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viernes, 13 de septiembre de 2019
Estudio TN8 - Caso Promerica, la renuncia de Bolton, fin de semana largo y más (+ VÍDEO)
Erving Vega y Jorge Capelán comentan los acontecimientos
de la semana: El escándalo Promerica, la renuncia de Bolton, la desfachatez del Cosep y
mucho, mucho más.
jueves, 12 de septiembre de 2019
Nicaragua de azul y blanco despide al "Doctor Chapatín"
Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com
Ayer, los dos capataces de los grandes capitales financieros, terratenientes y de otros inconfesables orígenes, los mismos que hace un año decían que la economía no era importante, que lo importante era seguir con los tranques, ofrecieron una conferencia de prensa a los dos diarios del golpismo, tan faltos de páginas como de ideas, en la que (una vez más) predijeron un futuro negro para la economía. Para ello llevaron a un investigador ad-hoc de su propio tanque de ideas: el Funides.
En la conferencia, los capataces Chanito Aguerri y Michael Healy predijeron que este año Nicaragua perderá 2,457 millones de dólares. Afuera de la sala de la conferencia de prensa, en el país real, la vida fluía como de costumbre y el pueblo seguía en su labor de reparar las heridas del golpe traicionero que vendepatrias como esos le hicieron al país el año pasado.
En la Nicaragua real, la vida sigue su curso: en los mercados la gente compra, los alimentos mantienen sus precios, los buses pasan como siempre, el valor del pasaje es el mismo, el más barato de América Central y probablemente de toda América Latina, los hospitales tienen medicinas, la luz no se corta, el agua tampoco, las carreteras se reparan y se construyen, los niños van a la escuela donde además reciben su plato de comida, en fin, lo que ha sido la tónica general desde que se derrotó al mal llamado "golpe suave" y lo que ha sido la tónica normal del país por muchos años ya.
Ayer, Nicaragua se vistió de azul y blanco, no por el llamado demagógico de ciertos grupos golpistas, sino por la movilización de miles de estudiantes para darle la bienvenida a la Antorcha de la Libertad y la Unidad Centroamericana que venía desde Honduras con rumbo a Costa Rica. Fue uno de los actos más vistosos de este tipo en mucho tiempo.
En su discurso, el presidente Daniel Ortega habló del próximo bicentenario de la independencia centroamericana, en el 2021, y recordó que el 11 de septiembre se recuerdan dos terribles acontecimientos: El golpe contra Salvador Allende en Chile en 1973 y los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York en 2001. No obstante, también destacó que en la historia de la humanidad se han producido otros hechos dantescos, como la bomba atómica que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la segunda guerra mundial.
"Hechos brutales que como el golpe en Chile, o el ataque terrorista en las torres de New York, no deben volver a repetirse en la historia de la humanidad”, dijo el comandante Daniel y señaló que sin embargo, “todavía están los que siguen promoviendo guerra que significa dolor para las familias”.
En este sentido, el presidente de Nicaragua calificó como "una vergüenza" el que en la OEA ese mismo día en Washington se hubiera hablado de guerra al buscar aplicar lo que llaman Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) contra Venezuela, un tratado írrito que quedó invalidado cuando Estados Unidos y Canadá en los años 80 del siglo pasado se opusieron a aplicarlo contra la invasión inglesa a las Islas Malvinas de Argentina.
Por la noche Managua se vistió de fiesta como anfitrión del primer juego de la final del Campeonato de Béisbol Germán Pomares Ordoñez. Los golpistas decían que no iba a ir nadie, pero el Estadio Nacional Denis Martínez (que muchos desean cambie de nombre en un futuro cercano) estaba repleto. Hubo casa llena anoche y seguirá habiendo casa llena donde sea que se juegue esta final porque Nicaragua ha recuperado un entusiasmo por el béisbol nacional que desde hace muchos años no se veía.
Se acabó el país aquel en el que la gente seguía con avidez a los peloteros nicas en las grandes ligas de Estados Unidos pero huía del pésimo béisbol nacional.
Hoy en día, con mejores estadios, más inversión, mejor organización y precios accesibles a las familias, el béisbol nacional está empezando a mostrar su mejor cara: Entusiasmo, alegría y ambiente sano y familiar. El béisbol no solo es transmitido por la televisión abierta, también las entradas son accesibles: 5 dólares las más caras y 1 dólar las más baratas. Con el pasaje de bus en Managua a menos de 1 centavo de dólar, ir al estadio es algo que la mayoría de las familias puede hacer al menos de vez en cuando.
Los guasones promotores del golpe dicen que este fin de semana habrá "paro de consumo". Saben muy bien que no lo habrá, que será un fin de semana largo, hasta el 17, seguramente con muchos veraneantes en las playas. El estadio de León y el de Managua estarán llenos de gente asistiendo a la final del béisbol. En los mercados seguirán las campañas de rebajas y de ferias para ofrecer productos accesibles a la población.
Los golpistas en Nicaragua son cada vez más una especie de exportación. Por las redes sociales anda circulando un vídeo de un joven golpista "exiliado" en una ciudad de España que se encuentra con el expresidente Arnoldo Alemán (hoy "Flacomán") y su mujer, la política liberal María Fernanda, y les increpa violentamente por el "pacto" que supuestamente hace muchos, muchos años, permitió que el FSLN regresara al poder por la via electoral. (Unas reformas a la ley electoral que le permitían al Frente Sandinista ganar en primera vuelta con el 35% de los votos y una diferencia de 10% contra su más cercano contrincante).
Lo que el golpista autoexiliado (en realidad, puede regresar al país cuando quiera) no se cuestionó, mientras increpaba al "Flacomán" por su supuesta "traición a la democracia" al "aliarse" con el FSLN, es que varios de los grandes "líderes" del golpismo están vinculados al partido del expresidente liberal. Por ejemplo, el "líder campesino anticanal" Medardo Mairena, es miembro del PLC y el operador golpista de la Usaid, Félix Maradiaga, fue un alto funcionario de Defensa del "Flacomán" en los años en que este era "Gordomán". En resumidas cuentas, son todos la misma escoria de delincuentes y terroristas que ponen en escena supuestos pleitos entre sí para ganar algo de legitimidad ante incautos espectadores extranjeros que no conocen la realidad de Nicaragua.
Mientras tanto siguen llegando informaciones sobre el megaescándalo de Promerica desde El Salvador, donde se supo que el exfiscal de ese país, Luis Martínez, entre los años 2013 y 2015 lavó casi 430.000 dólares en el banco propiedad del golpista nicaragüense Ramiro Ortiz Mayorga. Ya el pueblo nicaragüense sabe muy bien quiénes son los golpistas y aquellos que los han financiado. No son más que los restos de una oligarquía corrupta que ha perdido el control de un país al que consideraba su finca privada.
