Mostrando las entradas con la etiqueta Economía Popular. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Economía Popular. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de enero de 2022

El Mefcca, el gran secreto de Nicaragua

Por Jorge Capelán.

Nicaragua en 2021 lideró la liga regional de crecimiento económico tras 3 años difíciles en los que enfrentó una intentona golpista, dos huracanes desbastadores, la pandemia de la Covid y los permanentes intentos del gran capital y de los EE. UU. por destruir la economía del país. ¿Cuáles el secreto? Que la economía familiar, popular y social en Nicaragua es la más grande de América Latina, generando la mayor parte de la riqueza y el empleo en el país… y cuenta con un decisivo apoyo del Estado.

En el corazón de la promoción de las Mipymes nicaragüenses se encuentra el Ministerio de la Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa(Mefcca).

Fundado en el año 2012, el Mefcca “es el ministerio más joven del Poder Ejecutivo de nuestro Gobierno del Comandante Daniel y la Compañera Rosario (Murillo) para apoyar a campesinos, obreros, emprendedores y cuentapropistas, a todos los agentes que dinamizan la economía social en Nicaragua y que generan el 70% del Producto Interno Bruto en el país”, dice el compañero Leonel Rivera, delegado departamental de Managua.

El sector de la economía familiar, popular y social es de gran importancia económica. Emplea a cerca del 80% de la fuerza laboral y produce el 80% de los alimentos que consume la población, controlando casi todo el transporte público urbano e interurbano así como la gran mayoría de las empresas. Su fuerza también es grande en el sector exportador, en rubros como la producción de carne y leche, así como en los servicios y el comercio.

El Mefcca apoya a la economía popular y social a través de diversos programas en los que capacita, brinda asistencia técnica e incluso financia emprendimientos de todo tipo. Entre las iniciativas (o “plataformas”)implementadas por este ministerio hay concursos de mercadeo, diseño e innovación para todos los emprendimientos del país. También se organizan ferias a nivel nacional, departamental y municipal, así como jornadas de ventas en línea. Cada fin de semana los medios anuncian cientos de actividades de este tipo impulsadas por el Mefcca en todo el territorio nacional.

Entre sus direcciones más importantes, Leonel Rivera destaca:

  • La Dirección de Pequeños Negocios, que se encarga de impulsar las políticas gubernamentales acompañando a los emprendedores;

  • la Dirección de Asociatividad y Cooperativismo, que se encarga de la formalización legal de las cooperativas;

  • la Dirección de Agregación de Valor, que se encarga de darle valor agregado a la producción de los campesinos, pescadores, artesanos y protagonistas;

  • la Dirección de Proyectos, que canaliza proyectos a ejecutarse en zonas especiales de Nicaragua;

  • y la Dirección de la Costa Caribe, encargada de atender a la Costa Caribe Sur y Norte y la Zona Especial del Alto Wangki.

Además, el Mefcca tiene dos entes descentralizados: El Instituto Nicaragüense de Fomento Cooperativo (Infocoop), encargado de la promoción, divulgación, capacitación y fortalecimiento del sector cooperativo, y la Administración Nacional de Ferias, un gran Parque de Ferias en las afueras de Managua que sirve como vitrina de los diferentes rubros productivos del país.

El Ministerio de la Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa trabaja estrechamente con todas las instituciones y organizaciones sociales relacionadas con la producción en todos las áreas, desde la transferencia de tecnologías agrícolas y piscícolas hasta el turismo, la cultura y lo que hoy se denomina “economía creativa”. También esta coordinación se da a nivel departamental, municipal y local.

“Es importante manifestarte que tenemos 20 delegaciones departamentales donde tenemos que el año pasado atendimos a más de 1 millón y medio de protagonistas. Eso significó un aporte a la economía familiar de este país. Gracias a ello logramos terminar el año con un crecimiento del 9.9%, el mejor de la región centroamericana”, comenta Leonel Rivera.

Sobre las perspectivas para el año 2022, afirma: “Este año vamos a continuar impulsando las políticas gubernamentales, las políticas públicas de nuestro Gobierno, a través del Ministerio de la Economía Familiar para dar el salto a la innovación, a la agroindustria y a la calidad de los emprendedores, campesinos y productores.”

martes, 3 de septiembre de 2019

Y en Nicaragua hubo cambio de régimen...


Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com

La última encuesta de la firma M&R arroja cifras incontestables que confirman lo que ya se conoce en las calles y comarcas del país, que el Frente Sandinista ha recuperado sus niveles de hegemonía política previos al fallido golpe de abril-junio del año pasado mientras que la oposición golpista se hunde en el pozo de la irrelevancia histórica.
En realidad, el apoyo que cosecha el Frente Sandinista en la actualidad se diferencia del apoyo obtenido en períodos anteriores en que se da en momentos difíciles para el país en los que su capacidad de conducción ha sido puesta a prueba obteniendo la confianza del pueblo.
El fallido "golpe suave" ha resultado en un "cambio de régimen", pero no el que los golpistas esperaban, sino en otro que le dio el lugar político que le correspondía a los sectores de la economía popular, emprendedora, creativa, comunitaria, familiar y solidaria, que ahora representa a la empresa privada del país en el exterior y que junto con las organizaciones sindicales y el Estado negocia el salario mínimo.
Fuerte "voto duro" sandinista
Según la encuesta, hasta un 63.5% de los nicaragüenses, podrían votar por el Frente Sandinista de Liberación Nacional si las elecciones fueran hoy, según la encuesta publicada por M&R consultores a dos años de las elecciones nacionales de 2021.
El FSLN ganó las elecciones de 2016 con un 72.5% de los votos contra una oposición seriamente dividida que en total sumó un 25.3% de apoyo electoral. Para esas elecciones, M&R predijo que el FSLN ganaría con el 64%. Ahora, a dos años de las elecciones de 2021, el Frente Sandinista está en buenas condiciones para reeditar la victoria.
Según el estudio de M&R, el FSLN mantiene su piso electoral histórico del denominado "voto duro", en el 37.5%, al que se le suma un 11.8% de voto suave a favor y un 14.2% de votos probables para un total de 63.5%. La oposición golpista, por su parte, muestra un piso de "voto duro" de solo 3.1%, un voto suave a favor de 8.4% y un voto probable a favor de 25% para un techo de 36.5%.
Golpismo y antisandinismo generan rechazo
El rechazo que genera el golpismo entre la población es un factor decisivo. Mientras que 11.5% de los votantes dijo que votaría en contra del FSLN, 49.3% dijo que lo haría en contra de la oposición. Por otro lado, el antisandinismo como programa político se muestra totalmente inviable y además polarizante. Si 16.3% de los encuestados dicen que no votarían por le FSLN bajo ninguna circunstancia, 38.3% no votaría jamás por la oposición antisandinista.
Tras las causas de este rechazo se pueden nombrar la experiencia directa de la población durante las semanas y meses de tranques durante el fallido "golpe suave", que vino a desenmascarar la agenda de los propios golpistas, así como la campaña de explicación realizada por los medios sandinistas y, probablemente, el efecto "boomerang" que ha tenido la propia propaganda de los golpistas.
El 90.9% de los nicaragüenses cree que las noticias falsas son un problema para la sociedad. 66.8% de los encuestados dice, en los últimos 12 meses, haber leído, escuchado, visto o recibido alguna noticia que haya resultado ser falsa.
El pueblo cree en la democracia
Las predicciones sobre un desencanto popular con la política son desmentidas en la encuesta. 70.8% de los encuestados dice que votará en las elecciones (53.5% definitivamente, 17.3% probablemente), mientras que 22.5% dice que no votará (16.4% definitivamente, 6.1% probablemente).
El apoyo hacia los partidos de la oposición es muy débil. Mientras que 53.4% está segura de que votará por el FSLN o piensa hacerlo, 15.9% está seguro de que votará por alguno de los partidos de oposición o piensa hacerlo. Más de la mitad de esos votantes, 8.9%, no sabe a qué partido opositor votaría. De los partidos de la oposición, ninguno sobrepasa 2.8% de apoyo y la mayoría tiene menos de 1.0%.
La economía, el principal problema
En lo tocante a los principales problemas del país, 71% señaló la economía (especialmente el desempleo y la carestía); 20.6% los problemas políticos; 3.5% la seguridad y 2.4% problemas sociales. Mientras que 50.6% de los encuestados opinan que su situación económica está igual o mejor que el año pasado (32.6 y 18.1%, respectivamente), 49.4% opina que está peor o mucho peor.
Sin embargo, 57.8% opina que el país ha progresado en comparación con la situación hace 6 años, mientras que 32% opina que ha retrocedido. En septiembre de 2018, los que opinaban que el país había retrocedido eran 40.9% y los que opinaban que había avanzado eran 48.4%.
En lo que respecta a la seguridad, 10.4% de los encuestados dice haber sido víctima de un robo o agresión física. 55.7% cree que el nivel de profesionalismo de la policía es aceptable, bueno o muy bueno, mientras que 42.5% lo califica de malo o muy malo.
Voto sandinista fundado en la experiencia
Por otro lado, el apoyo al Fente Sandinista se basa en razones de peso para la mayoría de los encuestados:
44.3% opinan que en el período del año 2007 a la fecha (el segundo período de gobiernos sandinistas) la situación económica y social del país ha sido la mejor. 14.7% creen que fue mejor durante los últimos 10 años del somocismo (1970-1979); 14.3% creen que fue mejor durante el último gobierno neoliberal (2000-2006) y solo 6.0% opina que fue mejor durante la revolución de los años 80 (1980-1989).
Para más del 50%, un gobierno sandinista les da más oportunidades de triunfar en la vida (51.4%); que sus hijos tengan una vida mejor (52.3%); tener mejores condiciones que sus padres (52.2%); tener más oportunidades de empleo (52.3%); tener acceso a una casa propia (53.9%); acceder a salud gratuita (56.0%) y acceder a educación gratuita (56.3%). Para la oposición, las cifras en esas preguntas oscilan entre el 14 y el 16.6%.
En este sentido, las respuestas de la población están influidas, además de por su experiencia histórica, por los resultados de las iniciativas mostradas por el Gobierno sandinista tras la fallida intentona golpista, como por ejemplo el programa de viviendas populares Bismarck Martínez; la inauguración de carreteras y de obras de hospitales en distintos puntos del país, el impulso a la educación, especialmente en el área técnica, así como la atención médica gratuita y masiva a la población.
Retórica no intimida
La retórica agresiva de personeros de los Estados Unidos tampoco es un factor que intimide mayormente a la ciudadanía. 45.1% de los encuestados dijo no sentir temor por los Estados Unidos en caso de que en el país haya un gobierno del FSLN, mientras que 21.2% dijo no tenerlo en caso de que el gobierno sea de la oposición y 33.7% dijo no tener miedo en ningún caso.
Optimismo hacia el futuro
A pesar de que el tema económico es el que más preocupa a los nicaragüenses, solo poco más de 1 de cada 10 cree que la economía de las familias será peor en los próximos 12 meses: 74.2% opinan que será mejor o mucho mejor; 13.9% cree que seguirá igual y 11.9% cree que será peor o mucho peor.
Las cifras de la encuestadora M&R vienen a confirmar la lectura de que la violencia acontecida entre abril y junio del año pasado fue producto de un golpe y no de un "levantamiento popular", tal y como comúnmente se la describe en los medios occidentales.
También muestran que el apoyo al Frente Sandinista se basa en que amplios sectores de la población creen en su capacidad de conducir al país, especialmente la economía, pero también la política social y exterior.
En definitiva, se puede afirmar que la dura prueba del mal llamado "golpe suave" durante los meses de abril a junio de 2018, y todo el período posterior hasta nuestros días han sido una toda una escuela política para amplios sectores de la sociedad nicaragüense que han asimilado ese trance amargo y de él han estado sacando sus conclusiones sobre el camino que el país debe seguir.

