El contexto actual mundial es complicado, pero tiene mucho que ver con las diferencias de concepción entre un mundo unipolar y otro multipolar. La imposición de un modelo que va en decadencia genera conflictos, muchas veces muy violentos, que socavan al propio modelo y abren paso a la idea de un mundo de relaciones más justas, como propone el BRICS. Sobre estos conflictos, intentar dilucidarlos, conversamos con el periodista Jorge Capelán, Analista, en Sumando Vigores, por ExtraPlus.
martes, 18 de abril de 2023
viernes, 24 de marzo de 2023
CREI: Rusia y China ya ganaron la primera parte de la guerra mundial
Los especialistas del CREI Manuel Espinoza, Jorge Capelán, Lester Pilarte y Bolívar Téllez analizan los acontecimientos geopolíticos de la semana, desde la visita del presidente chino Xi Jin Ping a su par ruso Vladimir Putin hasta la crisis bancaria de Occidente y las protestas en Francia.
jueves, 9 de marzo de 2023
Comando Sur: El imperio a la carga en América Latina
| General Laura J. Richardson, jefa del Comando Sur. (Foto: defense.gov) |
Por Jorge Capelán.
El informe anual presentado la mañana de este 8 de marzo por la general Laura J. Richardson, jefa del Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM, por sus siglas en inglés) ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, brinda una serie de detalles sobre las prioridades del Pentágono hacia nuestra región.
Con el fin de contrarrestar la influencia de República Popular China (PRC), Rusia, Nicaragua, Cuba, Venezuela y las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO), la general llama a impulsar una «campaña a través de un enfoque integrado para utilizar todas las palancas disponibles a través del Departamento de Defensa, la interagencia estadounidense, los aliados y las naciones asociadas para establecer las condiciones deseadas de seguridad, paz y prosperidad en todo nuestro vecindario».
En este artículo hacemos primero un resumen bastante detallado del informe de Richardson y luego planteamos nuestras observaciones sobre el mismo.
Autócratas socavan la democracia
Según Richardson, «…Al final de la Guerra Fría, Estados Unidos, sus aliados y sus socios creían que la democracia desplazaría al autoritarismo en todo el mundo. Veinticinco años después, el entorno estratégico de América Latina y el Caribe (ALC) ha cambiado significativamente» y cita la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de 2022 según la cual «los autócratas están trabajando horas extras para socavar la democracia».
«Vemos esto aquí mismo, en nuestro propio hemisferio, que actores externos como la República Popular China (RPC) y Rusia ejercen una agresiva influencia sobre nuestros vecinos democráticos», agrega la jefa militar.
Una década decisiva
«La presencia y la proximidad, definitivamente importan, y un hemisferio occidental estable y seguro es crítico para la defensa de la patria», afirma Richardson.
«Nuestros adversarios utilizan un enfoque multidisciplinar y multidominio para contrarrestar la democracia, y el Comando Sur, nuestros aliados y socios deben emplear todo el peso de la disuasión integrada, aprovechando el conjunto del gobierno, la industria, el sector privado y el mundo académico, para responder con eficacia. Con un propósito compartido y confianza mutua, debemos actuar colectivamente con un sentido de urgencia mucho mayor para garantizar que este hemisferio siga siendo un bastión de la democracia», dice.
«Ésta es una década decisiva y nuestras acciones u omisiones respecto a la RPC tendrán ramificaciones durante décadas», agrega.
«Disuasión Integrada» junto a la OTAN
«La Disuasión Integrada incluye la campaña con nuestros socios y aliados como multiplicadores de fuerza para lograr el éxito en esta realidad de recursos limitados. Con nuestros socios y aliados del Reino Unido, Canadá, Francia y los Países Bajos, hemos adoptado recientemente el Marco de Colaboración para el Hemisferio Occidental. Este marco nos compromete a compartir información con mayor frecuencia y a colaborar más estrechamente en nuestros intereses estratégicos comunes», explica Richardson.
«Nuestras líneas de actuación del USSOUTHCOM ante estos retos son claras: reforzando las alianzas y asociaciones, contrarrestando colectivamente las amenazas y construyendo nuestro equipo, estamos trabajando para preservar la democracia en nuestro vecindario compartido. Mientras lo hacemos, estamos siendo pioneros en formas de superar incluso a nuestros adversarios más innovadores y hacer frente a estos retos transnacionales», establece.
Los “retos” de Estados Unidos
China, la amenaza «estratégica»
La jefa del Comando Sur señala que el comercio de China con América Latina pasó de 18.000 millones de dólares en 2002 a 450.000 millones en 2022, esperándose que la cifra llegue a los 700.000 millones en 2035. «Por el contrario, el comercio actual de Estados Unidos con la región asciende a 700.000 millones de dólares, lo que sugiere que la ventaja comercial comparativa de Estados Unidos se está erosionando», agrega.
«Lo que me preocupa como Comandante en Combate es la miríada de formas en que la RPC está extendiendo su influencia maligna, esgrimiendo su poderío económico y llevando a cabo actividades en la zona gris para ampliar su acceso e influencia militar y política en la AOR (“Área de Responsabilidad”, es decir, nuestra región)», reflexiona.
«La RPC está invirtiendo en infraestructuras críticas, incluyendo puertos de aguas profundas, instalaciones cibernéticas y espaciales que pueden tener un potencial doble uso para actividades comerciales y militares malignas. En cualquier conflicto mundial potencial, la RPC podría aprovechar los puertos regionales estratégicos para restringir el acceso de buques navales y comerciales estadounidenses. Se trata de un riesgo estratégico que no podemos aceptar ni ignorar», agrega.
Al respecto, la jefa del Comando Sur menciona la participación china en licitaciones de obras en el canal de Panamá y los planes chinos de construir instalaciones marítimas en la ciudad de Ushuaia, en el sur de Argentina, lo que le «proporcionaría proximidad al Estrecho de Magallanes, el Pasaje de Drake y la Antártida. Esto podría cambiar las reglas del juego para la RPC, mejorando drásticamente su acceso a la Antártida».
