda activa de anticuerpos en la población (Nueva Zelandia, Alemania, Argentina entre otras), lo cual modifica la cifras anunciadas, pero el sesgo persiste.
De acuerdo a la información oficial, en Nicaragua hasta el 9 de junio, se habían atendidos 1,354 pacientes desde el inicio de la pandemia, de los cuales habían fallecido 55, se habían recuperado 953 y continuaban en seguimiento 346. Si las cifras anteriores están basadas en el acceso de sintomáticos a la prueba diagnóstica, asumimos que esos datos solo se refieren a esa parte de la población infectada, que por su misma condición mórbida y de acceso, es una población diferente a la población de donde proviene.
Otro problema de representatividad de las cifras es la carencia de datos poblacionales, lo cual limita la comprensión de la dinámica comunitaria de la infección. Más allá de la prueba de laboratorio para detectar infección al momento de la toma de la muestra, existe otra prueba que busca anticuerpos para saber si esa persona fue infectada con el virus en el pasado. En encuestas de comunidades o grupos de población, esta prueba proporciona evidencias para orientar estrategias de mitigación, al permitir conocer de manera estratificada la proporción de personas de esa comunidad que han sido infectadas por el virus y saber cómo se podría estar propagando en otras comunidades con poblaciones similares.
A manera de ejemplo, los primeros datos de un estudio en España llamado ENE-COVID-19, revelan para mediados de mayo un 5% de personas con anticuerpos (unos dos millones de españoles), o sea que ya tenían un nivel de inmunidad. Paralelamente, se habían reportado unos 250,000 casos (12% del total de infectados poblacionales). En Francia, los informes obtenidos del Instituto Pasteur indican para esa misma fecha un nivel de inmunidad colectiva del 10% de la población (unos 6.5 millones de franceses) y se habían reportado unos 140,000 casos (2% del total de infectados poblacionales). Un primer estudio de anticuerpos para el SARS-CoV-2 en el Condado de Santa Clara, California (Abril 2019) encontró una tasa de infección menor del 2% en la población general y unas 50 veces superior a las cifras notificadas oficialmente.
Diferentes países (Estados Unidos, México, República Dominicana entre otros) están en proceso de diseño y ejecución de las encuestas de seroprevalencia para detectar anticuerpos e identificar a las personas que ya han desarrollado un nivel de inmunidad al COVID19, aun y con las limitaciones de conocimiento acerca de la inmunidad adquirida por el proceso infeccioso. La Organización Mundial de la Salud por su parte también está liderando un proyecto global que incluye encuestas de seroprevalencia. Es notorio como las evidencias del bajo nivel de inmunidad colectiva o exposición han acarreado incertidumbre en las autoridades sanitarias de esos países, ante la eventualidad de nuevas olas de infección, una vez que hayan cesado los confinamientos.
En Nicaragua, obviamente aun no conocemos la proporción de personas infectadas e inmunes por el virus, hasta que no se realicen encuestas de seroprevalencia que nos permitan conocer el escenario real que ocupa la pandemia en nuestro país. Por lo general, los anticuerpos pueden detectarse de una a tres semanas después de ocurrida la infección, hayan o no percibido síntomas, lo cual es importante para decidir el momento oportuno para realizar dichas encuestas, en correspondencia a la estabilización de la curva epidémica. Debemos recordar que el virus de la COVID19 afecta a muchas personas que no perciben sus síntomas o los perciben de manera leve, pero en ambos casos con un alto poder infeccioso debido a su transmisión exponencial. Lo anterior hace que por muy actualizado que este el dato, siempre se estará atrás de la cifra real de infectados. Así ha funcionado globalmente la capacidad de transmisión del virus.
De tal manera que la comunicación de datos de la pandemia, más allá de cifras y proyecciones matemáticas, considero que debe poner en perspectiva indicadores que sean útiles para la gerencia, comparables en el tiempo y si es posible se basen en datos poblacionales.
Monitoreo de la mortalidad
El monitoreo de las defunciones hospitalarias de pacientes infectados por el virus, creo que es pertinente porque es un valor relativo comparable en el tiempo, no así el monitoreo rutinario de la mortalidad por la COVID19 fuera del ámbito hospitalario, por las imprecisiones que acarrea su diagnóstico inmediato. Pero además, es de suponer la inversión de tiempo y recursos que demandaría la intención de incluir en las cifras todas las muertes que ocurran en los hogares y comunidades, convirtiéndose en un esfuerzo poco factible y un dato escasamente utilizable.
Tal como expresamos anteriormente, las cifras oficiales de mortalidad por la COVID19 solo contabilizan personas sometidas a una prueba diagnóstica y no incluyen a personas fallecidas en su domicilio o que no fueron sometidas a la prueba, y por tanto no aparecen en la estadística oficial. Una manera de contabilizar esas personas, es mediante la estimación del indicador de exceso de mortalidad, el cual nos permita estimar el número de personas fallecidas por la COVID19.
En Nicaragua, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), fallecieron 23,738 personas en el 2017, 23,826 (2018) y 23,535 (2019), lo cual representa un promedio anual de 23,700 personas, unas 2,000 mensuales. En un periodo dado de la pandemia en Nicaragua, la diferencia entre el número de muertes esperadas consideradas “normales” y las muertes que ocurran durante ese mismo periodo del 2020, permitirá estimar las muertes adicionales que puedan ser atribuidas a la COVID19, independientemente si habían sido confirmadas por el laboratorio y de la causa escrita en el certificado de defunción; con la limitante que el indicador solo podrá estar disponible hasta que estén actualizados los datos de los registros civiles.
