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viernes, 31 de marzo de 2023

CREI: ¿Ocupación imperialista de China en América Latina?

Mucho se dice sobre la injerencia de China en América Latina, si es una ocupación imperialista como la estadounidense, o si, en cambio, la potencia asiática le está tirando una soga a la región. Análisis del Director del Centro Regional de Estudios Internacionales, Manuel Espinoza, Jorge Capelán, Bolívar Téllez, Juan Urbina y Lester Pilarte.

viernes, 24 de marzo de 2023

CREI: Rusia y China ya ganaron la primera parte de la guerra mundial

 

Los especialistas del CREI Manuel Espinoza, Jorge Capelán, Lester Pilarte y Bolívar Téllez analizan los acontecimientos geopolíticos de la semana, desde la visita del presidente chino Xi Jin Ping a su par ruso Vladimir Putin hasta la crisis bancaria de Occidente y las protestas en Francia.

jueves, 9 de marzo de 2023

Comando Sur: El imperio a la carga en América Latina

General Laura J. Richardson,
jefa del Comando Sur.
(Foto: defense.gov)


Por Jorge Capelán.

El informe anual presentado la mañana de este 8 de marzo por la general Laura J. Richardson, jefa del Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM, por sus siglas en inglés) ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, brinda una serie de detalles sobre las prioridades del Pentágono hacia nuestra región.

Con el fin de contrarrestar la influencia de República Popular China (PRC), Rusia, Nicaragua, Cuba, Venezuela y las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO), la general llama a impulsar una «campaña a través de un enfoque integrado para utilizar todas las palancas disponibles a través del Departamento de Defensa, la interagencia estadounidense, los aliados y las naciones asociadas para establecer las condiciones deseadas de seguridad, paz y prosperidad en todo nuestro vecindario».

En este artículo hacemos primero un resumen bastante detallado del informe de Richardson y luego planteamos nuestras observaciones sobre el mismo.

Autócratas socavan la democracia

Según Richardson, «…Al final de la Guerra Fría, Estados Unidos, sus aliados y sus socios creían que la democracia desplazaría al autoritarismo en todo el mundo. Veinticinco años después, el entorno estratégico de América Latina y el Caribe (ALC) ha cambiado significativamente» y cita la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de 2022 según la cual «los autócratas están trabajando horas extras para socavar la democracia».

«Vemos esto aquí mismo, en nuestro propio hemisferio, que actores externos como la República Popular China (RPC) y Rusia ejercen una agresiva influencia sobre nuestros vecinos democráticos», agrega la jefa militar.

Una década decisiva

«La presencia y la proximidad, definitivamente importan, y un hemisferio occidental estable y seguro es crítico para la defensa de la patria», afirma Richardson.

«Nuestros adversarios utilizan un enfoque multidisciplinar y multidominio para contrarrestar la democracia, y el Comando Sur, nuestros aliados y socios deben emplear todo el peso de la disuasión integrada, aprovechando el conjunto del gobierno, la industria, el sector privado y el mundo académico, para responder con eficacia. Con un propósito compartido y confianza mutua, debemos actuar colectivamente con un sentido de urgencia mucho mayor para garantizar que este hemisferio siga siendo un bastión de la democracia», dice.

«Ésta es una década decisiva y nuestras acciones u omisiones respecto a la RPC tendrán ramificaciones durante décadas», agrega.

«Disuasión Integrada» junto a la OTAN

«La Disuasión Integrada incluye la campaña con nuestros socios y aliados como multiplicadores de fuerza para lograr el éxito en esta realidad de recursos limitados. Con nuestros socios y aliados del Reino Unido, Canadá, Francia y los Países Bajos, hemos adoptado recientemente el Marco de Colaboración para el Hemisferio Occidental. Este marco nos compromete a compartir información con mayor frecuencia y a colaborar más estrechamente en nuestros intereses estratégicos comunes», explica Richardson.

«Nuestras líneas de actuación del USSOUTHCOM ante estos retos son claras: reforzando las alianzas y asociaciones, contrarrestando colectivamente las amenazas y construyendo nuestro equipo, estamos trabajando para preservar la democracia en nuestro vecindario compartido. Mientras lo hacemos, estamos siendo pioneros en formas de superar incluso a nuestros adversarios más innovadores y hacer frente a estos retos transnacionales», establece.

Los “retos” de Estados Unidos

China, la amenaza «estratégica»

La jefa del Comando Sur señala que el comercio de China con América Latina pasó de 18.000 millones de dólares en 2002 a 450.000 millones en 2022, esperándose que la cifra llegue a los 700.000 millones en 2035. «Por el contrario, el comercio actual de Estados Unidos con la región asciende a 700.000 millones de dólares, lo que sugiere que la ventaja comercial comparativa de Estados Unidos se está erosionando», agrega.

«Lo que me preocupa como Comandante en Combate es la miríada de formas en que la RPC está extendiendo su influencia maligna, esgrimiendo su poderío económico y llevando a cabo actividades en la zona gris para ampliar su acceso e influencia militar y política en la AOR (“Área de Responsabilidad”, es decir, nuestra región)», reflexiona.

«La RPC está invirtiendo en infraestructuras críticas, incluyendo puertos de aguas profundas, instalaciones cibernéticas y espaciales que pueden tener un potencial doble uso para actividades comerciales y militares malignas. En cualquier conflicto mundial potencial, la RPC podría aprovechar los puertos regionales estratégicos para restringir el acceso de buques navales y comerciales estadounidenses. Se trata de un riesgo estratégico que no podemos aceptar ni ignorar», agrega.

Al respecto, la jefa del Comando Sur menciona la participación china en licitaciones de obras en el canal de Panamá y los planes chinos de construir instalaciones marítimas en la ciudad de Ushuaia, en el sur de Argentina, lo que le «proporcionaría proximidad al Estrecho de Magallanes, el Pasaje de Drake y la Antártida. Esto podría cambiar las reglas del juego para la RPC, mejorando drásticamente su acceso a la Antártida».

Otro eje de preocupación del Comando Sur es el de las capacidades militares espaciales de China.

«Existen al menos 11 instalaciones espaciales vinculadas a la RPC en cinco países de esta región, más que en cualquier otra AOR de un mando de combate geográfico, que proporcionan a Pekín capacidades de seguimiento y vigilancia espacial. Esto incluye una instalación conjunta de vigilancia espacial en Chile y una estación espacial profunda en Argentina gestionada por una agencia subordinada al Ejército Popular de Liberación (EPL)», asegura.

Además, Richardson menciona «la insidiosa naturaleza» de las inversiones chinas en las tecnologías de 4G y 5G en la región, programas como el de Ciudades Seguras, que según ella le dan a China acceso de inteligentcia sobre los gobiernos latinoamericanos y además entrenamiento a especialistas de la región en «ciberseguridad y doctrina militar» chinas.

Richardson afirma que China depende fuertemente de los alimentos y las tierras raras de la región - actividades «que son conducidas a expensas de nuestras naciones socias y sus ciudadanos». «Estas acciones tienen el potencial de desestabilizar la región y erosionar las condiciones fundamentales necesarias para una inversión de calidad del sector privado», agrega.

Un punto importante en la lista de «preocupaciones» del USSOUTHCOM con China es el de la pesca.

«Cada año, entre 350 y 600 buques subvencionados por el Partido Comunista Chino (PCC) [SIC!] faenan frente a las costas de Sudamérica. Estos buques agotan gravemente las poblaciones de peces, hacen caso omiso de las salvaguardias medioambientales, desestabilizan las economías de los Estados costeros y agravan los problemas de seguridad, con un coste de casi 3.000 millones de dólares anuales en ingresos perdidos», afirma Richardson.

Rusia, una amenaza «aguda»

«Mediante compromisos militares y operaciones en zonas grises, Rusia actúa en connivencia con los regímenes autoritarios de la región para socavar la influencia de Estados Unidos», asegura Richardson.

«El año pasado, Rusia continuó sus compromisos militares tanto con Venezuela como con Nicaragua. El año pasado, Venezuela acogió la Sniper Frontier 2022, una competición de tiro y subcomponente de los Juegos Internacionales del Ejército de Rusia. Nicaragua ha apoyado públicamente la invasión rusa de Ucrania, votando -junto con Corea del Norte, Siria y Bielorrusia- en contra de una resolución de la ONU que condenaba a Rusia por su invasión. Estos compromisos aumentan la influencia rusa con naciones que son fuerzas desestabilizadoras en la región», agrega.

Richardson arremete contra la popularidad de los medios rusos «RT en Español, Sputnik Mundo y sus diversas redes sociales» en la región, constatando que «la página de Facebook de RT en Español tiene 18 millones de seguidores, más que su sitio en inglés o incluso que los canales en español de CNN», todo esto «a pesar de los esfuerzos de Facebook y Twiter para cerrar las cuentas que divulgan desinformación».

Crimen organizado, amenaza «primaria»

Según Richardson, «La primera causa de muerte entre los ciudadanos de 15 a 49 años de América Latina y el Caribe es la violencia, y más del 60% de las ciudades más castigadas por la delincuencia del mundo se encuentran en esta región.»

Además el USSOUTHCOM estima que hay unas 200 organizaciones criminales transnacionales (TCO) operando en la región, desde cárteles de la droga hasta guerrillas.

«Las TCO participan en una amplia variedad de actividades ilícitas, como el contrabando de drogas, el tráfico de armas, la tala y la minería ilegales, la trata de seres humanos, la pesca INDNR y la fabricación de productos falsificados. También invierten en numerosas empresas legítimas, como la banca comercial, la industria manufacturera, la agricultura, la venta al consumidor y el sector inmobiliario», afirma.

Según Richardson, estas TCO no solo «están mejor financiadas, equipadas y dotadas de personal que las fuerzas de seguridad que intentan combatirlos», sino que «se apoyan cada vez más en organizaciones delictivas conectadas con la RPC [SIC!] para blanquear miles de millones de dólares en todo el mundo.»

Además, las TCO causan la muerte de unos 100.000 estadounidenses al año víctimas de la droga y victimizan a los migrantes causando un sufrimiento humano «desgarrador».

Irán (no podía faltar)

«Las actividades de inteligencia y seguridad de Teherán siguen siendo motivo de preocupación y en los dos últimos años Irán ha utilizado cada vez más a Venezuela para afirmar su presencia en la región», constata la jefa del Comando Sur.