Otro eje de preocupación del Comando Sur es el de las capacidades militares espaciales de China.
«Existen al menos 11 instalaciones espaciales vinculadas a la RPC en cinco países de esta región, más que en cualquier otra AOR de un mando de combate geográfico, que proporcionan a Pekín capacidades de seguimiento y vigilancia espacial. Esto incluye una instalación conjunta de vigilancia espacial en Chile y una estación espacial profunda en Argentina gestionada por una agencia subordinada al Ejército Popular de Liberación (EPL)», asegura.
Además, Richardson menciona «la insidiosa naturaleza» de las inversiones chinas en las tecnologías de 4G y 5G en la región, programas como el de Ciudades Seguras, que según ella le dan a China acceso de inteligentcia sobre los gobiernos latinoamericanos y además entrenamiento a especialistas de la región en «ciberseguridad y doctrina militar» chinas.
Richardson afirma que China depende fuertemente de los alimentos y las tierras raras de la región - actividades «que son conducidas a expensas de nuestras naciones socias y sus ciudadanos». «Estas acciones tienen el potencial de desestabilizar la región y erosionar las condiciones fundamentales necesarias para una inversión de calidad del sector privado», agrega.
Un punto importante en la lista de «preocupaciones» del USSOUTHCOM con China es el de la pesca.
«Cada año, entre 350 y 600 buques subvencionados por el Partido Comunista Chino (PCC) [SIC!] faenan frente a las costas de Sudamérica. Estos buques agotan gravemente las poblaciones de peces, hacen caso omiso de las salvaguardias medioambientales, desestabilizan las economías de los Estados costeros y agravan los problemas de seguridad, con un coste de casi 3.000 millones de dólares anuales en ingresos perdidos», afirma Richardson.
Rusia, una amenaza «aguda»
«Mediante compromisos militares y operaciones en zonas grises, Rusia actúa en connivencia con los regímenes autoritarios de la región para socavar la influencia de Estados Unidos», asegura Richardson.
«El año pasado, Rusia continuó sus compromisos militares tanto con Venezuela como con Nicaragua. El año pasado, Venezuela acogió la Sniper Frontier 2022, una competición de tiro y subcomponente de los Juegos Internacionales del Ejército de Rusia. Nicaragua ha apoyado públicamente la invasión rusa de Ucrania, votando -junto con Corea del Norte, Siria y Bielorrusia- en contra de una resolución de la ONU que condenaba a Rusia por su invasión. Estos compromisos aumentan la influencia rusa con naciones que son fuerzas desestabilizadoras en la región», agrega.
Richardson arremete contra la popularidad de los medios rusos «RT en Español, Sputnik Mundo y sus diversas redes sociales» en la región, constatando que «la página de Facebook de RT en Español tiene 18 millones de seguidores, más que su sitio en inglés o incluso que los canales en español de CNN», todo esto «a pesar de los esfuerzos de Facebook y Twiter para cerrar las cuentas que divulgan desinformación».
Crimen organizado, amenaza «primaria»
Según Richardson, «La primera causa de muerte entre los ciudadanos de 15 a 49 años de América Latina y el Caribe es la violencia, y más del 60% de las ciudades más castigadas por la delincuencia del mundo se encuentran en esta región.»
Además el USSOUTHCOM estima que hay unas 200 organizaciones criminales transnacionales (TCO) operando en la región, desde cárteles de la droga hasta guerrillas.
«Las TCO participan en una amplia variedad de actividades ilícitas, como el contrabando de drogas, el tráfico de armas, la tala y la minería ilegales, la trata de seres humanos, la pesca INDNR y la fabricación de productos falsificados. También invierten en numerosas empresas legítimas, como la banca comercial, la industria manufacturera, la agricultura, la venta al consumidor y el sector inmobiliario», afirma.
Según Richardson, estas TCO no solo «están mejor financiadas, equipadas y dotadas de personal que las fuerzas de seguridad que intentan combatirlos», sino que «se apoyan cada vez más en organizaciones delictivas conectadas con la RPC [SIC!] para blanquear miles de millones de dólares en todo el mundo.»
Además, las TCO causan la muerte de unos 100.000 estadounidenses al año víctimas de la droga y victimizan a los migrantes causando un sufrimiento humano «desgarrador».
Irán (no podía faltar)
«Las actividades de inteligencia y seguridad de Teherán siguen siendo motivo de preocupación y en los dos últimos años Irán ha utilizado cada vez más a Venezuela para afirmar su presencia en la región», constata la jefa del Comando Sur.
Crisis humanitarias regionales
En este apartado, Richardson hace una lista de temas varios que son vistos como «retos de seguridad» por el USSOUTHCOM.
- La «fragilidad»: Ejemplificada por los efectos de la pandemia de la COVID, que dejó 170 millones en la pobreza. «La fragilidad y la inestabilidad impulsan la migración irregular y crean un entorno propicio para la corrupción y la explotación», explica.
- Haití: Donde la violencia «ha alcanzado su peor nivel en décadas», lo que «ha causado que más de 69.000 haitianos hayan solicitado refugio en los Estados Unidos en el año fiscal 2022».
- Nicaragua: ¿Crisis humanitaria? Sobre este país centroamericano Richardson solo menciona el tratamiento a grupos que EE. UU. ven como opositores y las relaciones con China.
- Cuba: Otra vez, ¿crisis humanitaria? Como en el caso anterior, las críticas son políticas omitiendo totalmente el rol de Estados Unidos en la emigración de cubanos (230.000 en 2022, según Richardson) y en las dificultades ocasionadas por el bloqueo.
- Venezuela: Lo mismo, solo que en términos más tétricos y con una referencia a «posibles crímenes contra la humanidad» del «régimen».
Cómo enfrentar las «amenazas» y los «retos»
«No podemos aceptar estos riesgos tan cerca de casa y los afrontamos reforzando las alianzas, contrarrestando las amenazas y construyendo nuestro equipo», constata Richardson.
