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viernes, 25 de marzo de 2022

La OTAN participó en la Operación Cóndor y apoyó a las dictaduras del Cono Sur

 

Stella Calloni.

Por Stella Calloni, DataUrgente.com

Integrantes de los ejércitos secretos de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) que cometieron miles de atentados y crímenes en varios países de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, fueron partícipes claves en la Operación Cóndor, coordinadora criminal de las dictaduras del Cono Sur en los años 70-80.

Entre estos, como se comprobó en documentos y testimonios de Cóndor y en investigaciones de la justicia argentina,  que estuvieron acompañando al dictador Augusto Pinochet desde los inicios de esta operación contrainsurgente los dirigentes de las organizaciones fascistas italianas Ordine Nuovo, Vincenzo Vinciguerra; y de Avanguardia Nazionale, Stefano Delle Chiae, y otros autores de atentados terroristas y asesinatos en la Operación Gladio, modelo de los ejércitos secretos de la OTAN en Italia.

Junto a estos asesoraron a Pinochet importantes integrantes de los grupos terroristas de cubanos de Miami, como Orlando Bosch, Virgilio Paz y otros.

Los crímenes cometidos en varios países de Europa “occidental” integran la historia negra de lo que fue la guerra sucia anticomunista, bajo la dirección de la CIA, el MI británico y el control de la OTAN, cuyos responsables y ejecutantes nunca han sido llevados ante la justicia.

En el libro “LOS EJÉRCITOS SECRETOS DE LA OTAN: la Operación Gladio y el terrorismo en Europa occidental” (edición española El Viejo Topo, 2005) el catedrático investigador suizo, Daniele Ganser, Investigador en el en el l Centro de Estudios para la Seguridad (SS)en el Instituto Federal de Tecnología de Zurich y catedrático en universidades de Francia , da cuenta de una historia de terrorismo en esa región, que ha estado oculta bajo la alfombra durante demasiado tiempo.

Tomando como base un documento original de los servicios secretos militares italianos (SIFAR), fechado el 1ro. de julio de 1959 y titulado “Las fuerzas especiales del SIFAR y la Operación Gladio”, el investigador Ganser realizó un trabajo impactante.

“Este documento probaba que un ejército secreto vinculado a la CIA y la OTAN, llamado Gladio (espada), había existido en Italia durante la guerra fría (…) basándome en fuentes italianas, rápidamente me di cuenta sin embargo de que durante ese periodo los ejércitos llamados Stay-behind (que traduce el autor como “retaguardia” o “quinta columna”) habían existido en los 16 países de la OTAN. Investigaciones posteriores me llevaron a concluir que de los 16 países de la OTAN podían ser excluidos Islandia, sin fuerzas armadas, y Canadá, muy lejos de la frontera soviética”, escribe Ganser.

Sin embargo, el investigador pudo comprobar que también habían existido los ejércitos Stay-behind (secretos) con vínculos indirectos con la OTAN en cuatro países “neutrales”: Suecia, Finlandia, Austria y su nativa Suiza.

En 1990 el primer ministro italiano Giulio Andreotti “se vio forzado a confirmar que había existido un ejército secreto en Italia y en otros países de Europa Occidental que formaban parte de la OTAN” y que, coordinado por “la heterodoxa sección militar” de este organismo, el ejército secreto había sido organizado por la CIA estadounidense y el servicio secreto británico (M16 o SIS) para combatir al comunismo, recuerda Ganser.

Investigado por jueces, parlamentarios, académicos y periodistas, cómo “una red clandestina” a lo largo y ancho de Europa, el nombre en código de estos ejércitos secretos eran en Italia, Gladio, en Dinamarca se denominaba “Ab-salón”, en Noruega “ROC”, en Bélgica “Sdras”, y la lista sigue…

“En cada país el servicio de inteligencia militar ponía en funcionamiento dentro del Estado al ejército secreto siempre en colaboración estrecha con la CIA y el M16 y a espalda de los parlamentos y la población”, cita Ganser, mientras que el encargado de coordinar las redes a nivel internacional era el “Allied Clandestine Comnittee” (Comité Aliado Clandestino CAL) que también se llamó de Coordinación y Planificación.