Crisis humanitarias regionales

En este apartado, Richardson hace una lista de temas varios que son vistos como «retos de seguridad» por el USSOUTHCOM.

  • La «fragilidad»: Ejemplificada por los efectos de la pandemia de la COVID, que dejó 170 millones en la pobreza. «La fragilidad y la inestabilidad impulsan la migración irregular y crean un entorno propicio para la corrupción y la explotación», explica.
  • Haití: Donde la violencia «ha alcanzado su peor nivel en décadas», lo que «ha causado que más de 69.000 haitianos hayan solicitado refugio en los Estados Unidos en el año fiscal 2022».
  • Nicaragua: ¿Crisis humanitaria? Sobre este país centroamericano Richardson solo menciona el tratamiento a grupos que EE. UU. ven como opositores y las relaciones con China.
  • Cuba: Otra vez, ¿crisis humanitaria? Como en el caso anterior, las críticas son políticas omitiendo totalmente el rol de Estados Unidos en la emigración de cubanos (230.000 en 2022, según Richardson) y en las dificultades ocasionadas por el bloqueo.
  • Venezuela: Lo mismo, solo que en términos más tétricos y con una referencia a «posibles crímenes contra la humanidad» del «régimen».

Cómo enfrentar las «amenazas» y los «retos»

«No podemos aceptar estos riesgos tan cerca de casa y los afrontamos reforzando las alianzas, contrarrestando las amenazas y construyendo nuestro equipo», constata Richardson.

Reforzar las alianzas

«La mejor manera de superar a nuestros adversarios es ayudar a las democracias socias a atender a sus poblaciones a la velocidad que sea pertinente. Para ello, mejoramos la capacidad y la resistencia de los países socios mediante programas de cooperación en materia de seguridad, ejercicios y formación, al tiempo que defendemos los valores democráticos para garantizar que la influencia maligna y las alternativas autocráticas no sigan arraigando en la región», dice la jefa del Comando Sur.

«En última instancia, la competencia estratégica con la RPC es una competencia ideológica entre democracia y autoritarismo. En la actualidad, la mayoría de las naciones del hemisferio occidental son democracias, y ocho de las 14 naciones que aún reconocen a Taiwán se encuentran en la AOR del USSOUTHCOM», agrega.

Cooperación en seguridad

En este sentido, el Comando Sur apuesta por programas de Construcción de Capacidades de los Socios (BPC) que comprenden «Desde la formación técnica de alto nivel que mantiene en el aire los medios de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) de los socios, hasta la creación de capacidad institucional que desarrolla disciplinas logísticas y de gestión del ciclo de vida, pasando por la educación militar profesional, estamos desarrollando la confianza y el vínculo interpersonal.»

«Nuestros asesores del Ministerio de Defensa y representantes de servicios sobre el terreno integrados en los ministerios de seguridad de los países socios, como Colombia, apoyan los esfuerzos de modernización e innovación en ámbitos como el personal, la inteligencia de defensa y el desarrollo de doctrinas para ayudar a nuestros socios a hacer frente a las amenazas a su seguridad nacional», explica Richardson.

«El Plan de Acción Colombia-Estados Unidos permite a Colombia proporcionar formación y preparación directamente a varios países, entre ellos Panamá, Honduras, El Salvador, Costa Rica, la República Dominicana, Ecuador y Paraguay, en español, y a una fracción del coste de la formación proporcionada por Estados Unidos», agrega.

Asistencia en seguridad del Departamento de Estado

«Los programas de Ventas Militares Extranjeras (FMS), Financiación Militar Extranjera (FMF) y Exceso de Artículos de Defensa (EDA) producen un rendimiento exponencial en esta AOR», afirma la jefa del USSOUTHCOM y menciona, entre otras, la reciente compra de 12 vehículos tácticos conjuntos por Brasil por un monto de 15.8 millones de dólares. Este tipo de adquisiciones «fortalecen la capacidad de contrarrestar amenazas y potencia la interoperabilidad con las fuerzas del Estados Unidos.

Asimismo, el «USSOUTHCOM ejecuta el programa estatal de Formación y Educación Militar Internacional (IMET) que proporciona formación militar profesional al personal de 28 países de la región. En 2022, los países del USSOUTHCOM recibieron una asignación de 13,9 millones de dólares para el programa IMET. Por término medio, esta asignación proporciona educación militar profesional a unos 800 estudiantes internacionales en escuelas estadounidenses.»

«El programa IMET es una de las palancas más poderosas del USSOUTHCOM para contrarrestar a la RPC y a otros actores malignos de la región, familiarizando a los estudiantes internacionales con los ideales democráticos y la doctrina militar profesional. El personal de los países socios que asiste a estas escuelas suele convertirse en altos mandos militares en sus respectivos países. Las relaciones que se establecen en estas escuelas duran toda la vida», agrega. [Comentario: Cualquier parecido con la Escuela de las Américas NO es niguna coincidencia]

Programa de ejercicios conjuntos

«En 2022, más de 11.000 participantes de 34 países tomaron parte en nuestras maniobras, demostrando una vez más que Estados Unidos tiene poder de convocatoria para reunir a las naciones. Estas complejas maniobras de adiestramiento fueron de naturaleza multidominio y nos brindaron la oportunidad de participar durante todo un año en toda la AOR, lo que incluyó contactos con líderes clave», explica Richardson.

Programas de Salud

El buque hospital USNS COMFORT, que opera desde el año 2007, fue desplegado en cinco países de la región de octubre a diciembre de 2022, informa la jefa del Comando Sur.

«Históricamente, la misión del USNS COMFORT en el USSOUTHCOM AOR dura aproximadamente 159 días, pero incluso durante la misión reducida de 52 días de este año, el COMFORT consiguió tratar a más de 30.000 pacientes, realizar 350 intervenciones quirúrgicas y tener un impacto positivo en 100.000 personas con sus actividades de divulgación», agrega.

Asimismo, la Operación Respuesta de Asistencia en Salud (HEART) condujo operaciones ortopédicas, oftalmológicas y dentales en Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador.

Visitas a líderes de la región

Durante el último año, Richardson ha visitado 13 países de la región y sostenido reuniones con 90 líderes claves y jefes de defensa.

«También me he reunido con jefes de Estado y vicepresidentes, a medida que aumenta el interés de nuestros socios por colaborar a alto nivel con Estados Unidos. Hasta la fecha, me he reunido con ocho presidentes, tres vicepresidentes y dos primeros ministros, y tengo previsto un calendario repleto de reuniones a lo largo de 2023», agrega Richardson.

«Establecer y cultivar estas relaciones es vital y debemos intensificar nuestra presencia en la región para mantener nuestra relevancia. Las relaciones son absolutamente importantes, y nuestras democracias socias están desesperadas por recibir ayuda de Estados Unidos, pero si no estamos allí a tiempo, no tienen más remedio que tomar lo que está disponible, creando oportunidades para que la RPC amplíe su influencia», asegura.

Cuerpo de ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE)

«Tenemos que dar un paso adelante con una capacidad de respuesta mucho mayor en nuestros procesos si queremos atender las necesidades de nuestros países socios y superar a la RPC en este ámbito», observa la jefa del Comando Sur.

Entre las obras realizadas el pasado año, menciona «apoyo técnico» a la Autoridad del Canal de Panamá, trabajos en la represa Coca Coda en Ecuador, supuestamente mal construida por China, y la integración de expertos estadounidenses en el Estado dominicano para «ayudar a desarrollar esfuerzos para preservar los materiales de tierras raras».

«Desde el punto de vista de la cooperación en materia de defensa y seguridad, el reciente acuerdo de USACE con la Armada peruana para construir las instalaciones portuarias de Perú, y sus continuos esfuerzos de construcción en la Base Aérea de Tolemaida en Colombia, facilitando el desarrollo de las mayores instalaciones de entrenamiento y mantenimiento de helicópteros de la región, aumentarán la capacidad de nuestros socios para contrarrestar las OTC en la región», concluye.

Programa de sociedad entre estados (SPP)

Por medio de este programa, la Guardia Nacional de los Estados Unidos desarrolla relaciones con los países de la región. En muchos casos se trata de participación en programas sociales y de salud, pero también en ejercicios militares.

«Este año, el Sistema de Seguridad Regional (RSS), formado por siete países del Caribe Oriental, organizó 25 actos en todo el RSS y en el territorio continental de Estados Unidos», dice Richardson.

«El éxito de la SPP se ve reforzado por la participación de la Guardia Nacional en maniobras con países asociados, como las de Brasil y Colombia», agrega.

Asistencia ante desastres y cambio climático

«Varios de nuestros ejercicios anuales, como TRADEWINDS y CENTAM GUARDIAN, tienen un componente de ayuda humanitaria y respuesta ante catástrofes para ayudar a aumentar la resistencia y la preparación en relación con el cambio climático y la respuesta ante catástrofes naturales», explica Richardson.

«Las actividades de infraestructuras básicas se centran en el desarrollo de la capacidad de los socios para proporcionar servicios esenciales, como agua potable (…) recientemente nos hemos unido a otros 12 países para identificar los procesos, procedimientos y protocolos logísticos necesarios para mejorar el apoyo logístico militar a las actividades de ayuda humanitaria y de reconstrucción en el hemisferio occidental», agrega.

En lo que respecta al cambio climático, Richardson dice: «Para afrontar con éxito este complejo problema se requiere un verdadero enfoque integrado. Por ejemplo, el USSOUTHCOM colabora con el Centro de Catástrofes del Pacífico en Hawai para facilitar la formación en respuesta a catástrofes y llevar a cabo Evaluaciones Básicas de Preparación ante Catástrofes Nacionales con nuestros países socios. Estas evaluaciones promueven un enfoque multiinstitucional para la reducción del riesgo de catástrofes y la preparación nacional ante las mismas, en colaboración con los organismos nacionales de gestión de catástrofes de los países socios».

Derrotando las amenazas

Contrarrestar los «malignos» esfuerzos de China

«Al identificar y sincronizar metódicamente iniciativas separadas, desde la creación de capacidades cibernéticas hasta la denuncia de las actividades malignas de la RPC, podemos reforzar las infraestructuras críticas para mejorar nuestra capacidad colectiva de operar frente a las amenazas multidominio que plantea la RPC», dice Richardson.