Por último, otra de las noticias de actualidad, la decisión de Donald Trump de cesar de su cargo a su rabioso asesor de Seguridad Nacional John Bolton, fue recibida en las redes sociales con memes diciéndole adiós al "Doctor Chapatín". El diario La Prensa no podía no ser menos y dedicó su portada de ayer a luctuosos análisis sobre la pérdida de semejante aliado para su causa.
managuaconamor.blogspot.com
Ayer, los dos capataces de los grandes capitales financieros, terratenientes y de otros inconfesables orígenes, los mismos que hace un año decían que la economía no era importante, que lo importante era seguir con los tranques, ofrecieron una conferencia de prensa a los dos diarios del golpismo, tan faltos de páginas como de ideas, en la que (una vez más) predijeron un futuro negro para la economía. Para ello llevaron a un investigador ad-hoc de su propio tanque de ideas: el Funides.
En la conferencia, los capataces Chanito Aguerri y Michael Healy predijeron que este año Nicaragua perderá 2,457 millones de dólares. Afuera de la sala de la conferencia de prensa, en el país real, la vida fluía como de costumbre y el pueblo seguía en su labor de reparar las heridas del golpe traicionero que vendepatrias como esos le hicieron al país el año pasado.
En la Nicaragua real, la vida sigue su curso: en los mercados la gente compra, los alimentos mantienen sus precios, los buses pasan como siempre, el valor del pasaje es el mismo, el más barato de América Central y probablemente de toda América Latina, los hospitales tienen medicinas, la luz no se corta, el agua tampoco, las carreteras se reparan y se construyen, los niños van a la escuela donde además reciben su plato de comida, en fin, lo que ha sido la tónica general desde que se derrotó al mal llamado "golpe suave" y lo que ha sido la tónica normal del país por muchos años ya.
Ayer, Nicaragua se vistió de azul y blanco, no por el llamado demagógico de ciertos grupos golpistas, sino por la movilización de miles de estudiantes para darle la bienvenida a la Antorcha de la Libertad y la Unidad Centroamericana que venía desde Honduras con rumbo a Costa Rica. Fue uno de los actos más vistosos de este tipo en mucho tiempo.
En su discurso, el presidente Daniel Ortega habló del próximo bicentenario de la independencia centroamericana, en el 2021, y recordó que el 11 de septiembre se recuerdan dos terribles acontecimientos: El golpe contra Salvador Allende en Chile en 1973 y los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York en 2001. No obstante, también destacó que en la historia de la humanidad se han producido otros hechos dantescos, como la bomba atómica que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la segunda guerra mundial.
"Hechos brutales que como el golpe en Chile, o el ataque terrorista en las torres de New York, no deben volver a repetirse en la historia de la humanidad”, dijo el comandante Daniel y señaló que sin embargo, “todavía están los que siguen promoviendo guerra que significa dolor para las familias”.
En este sentido, el presidente de Nicaragua calificó como "una vergüenza" el que en la OEA ese mismo día en Washington se hubiera hablado de guerra al buscar aplicar lo que llaman Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) contra Venezuela, un tratado írrito que quedó invalidado cuando Estados Unidos y Canadá en los años 80 del siglo pasado se opusieron a aplicarlo contra la invasión inglesa a las Islas Malvinas de Argentina.
Por la noche Managua se vistió de fiesta como anfitrión del primer juego de la final del Campeonato de Béisbol Germán Pomares Ordoñez. Los golpistas decían que no iba a ir nadie, pero el Estadio Nacional Denis Martínez (que muchos desean cambie de nombre en un futuro cercano) estaba repleto. Hubo casa llena anoche y seguirá habiendo casa llena donde sea que se juegue esta final porque Nicaragua ha recuperado un entusiasmo por el béisbol nacional que desde hace muchos años no se veía.
Se acabó el país aquel en el que la gente seguía con avidez a los peloteros nicas en las grandes ligas de Estados Unidos pero huía del pésimo béisbol nacional.
Hoy en día, con mejores estadios, más inversión, mejor organización y precios accesibles a las familias, el béisbol nacional está empezando a mostrar su mejor cara: Entusiasmo, alegría y ambiente sano y familiar. El béisbol no solo es transmitido por la televisión abierta, también las entradas son accesibles: 5 dólares las más caras y 1 dólar las más baratas. Con el pasaje de bus en Managua a menos de 1 centavo de dólar, ir al estadio es algo que la mayoría de las familias puede hacer al menos de vez en cuando.
Los guasones promotores del golpe dicen que este fin de semana habrá "paro de consumo". Saben muy bien que no lo habrá, que será un fin de semana largo, hasta el 17, seguramente con muchos veraneantes en las playas. El estadio de León y el de Managua estarán llenos de gente asistiendo a la final del béisbol. En los mercados seguirán las campañas de rebajas y de ferias para ofrecer productos accesibles a la población.
Los golpistas en Nicaragua son cada vez más una especie de exportación. Por las redes sociales anda circulando un vídeo de un joven golpista "exiliado" en una ciudad de España que se encuentra con el expresidente Arnoldo Alemán (hoy "Flacomán") y su mujer, la política liberal María Fernanda, y les increpa violentamente por el "pacto" que supuestamente hace muchos, muchos años, permitió que el FSLN regresara al poder por la via electoral. (Unas reformas a la ley electoral que le permitían al Frente Sandinista ganar en primera vuelta con el 35% de los votos y una diferencia de 10% contra su más cercano contrincante).
Lo que el golpista autoexiliado (en realidad, puede regresar al país cuando quiera) no se cuestionó, mientras increpaba al "Flacomán" por su supuesta "traición a la democracia" al "aliarse" con el FSLN, es que varios de los grandes "líderes" del golpismo están vinculados al partido del expresidente liberal. Por ejemplo, el "líder campesino anticanal" Medardo Mairena, es miembro del PLC y el operador golpista de la Usaid, Félix Maradiaga, fue un alto funcionario de Defensa del "Flacomán" en los años en que este era "Gordomán". En resumidas cuentas, son todos la misma escoria de delincuentes y terroristas que ponen en escena supuestos pleitos entre sí para ganar algo de legitimidad ante incautos espectadores extranjeros que no conocen la realidad de Nicaragua.
Mientras tanto siguen llegando informaciones sobre el megaescándalo de Promerica desde El Salvador, donde se supo que el exfiscal de ese país, Luis Martínez, entre los años 2013 y 2015 lavó casi 430.000 dólares en el banco propiedad del golpista nicaragüense Ramiro Ortiz Mayorga. Ya el pueblo nicaragüense sabe muy bien quiénes son los golpistas y aquellos que los han financiado. No son más que los restos de una oligarquía corrupta que ha perdido el control de un país al que consideraba su finca privada.