DE GLADIO A CÓNDOR

Las investigaciones sobre la Operación Cóndor, activadas después del asesinato el 21 de septiembre de 1976 en Washington del ex ministro chileno Orlando Letellier (una de las más importantes figuras del gobierno de Salvador Allende, derrocado por los militares chilenos y la CIA en septiembre de 1973, en un atentando que se produjo en el barrio de las embajadas el 21 de  septiembre de 1976,    se dinamizaron con el descubrimiento en diciembre de 1992 de algunos documentos claves, en el Archivo del Terror de la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989).

Un grupo de terroristas cubanos de Miami colocaron una bomba debajo del automóvil de Letelier durante la noche del 20 de septiembre, cuando dejó el automóvil en la puerta de su casa y bajó acompañado por su secretaria Roni Moffit y el esposo de esta.

Entre estos documentos, la desclasificación de archivos y las investigaciones de distintos autores, se encontraron los datos de los fascistas italianos, no cualquiera, sino algunos de los más importantes criminales de los ejércitos secretos de la OTAN en Europa, como Delle Chiaie y Vinciguerra.

Delle Chiaie estuvo refugiado en España, bajo la dictadura de Francisco Franco, junto al jefe fascista italiano Valerio Borghese (“príncipe negro” o “príncipe Borghese”). Este líder fascista, miembro de la organización terrorista Ordine Nuovo, había sido salvado por el agente de la CIA James Angleton, después de la Segunda Guerra Mundial,

Cuando, a pesar de la guerra sucia anticomunista en 1968, “los votos combinados de los socialistas y comunistas derrotaron a la Democracia Cristiana Italiana (DCI), Borghese, con la estrecha colaboración de la CIA estadunidense”, como señala Ganser, y los hombres de Gladio intentaron el segundo golpe de Estado en Italia el 7 de diciembre de 1970.

El primer golpe en ese país sucedió en 1964 mediante la Operación Piano solo, durante la cual, masiva y sorpresivamente, se detuvo a líderes políticos y sindicales de la izquierda italiana, y también lo hizo en los 70, llevándolos a una ‘prisión controlada’, por Gladio en Cerdeña.

Esta segunda acción golpista se realizó bajo el nombre en código de Operación Tora Tora, “recordando el ataque japonés a las naves norteamericanas en el puerto de Pearl Harbour”.

La investigación de Ganser evidencia que durante cuatro décadas —desde los años 50— actuaron estos ejércitos secretos en las acciones terroristas de la contrainsurgente Operación Gladio y otras similares bajo diversos nombres en los países europeos y que estaban integrados por connotados fascistas, que además de su acción terrorista en Europa, y en nombre de la “lucha anticomunista”, estuvieron detrás de varios de los más impactantes crímenes de la Operación Cóndor, lo que no pudo haber sucedido sin que lo supieran los jefes de la OTAN.

Delle Chiaie y Vinciguerra, entre otros, viven como “testigos protegidos” en Italia, en realidad “protegiendo” a los servicios secretos de los países europeos, funcionarios y civiles que fueron parte de esa “guerra sucia”.

A estos y a los servicios de inteligencia italianos, franceses, alemanes, belgas, así como a los jefes de la OTAN de esos años, deberían citarlos a declarar en los juicios sobre la Operación Cóndor en América Latina y por los crímenes en la Europa de la post guerra.

jueves, 17 de marzo de 2022

Ucrania. El silencio de los culpables

 


Por Stella Calloni.

El mundo ha sido atrapado en estos momentos históricos, por el más despiadado terrorismo mediático que desinforma sin sutileza alguna, impunemente, con la difusión de videos falsos, muchos de ellos sacados de los violentos juegos de la internet, otros fabricados tratando de atrapar emocionalmente a los pueblos y haciendo silencio absoluto sobre la verdad de los  hechos y las circunstancias y sobre quiénes son los verdaderos responsables de lo que está sucediendo entre Rusia y Ucrania, que debería titularse como 'OTAN y Estados Unidos contra Rusia'.