lunes, 29 de julio de 2019

Con trabajos en el Estado no se resuelve la cosa

Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com


El Ministerio de Economía Familiar
(MEFCCA) entrega bonos de microcréditos
a protagonistas de Managua.

Por las redes sociales ha estado circulando un meme con el siguiente mensaje: "Pedimos que todos los sandinistas que estén desempleados sean ubicados ya en un trabajo digno en vez de que un golpista ocupe su lugar". Esa es una demanda totalmente errónea y hasta da la impresión de que hubiera sido redactada por el enemigo con el fin de sembrar confusión y división. Recordemos que las y los sandinistas en el país nos contamos por millones, y el problema del desempleo de nostros es el mismo problema de todo el pueblo.

En primer lugar, el mal llamado "golpe suave" causó la pérdida de al menos unos 120.000 empleos. Esa pérdida no la puede asumir el sector público de Nicaragua, que cuenta con apenas 130.000 trabajadores de los que la inmensa mayoría (90.000) son maestros y trabajadores de la salud, otra parte son miembros de las fuerzas armadas y de seguridad (30.000) y el resto son funcionarios (apenas unos 10 mil).

Los empleos del Estado son financiados por los impuestos que pagamos todos y todas bajo el principio de que quien gana más aporte más. Yo creo que todavía se puede avanzar mucho en ese sentido, pero no haciendo quebrar a las empresas con impuestos demasiado altos que comprometan su viabilidad económica. En última instancia, la fuerza que tenga el sector público viene a depender del desarrollo productivo que tenga el país en su conjunto.