«Compartir información con nuestros socios sobre las actividades malignas de la RPC en otras naciones y regiones que han socavado la soberanía es fundamental para garantizar que nuestros socios puedan tomar decisiones informadas sobre sus compromisos con la RPC. Sin embargo, el intercambio de información por sí solo es insuficiente. Colectivamente, en un enfoque integrado de toda la nación, también debemos proporcionar alternativas viables para las asociaciones y ofrecer muchos más incentivos a través de campañas para la inversión en infraestructuras críticas y el desarrollo de puertos en la región», explica.

Un elemento de especial preocupación es el supuestamente consistente esfuerzo de China por «expandir su red de infraestructura espacial en toda el AOR».

«Al centrarse en el fortalecimiento de las relaciones, Estados Unidos demuestra cómo es un verdadero socio, lo que contrasta claramente con la naturaleza transaccional de los compromisos de la RPC. Esta estrategia, unida a la continua exposición de la finalidad militar de las instalaciones espaciales científicas o académicas de la RPC en la región, puede ralentizar y posiblemente invertir la expansión de la red espacial de la RPC en nuestro vecindario», afirma Richardson.

Pesca ilegal, no regulada y no reportada

«Nos hemos asociado con el Departamento de Estado, las partes interesadas de los países socios, el sector privado, la sociedad civil, las organizaciones internacionales y un equipo interinstitucional de expertos del gobierno estadounidense para hacer frente a este problema. La Guardia Costera de Estados Unidos está llevando a cabo varias misiones IUUF en el AOR, y el USSOUTHCOM tiene cuatro iniciativas IUUF en curso que son complementarias por naturaleza», dice la jefa del USSOUTHCOM.

En este sentido, «El USSOUTHCOM ha firmado un memorando de entendimiento con Global Fishing Watch [ONG socia del Departamento de Estado] y mantiene una larga relación con la Universidad Internacional de Florida, a través de la cual nos hemos asociado para crear el Security Research Hub, una comunidad virtual de investigación que reúne a Estados Unidos, los países socios, las instituciones académicas, la sociedad civil y el sector privado para fomentar la comprensión compartida de los problemas de seguridad más omnipresentes, entre los que se incluye la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada», explica.

Asimismo, Richardson afirma que el USSOUTHCOM está buscando «proveer asistencia técnica al Corredor Marítimo Tropical del Pacífico Oriental, un mecanismo voluntario de cooperación regional creado por los estados costeños de Ecuador, Costa Rica, Colombia y Panamá».

«Por último, en colaboración con 14 países asociados y la Oficina Nacional de Integración de Inteligencia Marítima, la Marina Sur de los Estados Unidos lidera el enfoque intergubernamental de las iniciativas de intercambio de información. Cuando se apliquen plenamente, fomentarán colectivamente el intercambio de información oportuna y práctica, la colaboración multifuncional y la confianza multinacional. Esta colaboración sacará a la luz a los nefastos actores que afectan negativamente a las economías y poblaciones de nuestros países socios», concluye.

Contrarrestar la «maligna» influencia de Rusia

«El USSOUTHCOM está preparado para competir con Rusia mediante la coordinación y aplicación de capacidades relacionadas con la información (…) Nuestro enfoque polifacético pretende reforzar los esfuerzos de nuestros socios y sacar a la luz las actividades malignas, con el objetivo de reducir la explotación rusa en el entorno de la información», dice la jefa del Comando Sur.

Con respecto a los «socios» de Estados Unidos en la región, Richardson observa que «Algunos están dispuestos a cambiar sus equipos de la era soviética por otros fabricados en Estados Unidos e interoperativos con la OTAN. Sin embargo, a medida que nuestros socios acuerdan apoyar los esfuerzos contra Rusia, Estados Unidos debe disponer de mecanismos de respuesta para proporcionar rápidamente equipos de sustitución que permitan mantener la preparación de los países socios; si no se hace correctamente, podríamos perder esta oportunidad.»

Ciberespacio

«El USSOUTHCOM colabora con otras agencias y organizaciones estadounidenses, como los Departamentos de Estado, Comercio, Seguridad Nacional y Justicia, junto con el Mando Cibernético de Estados Unidos, nuestros compañeros del SPP de la Guardia Nacional y la Guardia Costera de Estados Unidos, para prestar el apoyo adecuado en el momento oportuno para ayudar a nuestros socios en sus retos relacionados con la cibernética», dice Richardson.

«A través de nuestros esfuerzos de asesoramiento y asistencia en el ciberespacio, incluidos los intercambios de expertos en la materia y el aprovechamiento de la experiencia de nuestros Equipos de Asistencia Cibernética del Mando Conjunto Combatiente, apoyamos los esfuerzos de nuestros socios para avanzar en sus capacidades cibernéticas defensivas y desarrollar la resiliencia cibernética», agrega.

Compitiendo en el espacio informativo

«Además, nuestro equipo de operaciones de información da forma a las narrativas a favor de Estados Unidos y de la democracia, contrarresta la desinformación promoviendo información basada en hechos y trabaja enérgicamente para reducir la influencia del adversario estadounidense en el entorno de la información. Este equipo pone de relieve ideales democráticos como el respeto de los derechos humanos y la protección del Estado de Derecho», dice.

Procesos ágiles

«…tenemos que ser ágiles y apoyar a nuestros socios a la velocidad de la relevancia. Aunque estamos comprometidos con los procesos transparentes, debemos ser más rápidos e innovadores para superar a nuestros adversarios», dice Richardson.

«El FMF [financiamiento militar al extranjero], el FMS [ayuda militar al extranjero] y la Cooperación en materia de Seguridad son grandes palancas que pueden realizar enormes avances en la AOR cuando se ejecutan a la velocidad que sea pertinente para nuestros socios. Sin embargo, estos programas son tan buenos como los procesos mediante los cuales los ejecutamos. Aunque un poco da para mucho en esta AOR, tenemos que mejorar para apoyar y reaccionar a la velocidad de las necesidades, armados con las capacidades que nuestros socios pueden implantar rápidamente y mantener a largo plazo. Cuando no apoyamos a nuestros socios a la velocidad necesaria, nuestros competidores llenan gustosamente ese vacío», detalla.

Para mejorar esos procesos, explica la jefa del Comando Sur, se han establecido dos grupos de trabajo «para derribar las barreras contra nuestro éxito»:

  • El Grupo de Campaña en el Hemisferio Occidental, que aglutina a las entidades del Departamento de Defensa relacionadas con la construcción de capacidades en los socios de Estados Unidos, y
  • El Grupo de Oportunidades de Defensa, que aglutina a socios interagencias «comprometidos con un Hemisferio Occidental estable y seguro».

Contrarrestar al crimen organizado (TCO)

«Nuestra Fuerza de Tarea Conjunta Interagencias (JIATF-S) lleva a cabo la misión estatutaria de detectar y vigilar las drogas ilícitas que transitan hacia Estados Unidos en los ámbitos marítimo y aéreo, obteniendo un alto rendimiento de las modestas inversiones realizadas», explica Richardson.

«A pesar de nuestros importantes logros a lo largo de décadas en este ámbito, aún queda mucho por hacer. A medida que disminuyan los recursos de Estados Unidos contra esta amenaza, seguiremos innovando, tanto en estrategia, como reexaminando las autoridades actuales, como en recursos no convencionales, como activos contractuales, datos comerciales, inteligencia artificial y aprendizaje automático», concluye.

Contrarrestar el lavado de dinero

«Aunque la interrupción continuada de los movimientos de drogas ilícitas hacia Estados Unidos sigue siendo fundamental, para desbaratar realmente estos conglomerados de miles de millones de dólares, también debemos apoyar los esfuerzos interinstitucionales para seguir el rastro del dinero», observa la jefa del Comando Sur.

Apoyo de la Guardia Costera

«La Guardia Costera de Estados Unidos es uno de los socios más fuertes del USSOUTHCOM, con sus Cúteres de Seguridad Nacional y Cúteres de Respuesta Rápida que proporcionan el grueso de nuestras fuerzas antidroga. Los medios de la Guardia Costera de Estados Unidos mejoran las operaciones con capacidades y autoridades únicas que, cuando se utilizan en conjunción con la Armada de Estados Unidos y las plataformas de los países socios, maximizan la eficacia de una variedad de misiones», explica.

«La Guardia Costera está llevando a cabo la mayor recapitalización de su flota desde la Segunda Guerra Mundial. Estos esfuerzos de recapitalización proporcionarán capacidades que apoyan tres iniciativas estratégicas del USSOUTHCOM: la mejora de la cooperación en materia de seguridad en el teatro de operaciones, la lucha contra la IUUF y la lucha contra las TCO», anuncia.

Necesidades materiales y otras

«En esta región, una pequeña inversión -ya sea en tiempo, recursos físicos, financiación o colaboración- llega muy lejos. No tenemos que gastar más que la RPC para competir con ella, pero debemos estar presentes sobre el terreno y actuar a la velocidad que sea necesaria. Para ello es necesario contar con un presupuesto oportuno: las resoluciones continuas perturban los esfuerzos de Estados Unidos y de los países socios para defenderse de las amenazas. Si no lo hacemos, China y Rusia llenarán el vacío», dice Richardson.

« La Cooperación en materia de Seguridad es nuestra principal herramienta para desarrollar la capacidad de nuestros socios, que están muy dispuestos a ello. Estos socios toman nuestras pequeñas inversiones y las emplean inmediatamente contra las amenazas y desafíos que afectan a todo nuestro hemisferio. Nuestros países socios son un multiplicador de fuerzas en un teatro de operaciones limitado», afirma.

« La ayuda a la seguridad va de la mano de la cooperación en materia de seguridad. La ayuda a la seguridad que proporcionamos a países como Colombia, Ecuador y Panamá supone un cambio radical para nuestros socios, que trabajan día a día para combatir el tráfico ilícito, hacer frente a la migración irregular y proteger nuestra región. Sin embargo, Honduras, Guatemala y El Salvador no son actualmente elegibles para el FMF. Trabajaremos con el Departamento de Estado para estudiar soluciones a medida que permitan avanzar en los objetivos políticos regionales», agrega.