Por último, otra de las noticias de actualidad, la decisión de Donald Trump de cesar de su cargo a su rabioso asesor de Seguridad Nacional John Bolton, fue recibida en las redes sociales con memes diciéndole adiós al "Doctor Chapatín". El diario La Prensa no podía no ser menos y dedicó su portada de ayer a luctuosos análisis sobre la pérdida de semejante aliado para su causa.
martes, 6 de agosto de 2019
Hace falta mucho más que un magnate-presidente para doblegar a Venezuela
Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com
Hoy se conoció el anuncio de bloqueo financiero total contra Venezuela ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Al mismo tiempo, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, aseguró que "el tiempo del diálogo ha terminado, ahora es el momento para la acción" contra Venezuela. Desde hace días buques y aviones del Comando Sur merodean en las aguas del Caribe en peligroso son de provocación.
Hoy el canciller venezolano Jorge Arriaza recordó en una conferencia de prensa, que el bloqueo aprobado por Donald Trump viene a oficializar todas las agresiones financieras que el imperio ha venido implementando desde hace años contra el pueblo de Venezuela y que ya le han causado al menos unas 40 mil muertes al no poder adquirir medicinas y otros bienes de primera necesidad en el mercado internacional a pesar de tener mucho dinero con qué pagar.
Con esta nueva orden suman siete decretos que buscan restringir las capacidades comerciales, financieras y económicas del Gobierno venezolano. Esas medidas vendrán a afectar aún más al pueblo y también al sector privado, que no podrá hacer negocios con el país norteamericano. En particular, el nuevo bloqueo impuesto por Estados Unidos afectará la política social de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) que proveen de alimentos a los sectores populares.
El presidente estadounidense Donald Trump "ha dado los pasos más peligrosos contra nuestra patria para sentar bases de asfixia absoluta contra Venezuela", denunció este martes la vicepresidenta bolivariana Delcy Rodríguez.
Sin embargo, Venezuela, que ya lleva años enfrentando la guerra económica de los Estados Unidos, no está desarmada: "ante estos ataques ya estamos preparados, hemos creado caminos alternativos porque no nos doblegaremos ante ninguna situación", dijo el canciller venezolano.
"Hace falta mucho más que un magnate-presidente para vulnerar la dignidad de Venezuela", puntualizó el canciller y aseguró que "daremos una respuesta firme de que no dejaremos que nos dobleguen", apuntó.
Las peligrosas y desenfrenadas políticas de Donald Trump son el signo visible de los problemas insolubles a los que debe hacer frente el imperio que dice presidir. En medio de la tormenta busca como mantenerse a flote pero irremediablemente se hunde cada vez más en el marasmo los intereses más destructivos para su propio país y para el resto del mundo.
A nivel doméstico, la ola de odio que envuelve a los Estados Unidos le está haciendo pagar caros puntos de popularidad a un presidente que ha hecho carrera política a punta de tuitear mensajes xenófobos y racistas. Trump, que hasta hace unos días parecía seguro para la reelección en las elecciones del próximo año, ahora ve peligrar esa victoria electoral que antes daba por un hecho.
Por eso el desenfreno contra Venezuela, y por eso también su desenfreno en la guerra comercial contra China, para tratar de consolidar el apoyo de grupos que le han reportado muchos votos pero que en realidad representan un peligro para Estados Unidos y para el mundo.
A nivel global, y por más que diga que lo que le preocupa es salvar a su propio país, Trump se hunde cada día más en los brazos financieros de Wall Street y la City de Londres.
A nivel regional, se hunde cada vez más en los brazos de la mafia de Miami y de los intereses corruptos de las derechas latinoamericanas. Para colmo de males, el Gobierno bolivariano reta la autoridad del imperio al llevar adelante un exitoso proceso de negociación con la derecha protegida por Washington. Por eso Trump ahora busca subir la parada contra Venezuela.
Cada vez más analistas anuncian que el sistema de imprimir dinero sin respaldo productivo, y con él el neoliberalismo y la globalización, están llegando a su fin. Parece que se está terminando el período de los últimos años en los que la banca occidental había logrado estabilizar el oro en un bajo precio.
Si el precio del oro se dispara será el fin del dólar y por ende, de los Estados Unidos como mandamás global. Dicen que China está contrayendo deuda en cantidades masivas para invertir en infraestructura a la vez que, junto con Rusia, compra todo el oro que puede. Irán se está dedicado masivamente al minade de Bitcoins, todo ello como preparación ante el previsible colapso del sistema financiero global, un hecho que marcaría el fin del mundo bajo la dudosa "Pax Americana".
Venezuela no es Irak, ni Yugoslavia, ni Libia, el nivel de organización social y conciencia política de su pueblo, el poderío de sus fuerzas armadas y el tamaño de su territorio la hacen una plaza muy difícil de conquistar e imposible de gobernar. Además, independientemente de la propaganda de la CNN, no está aislada.
En medio de esa vorágine, si a Donald Trump se le ocurriera meterse militarmente contra Venezuela, o contra cualquiera de nuestros países del ALBA, estaría desatando un verdadero huracán de dimensiones insospechadas. Las agresiones imperiales no han hecho otra cosa que fortalecer la voluntad de nuestros pueblos de resistir porque les han enseñado cuál es el verdadero rostro de los Estados Unidos y cuál es el camino a seguir para tener una vida digna.
managuaconamor.blogspot.com
Hoy se conoció el anuncio de bloqueo financiero total contra Venezuela ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Al mismo tiempo, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, aseguró que "el tiempo del diálogo ha terminado, ahora es el momento para la acción" contra Venezuela. Desde hace días buques y aviones del Comando Sur merodean en las aguas del Caribe en peligroso son de provocación.
Hoy el canciller venezolano Jorge Arriaza recordó en una conferencia de prensa, que el bloqueo aprobado por Donald Trump viene a oficializar todas las agresiones financieras que el imperio ha venido implementando desde hace años contra el pueblo de Venezuela y que ya le han causado al menos unas 40 mil muertes al no poder adquirir medicinas y otros bienes de primera necesidad en el mercado internacional a pesar de tener mucho dinero con qué pagar.
Con esta nueva orden suman siete decretos que buscan restringir las capacidades comerciales, financieras y económicas del Gobierno venezolano. Esas medidas vendrán a afectar aún más al pueblo y también al sector privado, que no podrá hacer negocios con el país norteamericano. En particular, el nuevo bloqueo impuesto por Estados Unidos afectará la política social de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) que proveen de alimentos a los sectores populares.
El presidente estadounidense Donald Trump "ha dado los pasos más peligrosos contra nuestra patria para sentar bases de asfixia absoluta contra Venezuela", denunció este martes la vicepresidenta bolivariana Delcy Rodríguez.