Por otra parte, indicadores hospitalarios de mortalidad proporcional pueden darnos a lo inmediato información sobre el peso relativo de las defunciones asociadas a la COVID19, con relación a otras causas de mortalidad, lo cual es útil para la gerencia de la epidemia a lo interno de los hospitales.
Monitoreo de la morbilidad
Ante la falta de conocimiento de la dinámica comunitaria de la COVID19 y tomando en cuenta los sesgos antes señalados, el monitoreo de los “casos” de la COVID19 sigue siendo útil en la medida que su representatividad y el ámbito de su realización sean comparables a través del tiempo. Fuera de ese ámbito, las cifras reflejarán más que todo el alcance administrativo de la prueba (mientras más busquemos, más vamos a encontrar).
Sin embargo y mas allá del ámbito institucional, es estratégico el monitoreo comunitario que desde su propio conocimiento realice la ciudadanía organizada en su barrio, como insumo para administrar su propio riesgo y las medidas de mitigación y autocuidado que consideren necesarias.
A manera de resumen
  • Las cifras de personas reportadas como enfermas o fallecidas por la COVID19, tanto en Nicaragua como en los demás países, se han basado en personas con síntomas que se realizaron la prueba diagnóstica, y no nos reflejan la cifra real de personas infectadas y fallecidas.
  • En Nicaragua fallecen “normalmente” en promedio, unas 23,700 personas al año, unas 2,000 mensuales. Es de esperarse que en estos meses de pandemia, el excedente de muertes que de manera usual ocurren, sean atribuibles a la COVID19.
  • Hasta que no se realicen las encuestas de seroprevalencia para buscar anticuerpos en la población general, no podremos saber la cantidad de personas que han sido infectadas con el virus, y por ende el nivel de inmunidad colectiva. Los resultados de las encuestas realizadas en otros países revelan niveles de inmunidad colectiva igual o inferiores al 10% de su población.
  • Los sesgos de información mencionados precisan del conocimiento público sobre la manera como se operacionalizan los indicadores que se monitorean rutinariamente.
  • El monitoreo de la epidemia desde las comunidades da sentido a la evaluación y la promoción de medidas a partir de la experiencia local, y es el terreno propicio para cuidar a las personas más vulnerables, como centro estratégico de la atención para evitar las muertes por COVID19.
Creo que lo esencial para enfrentar con éxito la pandemia continúa siendo la dinámica y capacidad de respuesta de las familias y las comunidades en el cuido, auto cuido, la prevención y la atención esmerada a las personas en riesgo, en correspondencia al Modelo de Salud Familiar y Comunitaria.
  1. El auto cuido y cuido especial-selectivo de las personas más vulnerables a las complicaciones, principalmente quienes tienen sobrepeso, diabetes e hipertensión. Lo anterior significa:
  1. Identificación de esas personas y monitoreo y control permanente de sus enfermedades de base (medicación necesaria, toma de presión arterial, niveles de glicemia, etc),
  1. Mantener hábitos que ayuden a evitar que la inmunidad natural se vea comprometida (ejemplo, alimentación sana, sueño reparador, recibir sol, hacer ejercicio, mantenerse hidratado y sobre todo evitar y aprender a manejar situaciones de estrés).
    A propósito del cuido a los adultos mayores, quiero expresar un comentario que un estimado amigo realizó en mi escrito anterior: “El mensaje para proteger a los adultos mayores debe ir directo a ellos, que deben asumir su cuidado y no estar a expensas que los cuiden…”
  1. La captación temprana (primeros dos días) y el tratamiento oportuno de casos desde el hogar y la comunidad, incluyendo alternativas naturales socialmente aceptadas y avaladas por la sabiduría ancestral y guardando especial atención a los signos y síntomas de alarma que ameriten la búsqueda de atención inmediata en las unidades de salud.
  1. La persistencia de medidas de mitigación ya ampliamente conocidas: lavado correcto de manos, uso apropiado de mascarillas, evitar conversaciones a poca distancia (distanciamiento social), evitar aglomeraciones innecesarias y minimizar el tiempo en espacios cerrados. Todo aplica con mayor énfasis cuando se trate de personas en alto riesgo. A lo anterior se suma el rastreo y cuarentena de contactos de personas enfermas o de infectados que fueron captados precozmente.
  1. El monitoreo y control comunitario, principalmente el seguimiento de las personas que viven en el barrio y tienen mayor riesgo de complicación porque tienen otras enfermedades de base, principalmente obesidad, diabetes e hipertensión, o cualquier otra condición que pudiese comprometer el sistema inmunológico.
Estas medidas tienen significados diferentes según los perfiles sociales de la población. No es lo mismo la interpretación y práctica de la cuarentena o el aislamiento social en Residenciales que en barrios populares o asentamientos. Solo desde su propia realidad y con sus propias capacidades y experiencias podrá la comunidad interpretar y desarrollar sus medidas, dado que es en sus localidades donde el potencial impacto de la prevención realmente se pone a prueba.
En nuestro próximo tema vamos a comentar desde una revisión ampliada, las opciones del manejo ABC de la COVID19 que parezcan más plausibles, en función de la captación temprana y el manejo oportuno desde los hogares; válido para jóvenes sin comorbilidades que desarrollen la enfermedad y para personas con factores de riesgo que las conviertan en el centro de la atención preventiva.