« El conocimiento de los dominios es clave para contrarrestar las actividades malignas de la RPC, Rusia y el TCO que amenazan la seguridad hemisférica, así como para ayudar a nuestros socios en la ayuda en caso de catástrofe. Los proyectos de concienciación sobre dominios aéreos, marítimos, terrestres, espaciales y cibernéticos en la región colman lagunas de cobertura debilitantes y permiten a nuestros socios luchar contra el contrabando de drogas, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, el blanqueo de capitales, el contrabando de personas, el tráfico de armas y el comercio ilegal de recursos naturales.»

«Para construir esta imagen compartida son fundamentales las imágenes comerciales, la inteligencia de fuente abierta y los análisis de datos a granel listos para usar que nos permiten aprovechar estos datos en el espacio público y comercial para abordar lagunas críticas», agrega.

«El ISR [Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento] aéreo también es primordial para mantener el conocimiento del dominio. Para ir por delante de las crecientes amenazas perniciosas que plantean los actores estatales y no estatales, necesitamos ISR aéreos de largo alcance, de larga permanencia y de nueva generación, como aeronaves propulsadas por energía solar con mayor alcance y tiempo sobre el objetivo», afirma la jefa del USSOUTHCOM.

«La Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA) también sigue siendo un proveedor de inteligencia clave para satisfacer las prioridades del Mando Sur de Estados Unidos. Advertir a los responsables de la toma de decisiones de la amplitud y profundidad de los retos en el hemisferio occidental requiere un análisis geoespacial a velocidad 30 y escala», observa.

Sobre el tema de la innovación, ciencia y tecnología, Richardson comenta que «El AOR del USSOUTHCOM proporciona un entorno permisivo que tiene una alta tolerancia para la experimentación tecnológica, socios dispuestos y diversos climas y geografía, todo ello cerca de la patria estadounidense. Esto nos brinda grandes oportunidades para llevar a cabo actividades innovadoras con nuestros socios que nos ayuden a obtener y mantener una ventaja estratégica sobre la RPC, Rusia y otros actores malignos (…) Aprovechamos cada oportunidad para capitalizar esos beneficios. [Subrayado nuestro]»

« Capacidades relacionadas con la información. Para competir en el entorno de la información, el USSOUTHCOM necesita una estructura de fuerzas adecuada con las capacidades requeridas para contrarrestar la amenaza abrumadora de 31 actores estatales malignos en el dominio de la información. Nuestros adversarios están dedicando importantes esfuerzos y recursos con políticas poco restrictivas para socavar la democracia en esta región. Debemos mejorar para seguirles el ritmo y superarles», afirma.

Sobre la Escuela de Instrucción y Formación Técnica en Naves de Menor Calado (NAVSCIATTS) en Stennis, Mississippi, Richardson comenta que «Los litorales y los ríos son el sustento del comercio marítimo, los grandes centros de población y los bulliciosos puertos marítimos de la mayoría de los 31 países de ALC». En este sentido, «Los programas de formación y adiestramiento marítimos de NAVSCIATTS generan un enorme rendimiento de la inversión, proporcionando oportunidades inestimables al personal militar y policial de Estados Unidos y de nuestros aliados y socios, la mayoría de los cuales operan embarcaciones más pequeñas.»

Sobre la importancia de nombrar embajadores en toda el «Área de Responsabilidad» del USSOUTHCOM, Richardson afirma que «Tener un embajador confirmado en el país es fundamental para mantener unas relaciones sólidas y, por el contrario, no tenerlo puede tener un efecto perjudicial y abrir la puerta a nuestros adversarios en la región.»

Conclusión

«La defensa de la patria estadounidense está directamente vinculada a la resiliencia, estabilidad y seguridad de la región de América Latina y el Caribe. La proximidad nos sitúa en primera línea de la competencia estratégica, ya que compartimos retos transfronterizos y amenazas globales (…) Para hacer frente a estos retos es necesario hacer campaña mediante un enfoque integrado para utilizar todos los resortes disponibles a través del Departamento de Defensa, la interagencia estadounidense, los aliados y las naciones asociadas para establecer las condiciones deseadas de seguridad, paz y prosperidad en toda nuestra vecindad», concluye el informe de la jefa del Comando Sur.

COMENTARIOS AL INFORME DE RICHARDSON

  1. América Latina es una región «crítica» para los intereses de Estados Unidos, tanto en su confrontación con el naciente orden multipolar como por sus abundantes recursos naturales.
  2. En esta década, los esfuerzos de Estados Unidos estarán centrados en contrarrestar la influencia de República Popular China (PRC), Rusia, Irán, Nicaragua, Cuba, Venezuela y las «Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO)». La influencia de China y Rusia en la región es repetidamente calificada de «maligna» en el informe.
  3. Estados Unidos plantea para nuestra región un concepto de «Disuasión Integrada» con miembros de la OTAN, entre los que menciona al Reino Unido, Canadá, Francia y los Países Bajos. Durante el último año, Richardson ha visitado 13 países de la región y sostenido reuniones con 90 líderes claves y jefes de defensa, entre ellos varios presidentes y primeros ministros.
  4. Al acusar a China de promover actividades ilícitas para adelantar sus «malignos» objetivos en América Latina, vinculándolos al crimen organizado, el USSOUTHCOM adelanta una militarización aún mayor de todo el debate público, y el empleo de todo el espectro judicial y policial en la lucha geopolítica.
  5. Los Estados Unidos buscan impedir la participación de China en todos los puertos y pasos estratégicos, como el canal de Panamá y el Estrecho de Magallanes. A menudo esta línea ha sido apoyada por expertos del Cuerpo de ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE). Aunque no se menciona en el informe, el proyecto del Canal Interoceánico por Nicaragua pertenece a la categoría de iniciativas no toleradas por Washington.
  6. Otro elemento que preocupa al Comando Sur es la presencia china en proyectos espaciales en la región, donde ha financiado una serie de satélites de todo tipo.
  7. Asimismo, otro eje de ataque contra China son sus programas tecnológicos, ya sea de Internet de 4G y 5G, o de sus programas de tratamiento masivo de datos, calificándolos de «espionaje».
  8. Para justificar sus políticas de saqueo en América Latina, Estados Unidos de manera creciente utilizarán la retórica de la «defensa de nuestros recursos» ante la «maligna» ambición china.
  9. Un eje importante, mencionado en detalle en el informe, será el control del espacio marítimo con el pretexto de la lucha contra la supuesta pesca ilegal de China, así como de la lucha contra el crimen organizado (también, supuestamente, promovido por China). En esta campaña se utilizan y se seguirán utilizando ONG financiadas por el Gobierno de Estados Unidos, que brinden una fachada civil al proyecto. Es de esperar que esta iniciativa no se detenga en atacar a China, sino también en intervenir activamente en conflictos limítrofes entre nuestros países, o incluso en provocarlos.
  10. Más que en lo económico, los argumentos del Comando Sur contra Rusia están centrados en lo político-militar y en lo policial. Se señalan abiertamente las relaciones de Venezuela y Nicaragua con la Federación Rusa y también se hace referencia a «operaciones de zonas grises» de Rusia en la región. Un punto de especial atención son las votaciones de estos países en la ONU sobre la guerra de Ucrania.
  11. Con respecto a Rusia, se hace especial mención a la influencia de medios de ese país como RT en Español y Sputnik, adelantando un mayor control, espionaje y censura occidentales en las redes sociales en nuestra región.
  12. La calificación del crimen organizado como «amenaza primaria» indica que este tema se convertirá en uno de los ejes privilegiados para encubrir la lucha de Estados Unidos y sus «socios» de la OTAN por mantener el control de América Latina. De este modo, es mucho más fácil vender intervenciones militares al público estadounidense que enviando marines.
  13. Otro pretexto para encubrir las intervenciones estadounidenses en la región será (como ya lo ha sido en el pasado), el tema humanitario. En este sentido, se señalan cuatro objetivos definidos: Haití, Nicaragua, Cuba y Venezuela. Vale mencionar que varios de los ejercicios militares anuales del Comando Sur tienen componentes «humanitarios», ya sea bajo fachadas de atención a desastres naturales o medioambientales.
  14. Estados Unidos reforzarán las presiones (ellos les llaman «alianzas») hacia los países de la región para que no se alíen con China y Rusia. La lucha «en última instancia» ha sido definida por la propia jefa del Comando Sur como una de carácter ideológico.
  15. Una importante base de apoyo para el Comando Sur en la región es Colombia («socio» de la OTAN), que ya ha brindado entrenamiento militar a varios países entre los que se cuentan Panamá, Honduras, El Salvador, Costa Rica, la República Dominicana, Ecuador y Paraguay. Todo eso en español y a un costo muy bajo, según Richardson.
  16. Las ventas de armas, los financiamientos militares y las maniobras conjuntas con ejércitos de la región seguirán, así como el programa de Formación y Educación Militar Internacional (IMET), heredero de la oprobiosa Escuela de Las Américas. Esto no se limita al ejército regular de Estados Unidos, la propia Guardia Nacional de ese país participa en maniobras conjuntas con ejércitos latinoamericanos.
  17. A lo largo del informe se hace referencia a la necesidad de hacer lo más posible con en dinero disponible, lo que es entendible ya que se trata de un discurso dirigido a quienes aprobarán el presupuesto del país, pero un dato no menor es que el buque hospital USNS COMFORT redujo la cantidad de días de sus visitas médicas a países de la región a un 30 porciento de lo acostumbrado.
  18. Estados Unidos pretende contrarrestar la influencia de China en la región, entre otras cosas mediante el uso masivo de información e inteligencia. En áreas claves como el sector aeroespacial, prometen moverse ágilmente para suplir las necesidades de nuestros países antes que China, pero es imposible ver una voluntad y una posibilidad de que Estados Unidos ofrezca un «nuevo trato» a nuestra región en términos de inversiones habida cuenta de sus problemas estructurales.
  19. Los Estados Unidos de hoy son más débiles en una escala global de lo que lo han sido en los últimos 100 años, pero los países de la región también son muy débiles, habiendo en su mayor parte relegado el discurso de la soberanía y la unidad de la Patria Grande para ocasiones ceremoniales. Esa situación debe cambiar, y solo la voluntad política permitirá lograrlo.
  20. Hay varios países que no se mencionan en el informe de Richardson. Entre esos países está Bolivia, que también junto con Nicaragua, Cuba y Venezuela pertenece al «eje del mal» en la región. Tampoco se menciona en el informe a la mayoría de los países con gobiernos de autodefinición progresista en la región – el caso más patente es el de México. No deberían creer esos países que Estados Unidos se ha olvidado de ellos, al contrario, están en la mira. A menudo el papel de «socio» de los Estados Unidos es el menos envidiable de todos, porque sencillamente las potencias occidentales jamás han conocido socios, sino vasallos.

martes, 7 de febrero de 2023

EE.UU., la caída de los dioses

 


Por Fabrizio Casari, Revista Nicaragua Sandino.