Sin embargo, Venezuela, que ya lleva años enfrentando la guerra económica de los Estados Unidos, no está desarmada: "ante estos ataques ya estamos preparados, hemos creado caminos alternativos porque no nos doblegaremos ante ninguna situación", dijo el canciller venezolano.
"Hace falta mucho más que un magnate-presidente para vulnerar la dignidad de Venezuela", puntualizó el canciller y aseguró que "daremos una respuesta firme de que no dejaremos que nos dobleguen", apuntó.
Las peligrosas y desenfrenadas políticas de Donald Trump son el signo visible de los problemas insolubles a los que debe hacer frente el imperio que dice presidir. En medio de la tormenta busca como mantenerse a flote pero irremediablemente se hunde cada vez más en el marasmo los intereses más destructivos para su propio país y para el resto del mundo.
A nivel doméstico, la ola de odio que envuelve a los Estados Unidos le está haciendo pagar caros puntos de popularidad a un presidente que ha hecho carrera política a punta de tuitear mensajes xenófobos y racistas. Trump, que hasta hace unos días parecía seguro para la reelección en las elecciones del próximo año, ahora ve peligrar esa victoria electoral que antes daba por un hecho.
Por eso el desenfreno contra Venezuela, y por eso también su desenfreno en la guerra comercial contra China, para tratar de consolidar el apoyo de grupos que le han reportado muchos votos pero que en realidad representan un peligro para Estados Unidos y para el mundo.
A nivel global, y por más que diga que lo que le preocupa es salvar a su propio país, Trump se hunde cada día más en los brazos financieros de Wall Street y la City de Londres.
A nivel regional, se hunde cada vez más en los brazos de la mafia de Miami y de los intereses corruptos de las derechas latinoamericanas. Para colmo de males, el Gobierno bolivariano reta la autoridad del imperio al llevar adelante un exitoso proceso de negociación con la derecha protegida por Washington. Por eso Trump ahora busca subir la parada contra Venezuela.
Cada vez más analistas anuncian que el sistema de imprimir dinero sin respaldo productivo, y con él el neoliberalismo y la globalización, están llegando a su fin. Parece que se está terminando el período de los últimos años en los que la banca occidental había logrado estabilizar el oro en un bajo precio.
Si el precio del oro se dispara será el fin del dólar y por ende, de los Estados Unidos como mandamás global. Dicen que China está contrayendo deuda en cantidades masivas para invertir en infraestructura a la vez que, junto con Rusia, compra todo el oro que puede. Irán se está dedicado masivamente al minade de Bitcoins, todo ello como preparación ante el previsible colapso del sistema financiero global, un hecho que marcaría el fin del mundo bajo la dudosa "Pax Americana".
Venezuela no es Irak, ni Yugoslavia, ni Libia, el nivel de organización social y conciencia política de su pueblo, el poderío de sus fuerzas armadas y el tamaño de su territorio la hacen una plaza muy difícil de conquistar e imposible de gobernar. Además, independientemente de la propaganda de la CNN, no está aislada.
En medio de esa vorágine, si a Donald Trump se le ocurriera meterse militarmente contra Venezuela, o contra cualquiera de nuestros países del ALBA, estaría desatando un verdadero huracán de dimensiones insospechadas. Las agresiones imperiales no han hecho otra cosa que fortalecer la voluntad de nuestros pueblos de resistir porque les han enseñado cuál es el verdadero rostro de los Estados Unidos y cuál es el camino a seguir para tener una vida digna.
jueves, 6 de junio de 2019
El pueblo cubano tiene estirpe guerrillera y no se doblegará NUNCA
El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba repudia en los términos más enérgicos las medidas anunciadas por el gobierno de los Estados Unidos el 4 de junio de 2019, con las que refuerza el bloqueo económico impuesto a Cuba por más de 60 años, a un costo para la economía cubana que en 2018 superaba los 134 mil millones de dólares a precios corrientes y la cifra de 933 mil millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.
Según se ha podido conocer, esta nueva
escalada, con efecto a partir del 5 de junio, refuerza aún más las duras
restricciones que ya sufren los ciudadanos estadunidenses para viajar a
Cuba, agrega prohibiciones absolutas para embarcaciones de todo tipo
procedentes de los Estados Unidos y prohíbe de inmediato que buques
cruceros visiten nuestro país.
La pretensión continúa siendo arrancarle
concesiones políticas a la nación cubana, mediante la asfixia de la
economía y el daño al nivel de la población. En este caso particular,
las medidas buscan también impedir que el pueblo de los Estados Unidos
conozca la realidad cubana y derrote así el efecto de la propaganda
calumniosa que a diario se fabrica contra nuestro país.
Son acciones que desprecian la opinión
mayoritaria de los estadounidenses, cuyo interés por conocer Cuba y
ejercer su derecho a viajar se demostró en los 650 mil que nos
visitaron en 2018, junto a medio millón de cubanos residentes en los
Estados Unidos.
El pasado 17 de abril, el Asesor de
Seguridad Nacional John Bolton, en ocasión de un show anticubano que
contó con la presencia de mercenarios derrotados en Playa Girón y
familiares de los esbirros de la tiranía de Fulgencio Batista, había
advertido que su gobierno restringiría los viajes no familiares a
Cuba. Se conoce que este individuo ha logrado adueñarse de la política
exterior de los Estados Unidos hacia el hemisferio occidental lo que
constituye la principal amenaza a la paz y la estabilidad de toda la
región.
Estados Unidos promueve sin recato la
Doctrina Monroe, con la que pretende negar la igualdad soberana y el
derecho a la libre determinación de todas y cada una de las naciones del
hemisferio.
Las recientes arremetidas contra Cuba se
argumentan con nuevos pretextos. El más notorio entre ellos es la
calumniosa acusación de que Cuba interviene militarmente en Venezuela,
mentira que ha sido rechazada pública y sostenidamente por el gobierno
cubano.
Llegan al extremo inescrupuloso de
proponer a Cuba que traicione sus convicciones y los principios que han
acompañado a la política exterior de la Revolución cubana, a cambio de
promesas de negociación o alivio de las medidas draconianas y criminales
que componen el bloqueo económico.
La solidaridad de Cuba con el Presidente
Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y
chavista y la unión cívico-militar de su pueblo, no es negociable. Los
más de 20 mil colaboradores cubanos que de manera voluntaria y abnegada
prestan servicios sociales en ese país, la mayor parte de ellos en el
sector de la salud, seguirán allí mientras los acoja el pueblo
venezolano, cooperando con esa nación hermana.
Para los cubanos, la traición no es una
opción. No somos ingenuos, son ya 150 años de ardua lucha por nuestra
independencia, teniendo que enfrentar desde el primer día las ambiciones
hegemónicas del imperialismo norteamericano.