Utilizando el silencio como un arma, los culpables nunca publicaron una de las grandes noticias recientes como el hecho de que el ex primer ministro de Ucrania, Nikolai Azarov, informó el pasado 4 de marzo que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) planeaba lanzar una operación a gran escala, utilizando armas nucleares contra Rusia, por lo cual había asignado un papel clave a Kiev, algo de lo que ya se había hablado en 2014, cuando se produjo el golpe al gobierno ucraniano de Víktor Yanukovic, para imponer directamente a los fascistas alineados con los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña y otros movimiento encubiertos que se desarrollaban en ese país, utilizando a los activos grupos nazis heredados de los colaboradores de los invasores alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Aquellos que habían actuado entregando a centenares de ucranianos judíos y rusos o convirtiéndose ellos mismos en una Gestapo local. En realidad la llamada “primavera ucraniana”, que comenzó con supuestos levantamientos al estilo “golpe blando” en diciembre del 2013, para terminar en la revuelta en la Plaza Maidán en febrero de 2014, mientras la flota de Estados Unidos y sus aliados realizaban constantes ejercicios de provocación, en especial contra Rusia, China, Corea del Norte y otros países cercanos.

Azarov, respetado académico era primer ministro en 2014. Después de haber ocupado ese mismo cargo y otros en la administración ucraniana, sabía que la posición estratégica de Ucrania estaba marcada en rojo en el mapa de los objetivos de la OTAN.

A través de su cuenta en la red social Facebook, Azarov denunció que “la OTAN había planeado una tercera guerra mundial, utilizando armas nucleares contra Rusia, y se les había asignado un papel clave a la actual élite gobernante, controlada por Estados Unidos en Ucrania y los ultranacionalistas”. El plan de guerra, precisó, era que la OTAN quería aprobar este despliegue de tropas en el verano de 2022, durante una reunión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El ex premier detalló que dicha estrategia concebía desplegar cuatro brigadas militares en territorio de Ucrania y una brigada aérea capaz de transportar ojivas nucleares, advirtiendo que el plan comprendía «provocaciones seguidas de peligrosos ataques con la destrucción de la población” en las áreas de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk.

 “Sólo ahora tenemos la oportunidad de hacer públicos los datos de inteligencia» sobre este plan, dijo y aseguró que, de acuerdo al plan, para finales de 2022 la alianza militar habría provocado conflictos y lanzado operaciones militares nucleares a gran escala contra Moscú.

Agregó que desde diciembre de 2021, el Gobierno del presidente Vladimir Putin ha estado recibiendo información sobre esos planes de la alianza militar. En  Kíev “se tomaron decisiones fatídicas para exterminar a la población de habla rusa en el Donbáss, donde el ejército ucraniano se estaba preparando para comenzar una operación militar (…) el 25 de febrero", concluyó.

En ese sentido, dijo que “para evitar una tercera guerra mundial y un ataque a Rusia con el uso de armas nucleares, el Gobierno (ruso) tomó la decisión de controlar esta situación y restablecer el orden en Ucrania”, motivo por el cual inició su operación militar especial el pasado 24 de febrero “y esta decisión de Putin salvó miles de vidas en el Donbáss”.

Sólo basta con indagar en la historia de lo sucedido a partir del renacimiento de Rusia después de la caída de la Unión Soviética en los años 90, para llegar a colocar a la Federación Rusa como una de las grandes potencias en la actualidad, lo que llevó a la eterna conspiración de Estados Unidos, Gran Bretaña y otros contra Putin.

No se debe olvidar que uno de los tanques pensantes y eterno asesor de los gobiernos de Estados Unidos, Zbigniew Brezezinski, había propuesto la desintegración de Rusia después de la caída de la URSS en los años 90, para impedir su resurgimiento, trazando un mapa de la división en cuatro estados “manejables” para el imperio.

Precisamente desde su llegada al gobierno, Putin planteó todo lo contrario, convirtiéndose en un objetivo desde entonces, más allá de las medidas que tomaba y los cambios que se producían. La Guerra fría continuaba con otras modalidades.

En estos momentos la propaganda globalizada del poder hegemónico señala a Rusia como la responsable de esta “guerra” cuya raíz profunda han sido las acciones de la OTAN, en un proyecto de expansión que obedece a los planes de Washington para dominar el mundo, un viejo sueño imperial que llevará al suicidio del imperio arrastrando a su gran colonia: la Unión Europea.

Se trata de un proceso activo para colonizar económicamente al este europeo que está en una serie de documentos como un paso necesario para la dominación mundial que hoy es ya imposible.