Reforzar las alianzas
«La mejor manera de superar a nuestros adversarios es ayudar a las democracias socias a atender a sus poblaciones a la velocidad que sea pertinente. Para ello, mejoramos la capacidad y la resistencia de los países socios mediante programas de cooperación en materia de seguridad, ejercicios y formación, al tiempo que defendemos los valores democráticos para garantizar que la influencia maligna y las alternativas autocráticas no sigan arraigando en la región», dice la jefa del Comando Sur.
«En última instancia, la competencia estratégica con la RPC es una competencia ideológica entre democracia y autoritarismo. En la actualidad, la mayoría de las naciones del hemisferio occidental son democracias, y ocho de las 14 naciones que aún reconocen a Taiwán se encuentran en la AOR del USSOUTHCOM», agrega.
Cooperación en seguridad
En este sentido, el Comando Sur apuesta por programas de Construcción de Capacidades de los Socios (BPC) que comprenden «Desde la formación técnica de alto nivel que mantiene en el aire los medios de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) de los socios, hasta la creación de capacidad institucional que desarrolla disciplinas logísticas y de gestión del ciclo de vida, pasando por la educación militar profesional, estamos desarrollando la confianza y el vínculo interpersonal.»
«Nuestros asesores del Ministerio de Defensa y representantes de servicios sobre el terreno integrados en los ministerios de seguridad de los países socios, como Colombia, apoyan los esfuerzos de modernización e innovación en ámbitos como el personal, la inteligencia de defensa y el desarrollo de doctrinas para ayudar a nuestros socios a hacer frente a las amenazas a su seguridad nacional», explica Richardson.
«El Plan de Acción Colombia-Estados Unidos permite a Colombia proporcionar formación y preparación directamente a varios países, entre ellos Panamá, Honduras, El Salvador, Costa Rica, la República Dominicana, Ecuador y Paraguay, en español, y a una fracción del coste de la formación proporcionada por Estados Unidos», agrega.
Asistencia en seguridad del Departamento de Estado
«Los programas de Ventas Militares Extranjeras (FMS), Financiación Militar Extranjera (FMF) y Exceso de Artículos de Defensa (EDA) producen un rendimiento exponencial en esta AOR», afirma la jefa del USSOUTHCOM y menciona, entre otras, la reciente compra de 12 vehículos tácticos conjuntos por Brasil por un monto de 15.8 millones de dólares. Este tipo de adquisiciones «fortalecen la capacidad de contrarrestar amenazas y potencia la interoperabilidad con las fuerzas del Estados Unidos.
Asimismo, el «USSOUTHCOM ejecuta el programa estatal de Formación y Educación Militar Internacional (IMET) que proporciona formación militar profesional al personal de 28 países de la región. En 2022, los países del USSOUTHCOM recibieron una asignación de 13,9 millones de dólares para el programa IMET. Por término medio, esta asignación proporciona educación militar profesional a unos 800 estudiantes internacionales en escuelas estadounidenses.»
«El programa IMET es una de las palancas más poderosas del USSOUTHCOM para contrarrestar a la RPC y a otros actores malignos de la región, familiarizando a los estudiantes internacionales con los ideales democráticos y la doctrina militar profesional. El personal de los países socios que asiste a estas escuelas suele convertirse en altos mandos militares en sus respectivos países. Las relaciones que se establecen en estas escuelas duran toda la vida», agrega. [Comentario: Cualquier parecido con la Escuela de las Américas NO es niguna coincidencia]
Programa de ejercicios conjuntos
«En 2022, más de 11.000 participantes de 34 países tomaron parte en nuestras maniobras, demostrando una vez más que Estados Unidos tiene poder de convocatoria para reunir a las naciones. Estas complejas maniobras de adiestramiento fueron de naturaleza multidominio y nos brindaron la oportunidad de participar durante todo un año en toda la AOR, lo que incluyó contactos con líderes clave», explica Richardson.
Programas de Salud
El buque hospital USNS COMFORT, que opera desde el año 2007, fue desplegado en cinco países de la región de octubre a diciembre de 2022, informa la jefa del Comando Sur.
«Históricamente, la misión del USNS COMFORT en el USSOUTHCOM AOR dura aproximadamente 159 días, pero incluso durante la misión reducida de 52 días de este año, el COMFORT consiguió tratar a más de 30.000 pacientes, realizar 350 intervenciones quirúrgicas y tener un impacto positivo en 100.000 personas con sus actividades de divulgación», agrega.
Asimismo, la Operación Respuesta de Asistencia en Salud (HEART) condujo operaciones ortopédicas, oftalmológicas y dentales en Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador.
Visitas a líderes de la región
Durante el último año, Richardson ha visitado 13 países de la región y sostenido reuniones con 90 líderes claves y jefes de defensa.
«También me he reunido con jefes de Estado y vicepresidentes, a medida que aumenta el interés de nuestros socios por colaborar a alto nivel con Estados Unidos. Hasta la fecha, me he reunido con ocho presidentes, tres vicepresidentes y dos primeros ministros, y tengo previsto un calendario repleto de reuniones a lo largo de 2023», agrega Richardson.
«Establecer y cultivar estas relaciones es vital y debemos intensificar nuestra presencia en la región para mantener nuestra relevancia. Las relaciones son absolutamente importantes, y nuestras democracias socias están desesperadas por recibir ayuda de Estados Unidos, pero si no estamos allí a tiempo, no tienen más remedio que tomar lo que está disponible, creando oportunidades para que la RPC amplíe su influencia», asegura.
Cuerpo de ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE)
«Tenemos que dar un paso adelante con una capacidad de respuesta mucho mayor en nuestros procesos si queremos atender las necesidades de nuestros países socios y superar a la RPC en este ámbito», observa la jefa del Comando Sur.
Entre las obras realizadas el pasado año, menciona «apoyo técnico» a la Autoridad del Canal de Panamá, trabajos en la represa Coca Coda en Ecuador, supuestamente mal construida por China, y la integración de expertos estadounidenses en el Estado dominicano para «ayudar a desarrollar esfuerzos para preservar los materiales de tierras raras».