Cuba no se dejará amedrentar, ni distraer
de las tareas esenciales y urgentes del desarrollo de nuestra economía y
la construcción del socialismo. Estrechamente unidos, seremos capaces
de enfrentar las adversidades más desafiantes. No podrán asfixiarnos, ni
podrán detenernos.
La Habana, 5 de junio de 2019
Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba
Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba
miércoles, 15 de mayo de 2019
El agente Montaner desesperado
![]() |
| El agente CIA Carlos Alberto Montaner, con sus colegas Enrique Ros, padre de la congresista Ileana Ros-Lehtinen (promotora de la Nica Act), y Horacio Aguirre Baca, fundadnor del diario Las Américas. (Fuente: Granma) |
"El
problema no se soluciona con parches, sino con medidas drásticas. Es
la hora de los cirujanos de hierro, no de las 'curitas'"
escribe hoy el terrorista cubano Carlos Alberto Montaner, desesperado
porque Trump da pruebas que que aún conserva
algún anclaje en la realidad y muestra reticencias en seguir
adelante con el guion de la intervención militar contra Venezuela
elaborado para él por Marco Rubio, Mike Pompeo, John Bolton y Elliot
Abrams.
Montaner alerta
contra quienes proponen para el país bolivariano la aplicación del
“modelo nicaragüense”, es decir, realizar unas elecciones y
aceptar el control real que tienen el chavismo y el pueblo venezolano
todo sobre partes muy importantes del andamiaje institucional del
país como por ejemplo, la Policía y el Ejército, para no hablar
del petróleo, que sigue siendo propiedad pública.
Con lo de “modelo
nicaragüense” Montaner hace referencia a la propuesta de que se
realicen en Venezuela unas elecciones dentro del marco institucional
vigente y que quien salga vencedor gobierne dentro del marco de
esas instituciones. Como se
sabe, en 1990 el pueblo nicaragüense fue a las urnas y votó en
medio de un gran chantaje por una oposición apoyada por Washington
que lo único que ofrecía era parar una guerra sangrienta auspiciada
por Washington.
El
pueblo votó —amplios sectores de
él votaron por la oposición
en contra
de su voluntad— tras lo cual el Frente Sandinista entregó el poder
a la vencedora Unión Nacional Opositora. Sin embargo, la derrota
electoral no desembocó en un genocidio de los muchos cientos de
miles de sandinistas que había en el país gracias a que no le
entregaron las armas a aquellos que querían “medidas drásticas”
y “cirugías de hierro” como las que pregona el ex-cubano Carlos
Alberto Montaner.
Antes de seguir
adelante es bueno recordar quién es Carlos Alberto Montaner.
Decíamos al inicio que es un terrorista. No se puede llamar de otra
manera a alguien que siendo un menor de edad huyó de La Habana en
1961 con apoyo de la CIA por haber sido miembro de la célula que el
24 de diciembre de 1960 realizó el atentado con explosivo C4 en la
tienda
Flogar de la capital cubana en el que muere el niño Juan René
Maragosa, de 13 años de edad.
Montaner, terrorista
y golpista
Ya a salvo en los
Estados Unidos, Montaner se dedicaría a trabajar de lleno a sus
patrones de la CIA. Entre otros hechos de terrorismo se pueden
mencionar sus actividades en Fort Benning, Florida, junto con otros
connotados terroristas como Luis Posada Carriles, Jorge Mas Canosa y
Orlando Bosch, especialmente en lo que se dio en llamar "La
Guerra por los Caminos del Mundo", una campaña que consistía
en poner bombas en las embajadas cubanas en otros países. Montaner
tenía su base en la España de Franco, desde donde planeaba
atentados en toda Europa. Uno de los agentes que ayudó a introducir
de contrabando al viejo continente, el terrorista Juan Felipe de la
Cruz, explotó en 1973 en un apartamento de los suburbios de París
mientras manipulaba una de sus bombas.
Desde ese entonces
Montaner jamás dejó de estar involucrado en el terrorismo, a pesar
de la fachada de analista político que le ha sido dado por los
medios occidentales. Por ejemplo, días antes del golpe del 30 de
septiembre de 2010 contra Rafael Correa, se le vio en
Quito junto al golpista Lucio Gutiérrez en un seminario sobre el
"Socialismo del Siglo XXI". Prácticamente no ha habido
conspiración contra nuestros pueblos en la que Montaner no haya
participado de una u otra forma (en realidad, casi siempre de la
"otra forma").
Golpistas
preocupados
La publicación de
la nota de Montaner en estos precisos momentos no es gratuita. Los
sectores más retrógrados, agresivos y corruptos de la política
estadounidense, que son los que quieren intervenciones militares en
Nuestra América, están preocupados porque la realidad tercamente
está perturbando sus sueños de grandes cruzadas militares en
América Latina. A Trump parece que francamente no le seduce mucho la
idea de embarcar una gran cantidad de tropas contra Venezuela y dejar
“en pampas” el Oriente Medio, especialmente considerando que no
puede contar con los europeos para semejante aventura.
![]() | ||
| El ex secretario de Estado Collin Powell consideró más tarde "una mancha en su carrera" el haber mentido de esta manera en la ONU para invadir a Irak en 2003. |
No hay hoy en día
una opinión pública mundial, ni un consenso en el sistema de
Estados, que se trague inocentemente el cuento aquel del general
Collin Powell agitando un frasquito con harina diciendo que era
ántrax —la “prueba” de que Irak tenía armas de destrucción
masiva y que por eso había que invadirlo. Venezuela no amenaza a
nadie y es imposible convencer a amplias masas de que lo mejor para
el país bolivariano son los marines. Por eso la desesperación de
gente como Montaner a la que reconocemos a la legua en países como Cuba,
Venezuela y Nicaragua.
martes, 14 de mayo de 2019
La chapucería de Trump en realidad refleja las contradicciones del Imperio
La secuela de la película del fallido golpe contra el pueblo venezolano se está convirtiendo en una farsa ridícula pero no por ello graciosa. El asedio y cerco a la embajada de Venezuela en Washington es una chapucería vergonzosa, una clara muestra de cómo el imperio no es capaz de manejar los hilos de un poder planetario que se le escapan de los dedos con cada apriete en sus políticas guerreristas, sea en el comercio con China, en su política agresiva contra Irán o en sus posiciones cerradas con respecto a Corea del Norte.
Desde hace varios días, activisas de los movimientos sociales estadounidense están tratando de defender la embajada de Caracas en Washington del asedio de grupos afines al títere golpista Juan Guaidó, designado por la administración Trump como "presidente" de Venezuela sin que haya sido elegido por nadie.
Contando con el apoyo del servicio secreto y de la Policía, esos grupos fascistas campean a sus anchas afuera del edificio mientras que los activistas se han refugiado dentro de la embajada, a la que se le ha cortado la luz y el agua como medida de presión para que su personal entregue ese parte del territorio venezolano al enviado de los golpistas a Washington, un individuo de nombre Carlos Veccio, jefe del partido fascista de Guaidó, y a Gustavo Tarre Briceño, designado por los Estados Unidos como "embajador" de Venezuela ante la OEA.