Esto es lo que ha llevado a que la OTAN haya cercado a Rusia con bases en todas las exrepúblicas de la URSS y a lo largo de todas sus fronteras donde Ucrania es un objetivo central. De eso, por supuesto, no se habla. El silencio de los culpables sólo podrá mantenerse un corto tiempo.

Como sostiene Azarov, actuando como un gran estratega Putin lanzó la Operación militar que tenía como objetivo los cuarteles y nidos de armas que iba almacenando la OTAN en Ucrania, cuando ya se llegó a un límite con una guerra de exterminio que durante ocho años libró el gobierno fascista de Ucrania contra las repúblicas de la región del Donbass, que ha dejado 15 mil muertos, entre ellos un millar de niños, desaparecidos, inválidos, detenidos y acosados por los mercenarios de los grupos nazis que prevalecen en ese país.

Esto fue denunciado en todos los frentes, reuniones y gobiernos del mundo y de los  países europeos como un “genocidio” por Putin sin que nadie hiciera nada, como sucedió con las guerras coloniales, las de Afganistán, Irak, Libia, Siria (que sigue resistiendo con su pueblo y su ejército), Somalia, Yemen y otros que dejaron millones de muertos, sin que los invasores fueran condenados por el mundo en este siglo XXI.

¿Quien se encargó de explicar qué estaba haciendo la OTAN, ilegalmente actuando fuera de sus posiciones fijadas cuando los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Gran Bretaña crearon esta organización en 1949 para, supuestamente, defender las fronteras de Europa ante una posible invasión de Rusia después de la Segunda Guerra Mundial, donde este último país había perdido más de 22 millones de personas civiles y militares, que lucharon ante la invasión nazi y había que restaurar la terrible destrucción del país?

No había ninguna intención de la Unión Soviética de invadir Europa y menos en esas circunstancias, pero a Estados Unidos le sirvió para llenar de bases militares a Europa con las consecuencias políticas que esto significa.

También se ocultó al mundo que Rusia había ganado la guerra. Hasta de esto se apropiaron los que hoy han ocupado el lugar de aquellos fascistas en su intención de instalar una gobernanza global imperial y que como Adolf Hitler hablan de “fronteras seguras”.

En Argentina tenemos una base militar estratégica de Gran Bretaña en las Islas Malvinas, ocupadas colonialmente, por cuya devolución se lucha desde el año 1833. Esa base ya está en manos de la OTAN. Si en Ucrania encontraron los militares rusos tres laboratorios de armas biológicas, de los 30 que admiten tener por estas horas funcionario de Washington ¿qué tendremos nosotros en esta base colocada en nuestras islas por Gran Bretaña que está a más de 14 mil Km. de sus costas?

China está pidiendo, oficialmente en estas horas, una explicación sobre estos laboratorios de armas biológicas, que funcionarias de Washington debieron admitir que existían, y comienza a surgir la verdad. El periodista Thomas Friedman, del New York Times, considera errónea esta política de Estados Unidos, como también lo advierten varios sectores entre civiles y militares en ese país. Pero por ahora los “culpables” de las mentiras y los silencios creen que acompañar a los fundamentalistas del imperio, del que cobran abultadas cifras de dinero, les asegura la impunidad. No parecen entender que el gigante imperial ya está atrapado en su propia y desmesurada ambición. Por lo pronto, las “armas de destrucción masiva” que supuestamente tenía Irak,  invadido y ocupado por la OTAN y el coro imperial, están dispersas en países como Ucrania ¿Y dónde más?

jueves, 16 de enero de 2020

Telesur no se toca


Stella Calloni,
tortillaconsal.com

Como si algo faltara en el escenario de Venezuela de los últimos días, donde la propia oposición venezolana le dijo “no” a un devaluado títere de Estados Unidos, como es Juan Guaidó, este cumple las órdenes de su amo anunciando que comienza el intento de “recuperar” la cadena de televisión venezolana y latinoamericana TELESUR que es vista en todo el mundo y especialmente en nuestra región, a pesar de que algunos gobiernos, actuando como súbditos coloniales de Washington, como fue el caso del derrotado Mauricio Macri en Argentina, la han hecho desaparecer de las grillas locales.