«Desde el punto de vista de la cooperación en materia de defensa y seguridad, el reciente acuerdo de USACE con la Armada peruana para construir las instalaciones portuarias de Perú, y sus continuos esfuerzos de construcción en la Base Aérea de Tolemaida en Colombia, facilitando el desarrollo de las mayores instalaciones de entrenamiento y mantenimiento de helicópteros de la región, aumentarán la capacidad de nuestros socios para contrarrestar las OTC en la región», concluye.
Programa de sociedad entre estados (SPP)
Por medio de este programa, la Guardia Nacional de los Estados Unidos desarrolla relaciones con los países de la región. En muchos casos se trata de participación en programas sociales y de salud, pero también en ejercicios militares.
«Este año, el Sistema de Seguridad Regional (RSS), formado por siete países del Caribe Oriental, organizó 25 actos en todo el RSS y en el territorio continental de Estados Unidos», dice Richardson.
«El éxito de la SPP se ve reforzado por la participación de la Guardia Nacional en maniobras con países asociados, como las de Brasil y Colombia», agrega.
Asistencia ante desastres y cambio climático
«Varios de nuestros ejercicios anuales, como TRADEWINDS y CENTAM GUARDIAN, tienen un componente de ayuda humanitaria y respuesta ante catástrofes para ayudar a aumentar la resistencia y la preparación en relación con el cambio climático y la respuesta ante catástrofes naturales», explica Richardson.
«Las actividades de infraestructuras básicas se centran en el desarrollo de la capacidad de los socios para proporcionar servicios esenciales, como agua potable (…) recientemente nos hemos unido a otros 12 países para identificar los procesos, procedimientos y protocolos logísticos necesarios para mejorar el apoyo logístico militar a las actividades de ayuda humanitaria y de reconstrucción en el hemisferio occidental», agrega.
En lo que respecta al cambio climático, Richardson dice: «Para afrontar con éxito este complejo problema se requiere un verdadero enfoque integrado. Por ejemplo, el USSOUTHCOM colabora con el Centro de Catástrofes del Pacífico en Hawai para facilitar la formación en respuesta a catástrofes y llevar a cabo Evaluaciones Básicas de Preparación ante Catástrofes Nacionales con nuestros países socios. Estas evaluaciones promueven un enfoque multiinstitucional para la reducción del riesgo de catástrofes y la preparación nacional ante las mismas, en colaboración con los organismos nacionales de gestión de catástrofes de los países socios».
Derrotando las amenazas
Contrarrestar los «malignos» esfuerzos de China
«Al identificar y sincronizar metódicamente iniciativas separadas, desde la creación de capacidades cibernéticas hasta la denuncia de las actividades malignas de la RPC, podemos reforzar las infraestructuras críticas para mejorar nuestra capacidad colectiva de operar frente a las amenazas multidominio que plantea la RPC», dice Richardson.
«Compartir información con nuestros socios sobre las actividades malignas de la RPC en otras naciones y regiones que han socavado la soberanía es fundamental para garantizar que nuestros socios puedan tomar decisiones informadas sobre sus compromisos con la RPC. Sin embargo, el intercambio de información por sí solo es insuficiente. Colectivamente, en un enfoque integrado de toda la nación, también debemos proporcionar alternativas viables para las asociaciones y ofrecer muchos más incentivos a través de campañas para la inversión en infraestructuras críticas y el desarrollo de puertos en la región», explica.
Un elemento de especial preocupación es el supuestamente consistente esfuerzo de China por «expandir su red de infraestructura espacial en toda el AOR».
«Al centrarse en el fortalecimiento de las relaciones, Estados Unidos demuestra cómo es un verdadero socio, lo que contrasta claramente con la naturaleza transaccional de los compromisos de la RPC. Esta estrategia, unida a la continua exposición de la finalidad militar de las instalaciones espaciales científicas o académicas de la RPC en la región, puede ralentizar y posiblemente invertir la expansión de la red espacial de la RPC en nuestro vecindario», afirma Richardson.
Pesca ilegal, no regulada y no reportada
«Nos hemos asociado con el Departamento de Estado, las partes interesadas de los países socios, el sector privado, la sociedad civil, las organizaciones internacionales y un equipo interinstitucional de expertos del gobierno estadounidense para hacer frente a este problema. La Guardia Costera de Estados Unidos está llevando a cabo varias misiones IUUF en el AOR, y el USSOUTHCOM tiene cuatro iniciativas IUUF en curso que son complementarias por naturaleza», dice la jefa del USSOUTHCOM.
En este sentido, «El USSOUTHCOM ha firmado un memorando de entendimiento con Global Fishing Watch [ONG socia del Departamento de Estado] y mantiene una larga relación con la Universidad Internacional de Florida, a través de la cual nos hemos asociado para crear el Security Research Hub, una comunidad virtual de investigación que reúne a Estados Unidos, los países socios, las instituciones académicas, la sociedad civil y el sector privado para fomentar la comprensión compartida de los problemas de seguridad más omnipresentes, entre los que se incluye la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada», explica.
Asimismo, Richardson afirma que el USSOUTHCOM está buscando «proveer asistencia técnica al Corredor Marítimo Tropical del Pacífico Oriental, un mecanismo voluntario de cooperación regional creado por los estados costeños de Ecuador, Costa Rica, Colombia y Panamá».
«Por último, en colaboración con 14 países asociados y la Oficina Nacional de Integración de Inteligencia Marítima, la Marina Sur de los Estados Unidos lidera el enfoque intergubernamental de las iniciativas de intercambio de información. Cuando se apliquen plenamente, fomentarán colectivamente el intercambio de información oportuna y práctica, la colaboración multifuncional y la confianza multinacional. Esta colaboración sacará a la luz a los nefastos actores que afectan negativamente a las economías y poblaciones de nuestros países socios», concluye.