En directa ruptura con la Convención de Viena, el instrumento del orden jurídico internacional que establece la inviolabilidad de las embajadas, la Policía de Washington y el servicio secreto leyeron un comunicado írrito, sin firma ni sello de nadie, en el que se proferían una serie de amenazas contra el personal venezolano y los activistas dentro de la embajada, para que abandonasen el edificio y acto seguido prosiguieron a cortar algunos de los candados de la puerta principal, pero no se atrevieron a entrar y desalojar por la fuerza a los diplomáticos y sus invitados dentro del edificio.
Diversos observadores y conocedores de la política interna de los Estados Unidos valoran que este escándalo es demasiado hasta para las mismas élites de poder en Washington. Sea por el petróleo, sea por el ejemplo de resistencia antiimperialista que Venezuela representa, o sea por el "pecado mortal" de atreverse a desafiar la Doctrina Monroe en América Latina, no faltan en Washington quienes quieran un "cambio de régimen" en Caracas. Pero querer no es poder, y de hecho, lo cierto es que no han podido a pesar de llevar más de 20 años intentándolo por todos los medios excepto por una invasión militar directa.
El Gobierno Bolivariano sigue en pie, con una mayoría social y política organizada que lo defiende y con control absoluto de su territorio y de sus instituciones. Tal es así que la administración Trump no hecho sino ir de ridículo en ridículo desde el mes de enero cuando reconoció al autodenominado Guaidó como "presidente encargado" de Venezuela. Amenazó con hacer entrar a territorio venezolano unos camiones con supuesta ayuda humanitaria desde la frontera con Colombia para apoyar la "revuelta popular" de Guaidó y todo resultó un rotundo fracaso, incluyendo un concierto de rock con estrellas tarifadas desde Colombia.
Unos meses después, a finales de abril, el ridículo fue aún mayor cuando todo salió mal y el intento de combinar la liberación de otro compañero de partido de Guaidó, el fascista Leopoldo López con la movilización de un pequeño número de militares, casi todos engañados, no resultó en la batalla campal esperada en Caracas y todos los conspiradores terminaron huyendo a sus respectivas embajadas, dejando así en evidencia al Gobierno de los Estados Unidos y a un grupo de Gobiernos latinoamericanos y europeos que apoyaron la asonada.
El actual triste sainete que ejecutan los Estados Unidos en torno a la embajada venezolana en Washington es una continuación de ese rosario de fracasos que ha acumulado en su política de "cambio de régimen" en el país bolivariano.
Por el momento, el imperio, con la complicidad del complejo mediático occidental, se han cuidado muy bien de ponerle la tapa a todo para que no lo noten demasiado las audiencias globales, aturdidas por la taza de café mostrada la última edición de la serie Game of Thrones o atascada en las discusiones sobre por qué perdió el Barça cuando debía haber ganado su último partido en la Champions League, pero es imposible engañar a todo el mundo con el tiempo.
Es imposible ya ocultar la frustración de Donald Trump con los fiascos acumulados por la verborrea belicista y cavernaria de su consejero nacional de Seguridad John Bolton o la del terrorista de Estado condenado por su participación en el escándalo Irán-Contras, Elliot Abrahams. Romper con el derecho internacional de esa manera tan burda es algo que se puede convertir en un boomerang contra los propios Estados Unidos y desembocar en una nueva crisis en cualquier lugar del mundo como la que tuvo lugar en 1981 en Irán, cuando grupos de estudiantes revolucionarios tomaron como rehenes a 66 diplomáticos estadoundenses por casi un año. Hay maneras de hacer las cosas, aún para los Estados Unidos, país de por sí no muy preocupado por cuestiones de etiqueta.
Tras el fiasco del fallido intento de golpe en Caracas, Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin tuvieron una "larga conversación". Se dijo que hablaron sobre Corea del Norte, China y otros temas de trascendencia mundial, pero todo el mundo sabe que el plato fuerte de la discusión fue Venezuela. Más allá de la retórica de los Bolton y de los Abrahams, Trump recibió el mensaje claro de que se olvide de invadir Venezuela porque será recibido por una respuesta de Rusia y de China.
En medio de la algarabía antivenezolana, y del escalamiento de la guerra comercial contra China, Corea del Norte "aprovecha" para hacer otra prueba con sus misiles nucleares y recordarle a Trump que no es una muy buena idea dar marcha atrás a las conversaciones que ambos países venían sosteniendo. Por otro lado, Irán no parece inmutarse ante el escalamiento de las sanciones de Washington, y todo eso no hace sino aumentar las tensiones entre los Estados Unidos y una Unión Europea cada vez más preocupada por las consecuencias que para ella pueda tener la política estadounidense.
Un poco de la misma manera que George W. Bush hace casi dos décadas, la administración Trump parece cada día más empecinada en abrir nuevos frentes de confrontación en todo el mundo. No lo hace por incapacidad, sino porque debe conducir un imperio que enfrenta una serie de problemas imposibles de resolver sin un cambio drástico de prioridades y de objetivos.
La única salida para que el imperio logre manejar lo mejor posible la irremisible pérdida de influencia e integridad a la que está siendo sometido habría sido el haberse preparado para ella desde hace mucho tiempo, pero como desde hace ya casi 50 años, cuando en 1971 de decidió a soltar para siempre la paridad del dólar con el oro echando a andar la máquina de imprimir dinero, se ató hasta la muerte a una dinámica dictada por la banca y el capital especulativo.
Por eso desde entonces a esta parte ha estado imposibilitado a hacer otra cosa que variantes de lo mismo: Privatizaciones, más privatizaciones, guerras, privatizaciones y más guerras. A cada vuelta de la tuerca, la historia del imperio se parece a una farsa cada vez más grotesca de sí misma. Si no fuera porque los que sufren esas farsas son los pueblos del mundo, sería cómica.
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| Policías de Washington intentan penetrar en la embajada de Venezuela. (Foto: Partnership for Civil Justice Fund) |
Contando con el apoyo del servicio secreto y de la Policía, esos grupos fascistas campean a sus anchas afuera del edificio mientras que los activistas se han refugiado dentro de la embajada, a la que se le ha cortado la luz y el agua como medida de presión para que su personal entregue ese parte del territorio venezolano al enviado de los golpistas a Washington, un individuo de nombre Carlos Veccio, jefe del partido fascista de Guaidó, y a Gustavo Tarre Briceño, designado por los Estados Unidos como "embajador" de Venezuela ante la OEA.