Estudio TN8: El mundo sale lentamente del encierro

En Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Arlen Hernández, Fabiola Amador y Jorge Capelán analizan los acontecimientos de la semana, entre ellos el desempeño económico del país en el primer trimestre del año, los avances en materia de infraestructura y la lenta apertura de las economías del mundo tras el confinamiento por la Covid-19.

jueves, 11 de junio de 2020

PODCAST: De pospandemias, inmunidades y "golpes blandos"

En este episodio, el número 22 de "DE MANAGUA CON AMOR", les traemos la intervención del Comandante Daniel Ortega en la conferencia virtual del ALBA-TCP del 11 de junio sobre la economía post-pandemia de la Covid-19. También hablamos en detalle con el epidemiólogo Jorge Arostegui sobre la inmunidad colectiva y desde Miami, con el compañero Camilo Mejía sobre el "golpe suave" en curso contra Donald Trump en los Estados Unidos.


Música utilizada en este episodio:

Carlos F. Baltodano, "Nicaragua de mi amor"
Grupo Nikas, "Adelante Comandante"
Galo Espinoza (Cristal Andino), "Que viva mi Nicaragua" 

viernes, 5 de junio de 2020

Nicaragua avanza en medio de la pandemia

En el programa Estudio TN8, los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Fabiola Amador, Arlen Hernández y Jorge Capelán comentan las noticias de la semana, entre ellas el desenlace del conflicto comercial-fronterizo provocado por Costa Rica, los planes productivos del Gobierno sandinista y los avances en materia de salud en medio de la emergencia sanitaria de la Covid-19.

jueves, 4 de junio de 2020

(+PODCAST): EEUU - ¿Revolución de colores?

Este episodio de "DE MANAGUA CON AMOR" está dedicado a la actual coyuntura en los Estados Unidos marcada por las masivas protestas contra el asesinato de George Floyd en Minneapolis, Minesota. ¿Estamos ante una revuelta popular contra la opresión racista y la brutalidad policial o hay algo más detrás de todo eso? Sobre ese tema hablamos con el compañero Camilo Mejía desde Miami. Y sobre la situación en Nicaragua, hablamos con el colega Mario Zúniga, de Radio Sandino.

lunes, 1 de junio de 2020

Apoyan en Nicaragua declaración de Cancillería de Cuba

Managua, 1 jun (Prensa Latina) El reconocido comunicador nicaragüense Jorge Capelán calificó hoy de pertinente la declaración de la Cancillería cubana en la cual condena el terrorismo y la manipulación política.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Capelán consideró que la postura del ente diplomático de la Isla plantea con claridad meridiana los verdaderos términos y el significado del gesto bárbaro de la administración Trump de incluir a Cuba en la lista que supuestamente no colaboran en combatir el terrorismo.

Los Estados Unidos se muestran como los grandes terroristas que son, señaló el periodista de origen uruguayo en relación a la hostilidad de la Casa Blanca hacia Cuba por acoger a la delegación de paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, tras ruptura de los diálogos de paz con el gobierno de ese país.

Ahora los Estados Unidos dan un paso más en su desprecio por el derecho internacional rompiendo con el viejo principio de que se debe respetar a los embajadores y emisarios que participan en una negociación, argumentó Capelán.

El analista refirió que al demandar de Cuba la entrega de los representantes del ELN que participaron en la mesa de negociaciones, los Estados Unidos, a instancia del Gobierno colombiano de Iván Duque, están exigiendo que se viole el Protocolo de Ruptura del proceso de paz con esa guerrilla que se inició en 2016.

De igual forma, señaló que si la administración de Duque se comporta así es porque tampoco piensa cumplir con los acuerdos de paz con la ex-guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), además de que no siente el menor empacho de apoyar la política terrorista de los Estados Unidos.

No es Cuba, sino los Estados Unidos, los que promueven la barbarie en el terreno de las relaciones internacionales, sostuvo Capelán.

Nicaragua, el país que no se tragó la píldora azul de la covid-19

Niños de un barrio de Managua celebrando el aniversario de la ejecución del dictador Anastasio Somoza García en 1956. (Foto: Jorge Capelán...