Contrarrestar la «maligna» influencia de Rusia
«El USSOUTHCOM está preparado para competir con Rusia mediante la coordinación y aplicación de capacidades relacionadas con la información (…) Nuestro enfoque polifacético pretende reforzar los esfuerzos de nuestros socios y sacar a la luz las actividades malignas, con el objetivo de reducir la explotación rusa en el entorno de la información», dice la jefa del Comando Sur.
Con respecto a los «socios» de Estados Unidos en la región, Richardson observa que «Algunos están dispuestos a cambiar sus equipos de la era soviética por otros fabricados en Estados Unidos e interoperativos con la OTAN. Sin embargo, a medida que nuestros socios acuerdan apoyar los esfuerzos contra Rusia, Estados Unidos debe disponer de mecanismos de respuesta para proporcionar rápidamente equipos de sustitución que permitan mantener la preparación de los países socios; si no se hace correctamente, podríamos perder esta oportunidad.»
Ciberespacio
«El USSOUTHCOM colabora con otras agencias y organizaciones estadounidenses, como los Departamentos de Estado, Comercio, Seguridad Nacional y Justicia, junto con el Mando Cibernético de Estados Unidos, nuestros compañeros del SPP de la Guardia Nacional y la Guardia Costera de Estados Unidos, para prestar el apoyo adecuado en el momento oportuno para ayudar a nuestros socios en sus retos relacionados con la cibernética», dice Richardson.
«A través de nuestros esfuerzos de asesoramiento y asistencia en el ciberespacio, incluidos los intercambios de expertos en la materia y el aprovechamiento de la experiencia de nuestros Equipos de Asistencia Cibernética del Mando Conjunto Combatiente, apoyamos los esfuerzos de nuestros socios para avanzar en sus capacidades cibernéticas defensivas y desarrollar la resiliencia cibernética», agrega.
Compitiendo en el espacio informativo
«Además, nuestro equipo de operaciones de información da forma a las narrativas a favor de Estados Unidos y de la democracia, contrarresta la desinformación promoviendo información basada en hechos y trabaja enérgicamente para reducir la influencia del adversario estadounidense en el entorno de la información. Este equipo pone de relieve ideales democráticos como el respeto de los derechos humanos y la protección del Estado de Derecho», dice.
Procesos ágiles
«…tenemos que ser ágiles y apoyar a nuestros socios a la velocidad de la relevancia. Aunque estamos comprometidos con los procesos transparentes, debemos ser más rápidos e innovadores para superar a nuestros adversarios», dice Richardson.
«El FMF [financiamiento militar al extranjero], el FMS [ayuda militar al extranjero] y la Cooperación en materia de Seguridad son grandes palancas que pueden realizar enormes avances en la AOR cuando se ejecutan a la velocidad que sea pertinente para nuestros socios. Sin embargo, estos programas son tan buenos como los procesos mediante los cuales los ejecutamos. Aunque un poco da para mucho en esta AOR, tenemos que mejorar para apoyar y reaccionar a la velocidad de las necesidades, armados con las capacidades que nuestros socios pueden implantar rápidamente y mantener a largo plazo. Cuando no apoyamos a nuestros socios a la velocidad necesaria, nuestros competidores llenan gustosamente ese vacío», detalla.
Para mejorar esos procesos, explica la jefa del Comando Sur, se han establecido dos grupos de trabajo «para derribar las barreras contra nuestro éxito»:
- El Grupo de Campaña en el Hemisferio Occidental, que aglutina a las entidades del Departamento de Defensa relacionadas con la construcción de capacidades en los socios de Estados Unidos, y
- El Grupo de Oportunidades de Defensa, que aglutina a socios interagencias «comprometidos con un Hemisferio Occidental estable y seguro».
Contrarrestar al crimen organizado (TCO)
«Nuestra Fuerza de Tarea Conjunta Interagencias (JIATF-S) lleva a cabo la misión estatutaria de detectar y vigilar las drogas ilícitas que transitan hacia Estados Unidos en los ámbitos marítimo y aéreo, obteniendo un alto rendimiento de las modestas inversiones realizadas», explica Richardson.
«A pesar de nuestros importantes logros a lo largo de décadas en este ámbito, aún queda mucho por hacer. A medida que disminuyan los recursos de Estados Unidos contra esta amenaza, seguiremos innovando, tanto en estrategia, como reexaminando las autoridades actuales, como en recursos no convencionales, como activos contractuales, datos comerciales, inteligencia artificial y aprendizaje automático», concluye.
Contrarrestar el lavado de dinero
«Aunque la interrupción continuada de los movimientos de drogas ilícitas hacia Estados Unidos sigue siendo fundamental, para desbaratar realmente estos conglomerados de miles de millones de dólares, también debemos apoyar los esfuerzos interinstitucionales para seguir el rastro del dinero», observa la jefa del Comando Sur.
Apoyo de la Guardia Costera
«La Guardia Costera de Estados Unidos es uno de los socios más fuertes del USSOUTHCOM, con sus Cúteres de Seguridad Nacional y Cúteres de Respuesta Rápida que proporcionan el grueso de nuestras fuerzas antidroga. Los medios de la Guardia Costera de Estados Unidos mejoran las operaciones con capacidades y autoridades únicas que, cuando se utilizan en conjunción con la Armada de Estados Unidos y las plataformas de los países socios, maximizan la eficacia de una variedad de misiones», explica.
«La Guardia Costera está llevando a cabo la mayor recapitalización de su flota desde la Segunda Guerra Mundial. Estos esfuerzos de recapitalización proporcionarán capacidades que apoyan tres iniciativas estratégicas del USSOUTHCOM: la mejora de la cooperación en materia de seguridad en el teatro de operaciones, la lucha contra la IUUF y la lucha contra las TCO», anuncia.
Necesidades materiales y otras
«En esta región, una pequeña inversión -ya sea en tiempo, recursos físicos, financiación o colaboración- llega muy lejos. No tenemos que gastar más que la RPC para competir con ella, pero debemos estar presentes sobre el terreno y actuar a la velocidad que sea necesaria. Para ello es necesario contar con un presupuesto oportuno: las resoluciones continuas perturban los esfuerzos de Estados Unidos y de los países socios para defenderse de las amenazas. Si no lo hacemos, China y Rusia llenarán el vacío», dice Richardson.