En directa ruptura con la Convención de Viena, el instrumento del orden jurídico internacional que establece la inviolabilidad de las embajadas, la Policía de Washington y el servicio secreto leyeron un comunicado írrito, sin firma ni sello de nadie, en el que se proferían una serie de amenazas contra el personal venezolano y los activistas dentro de la embajada, para que abandonasen el edificio y acto seguido prosiguieron a cortar algunos de los candados de la puerta principal, pero no se atrevieron a entrar y desalojar por la fuerza a los diplomáticos y sus invitados dentro del edificio.
Diversos observadores y conocedores de la política interna de los Estados Unidos valoran que este escándalo es demasiado hasta para las mismas élites de poder en Washington. Sea por el petróleo, sea por el ejemplo de resistencia antiimperialista que Venezuela representa, o sea por el "pecado mortal" de atreverse a desafiar la Doctrina Monroe en América Latina, no faltan en Washington quienes quieran un "cambio de régimen" en Caracas. Pero querer no es poder, y de hecho, lo cierto es que no han podido a pesar de llevar más de 20 años intentándolo por todos los medios excepto por una invasión militar directa.
El Gobierno Bolivariano sigue en pie, con una mayoría social y política organizada que lo defiende y con control absoluto de su territorio y de sus instituciones. Tal es así que la administración Trump no hecho sino ir de ridículo en ridículo desde el mes de enero cuando reconoció al autodenominado Guaidó como "presidente encargado" de Venezuela. Amenazó con hacer entrar a territorio venezolano unos camiones con supuesta ayuda humanitaria desde la frontera con Colombia para apoyar la "revuelta popular" de Guaidó y todo resultó un rotundo fracaso, incluyendo un concierto de rock con estrellas tarifadas desde Colombia.
Unos meses después, a finales de abril, el ridículo fue aún mayor cuando todo salió mal y el intento de combinar la liberación de otro compañero de partido de Guaidó, el fascista Leopoldo López con la movilización de un pequeño número de militares, casi todos engañados, no resultó en la batalla campal esperada en Caracas y todos los conspiradores terminaron huyendo a sus respectivas embajadas, dejando así en evidencia al Gobierno de los Estados Unidos y a un grupo de Gobiernos latinoamericanos y europeos que apoyaron la asonada.
El actual triste sainete que ejecutan los Estados Unidos en torno a la embajada venezolana en Washington es una continuación de ese rosario de fracasos que ha acumulado en su política de "cambio de régimen" en el país bolivariano.
Por el momento, el imperio, con la complicidad del complejo mediático occidental, se han cuidado muy bien de ponerle la tapa a todo para que no lo noten demasiado las audiencias globales, aturdidas por la taza de café mostrada la última edición de la serie Game of Thrones o atascada en las discusiones sobre por qué perdió el Barça cuando debía haber ganado su último partido en la Champions League, pero es imposible engañar a todo el mundo con el tiempo.
Es imposible ya ocultar la frustración de Donald Trump con los fiascos acumulados por la verborrea belicista y cavernaria de su consejero nacional de Seguridad John Bolton o la del terrorista de Estado condenado por su participación en el escándalo Irán-Contras, Elliot Abrahams. Romper con el derecho internacional de esa manera tan burda es algo que se puede convertir en un boomerang contra los propios Estados Unidos y desembocar en una nueva crisis en cualquier lugar del mundo como la que tuvo lugar en 1981 en Irán, cuando grupos de estudiantes revolucionarios tomaron como rehenes a 66 diplomáticos estadoundenses por casi un año. Hay maneras de hacer las cosas, aún para los Estados Unidos, país de por sí no muy preocupado por cuestiones de etiqueta.
Tras el fiasco del fallido intento de golpe en Caracas, Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin tuvieron una "larga conversación". Se dijo que hablaron sobre Corea del Norte, China y otros temas de trascendencia mundial, pero todo el mundo sabe que el plato fuerte de la discusión fue Venezuela. Más allá de la retórica de los Bolton y de los Abrahams, Trump recibió el mensaje claro de que se olvide de invadir Venezuela porque será recibido por una respuesta de Rusia y de China.
En medio de la algarabía antivenezolana, y del escalamiento de la guerra comercial contra China, Corea del Norte "aprovecha" para hacer otra prueba con sus misiles nucleares y recordarle a Trump que no es una muy buena idea dar marcha atrás a las conversaciones que ambos países venían sosteniendo. Por otro lado, Irán no parece inmutarse ante el escalamiento de las sanciones de Washington, y todo eso no hace sino aumentar las tensiones entre los Estados Unidos y una Unión Europea cada vez más preocupada por las consecuencias que para ella pueda tener la política estadounidense.
Un poco de la misma manera que George W. Bush hace casi dos décadas, la administración Trump parece cada día más empecinada en abrir nuevos frentes de confrontación en todo el mundo. No lo hace por incapacidad, sino porque debe conducir un imperio que enfrenta una serie de problemas imposibles de resolver sin un cambio drástico de prioridades y de objetivos.
La única salida para que el imperio logre manejar lo mejor posible la irremisible pérdida de influencia e integridad a la que está siendo sometido habría sido el haberse preparado para ella desde hace mucho tiempo, pero como desde hace ya casi 50 años, cuando en 1971 de decidió a soltar para siempre la paridad del dólar con el oro echando a andar la máquina de imprimir dinero, se ató hasta la muerte a una dinámica dictada por la banca y el capital especulativo.
Por eso desde entonces a esta parte ha estado imposibilitado a hacer otra cosa que variantes de lo mismo: Privatizaciones, más privatizaciones, guerras, privatizaciones y más guerras. A cada vuelta de la tuerca, la historia del imperio se parece a una farsa cada vez más grotesca de sí misma. Si no fuera porque los que sufren esas farsas son los pueblos del mundo, sería cómica.
viernes, 26 de abril de 2019
Ni en Nicaragua, ni en Venezuela, ni en Cuba: No pudieron ni podrán
Por Jorge Capelán.
No pudieron en abril de 2002 contra Venezuela, y desde entonces tampoco han podido a pesar de que lo intenten todos los días. No pudieron contra el Frente Sandinista en los 1980s, entre 1990 y 2006 y entre abril y julio del año pasado. No pudieron contra Cuba en 1961, ni en los 1990s con el Período Especial, ni tampoco bajo el loco de Bush con su guerra contra el mundo a inicios de este siglo. Por supuesto, tampoco podrán esta vez.
El anuncio del pasado 17 de abril, del asesor de Seguridad Nacional de EE.UU. John Bolton contra Cuba, contra Venezuela y contra nuestro país reviste especial crueldad, sobre todo para nuestros hermanos y hermanas cubanas.
Sobre Cuba, Bolton terminó de revertir los últimos restos de lo que se había avanzado en la normalización de las relaciones durante la administración Obama. Ya las agresivas medidas de Trump contra nuestros hermanos cubanos habían causado, entre abril de 2017 y marzo de 2018, la pérdida de 4.321.200 millones de dólares, según datos oficiales.