El diario digital Infobae de Argentina, que en realidad reproduce –en una supuesta sociedad con The New York Times- los informes falsificados de la CIA y el Pentágono estadounidense sobre los países de nuestra región, informa, sobre un acto encabezado por el “presidente interino de Venezuela Juan Guaidó”(sic) realizado el sábado pasado en un “gran Cabildo de ciudadanos y diputados en Caracas” también así lo dice, para debatir posibles salidas a la profunda crisis que atraviesa el país petrolero y uno de sus proyectos es “recuperar” TELESUR…
En la nota se lo trata a Guaidó como “presidente de la Asamblea Nacional” aunque el mismo se autoproclamó en la sala de un periódico, para poder seguir cobrando los millones de dólares de la CIA, cuando ya los diputados opositores, mayoritariamente, eligieron a su presidente Luis Parra votando í en el recinto del Congreso, lo que es válido y constitucional.
Por supuesto la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos consideró “funcionarios corruptos” a los opositores que votaron a s Parra, que junto a otros de sus compañeros de la oposición figuran entre los sancionados por Washington. Es una de las tantas violaciones brutales de la potencia imperial, tomando decisiones sobre un país soberano .y es parte de la guerra contrainsurgente de diversas características que libra el gobierno de Donald Trump contra nuestra región.
Guaidó, convalidado escandalosamente por algunos países de la desprestigiada Organización de Estados Americanos (OEA) ya no sólo como presidente interino sino además de la Asamblea Nacional, como una burla a la mayoría de los opositores venezolanos y al gobierno de Maduro, recibió la orden de no aceptar diálogo ni negociación.
Es el mismo discurso estadounidense de siempre. Hablan de un gobierno de transición, es decir la resignación de Maduro de su legítimo cargo como presidente electo en las elecciones de mayo de 2018, donde un sector opositor participó a pesar de que Washington presionó para que se negaran a hacerlo.
Hubo observadores internacionales y Maduro ganó, en un momento en que el pueblo recurrió heroicamente a una cantidad de recursos para llegar a los centros de votos por caminos obstaculizados por la oposición, lo que fue filmado por decenas de periodistas y por supuesto por TELESUR, sin cuya producción nunca hubiéramos podido ver lo sucedido allí y en muchos países, tanto latinoamericanos, como de Medio Oriente, de África, Europa y otros.
Aunque haya fracasado estrepitosamente, en cuanto golpe intentó, Guaidó es mantenido por los asesores de Trump como el representante cubano americano Marcos Rubio, a pesar del malestar de los equipos de Seguridad nacional del mandatario.
En declaraciones de las últimas horas, el encargado por el presidente Trump para resolver lo que llaman cínicamente la “crisis de Venezuela”, el eterno Elliott Abrams- acusado por alentar y encubrir crímenes de lesa humanidad en Centroamérica en los años 80, así como intervenir en los escándalos de la venta ilegal de armas a Irán y de la entrada de drogas a Estados Unidos por Miami a través del Comando Sur, en ambos casos para financiar las armas de la Contra en la guerra de la CIA contra Nicaragua sandinista, ratificó que no aceptarán diálogo ni negociación con el gobierno de Maduro..
Preguntado por la prensa si el gobierno de Trump intentará usar la fuerza contra Venezuela remarcó que “como hemos visto en el Medio Oriente, cualquier presidente de los Estados Unidos, si quiere usar la fuerza para defender nuestros intereses nacionales, va a utilizar la fuerza. Francamente no depende de Juan Guaidó, depende del presidente “.
Acto seguido Guaidó les dijo a sus menguados seguidores que hay que imaginar lo que sería la región si dejara de existir TELESUR asegurando que “miente, desinforma, promueve grupos terrorista, busca la desigualdad”, tratando de denigrar el trabajo extraordinario que realizan quienes mantienen viva “nuestra” televisora, ante el poder mediático imperial más grande de todos los tiempos.
Desde la creación de TELESUR, como expresión de la unidad de América Latina, a lo que tanto aportó el ex presidente Hugo Chávez en momentos de integración y solidaridad y sigue haciéndolo Maduro en estos momentos, Estados Unidos trazó todo tipo de planes para silenciar a la televisora venezolana y latinoamericana, vista en todo el mundo y en nuestra región y respetada por su contenido y su producción, a costa de un gran sacrificio.
Es la única red televisiva de nuestra América que tiene corresponsales en casi todos el mundo y junto con la Agencia Prensa Latina de Cuba, y con otras como Hispan TV o Rusia Today, de vasto alcance, integran las escasas voces de la verdad y cumplen con difundir la cultura y la vida de nuestros países,. apegados a las reglas internacionales de brindar una información veraz, como un derecho adquirido de los pueblos del mundo. Y como un elemento clave de la descolonización.
Hay que recordar que el 97 por ciento de los medios en manos del poder hegemónico, léase Estados Unidos y sus sumisos asociados, incluyendo a los gobiernos de una Europa en decadencia,   han reemplazado la verdad por la mentira sin cortapisas, convirtiendo a la desinformación en un misil mediático, que mata de la misma manera que lo hacen los que disparan los militares contra los pueblos y gobiernos, como lo estamos viendo a diario..
La idea de colocar en manos de Guaidó la campaña para apoderarse de TELESUR , a la que intentaron incendiar su sede en Caracas, y contra la que han realizado una serie de ataques en el marco de la guerra cibernética, parece destinada al fracaso, como todo lo que intentó hasta ahora el “elegido” del gobierno estadounidense.
Los pueblos libres del mundo, y aun los que están enfrentados a dictaduras reales, no ficticias y a un terrorismo mediático que socava todos los caminos de la paz y la justicia internacional y que ha dejado de ser periodismo para convertirse en uno de los factores claves del poder fascista mundial, no aceptan este intento brutal de despojarnos y lucharán para impedir que ahoguen la única voz televisiva, que sale desde las propias entrañas de Nuestra América.