« La Cooperación en materia de Seguridad es nuestra principal herramienta para desarrollar la capacidad de nuestros socios, que están muy dispuestos a ello. Estos socios toman nuestras pequeñas inversiones y las emplean inmediatamente contra las amenazas y desafíos que afectan a todo nuestro hemisferio. Nuestros países socios son un multiplicador de fuerzas en un teatro de operaciones limitado», afirma.
« La ayuda a la seguridad va de la mano de la cooperación en materia de seguridad. La ayuda a la seguridad que proporcionamos a países como Colombia, Ecuador y Panamá supone un cambio radical para nuestros socios, que trabajan día a día para combatir el tráfico ilícito, hacer frente a la migración irregular y proteger nuestra región. Sin embargo, Honduras, Guatemala y El Salvador no son actualmente elegibles para el FMF. Trabajaremos con el Departamento de Estado para estudiar soluciones a medida que permitan avanzar en los objetivos políticos regionales», agrega.
« El conocimiento de los dominios es clave para contrarrestar las actividades malignas de la RPC, Rusia y el TCO que amenazan la seguridad hemisférica, así como para ayudar a nuestros socios en la ayuda en caso de catástrofe. Los proyectos de concienciación sobre dominios aéreos, marítimos, terrestres, espaciales y cibernéticos en la región colman lagunas de cobertura debilitantes y permiten a nuestros socios luchar contra el contrabando de drogas, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, el blanqueo de capitales, el contrabando de personas, el tráfico de armas y el comercio ilegal de recursos naturales.»
«Para construir esta imagen compartida son fundamentales las imágenes comerciales, la inteligencia de fuente abierta y los análisis de datos a granel listos para usar que nos permiten aprovechar estos datos en el espacio público y comercial para abordar lagunas críticas», agrega.
«El ISR [Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento] aéreo también es primordial para mantener el conocimiento del dominio. Para ir por delante de las crecientes amenazas perniciosas que plantean los actores estatales y no estatales, necesitamos ISR aéreos de largo alcance, de larga permanencia y de nueva generación, como aeronaves propulsadas por energía solar con mayor alcance y tiempo sobre el objetivo», afirma la jefa del USSOUTHCOM.
«La Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA) también sigue siendo un proveedor de inteligencia clave para satisfacer las prioridades del Mando Sur de Estados Unidos. Advertir a los responsables de la toma de decisiones de la amplitud y profundidad de los retos en el hemisferio occidental requiere un análisis geoespacial a velocidad 30 y escala», observa.
Sobre el tema de la innovación, ciencia y tecnología, Richardson comenta que «El AOR del USSOUTHCOM proporciona un entorno permisivo que tiene una alta tolerancia para la experimentación tecnológica, socios dispuestos y diversos climas y geografía, todo ello cerca de la patria estadounidense. Esto nos brinda grandes oportunidades para llevar a cabo actividades innovadoras con nuestros socios que nos ayuden a obtener y mantener una ventaja estratégica sobre la RPC, Rusia y otros actores malignos (…) Aprovechamos cada oportunidad para capitalizar esos beneficios. [Subrayado nuestro]»
« Capacidades relacionadas con la información. Para competir en el entorno de la información, el USSOUTHCOM necesita una estructura de fuerzas adecuada con las capacidades requeridas para contrarrestar la amenaza abrumadora de 31 actores estatales malignos en el dominio de la información. Nuestros adversarios están dedicando importantes esfuerzos y recursos con políticas poco restrictivas para socavar la democracia en esta región. Debemos mejorar para seguirles el ritmo y superarles», afirma.
Sobre la Escuela de Instrucción y Formación Técnica en Naves de Menor Calado (NAVSCIATTS) en Stennis, Mississippi, Richardson comenta que «Los litorales y los ríos son el sustento del comercio marítimo, los grandes centros de población y los bulliciosos puertos marítimos de la mayoría de los 31 países de ALC». En este sentido, «Los programas de formación y adiestramiento marítimos de NAVSCIATTS generan un enorme rendimiento de la inversión, proporcionando oportunidades inestimables al personal militar y policial de Estados Unidos y de nuestros aliados y socios, la mayoría de los cuales operan embarcaciones más pequeñas.»
Sobre la importancia de nombrar embajadores en toda el «Área de Responsabilidad» del USSOUTHCOM, Richardson afirma que «Tener un embajador confirmado en el país es fundamental para mantener unas relaciones sólidas y, por el contrario, no tenerlo puede tener un efecto perjudicial y abrir la puerta a nuestros adversarios en la región.»
Conclusión
«La defensa de la patria estadounidense está directamente vinculada a la resiliencia, estabilidad y seguridad de la región de América Latina y el Caribe. La proximidad nos sitúa en primera línea de la competencia estratégica, ya que compartimos retos transfronterizos y amenazas globales (…) Para hacer frente a estos retos es necesario hacer campaña mediante un enfoque integrado para utilizar todos los resortes disponibles a través del Departamento de Defensa, la interagencia estadounidense, los aliados y las naciones asociadas para establecer las condiciones deseadas de seguridad, paz y prosperidad en toda nuestra vecindad», concluye el informe de la jefa del Comando Sur.
COMENTARIOS AL INFORME DE RICHARDSON
- América Latina es una región «crítica» para los intereses de Estados Unidos, tanto en su confrontación con el naciente orden multipolar como por sus abundantes recursos naturales.
- En esta década, los esfuerzos de Estados Unidos estarán centrados en contrarrestar la influencia de República Popular China (PRC), Rusia, Irán, Nicaragua, Cuba, Venezuela y las «Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO)». La influencia de China y Rusia en la región es repetidamente calificada de «maligna» en el informe.
- Estados Unidos plantea para nuestra región un concepto de «Disuasión Integrada» con miembros de la OTAN, entre los que menciona al Reino Unido, Canadá, Francia y los Países Bajos. Durante el último año, Richardson ha visitado 13 países de la región y sostenido reuniones con 90 líderes claves y jefes de defensa, entre ellos varios presidentes y primeros ministros.