Además, Trump hasta el momento había hecho aún más difícil que Cuba pudiera establecer libremente convenios comerciales con varias naciones, y que las empresas cubanas pudieran realizar importaciones, acceder a divisas y a créditos bancarios con instituciones internacionales. Con Obama se había avanzado en levantar partes del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el cerco económico más extenso conocido en la historia de la humanidad con casi seis décadas de sanciones y agresiones.
Pero lo que Bolton anunció ahora es que se implementará en su totalidad el Título III de la ley Helms Burton, que establece la posibilidad de demandas en tribunales contra aquellos beneficiados por la confiscación de propiedades por parte del Gobierno cubano. Esto es un regreso definitivo a la vieja y
fallida política de extraterritorialidad (sanción a terceros países que comercien con Cuba).
"La ley Helms-Burton tiene como meta asfixiar la economía cubana, así ha sido siempre y ahora lo será más", comentó ayer jueves el canciller Bruno Rodríguez en una conferencia de prensa.
Además, el asesor de Seguridad del imperio, John Bolton, dijo que habrá más restricciones a los viajes a la isla y la limitación de las remesas desde EEUU a 1.000 dólares trimestrales.
Todo esto es un regreso a la política del loco de George W. Bush contra Cuba, la misma política que motivó a Obama a impulsar la normaliación de las relaciones en 2014. Hay que decir que los países en el mundo que apoyan este tipo de políticas se cuentan con los dedos de una mano, prueba de ello son las constantes votaciones sobre Cuba en la ONU sobre diversos temas.
En cuanto a Venezuela, Bolton dijo que habrá más sanciones contra el Banco Central del hermano país y otras compañías que transportan petróleo desde Venezuela hacia Cuba. Con respecto a nuestro país, Bolton anunció más sanciones contra Bancorp y contra el compañero Laureano Ortega Murillo, que según él se le antoja, sería el próximo sucesor del comandante Daniel y de la compañera Rosario.
En canciller Rodríguez denunció que "el Departamento de Estado moviliza esfuerzos en todo el planeta para agredir económicamente a Cuba".
Por su parte, el jefe del Departamento Central de Inteligencia de Rusia (GRU, por sus siglas en ruso), el vicealmirante Ígor Kostiukov, advirtió que la "revolución de color" que EE.UU. está poniendo en práctica actualmente en Venezuela podría ser aplicada en un futuro cercano también en Nicaragua y Cuba.
El canciller cubano enfatizó que este tipo de medidas están destinadas al fracaso porque "Cuba está preparada para mantener su soberanía". También lo estamos nosotros aquí en Nicaragua. Venimos de derrotar un intento de "revolución de colores" y derrotaremos los que vengan.
Así como no pudieron ayer, los Estados Unidos tampoco podrán ni hoy ni mañana contra la voluntad libertaria de nuestros pueblos.
No pudieron en abril de 2002 contra Venezuela, y desde entonces tampoco han podido a pesar de que lo intenten todos los días. No pudieron contra el Frente Sandinista en los 1980s, entre 1990 y 2006 y entre abril y julio del año pasado. No pudieron contra Cuba en 1961, ni en los 1990s con el Período Especial, ni tampoco bajo el loco de Bush con su guerra contra el mundo a inicios de este siglo. Por supuesto, tampoco podrán esta vez.
El anuncio del pasado 17 de abril, del asesor de Seguridad Nacional de EE.UU. John Bolton contra Cuba, contra Venezuela y contra nuestro país reviste especial crueldad, sobre todo para nuestros hermanos y hermanas cubanas.
Sobre Cuba, Bolton terminó de revertir los últimos restos de lo que se había avanzado en la normalización de las relaciones durante la administración Obama. Ya las agresivas medidas de Trump contra nuestros hermanos cubanos habían causado, entre abril de 2017 y marzo de 2018, la pérdida de 4.321.200 millones de dólares, según datos oficiales.
Además, Trump hasta el momento había hecho aún más difícil que Cuba pudiera establecer libremente convenios comerciales con varias naciones, y que las empresas cubanas pudieran realizar importaciones, acceder a divisas y a créditos bancarios con instituciones internacionales. Con Obama se había avanzado en levantar partes del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el cerco económico más extenso conocido en la historia de la humanidad con casi seis décadas de sanciones y agresiones.
Pero lo que Bolton anunció ahora es que se implementará en su totalidad el Título III de la ley Helms Burton, que establece la posibilidad de demandas en tribunales contra aquellos beneficiados por la confiscación de propiedades por parte del Gobierno cubano. Esto es un regreso definitivo a la vieja y
fallida política de extraterritorialidad (sanción a terceros países que comercien con Cuba).
"La ley Helms-Burton tiene como meta asfixiar la economía cubana, así ha sido siempre y ahora lo será más", comentó ayer jueves el canciller Bruno Rodríguez en una conferencia de prensa.
Además, el asesor de Seguridad del imperio, John Bolton, dijo que habrá más restricciones a los viajes a la isla y la limitación de las remesas desde EEUU a 1.000 dólares trimestrales.
Todo esto es un regreso a la política del loco de George W. Bush contra Cuba, la misma política que motivó a Obama a impulsar la normaliación de las relaciones en 2014. Hay que decir que los países en el mundo que apoyan este tipo de políticas se cuentan con los dedos de una mano, prueba de ello son las constantes votaciones sobre Cuba en la ONU sobre diversos temas.
En cuanto a Venezuela, Bolton dijo que habrá más sanciones contra el Banco Central del hermano país y otras compañías que transportan petróleo desde Venezuela hacia Cuba. Con respecto a nuestro país, Bolton anunció más sanciones contra Bancorp y contra el compañero Laureano Ortega Murillo, que según él se le antoja, sería el próximo sucesor del comandante Daniel y de la compañera Rosario.
En canciller Rodríguez denunció que "el Departamento de Estado moviliza esfuerzos en todo el planeta para agredir económicamente a Cuba".
Por su parte, el jefe del Departamento Central de Inteligencia de Rusia (GRU, por sus siglas en ruso), el vicealmirante Ígor Kostiukov, advirtió que la "revolución de color" que EE.UU. está poniendo en práctica actualmente en Venezuela podría ser aplicada en un futuro cercano también en Nicaragua y Cuba.
El canciller cubano enfatizó que este tipo de medidas están destinadas al fracaso porque "Cuba está preparada para mantener su soberanía". También lo estamos nosotros aquí en Nicaragua. Venimos de derrotar un intento de "revolución de colores" y derrotaremos los que vengan.
Así como no pudieron ayer, los Estados Unidos tampoco podrán ni hoy ni mañana contra la voluntad libertaria de nuestros pueblos.
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