La economía estadounidense busca una salida a una situación progresivamente asfixiante. La aprobación de la Inflation Reduction Act, una megamedida de 400.000 millones de dólares que se financiará con deuda pública, indica la intención de Estados Unidos de volver a las ayudas estatales a sus empresas y, en perspectiva, de reconvertir la histeria mercantilista vigente desde 1989 en proteccionismo.

La competencia con China, Europa e India, la reducción de su influencia en los mercados asiáticos y africanos, también se ve agravada por el crecimiento exponencial de países más pequeños, que, sin embargo, en algunos de los sectores estratégicos, consiguen ganar cuotas de mercado cada día más significativas. Además, la influencia cada vez mayor de los países BRICS, que juntos producen el 42% del PIB mundial, y el papel de las diversas organizaciones regionales como la OCS, enfrentan a Estados Unidos a la evidencia de un declive prospectivo difícil de detener, a menos que quieran desencadenar acontecimientos planetarios de una magnitud aterradora para favorecer un restablecimiento general del dominio estadounidense sobre todo el planeta.

La Ley de Reducción de la Inflación se hace pasar por un apoyo a la reconversión ecológica industrial, pero en realidad descarga sobre el resto del mundo la necesidad estadounidense de poder vencer a China en el mercado de productos acabados. El intento de cambiar el sentido de la marcha obedece a la necesidad de volver al ciclo de producción y exportación estadounidense para restablecer – por las buenas o por las malas – la supremacía de las mercancías estadounidenses en los mercados. Se podría decir que es un ajuste de tiro, pero la impresión es que representa un verdadero giro de 180 grados en la doctrina económica monetarista, que podría revisar progresivamente su mística para reconsiderar el crecimiento de la producción industrial como el volante por excelencia del PIB.

Que la Casa Blanca tenga que chocar con el Congreso para aprobar la ley es posible, dado que endeudar más el país necesita ser autorizado por los congresistas y senadores, pero encontrarán un entendimiento; al fin y al cabo, el propio Trump había mostrado sensibilidades y planteamientos parcialmente similares. El choque, si acaso, debería ser con Europa, segundo competidor de EEUU en los mercados y que ya sufre directa e indirectamente las sanciones estadounidenses a sus productos. Los europeos, en efecto, serán los más perjudicados por esta revolución copernicana de corte proteccionista, ya que muchas empresas internacionales volverían a producir en Estados Unidos, aprovechando los incentivos, la protección y las subvenciones estatales, y la energía barata.

A pesar que esto podría ser motivo de un fuerte contraste ante la OMC, la subordinación europea a EE.UU. evitará que surjan disputas. Sin embargo, la reindustrialización de Estados Unidos parece pasar por el sacrificio de los vasallos europeos que, aparte de algunas protestas tardías e irrelevantes, asisten pasivamente no sólo a su propia desertización manufacturera, sino también a una incesante salida de capitales que ha ido a mitigar puntualmente – en casi 2 billones de dólares en sólo ocho meses – la posición financiera neta de Estados Unidos. En septiembre, Isabella Rosenberg, de Goldman Sachs, advirtió de que Europa llevaba 24 semanas perdiendo continuamente capital de inversión, gran parte del cual se había redirigido al “refugio seguro” estadounidense, que veía así reducidos sus pasivos exteriores.

Previsible dado el contexto de una guerra en suelo europeo. La instauración de un clima financiero desfavorable en el teatro de operaciones europeo a raíz del conflicto ruso-ucraniano, que Estados Unidos fomentó y ahora apoya con todos los medios a su alcance, ha estimulado de hecho la salida de liquidez del “viejo continente”.

La reacción europea prevería medidas ad hoc frente a Estados Unidos, pero, según las palabras de la Sra. Ursula von der Leyen en Davos, se resolvería en una inyección igualmente fuerte de ayudas públicas a la producción ecológica, lo que desembocaría en un enfrentamiento por las mejores empresas y tecnologías. La receta de la Presidenta de la Comisión Europea (que nunca olvida que es alemana y aspirar a la cancillería como próximo destino) es que cada país haga lo suyo. Pero esto, aunque no perjudica especialmente a EE.UU., se convierte en un grave asunto de conflicto interno dentro de la propia UE, ya que las posibilidades financieras de los 27 (muy diferentes entre sí) darían lugar a enormes diferencias tanto individuales como regionales.

Aunque a primera vista parecería lógico que Alemania y Francia, como mayores productores, fueran los más afectados por la iniciativa estadounidense, la financiación que la UE destinaría a apoyar las economías europeas y su reconversión verde está parametrizada en función de las cuentas públicas de cada país y el estricto cumplimiento de los parámetros de Maastricht (3% de diferencial entre PIB y deuda), con esta medida los países escandinavos, Holanda y Alemania saldrían ganando, mientras que el flanco sur de la UE se quedaría con un puñado de céntimos. ¿Un ejemplo? Los fondos de excepción que cada país podía utilizar para combatir la pandemia eran 7,63 para Italia, 24,9 para Francia y 53,6 para Alemania. Esto cavaría un surco aún más profundo entre las distintas zonas de la misma Unión y, desde un punto de vista político, la confirmación de las medidas calibradas a sus respectivos presupuestos sancionaría el fin de las políticas unitarias de la UE en beneficio de Alemania y Francia. Aquí se puede contemplar en todo su colorido el cuadro del “jardín rodeado por la selva” pintado por Borrell. Fuera del jardín, Occidente está en guerra con el resto del mundo, pero dentro de Occidente es la guerra de todos contra todos.

¿Está cambiando de rumbo la economía estadounidense?

No cabe duda de que, para Estados Unidos, la aprobación de la Ley de Reducción de la Inflación representaría un primer y parcial cambio de rumbo de gran trascendencia política y económica. Aunque Washington nunca ha abandonado del todo la política de ayudas estatales (que en América Latina le costó el fracaso del ALCA), llegar a una ley que establece en blanco y negro una nueva forma de apoyar la economía, devolviendo al Estado al centro de los procesos económicos con la función de estimulador y regulador, constituye un auténtico cambio de rumbo.

Estados Unidos ya se ha dado cuenta de que ni los embargos ni las sanciones pueden salvar la brecha entre quienes ya no tienen y no producen los bienes que el mundo necesita y quienes sí lo tienen y lo hacen. Que una deuda internacional impagable la ha convertido en una amenaza vacía. Que los conocimientos tecnológicos con los que solía chantajear a tres cuartas partes del mundo están ahora al alcance de todos los países económicamente poderosos y, por tanto, ya no funcionan como palanca para imponer los intereses de Washington en los mercados. Hoy en día, quienes producen poseen los conocimientos y la experiencia que hacen que los procesos sean óptimos. La producción de bienes manufacturados, además, es estratégica porque cubre las necesidades internas, reduce la dependencia de los mercados exteriores y produce riqueza al exportarlos, contribuyendo así en un círculo virtuoso de producción, distribución, consumo y exportación al crecimiento económico. Pero el crecimiento económico de cualquier país, especialmente de uno importante por su extensión territorial, va acompañado del crecimiento de su influencia política de su fuerza militar, y esto es visto por EEUU como una amenaza a su dominio planetario. Con este fin, y desde luego no con los declarados, nacen las sanciones y los embargos comerciales.

Las sanciones económicas, que se utilizan como garrote sobre las cabezas de los países que compiten con Estados Unidos en los mercados, afectan a 31 países que abarcan el 72% de toda la población mundial. Sirven pero no bastan para redibujar la balanza a favor de EEUU. Se venden como medidas punitivas dirigidas a hipotéticas “deficiencias democráticas” en los modelos políticos de otros países, pero resulta que siempre van dirigidas a países con un alto grado de soberanía. Y si bien es cierto que generan dificultades a sus destinatarios, también afectan a la economía estadounidense, a la que impiden exportar a 31 países, entre ellos el más poblado del planeta.

Sin embargo, las sanciones tienen su propia lógica política, en el sentido de que imponen la extensión de la ley estadounidense a toda la comunidad internacional, reduciendo la organización internacional encargada del comercio internacional (OMC) y los organismos financieros (FMI, BM, BID y otros) a sujetos de valor puramente nominalista/simbólico, que se dan una regulación procedimental que asume la voluntad política estadounidense como ley internacional.

La financiarización total de la economía, la construcción del valor todo-teórico, basada únicamente en la bolsa y en la ingeniería financiera especulativa, ha demostrado desde 2008 ser un teorema inadecuado para hacer frente a las crisis económicas, tanto cíclicas como coyunturales. Su función es ahora sólo ideológica: propone un crecimiento infinito en un mundo de recursos finitos e indica la búsqueda del máximo beneficio en un capitalismo sin capital. Estamos en la curva descendente de un sistema que cree ganar dinero con dinero, que produce riqueza virtual y pobreza de hecho, pero que cada día que pasa corre el riesgo de ser la primera víctima de esa economía de papel con la que se siente tontamente dueño del mundo.

 

lunes, 31 de octubre de 2022

Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo orden mundial en el que Occidente tendrá que vivir dentro de sus posibilidades

 

Serguéi Karaganov

RT.com

Por el profesor Serguéi Karaganov, presidente honorario del Consejo de Política Exterior y de Defensa de Rusia, y supervisor académico de la Escuela de Economía Internacional y Asuntos Exteriores de la Escuela Superior de Economía (HSE) de Moscú.

En el Foro Valdai de la semana pasada, en Moscú, fui invitado a intervenir en una sesión titulada "El mundo que se desmorona: Lecciones para el futuro de la crisis político-militar de 2022". Este evento se ha convertido en un líder de la comunidad intelectual internacional en lo que respecta a los asuntos mundiales del presente y del futuro. Pero el título de la sesión me generó dudas, aunque no protesté.

La crisis no empezó en 2022, sino a mediados de los años 90, al igual que la Segunda Guerra Mundial comenzó realmente con el Tratado de Versalles posterior a la Primera Guerra Mundial, que fue injusto y sentó las bases de lo que luego ocurrió.