TELESUR NO SE TOCA.
TELESUR SOMOS TODOS LOS QUE AMAMOS LA AUTENTICA LIBERTAD DE PRENSA, LA VERDADERA INDEPENDENCIA Y LA VERDAD.

miércoles, 17 de julio de 2019

Stella Calloni, Atilio Boron y Fernando Buen Abad, saludan el 40º Aniversario de la Revolución Sandinista




El viernes 19 de julio, decenas de miles de nicaragüenses se reunirán en Managua para celebrar el  40 Aniversario de la Revolución Sandinista. Revolución que con una amplia coalición de fuerzas liderada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), logró el  derrocamiento de la dictadura de 43 años de Anastacio Somoza.
La victoria  realizó el sueño del héroe nicaragüense, Augusto César Sandino, un símbolo de resistencia a la dominación de los Estados Unidos.
Los miembros de la Red en Defensa de la Humanidad, Stella Calloni, Atilio Boron y Fernando Buen Abad envían saludos a propósito de este 40 aniversario.



jueves, 27 de junio de 2019

"Defenderemos la memoria de Gregorio Selser y las raíces profundas de su obra"

Carta de Stella Calloni.

El libro
"Gregorio Selser
una leyenda del periodismo
latinoamericano".
La Facultad de Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata presentó recientemente el libro de testimonios “Gregorio Selser una leyenda  del periodismo latinoamericano”, escrito por el periodista Julio Ferrer en base a unas 50 entrevistas testimoniales, en las que trabajó durante más de cinco años.
La decisión de Ferrer fue escribir este libro en homenaje al periodista e investigador argentino Gregorio Selser, olvidado en su país,  especialmente después de la destrucción que dejó la última dictadura militar. Si hubo un escritor definidamente anti-imperialista en el siglo pasado fue Selser, quien se dedicó a buscar documentos y demostrar las acciones imperiales desde fines del siglo XIX contra nuestra América. Perteneció al partido Socialista y su historia es la de una tenacidad extraordinaria, que le permitió superar los momentos más duros de su vida. 
Mantuve una larga amistad con Gregorio y su esposa Marta, ambos de una humildad y generosidad que le reconocen sus amigos eternos. Estuvimos juntos en el Movimiento por la Unidad latinoamericana en los años 70 especialmente en duros tiempos dictatoriales que nos tocó vivir en el país, y en el exilio y compartí muchos momentos con ellos y sus hijas, que me conocen muy bien.
Después de la muerte de Selser, durante una visita de su esposa a Buenos Aires, decidimos hacerle un homenaje en el Movimiento por la Paz, la Solidaridad y la Soberanía entre los Pueblos, y en esos días me comprometí con ella en que íbamos a  rescatar la memoria y la obra del periodista y que volviera a ser una fuente bibliográfica en las universidades argentinas.
Tengo infinidad de testigos de que en todo momento, tanto la socióloga Alcira Argumedo como yo, en cada seminario o charla en las universidades destacábamos la obra y el nombre de Gregorio.
Con la ex decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Florencia Saintout,  pensábamos hacer un homenaje importante a Selser y a otros grandes escritores e investigadores de nuestro país. El libro de Ferrer era el comienzo de ese homenaje. 
Julio Ferrer, autor de libros como “Osvaldo Bayer Intimo. Conversaciones con el eterno libertario”, así como “El oficio del periodista” donde entrevista a destacados del oficio como el mismo Bayer, Rogelio García Lupo, Vicente Zito Lema, Carlos Aznárez, Roberto Tito Cossa, entre otros, que además se transformó en un documental “El arte de Comunicar. El Periodista” reconocido por la crítica, entre otros, enamorado de la figura y la obra de Selser decidió, con la ayuda de todos los que lo conocíamos, escribir un libro de testimonios. 