Si los programas que se vienen impulsando, por ejemplo, los hospitales y las carreteras que se van construyendo, tienen un impacto en la producción nacional, en esa medida se irá fotaleciendo toda la sociedad y también el sector público.

El Estado juega un papel fundamental en Nicaragua creando las condiciones de soberanía, estabilidad, promoción de políticas y promoción de inversiones para guiar el desarrollo del país con justicia social, pero la economía está en manos del sector privado dentro del cual la economía popular tiene un peso decisivo, ocupando casi el 95% de las empresas, empleando a unos 3 millones de personas (más del 70%) produciendo cerca de la mitad del PIB y controlando la mayor parte del ingreso y del gasto en la economía.

Es ese sector de la economía donde los sectores populares se convierten en sujetos económicos con un poder nunca antes visto en la historia del país. Es por ese sector que los golpistas no pudieron paralizar el país. Sin embargo, la lucha de ese sector es por ganar espacios decisivos en el terreno de las finanzas, del comercio internacional y de la apropiación de las riquezas que produce. Ese sector es el que está siendo especialmente apoyado por el Estado con títulos de propiedad, capacitación, financiamiento, ferias de todo tipo, leyes que le dan mayor acceso a mercados, etcétera.

Pero también hay otros aspectos relacionados con la demanda de "darle empleo a los sandinistas desempleados en lugar de a los golpistas", argumentando que hay muchos sandinistas capaces que están desempleados.

Primero, habría que ver si es cierto que los golpistas desempleados reciben trabajo en el Estado mientras que los sandinistas no lo reciben. NO me parece que sea cierto en general. Si el Estado estuviera cundido de golpistas, entonces no tendría tasas de ejecución del 90% y más, que están entre las más altas de América Latina. Si el Estado estuviera lleno de golpistas, entonces habría quedado paralizado durante el golpe, pero no fue así. Excepto en lugares como Masaya y Jinotepe, el Estado siguió funcionando, las escuelas siguieron abiertas, los pozos de ENACAL siguieron sacando agua, etcétera.

Más allá de cualquier crítica que se pueda (y deba) hacer, el sector público de Nicaragua es muy eficiente en términos de América Latina. Seguro hay gente que participó activamente en el golpe en las instituciones del Estado y que también hay gente buscando como conspirar desde esas instituciones, pero ese no es un fenómeno generalizado y campañas irresponsables que anden haciendo señalamientos generales no ayudan en nada a favorecer la reconciliación y la eficiencia en el trabajo.

Segundo, solo porque una persona sea de derecha no se le puede despedir del trabajo. Otra cosa son aquellos que han estado involucrados en crímenes o los cargos políticos que por su naturaleza dependen de la lealtad del trabajador con los planes del Gobierno, pero es una muy mala señal la que estaríamos enviando si empezamos a correr gente solo por ser de derecha. No es ese el país que queremos construir.

Por último, hay gente que cree que trabajo digno es sinónimo de trabajo en el sector público. Eso no es cierto.

Antes que nada, se puede decir que por lo general el trabajo digno es el que uno mismo dignifica dándole nosotros mismos la importancia que ese trabajo se merece y reclamando la dignidad de quien lo realizan. Luego, como explicamos al inicio, el sector público no es el principal generador de la riqueza en el país, sino el sector privado, que a su vez tiene un componente social muy alto: el de la economía popular. La riqueza general, y la dignidad general del trabajo, la iremos conquistando a medida que desarrollemos la base económica del país y que el pueblo se apropie de los frutos de la riqueza que produce.

Por eso, más que andar reclamando trabajos en el sector público, que en realidad tienen un efecto bastante marginal para resolver el problema del empleo, reclamemos más títulos de propiedad, más apoyo para los emprendedores, principalmente de la eoconomía popular, más eficiencia general en el trabajo que hacemos desde todos los sectores, especialmente los programas sociales y las obras del Gobierno, etcétera. En ese sentido, es mejor pedir tierra para trabajar que pedir un empleo en el Estado. Hay compañeros con estudios que no consiguen trabajo, es cierto, y hay que ver como resolver esas situaciones, pero en última instancia solo se pueden resolver desarrollando la base productiva del país.

Jorge Capelán en ExtraPlus: El contexto mundial actual

    El contexto actual mundial es complicado, pero tiene mucho que ver con las diferencias de concepción entre un mundo unipolar y otro ...