Hace casi tres décadas, Occidente se negó a llegar a un acuerdo justo con la Rusia postsoviética. En su lugar, como le pareció a muchos en aquel momento, creó un nuevo sistema de dominación basado en las llamadas "reglas".

Otros se refirieron más tarde a él como imperialismo liberal global. Pero estaba construido sobre arena. Contenía una mina terrestre de la Tercera Guerra Mundial que tarde o temprano explotaría. Los veteranos como yo tienden a almacenar recuerdos, a menudo mal recordados, pero desde 1996-1997 he dejado constancia de que un mundo basado en la expansión de la OTAN y la dominación occidental conduciría a la guerra.

La hegemonía liderada por Estados Unidos comenzó a desmoronarse en 1999, cuando, en un aturdimiento de impunidad, el bloque violó Yugoslavia. El desmoronamiento fue a más cuando, eufórico, se metió en Afganistán, luego en Irak y perdió, devaluando su entonces superioridad militar y su liderazgo moral. Al mismo tiempo, se producían dos procesos aún más importantes. Rusia se convenció -después de Yugoslavia, Afganistán, Irak y la retirada de Estados Unidos del Tratado ABM [sobre misiles antibalísticos]- de que era imposible construir una paz justa y duradera con Occidente, y comenzó a restaurar su poderío militar.

Así, una vez más, como había hecho Moscú en el pasado, comenzó a patear los cimientos de la dominación occidental en las esferas económica, política y cultural mundiales, que se basaba en la superioridad militar. Este dominio duró 500 años y empezó a desmoronarse en los años sesenta. En la década de 1990, debido a la caída de la URSS, parecía haber regresado, pero ahora Moscú ha empezado a sacudir de nuevo sus cimientos.

Al mismo tiempo, Occidente pasó por alto el ascenso de China. Paralelamente, se cometió un error aún más sorprendente. A finales de la década de 2000, empezó a contener simultáneamente a China y a Rusia, empujándolas hacia un único bloque político-militar que combinaba sus intereses fundamentales.

Una manifestación de ello fue la crisis económica de 2008, que tuvo como telón de fondo los procesos mencionados y socavó la confianza en el liderazgo moral, económico e intelectual de Occidente.

Desde finales de la década de 2000, Occidente ha estado creando las condiciones para una Guerra Fría. Pero todavía había una oportunidad para acordar con Rusia y China los términos del nuevo mundo. Existía entre 2008 y 2013. Pero no se aprovechó. Desde 2014, el bloque liderado por Estados Unidos ha intensificado su política activa de contención de China y Rusia, incluyendo la promoción de un golpe de Estado en Kiev para preparar apoderados que intenten socavar a Moscú.

Occidente, que estaba perdiendo terreno militar, político y moral, e incluso su núcleo moral (véase el alejamiento del cristianismo en Europa Occidental), pasó al contraataque histérico. La guerra se hacía inevitable, la cuestión era dónde y cuándo.

El Covid se utilizó como sustituto durante dos años. Pero una vez diluido su efecto, era inevitable un choque aquí o allá. Al darse cuenta de ello, Rusia decidió atacar primero.

Esta operación tenía varios objetivos: impedir que Occidente creara una cabeza de puente militar ofensiva en las fronteras de Rusia, que estaba tomando forma rápidamente, y preparar al país para los efectos a largo plazo del conflicto y el cambio rápido. Esto requiere un modelo diferente de sociedad y economía: uno de movilización.

El siguiente objetivo es purgar a las élites de los elementos prooccidentales y "compradores".

Pero tal vez el principal impulso de la ofensiva desde la perspectiva de la historia mundial, no solo de la rusa, sea la lucha por la liberación definitiva del planeta del yugo occidental de 500 años, que ha suprimido países y civilizaciones y les ha impuesto condiciones desiguales de compromiso. Primero simplemente saqueándolos, a través del colonialismo, luego del neocolonialismo, y más tarde a través del imperialismo globalista de los últimos 30 años.

El conflicto de Ucrania, al igual que muchos acontecimientos de la última década, no solo tiene que ver con la ruptura del viejo mundo, sino también con la creación de un mundo nuevo, más libre, más justo, más pluralista, política y culturalmente y más multicolor.

El significado global de la lucha en Ucrania es la devolución de la libertad, la dignidad y la autonomía a los no occidentales (y proponemos llamarlos por otro nombre: la Mayoría Global, que antes fue reprimida, robada y humillada culturalmente). Y, por supuesto, un reparto justo de la riqueza mundial.

Rusia no puede dejar de ganar esta guerra, aunque será difícil. Muchos de nosotros no habíamos contado con una voluntad tan fuerte por parte de Occidente de luchar militarmente, y con una determinación tan grande por parte de algunos ucranianos -que se han transformado en la semejanza de los nazis alemanes previamente puestos en contra de Moscú- de luchar desesperadamente, y a su nivel de armamento. Probablemente, dadas las tendencias globales generales y el equilibrio de poder mundial, deberíamos haber golpeado antes. Pero no conozco el nivel de preparación de nuestras Fuerzas Armadas.

Creo que en 2014 deberíamos haber actuado definitivamente con más decisión, abandonando las esperanzas de un acuerdo.

Estamos viviendo un periodo peligroso, al borde de una tercera guerra mundial en toda regla que podría acabar con la existencia de la humanidad. Pero si Rusia gana, lo que es más que probable, y las hostilidades no se convierten en un conflicto nuclear en toda regla, no deberíamos considerar las próximas décadas como una época de peligroso caos (como dice la mayoría de Occidente). Llevamos mucho tiempo viviendo en este periodo.

Lo será, si optamos por un mundo de creación constructiva y por la consecución de la libertad, la justicia y la dignidad de los pueblos y las naciones.

El antiguo sistema de instituciones y regímenes ya se ha derrumbado (libertad de comercio y respeto a la propiedad privada). Mientras tanto, instituciones como la OMC, el Banco Mundial, el FMI, la OSCE y la UE están, me temo, llegando a sus últimos años.

Empiezan a surgir nuevos organismos a los que pertenece el futuro. Son la OCS, la ASEAN+, la Organización de la Unidad Africana y la Asociación Económica Integral Regional (RCEP). El Banco Asiático de Desarrollo ya presta muchas veces más que el Banco Mundial. No todas las nuevas instituciones sobrevivirán, y esperemos que varias de ellas lo hagan, especialmente en el sistema de la ONU, que necesita urgentemente una reforma para representar principalmente a la Mayoría Global en la secretaría, en lugar de a Occidente.

Lo principal es evitar que un Occidente perdedor estanque la historia o la haga descarrilar mediante una guerra mundial.

No solo los países de la Mayoría Global, sino también los países occidentales pueden vivir bastante felices en este mundo. Occidente simplemente perderá la oportunidad de saquear al resto del planeta y tendrá que reducirse un poco. Tendrán que vivir dentro de sus posibilidades.

Me temo que este nuevo mundo que está tomando forma ahora se creará más allá de mi vida intelectual o física. Pero mis jóvenes colegas y seguramente sus hijos lo verán.

Pero hay que luchar por esta hermosa visión, en primer lugar, impidiendo una tercera guerra mundial, por el intento de venganza de Occidente. De nuevo, fue en Europa donde se desencadenaron las dos primeras guerras mundiales. Rusia lucha ahora, entre otras cosas, para que no se den las condiciones necesarias para una tercera. Pero los conflictos se producirán en una época de rápidos cambios. Así que la lucha por la paz debería ser uno de los temas principales de nuestra comunidad intelectual y del mundo en general.

Traducción: Jorge Capelán.

jueves, 20 de octubre de 2022

Oportunidades al mundo:Modernización al estilo chino

 


Por Gao Xue, Corresponsal de CMG en América Latina.

En la sesión inaugural del XX Congreso Nacional del PCCh, Xi Jinping presentó un informe en el que enfatizó que la tarea central del PCCh es unir y conducir al pueblo de las diversas etnias del país en la materialización del objetivo de lucha fijado para el segundo centenario -la culminación de la construcción integral de un poderoso país socialista moderno-, promoviendo integralmente la gran revitalización de la nación china con la modernización china.

¿Qué significa la modernización allí mencionada, para China y el mundo?

La modernización de China se fundamenta sobre el desarrollo en interés de su pueblo, de ahí el gran apoyo del pueblo chino a las iniciativas del Partido Comunista de China (PCCh) en su liderazgo. China erradicó la pobreza extrema y culminó la construcción de una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos, para completar así el Primer Objetivo Centenario.

Denis Moncada, Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua le dijo al Grupo de Medios de China: “Durante la última década, el proceso de la erradicación de la pobreza en China es impresionante. Además, que China se ha convertido en una potencia en materia de innovación tecnológica y un actor clave en la cooperación internacional a través de iniciativas como La Franja y la Ruta que aporta a la conectividad y a potenciar el comercio.”

De acuerdo con su disposición estratégica general de dos fases, el PCCh guiará a China para el «cumplimiento básico de la modernización socialista de 2020 a 2035» y «la transformación de nuestro país en un poderoso país socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y bello de 2035 a mediados de siglo».

En entrevista con el Grupo de Medios de China, Lina Luna, Profesora de la Universidad del Externado de Colombia, dice que “China está lista para llevar la modernización del país a un nuevo nivel, donde el bienestar de la población, la disminución de las desigualdades, la oferta de mayores oportunidades laborales para aquellos de menores ingresos, el fortalecimiento del sistema de salud sobre la base de la sabiduría de la medicina tradicional china para consolidar un país saludable, son algunos de los lineamientos de las políticas públicas de los próximos años.”

El esfuerzo de modernización de China pasó a primer plano en un momento en el que profundos cambios no vistos en un siglo están transformando al mundo, el cual una vez más ha llegado a una encrucijada en la historia.

El desarrollo de China también está en línea con el interés del mundo, según afirmó el analista nicaragüense, Jorge Capelán: “China no solamente se concentra en sí misma, tiene claras sus prioridades pero sabemos que es parte de un mundo que tiene que tener un alto nivel de estabilidad en el futuro. El PCCh está comprometido en promover la paz, la cooperación, el respeto mutuo y el desarrollo para un futuro compartido.”

Estamos en un momento donde el desarrollo es importante a través del comercio global y de la integración. Expertos afirman que la modernización de China impulsará en mayor medida el comercio internacional.