Cuando ya había avanzado en el borrador, se puso en comunicación con Irene y Gabriela Selser para profundizar en una necesaria semblanza biográfica. He leído las cartas con halagos de Irene y Gabriela al libro, a la idea de Julio, quien incluso aceptó que Irene hiciera correcciones al libro que se publicaría en México. 
Mediante un gran esfuerzo Julio revisó todos los archivos sobre Selser en Argentina y luego en México, conto con los documentos del Fondo Documental de Gregorio y Marta Selser que pertenecen al CAMeNA (Centro Académico de la Memoria de Nuestra América. Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Autónoma de la Ciudad de México), donde finalmente se digitalizaron esos archivos y que ya ha publicado cuatro tomos que compilan las centenares de intervenciones de Estados Unidos contra América Latina y el Caribe. En su libro Ferrer agradece toda esta cooperación prestada ampliamente.
Muchos de nosotros dimos a Julio los contactos con personas que habían conocido a Selser  y agradecimos el trabajo esforzado de este compañero, cuya familia  fue víctima de la persecución de la pasada dictadura, que secuestró y desapareció en noviembre de 1976 al hermano de su madre, Héctor Hugo Malnati y su compañera Mirta Coutoune, embarazada de 5 meses.
Julio forma parte de un grupo de trabajo de jóvenes en La Plata y pertenece entre otros movimientos a la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, en su capítulo argentino. 
Somos muchos los que avalamos entusiastamente este primer libro sobre Selser a tantos años de su muerte. Por esta razón hemos sido impactados por una inexplicable “carta denuncia” de Irene y Gabriela Selser, quienes son las herederas de los derechos y bienes de su padre, aclarando que no son  Gregorio Selser. No tienen entidad para autorizar  o desautorizar un libro de testimonios como este, ni para  insultar y degradar en forma humillante y perversa a una persona, un querido compañero que acudió a ellas para agregar una ajustada semblanza biográfica a la obra y a quien Irene ofreció editar el libro para una posible publicación en México. 
Esta conducta asumida después de firmar un acuerdo con Julio, para supervisar y cuidar el  libro para su edición mexicana, es inapropiada en todo sentido. Una incomprensible actitud  que comienza a partir de que días después del acuerdo firmado, Irene decidió añadir un texto suyo, mediante el cual quería introducir  una supuesta declaración personal de su padre, para insinuar que estaba enfrentado a Cuba, o que condenaba a todo el Frente Sandinista de Liberación por “corrupción” y además extenderse con conceptos negativos contra todos los gobiernos populares de este siglo. Nunca escuchamos a Selser estas expresiones sobre Cuba, aunque siempre que había una crítica que hacer aún a sus mejores amigos, lo hacía en forma directa.
Parecía querer demostrar Irene que su padre se había alejado de la Revolución Cubana, lo que nunca sucedió. Este recurso  ofende la memoria de su padre, que hasta sus últimos momentos tuvo relaciones con el gobierno y el pueblo cubano. El tenía la honestidad suficiente para escribir si había decidido tomar otro camino.
Asombrada pude leer también una carta amenazante de Irene a Julio, donde además me acusaban  groseramente a  mí, pero no responderé a esto  de ninguna manera. Fui amiga de sus padres durante años, hasta que ambos murieron y eso es innegable.
Debo decir que gracias a la generosidad de Gregorio y Marta, pude reunirme con material y copia de parte de mis trabajos, notas y crónicas que estaban en su archivo personal y que yo enviaba desde Centroamérica donde trabajé como corresponsal para diarios de México, Argentina y otros países, tarea en que ambos me alentaron siempre. 