- Al acusar a China de promover actividades ilícitas para adelantar sus «malignos» objetivos en América Latina, vinculándolos al crimen organizado, el USSOUTHCOM adelanta una militarización aún mayor de todo el debate público, y el empleo de todo el espectro judicial y policial en la lucha geopolítica.
- Los Estados Unidos buscan impedir la participación de China en todos los puertos y pasos estratégicos, como el canal de Panamá y el Estrecho de Magallanes. A menudo esta línea ha sido apoyada por expertos del Cuerpo de ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE). Aunque no se menciona en el informe, el proyecto del Canal Interoceánico por Nicaragua pertenece a la categoría de iniciativas no toleradas por Washington.
- Otro elemento que preocupa al Comando Sur es la presencia china en proyectos espaciales en la región, donde ha financiado una serie de satélites de todo tipo.
- Asimismo, otro eje de ataque contra China son sus programas tecnológicos, ya sea de Internet de 4G y 5G, o de sus programas de tratamiento masivo de datos, calificándolos de «espionaje».
- Para justificar sus políticas de saqueo en América Latina, Estados Unidos de manera creciente utilizarán la retórica de la «defensa de nuestros recursos» ante la «maligna» ambición china.
- Un eje importante, mencionado en detalle en el informe, será el control del espacio marítimo con el pretexto de la lucha contra la supuesta pesca ilegal de China, así como de la lucha contra el crimen organizado (también, supuestamente, promovido por China). En esta campaña se utilizan y se seguirán utilizando ONG financiadas por el Gobierno de Estados Unidos, que brinden una fachada civil al proyecto. Es de esperar que esta iniciativa no se detenga en atacar a China, sino también en intervenir activamente en conflictos limítrofes entre nuestros países, o incluso en provocarlos.
- Más que en lo económico, los argumentos del Comando Sur contra Rusia están centrados en lo político-militar y en lo policial. Se señalan abiertamente las relaciones de Venezuela y Nicaragua con la Federación Rusa y también se hace referencia a «operaciones de zonas grises» de Rusia en la región. Un punto de especial atención son las votaciones de estos países en la ONU sobre la guerra de Ucrania.
- Con respecto a Rusia, se hace especial mención a la influencia de medios de ese país como RT en Español y Sputnik, adelantando un mayor control, espionaje y censura occidentales en las redes sociales en nuestra región.
- La calificación del crimen organizado como «amenaza primaria» indica que este tema se convertirá en uno de los ejes privilegiados para encubrir la lucha de Estados Unidos y sus «socios» de la OTAN por mantener el control de América Latina. De este modo, es mucho más fácil vender intervenciones militares al público estadounidense que enviando marines.
- Otro pretexto para encubrir las intervenciones estadounidenses en la región será (como ya lo ha sido en el pasado), el tema humanitario. En este sentido, se señalan cuatro objetivos definidos: Haití, Nicaragua, Cuba y Venezuela. Vale mencionar que varios de los ejercicios militares anuales del Comando Sur tienen componentes «humanitarios», ya sea bajo fachadas de atención a desastres naturales o medioambientales.
- Estados Unidos reforzarán las presiones (ellos les llaman «alianzas») hacia los países de la región para que no se alíen con China y Rusia. La lucha «en última instancia» ha sido definida por la propia jefa del Comando Sur como una de carácter ideológico.
- Una importante base de apoyo para el Comando Sur en la región es Colombia («socio» de la OTAN), que ya ha brindado entrenamiento militar a varios países entre los que se cuentan Panamá, Honduras, El Salvador, Costa Rica, la República Dominicana, Ecuador y Paraguay. Todo eso en español y a un costo muy bajo, según Richardson.
- Las ventas de armas, los financiamientos militares y las maniobras conjuntas con ejércitos de la región seguirán, así como el programa de Formación y Educación Militar Internacional (IMET), heredero de la oprobiosa Escuela de Las Américas. Esto no se limita al ejército regular de Estados Unidos, la propia Guardia Nacional de ese país participa en maniobras conjuntas con ejércitos latinoamericanos.
- A lo largo del informe se hace referencia a la necesidad de hacer lo más posible con en dinero disponible, lo que es entendible ya que se trata de un discurso dirigido a quienes aprobarán el presupuesto del país, pero un dato no menor es que el buque hospital USNS COMFORT redujo la cantidad de días de sus visitas médicas a países de la región a un 30 porciento de lo acostumbrado.
- Estados Unidos pretende contrarrestar la influencia de China en la región, entre otras cosas mediante el uso masivo de información e inteligencia. En áreas claves como el sector aeroespacial, prometen moverse ágilmente para suplir las necesidades de nuestros países antes que China, pero es imposible ver una voluntad y una posibilidad de que Estados Unidos ofrezca un «nuevo trato» a nuestra región en términos de inversiones habida cuenta de sus problemas estructurales.
- Los Estados Unidos de hoy son más débiles en una escala global de lo que lo han sido en los últimos 100 años, pero los países de la región también son muy débiles, habiendo en su mayor parte relegado el discurso de la soberanía y la unidad de la Patria Grande para ocasiones ceremoniales. Esa situación debe cambiar, y solo la voluntad política permitirá lograrlo.
- Hay varios países que no se mencionan en el informe de Richardson. Entre esos países está Bolivia, que también junto con Nicaragua, Cuba y Venezuela pertenece al «eje del mal» en la región. Tampoco se menciona en el informe a la mayoría de los países con gobiernos de autodefinición progresista en la región – el caso más patente es el de México. No deberían creer esos países que Estados Unidos se ha olvidado de ellos, al contrario, están en la mira. A menudo el papel de «socio» de los Estados Unidos es el menos envidiable de todos, porque sencillamente las potencias occidentales jamás han conocido socios, sino vasallos.
viernes, 24 de febrero de 2023
Análisis: Un Año de la Operación Militar Rusa en Ucrania y la Derrota Progresiva de la OTAN
¿Por qué la OTAN y Occidente están en el camino de la Derrota Estratégica?