Desde 2013, con el avance de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, han aumentado las esperanzas y las expectativas de los pueblos de América Latina en cuanto a poder desarrollarse. En la actualidad, 21 países de América Latina se han unido al círculo de amigos de “la Franja y la Ruta” hasta 2022.

El valor total del comercio entre China y América Latina y el Caribe registró un nuevo récord en 2021, con 451.591 millones de dólares, lo que supuso un aumento del 41,1 por ciento respecto al año anterior, pese a la incertidumbre en la economía mundial y las vicisitudes causadas por la pandemia de la COVID-19, según datos publicados por la Administración General de Aduanas de China en enero pasado.

Después del brote de COVID-19, China y América Latina se han ayudado mutuamente y han superado las dificultades juntos, convirtiéndose en un modelo para que países de diferentes escalas y condiciones nacionales cooperen en la lucha contra la pandemia.

Para Jhon Beens, Profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la nación asiática no sólo se ha centrado en atender los asuntos de beneficio propio, sino que se ha encargado de impulsar el crecimiento de otros países en vía de desarrollo, por lo que su papel en el plano internacional se ha vuelto cada vez más preponderante.

sábado, 15 de octubre de 2022

XX Congreso del PCCh: Un hito de la naciente multipolaridad

Exposición "Avanzando en la nueva era",
parte de los preparativos del Congreso.
(Foto: Global Times)


 

Por Jorge Capelán.

Un evento de máxima relevancia para el surgimiento del nuevo orden multipolar es el XX Congreso del Partido Comunista de China, que arranca este fin de semana en Beijing.

En este congreso, que se celebra cada cinco años, y esta vez reunirá a 2.296 delegados electos, se ratificará la línea general de desarrollo del modelo de socialismo con características propias de la gran nación asiática, lo que a su vez tendrá una gran influencia sobre el tipo de orden multipolar que surgirá de la debacle de Occidente en curso.

La actual crisis civilizatoria por la que atraviesa la humanidad es la crisis de un modelo occidental de desarrollo centrado en la las finanzas, la deuda, la conquista militar de los mercados a escala planetaria y la explotación inmisericorde de la Madre Tierra. Ese modelo está de salida de la historia y no será reeditado por los polos que surjan de la caída de Occidente.

En el neoliberalismo occidental son los intereses financieros los que predominan sobre la política. En el nuevo orden venidero, la política necesariamente deberá dominar a las finanzas, tal y como ocurre en la China socialista. El mundo se enfrentará a una serie de realidades insoslayables de la mano de la crisis ecológica global, e independientemente de sus ideas, todos los gobiernos del planeta deberán buscar soluciones a los acuciantes retos que enfrenta la humanidad.

En este sentido, el ejemplo de China, con su modelo basado en satisfacer las necesidades básicas del pueblo con el objetivo de alcanzar un nivel razonable de bienestar y la búsqueda de acuerdos económicos de beneficio mutuo con los demás países, será un factor de estabilidad y seguridad a largo plazo para el mundo.

El concepto chino de construir una comunidad de futuro compartido de la humanidad es una prueba de este compromiso de la nación asiática.

Según el comunicado emitido el miércoles por el Comité Central del Partido tras la sesión previa al Congreso, existe un "acuerdo unánime" acerca de la necesidad de seguir en la línea del desarrollo del socialismo con características chinas trazada por su secretario general, Xi Jinpin para "la construcción integral de un país socialista moderno".

En este sentido, es claro que el liderazgo de Xi adquiere dimensiones históricas, al lado de figuras como la de Mao Zedong y Deng Xiaoping.

martes, 20 de septiembre de 2022

Naciones Unidas, democracia y terrorismo

 

Tropas de la ONU suprimieron las protestas en Haiti en 2010. (Imagen: Al Jazeerah)


Por Stephen Sefton, Tortilla con Sal.

Esta semana se abre la sesión setenta y siete de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en el ambiente internacional más conflictivo desde la Segunda Guerra Mundial. En efecto, la OTAN está atacando a la Federación Rusa en Ucrania y Estados Unidos está provocando a China alrededor de Taiwan. Muchos temen un posible conflicto nuclear. La causa fundamental de estos altos niveles de inseguridad y conflicto es el rechazo de parte de los Estados Unidos y sus aliados de acomodarse a la nueva realidad de un mundo multipolar.

De hecho, las élites que gobiernan esos países rechazan los principios fundamentales de la ONU y nunca los han respetado. Al contrario, han socavado y abusado el derecho internacional con el pretexto de promover la democracia y la libertad. Han cometido repetidas agresiones contra gobiernos legítimamente elegidos por medio del uso de ilegales medidas coercitivas y abierto terrorismo. La ONU principalmente les interesa en la medida en que les permite prestar una espuria capa de legitimidad a sus crímenes.

Las intervenciones en esta semana en la Asamblea General de la ONU seguramente van a ser enfocadas en esta situación, con los Estados Unidos y sus aliados cada vez más aislados frente a la opinión del mundo mayoritario. Por ejemplo, en su discurso en la reciente Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai, el Presidente Xi Jinping de la Republica Popular China comentó “Debemos de quedar firmes en defender el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas y la orden internacional basado en el derecho internacional, practicar los valores comunes de la humanidad y rechazar el juego de suma-cero y las políticas de bloques.”

En la misma Cumbre, el Presidente Vladimir Putin de la Federación Rusa declaró, “El papel creciente de nuevos centros del poder está llegando a tener un enfoque más clara y la interacción entre estos centros no se basa en algunas reglas espurias, las cuales nadie ha podido ver y que son impuestas por fuerzas externas, sino se basan en los principios reconocidos universalmente y en las normas del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, o sea, una seguridad igual e indivisible y respeto para la soberançia de cada quien, de sus valores nacionales y sus intereses.”

La Cancillería de la Federación Rusa ha sido más explícita, cuando declaró en estos días que “Rusia está determinada a hacer hincapié en la lucha contra intentos de socavar la reputación de la ONU y someterla a la voluntad de Occidente colectivo... Estamos luchando por un mundo multipolar, por el derecho de los Estados soberanos de vivir y desarrollarse, sin ser sometidos a permanente presión y amenazas por parte de EE.UU. y sus aliados occidentales.”

Son contundentes estas declaraciones de parte de las dos potencias quizás las mas importantes en el mundo, las cuales, para el momento, Estados Unidos no se ha atrevido a enfrentar militarmente de manera directa. Sin embargo, el proceso de cooptación de las Naciones Unidas por Estados Unidos y sus aliados occidentales es muy avanzado y posiblemente irreversible. De tal manera que, por lo menos en este momento, es muy difícil ver cómo Rusia y China pueden revertir la situación actual sin poder promover junto con el mundo mayoritario una refundación genuínamente democrática de la ONU.

El mandato de la ONU consiste en mantener la paz y la seguridad internacional, proteger los derechos humanos, facilitar la suministración de ayuda humanitaria, promover el desarrollo económico y garantizar el derecho internacional. Pero Estados Unidos y sus aliados han dominado la ONU desde su fundación en 1945. Dos años después, en 1947, Estados Unidos estableció la Agencia Central de Inteligencia, la CIA, precisamente para intervenir activamente, de manera global, en los asuntos internos de los países del mundo en contra de los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas. Desde un inicio, ha sido una tarea fundamental de Estados Unidos socavar el derecho internacional y los principios de la ONU y usar la organización para blanquear los crímenes alrededor del mundo de los Estados Unidos y sus aliados.

Por ejemplo, a pocos años de su fundación, la ONU se ocupó para legitimar la destrucción de Corea entre 1950 y 1953. General Curtis Le May, jefe de la aviación militar yanquí, se ufanaba de haber destruido por completo todas las ciudades y pueblos de la República Democrática Popular de Corea con la pérdida de millones de vidas de personas civiles. En otro ejemplo, desde 1946 hasta 1954, la CIA y sus agencias aliadas europeas financiaban y armaban las fuerzas genocidas ucranianos, antiguos colaboradores con la Alemania Nazi, para desatar una guerra terrorista en Ucrania, entonces parte de la Unión Soviética, que costó la vida de más de 400,000 personas.

Desde aquellas orígenes hasta la fecha, de manera rutinaria, Estados Unidos y sus aliados han empleado el terrorismo militar y económico para desestabilizar gobiernos legítimos que se oponen a su voluntad. El terror estatal y el terrorismo han sido y siguen siendo las características principales de la política externa de Estados Unidos, desde Vietnam a Chile, de Indonesia a Iraq, los ejemplos abundan. En América Latina y el Caribe, Cuba ha sido víctima durante más de sesenta años de la agresión militar, un bloqueo genocida económica y persistentes ataques terroristas de Estados Unidos.

En 1986, la máxima instancia judicial del sistema de las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, condenó Estados Unidos por su terrorismo contra Nicaragua. Sin embargo, el sistema de Naciones Unidas fue incapaz de hacer cumplir debidamente la sentencia. Al contrario, con el avance del tiempo desde el fin de la Guerra Fría, las diferentes oficinas de las Naciones Unidas han sido cada vez más cooptadas para blanquear las políticas terroristas de Estados Unidos. Y este proceso se ha intensificado con la emergencia de China y Rusia y lo que Estados Unidos ve como la creciente amenaza de un mundo más equitativo y genuínamente democrático.

Hay muchos abusos del sistema de la ONU por los poderes occidentales, los cuales no quieren aceptar que su dominio mundial se acabó. Las misiones de las llamadas cascos azules, las fuerzas de paz de las Naciones Unidas, han sido un ejemplo muy claro de esto. En Haiti han servido como un ejército de ocupación para reprimir la población e imponer resultados electorales completamente anti-democráticos, al gusto de los Estados Unidos y sus aliados.

Lo mismo pasó en Costa Marfil en 2010 cuando un representante de la ONU, respaldado por una misión de cascos azules compuesta de fuerzas militares francesas, descartó una sentencia del Corte Suprema de ese país sobre una disputa electoral e impuso el candidato presidencial preferido de Francia. El papel de la misión militar de la ONU en el Congo también ha sido muy cuestionado por no haber protegido a las poblaciones locales de repetidas masacres por fuerzas agresores procedentes de Rwanda y Uganda. De igual manera, la ONU ha sido incapaz de detener el sufrimiento del pueblo palestina y su genocidio en camera lenta de parte de Israel con el apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea.