Por todo esto no puedo entender de dónde salió ese odio visceral, similar al que se utiliza en las remanidas “guerras psicológicas” en estos tiempos, por el lenguaje utilizado en sus cartas. En realidad esta actitud  ofende la memoria de Gregorio, desde el momento que durante tantos años este es el primer  homenaje  a su padre. 
Ofenden también la memoria de su padre al  tratar de manipular y especular con supuestas intenciones que nunca existieron en el autor del libro. Julio no sólo no es oportunista y nunca lo fue,  ni mediocre  como sostiene Irene, confundiendo la  emocionada devoción con que Ferrer comenzó esta tarea, como confunde la humildad de una persona con mediocridad. Mediocre es lanzar un ataque cargado de odios contra quien no les ha hecho nada y cuyo “pecado” fue buscarlas para que lo asesoraran en cuanto a la semblanza biográfica.
Debe saber Irene que quienes escribimos para la querida universidad no cobramos derechos de autor, porque estas instituciones atraviesan un momento muy difícil ante la persecución a la educación pública en estos tiempos de retornos coloniales. Por lo tanto bajo ninguna circunstancia  podemos permitir esta enorme injusticia con Ferrer. 
Querer agregar un texto que  intentaba mostrar a su padre como un “arrepentido” de su posición ideológica, de su defensa de cada uno de los gobiernos que desafió al imperio, es al menos un golpe bajo. 
Antes de hacer pública su llamada carta-denuncia Irene Selser envió otra carta degradante y amenazante a Julio, que nos hizo sentir vergüenza ajena. El odio nunca fue una expresión  de Gregorio, quien se caracterizó por su generosidad y humildad por lo cual sigue siendo tan importante para los que seguimos el camino de su lucha.
Vamos a luchar por la dignidad de Julio y su libro seguirá su camino. Selser defendió cada gobierno que resistía al  imperio, y que en su tiempo, como ahora, eran considerados por Washington como “dictaduras”, mientras amparaba a los Pinochet, Videlas y otros de su calaña. 
Vamos a defender la memoria de Gregorio y las raíces profundas de su obra que marcó a generaciones de luchadores antimperialistas. No tengo dudas de que el hombre que denunció todas las miserias y los crímenes del imperio,  estaría hoy en la misma posición ante la brutal ofensiva imperial contra Nuestra América y contra el mundo en estos tiempos.
Rechazamos, asimismo, las expresiones de Irene ante la reseña del libro realizada por la reconocida periodista mexicana, Blanche Petrich, involucrando también  al  periódico La Jornada en “aviesas intenciones” que no ha tenido.
No soy la mentora de Julio ni de nadie, y tengo mis posiciones propias que La Jornada respeta e incluso diferencias que también respetamos ambos. Interpretar que el libro tenía “alguna finalidad” específica que no fuera la de rescatar y homenajear la memoria de esa extraordinaria figura  es una falta de respeto a todos los que entusiastamente alentamos a Ferrer, quien tuvo la dignidad d mantener la unidad e imparcialidad de un libro, en el que colaboraron personajes tan dispares entre sí, pero tan respetuosos todos de la memoria de un gran periodista y escritor, uno de los más connotados especialistas del siglo pasado, quien desnudó la peor y temible cara de  un imperio hoy decadente.


Stella Calloni, Buenos Aires 26 de junio de 2019.

Jorge Capelán en ExtraPlus: El contexto mundial actual

    El contexto actual mundial es complicado, pero tiene mucho que ver con las diferencias de concepción entre un mundo unipolar y otro ...