Pero la mala fe y la mentira a favor de Estados Unidos caracterizan no solamente las misiones en el exterior, sino varias otras importantes organizaciones de la ONU. Entre otros países, Nicaragua y Venezuela han sido víctimas de la mala fe de los informes de las oficinas de la ONU como la Alta Comisión de Naciones Unidas para los Refugiados, o del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. Por otro lado, se ha demostrado que la dirección de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas alteró los informes de sus técnicos sobre incidentes en Siria para culpar de manera falsa al gobierno del Presidente Assad del uso de armas químicas. Otro ejemplo más reciente es el informe del Organismo Internacional de Energía Atómica sobre el central nuclear de Zaparozhje en Ucrania, que omitió por completo que todos los ataques al central nuclear originaban de parte de las fuerzas armadas ucranianas y así se esperaba echar la culpa de la situación a la Federación Rusa.

En efecto estas organizaciones de la ONU son extensiones del Departamento de Estado de los Estados Unidos, prácticamente de la misma manera que lo es la Organización de Estados Americanos. Así que, Estados Unidos y sus aliados manipulan, corrompen y deforman la ONU y sus estructuras para lograr los objetivos de su política exterior y esconder la verdad de sus extensos, múltiples crímenes en el mundo. Así lo han hecho desde la fundación de esta organización. Queda a ver  si sera posible rescatar la ONU y asegurar que cumple con sus objetivos originales, en vez de ser meramente un instrumento más que facilita el despojo y terrorismo mundial de los países del Occidente contra el mundo mayoritario.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

El estrecho camino entre Bruselas y Samarcanda

 


Por Fabrizio Casari, Cuaderno Sandinista. 

Se ve difícil el camino de la UE hacia un tope de precios para los hidrocarburos rusos. Una lectura unificada para 27 países, con 27 realidades energéticas diferentes, únicamente sobre la base de una moción política, parece poco creíble. La propuesta italiana de ampliar el límite de precios a todos los proveedores, independientemente de su nacionalidad, es seguida por otros cuatro países, mientras que tres creen que sólo debería aplicarse al gas ruso (pero esto sería una nueva sanción a Rusia, no una política de ahorro energético). Al no existir la unanimidad necesaria, se pospone a la reunión de mediados de octubre. Si se suponía que era una demostración de decisión y unidad, por ahora es un signo de debilidad y fragmentación.

El tope de precios no tiene en cuenta que sobre los recursos estratégicos ningún bloque puede determinar las reglas para todo el mundo. Es probable que la dependencia de la UE de EE.UU. le haga creer que puede imponer decisiones, fijar precios, decidir rutas y sancionar la desobediencia; la realidad, en cambio, ve a una Europa que carece de prestigio internacional, de peso en el mercado y de impacto en los Estados no pertenecientes a la UE.

Como era de esperar, la primera respuesta vino de Opec+Rusia, que considera que la decisión del G7 sobre el precio de los hidrocarburos es una invasión de campo, un intento de mover políticamente a los países productores en su beneficio. Por ello, ha decidido recortar la producción de 100.000 barriles diarios para mantener el precio: lo contrario de lo que quería Biden que, hace menos de un mes en Ryad, había pedido a Arabia Saudí que aumentara la producción para reducir la influencia del petróleo ruso en el mercado mundial.

La respuesta de Rusia fue anunciada por Putin en la cumbre de Vladivostok: «Pice cap sería una decisión absolutamente estúpida. No suministraremos nada si va en contra de nuestros intereses», dijo Putin, «ni gas, ni petróleo, ni carbón, ni fuel, nada».

Europa dice estar convencida de acorralar a Moscú, pero la diversificación de las ventas de hidrocarburos rusos – que se traduce en la esterilización parcial de las sanciones – es ya un hecho. Bruselas, en cambio, olvida que parte de su crecimiento económico se debió a la ausencia de inversiones que no fueran en renovables, porque compraba gas a precios inferiores al valor de mercado y en una cantidad más que suficiente para su subsistencia y sus planes de desarrollo industrial.

Cuando Rusia corte el suministro, la UE se verá obligada a recurrir al gas licuado de EE.UU., con un coste un 55% superior y en volúmenes limitados. La parte que puede comprarse en el mercado internacional a otros proveedores costará un 25% más que la de Rusia y, en conjunto, seguirá sin cubrir lo necesario.

El dominó europeo ve a Noruega, el principal productor europeo, que tiene contratos vinculantes con Alemania, que a su vez tendrá que dirigir sus esfuerzos hacia el este y no podrá favorecer a otros socios europeos. Francia dice estar dispuesta a apoyar la demanda alemana, pero aún así no será suficiente para la economía alemana. Así comenzará un proceso de canibalización interna de la UE que verá a Italia y Grecia de rodillas y a España y Portugal en serios problemas.

¿Crisis alimentaria? ¿De quién?

Putin aprovechó la oportunidad para exponer otra narrativa falsificada sobre el conflicto en Ucrania («Rusia no empezó la guerra en Ucrania, sino que está tratando de terminar lo que empezó en 2014», dijo) y el dramático asunto de la crisis alimentaria. Según Putin, 345 millones de personas en el mundo sufren inseguridad alimentaria, 2,5 veces más que en 2019.

La crisis alimentaria estaba en el punto de mira general de la corriente atlantista desde hacía unas semanas, y la OTAN pedía que los barcos ucranianos que contenían grano fueran retirados de Odesa. Moscú, con la mediación de Ankara, permitió la salida de los barcos ucranianos, pero las cosas resultaron muy diferentes a lo anunciado.
La primera mentira es que el grano era ucraniano: son las grandes empresas alimentarias estadounidenses las que lo poseen. La segunda es el destino: falso que estuvieran destinados a países africanos, el grano fue a parar a Europa. Sólo dos de los 87 barcos estaban cargados de trigo. Sólo se exportaron 60.000 toneladas de alimentos de los 2 millones de toneladas de mercancías. Sólo el 3% del grano se envía a los países en desarrollo. Putin anunció que hablará con Erdogan para decidir las medidas necesarias, y el primer ministro turco recordó el papel de mediador asumido por Ankara, mientras «Occidente ha adoptado una política provocadora hacia Rusia».

La Cumbre de Samarcanda

Más esperada que la cumbre de ministros de Asuntos Exteriores europeos es la que se celebrará en Samarcanda los días 15 y 16 de septiembre. El mítico oasis de Tamerlán, parada clave en la antigua Ruta de la Seda, acogerá la cumbre de la OCS (Organización de Cooperación de Shanghai), que es un foro de diálogo entre ocho países: China, Rusia, India, Pakistán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Fue aquí, en 2013, donde Xi Jinping habló por primera vez del «Yi dai yi lu» – un cinturón, una carretera – que luego se convertiría en la Iniciativa del Cinturón y la Ruta, la Nueva Via de la Seda.

La democratización de la economía internacional y la cooperación múltiple serán temas de la agenda de la reunión, en la que estarán presentes tanto Putin como Xi. Para el presidente chino, es la primera misión en el extranjero desde enero de 2020, cuando estalló la pandemia de Covid. Llegará tras dos paradas en Kazajistán y Uzbekistán y verá a Putin por primera vez desde el inicio del conflicto en Ucrania.

Algunos observadores internacionales atribuyen a esta reunión un valor de prueba de la solidez de las relaciones entre Moscú y Pekín, especulando con la posibilidad de que esta última albergue dudas sobre la idoneidad de la operación en Ucrania. Pero estas tesis parecen más bien esperanzas que análisis. Entre los temas de la reunión figurarán el nuevo marco global en Europa y Asia, que ha cambiado significativamente, la solidez del diálogo político y la profundización del acuerdo de cooperación militar, así como el estado de las relaciones entre ambos países.

Las provocaciones de Estados Unidos en Taiwán y la escalada militar de la OTAN en Ucrania refuerzan y amplían las áreas de cooperación política y militar entre Moscú y Pekín. La agresividad de Estados Unidos, que desde Europa del Este hasta Asia desata la desestabilización, las hostilidades económicas y financieras y las provocaciones militares, indica la preocupación de la Casa Blanca, que está dispuesta a un conflicto global para no renunciar a su dominio absoluto sobre el planeta y remodelar su gobernanza global con otras potencias mundiales y regionales.

En este sentido, es obvio que la cooperación militar entre Moscú y Pekín, fruto y no génesis del entendimiento político general sobre cuestiones globales, debe actualizarse, empezando por el multilateralismo y el fin de la era de dominación planetaria del globalismo occidental.

El aumento de los intercambios comerciales y financieros ha incrementado la interdependencia mutua entre los dos gigantes. El aumento de los suministros de hidrocarburos rusos a China y el anuncio del acuerdo entre Rusia y Mongolia para un nuevo gasoducto que abastecerá a Pekín, reconfortan a Xi, que desconfía de que la histeria estadounidense y el servilismo europeo hagan estragos en los delicados equilibrios militares, financieros y políticos mundiales.

Al fin y al cabo, China, con el 20% de la población mundial, sólo tiene el 7% de la tierra cultivable del planeta; necesita alimentos y nutrición para mantener su crecimiento, y las tensiones en el escenario internacional corren el riesgo de convertirse en un problema de seguridad nacional. Por eso está acaparando enormes cantidades de alimentos en los mercados mundiales; incluso ante las inundaciones y sequías que han afectado a algunas regiones de China, la determinación de hacer acopio ha aumentado. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en 2023 habrá un 65% del maíz y un 53% del trigo mundial en los silos del gigante asiático. En este sentido, los hidrocarburos rusos, al igual que los cereales, tienen una importancia crucial para el gigante asiático.

La cumbre de la OCS será una oportunidad para la confrontación política en consonancia con un proyecto compartido de democratización de la economía mundial, que ya figura con fuerza en la agenda de los países BRICS (a los que Argentina solicitó su adhesión a Pekín la semana pasada). Pero el crecimiento de una idea de desarrollo sostenible para todos no puede eludir la cuestión de la reducción de la influencia nefasta y depredadora del orden único dirigido por Estados Unidos. En palabras de Putin, «el mundo no debe basarse en los dictados de un país, que se imagina ser el representante de Dios en la Tierra».

 

Jorge Capelán en ExtraPlus: El contexto mundial actual

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