¿Cuál es la Intensidad del Conflicto Actualmente? Analistas del CREI discuten el primer año de la guerra en Ucrania.
Suscríbase al canal de YouTube: Puntos Suspensivos CREI
martes, 7 de febrero de 2023
EE.UU., la caída de los dioses
Por Fabrizio Casari, Revista Nicaragua Sandino.
La economía estadounidense busca una salida a una situación progresivamente asfixiante. La aprobación de la Inflation Reduction Act, una megamedida de 400.000 millones de dólares que se financiará con deuda pública, indica la intención de Estados Unidos de volver a las ayudas estatales a sus empresas y, en perspectiva, de reconvertir la histeria mercantilista vigente desde 1989 en proteccionismo.
La competencia con China, Europa e India, la reducción de su influencia en los mercados asiáticos y africanos, también se ve agravada por el crecimiento exponencial de países más pequeños, que, sin embargo, en algunos de los sectores estratégicos, consiguen ganar cuotas de mercado cada día más significativas. Además, la influencia cada vez mayor de los países BRICS, que juntos producen el 42% del PIB mundial, y el papel de las diversas organizaciones regionales como la OCS, enfrentan a Estados Unidos a la evidencia de un declive prospectivo difícil de detener, a menos que quieran desencadenar acontecimientos planetarios de una magnitud aterradora para favorecer un restablecimiento general del dominio estadounidense sobre todo el planeta.
La Ley de Reducción de la Inflación se hace pasar por un apoyo a la reconversión ecológica industrial, pero en realidad descarga sobre el resto del mundo la necesidad estadounidense de poder vencer a China en el mercado de productos acabados. El intento de cambiar el sentido de la marcha obedece a la necesidad de volver al ciclo de producción y exportación estadounidense para restablecer – por las buenas o por las malas – la supremacía de las mercancías estadounidenses en los mercados. Se podría decir que es un ajuste de tiro, pero la impresión es que representa un verdadero giro de 180 grados en la doctrina económica monetarista, que podría revisar progresivamente su mística para reconsiderar el crecimiento de la producción industrial como el volante por excelencia del PIB.
Que la Casa Blanca tenga que chocar con el Congreso para aprobar la ley es posible, dado que endeudar más el país necesita ser autorizado por los congresistas y senadores, pero encontrarán un entendimiento; al fin y al cabo, el propio Trump había mostrado sensibilidades y planteamientos parcialmente similares. El choque, si acaso, debería ser con Europa, segundo competidor de EEUU en los mercados y que ya sufre directa e indirectamente las sanciones estadounidenses a sus productos. Los europeos, en efecto, serán los más perjudicados por esta revolución copernicana de corte proteccionista, ya que muchas empresas internacionales volverían a producir en Estados Unidos, aprovechando los incentivos, la protección y las subvenciones estatales, y la energía barata.
A pesar que esto podría ser motivo de un fuerte contraste ante la OMC, la subordinación europea a EE.UU. evitará que surjan disputas. Sin embargo, la reindustrialización de Estados Unidos parece pasar por el sacrificio de los vasallos europeos que, aparte de algunas protestas tardías e irrelevantes, asisten pasivamente no sólo a su propia desertización manufacturera, sino también a una incesante salida de capitales que ha ido a mitigar puntualmente – en casi 2 billones de dólares en sólo ocho meses – la posición financiera neta de Estados Unidos. En septiembre, Isabella Rosenberg, de Goldman Sachs, advirtió de que Europa llevaba 24 semanas perdiendo continuamente capital de inversión, gran parte del cual se había redirigido al “refugio seguro” estadounidense, que veía así reducidos sus pasivos exteriores.
Previsible dado el contexto de una guerra en suelo europeo. La instauración de un clima financiero desfavorable en el teatro de operaciones europeo a raíz del conflicto ruso-ucraniano, que Estados Unidos fomentó y ahora apoya con todos los medios a su alcance, ha estimulado de hecho la salida de liquidez del “viejo continente”.
La reacción europea prevería medidas ad hoc frente a Estados Unidos, pero, según las palabras de la Sra. Ursula von der Leyen en Davos, se resolvería en una inyección igualmente fuerte de ayudas públicas a la producción ecológica, lo que desembocaría en un enfrentamiento por las mejores empresas y tecnologías. La receta de la Presidenta de la Comisión Europea (que nunca olvida que es alemana y aspirar a la cancillería como próximo destino) es que cada país haga lo suyo. Pero esto, aunque no perjudica especialmente a EE.UU., se convierte en un grave asunto de conflicto interno dentro de la propia UE, ya que las posibilidades financieras de los 27 (muy diferentes entre sí) darían lugar a enormes diferencias tanto individuales como regionales.
Aunque a primera vista parecería lógico que Alemania y Francia, como mayores productores, fueran los más afectados por la iniciativa estadounidense, la financiación que la UE destinaría a apoyar las economías europeas y su reconversión verde está parametrizada en función de las cuentas públicas de cada país y el estricto cumplimiento de los parámetros de Maastricht (3% de diferencial entre PIB y deuda), con esta medida los países escandinavos, Holanda y Alemania saldrían ganando, mientras que el flanco sur de la UE se quedaría con un puñado de céntimos. ¿Un ejemplo? Los fondos de excepción que cada país podía utilizar para combatir la pandemia eran 7,63 para Italia, 24,9 para Francia y 53,6 para Alemania. Esto cavaría un surco aún más profundo entre las distintas zonas de la misma Unión y, desde un punto de vista político, la confirmación de las medidas calibradas a sus respectivos presupuestos sancionaría el fin de las políticas unitarias de la UE en beneficio de Alemania y Francia. Aquí se puede contemplar en todo su colorido el cuadro del “jardín rodeado por la selva” pintado por Borrell. Fuera del jardín, Occidente está en guerra con el resto del mundo, pero dentro de Occidente es la guerra de todos contra todos.
¿Está cambiando de rumbo la economía estadounidense?
No cabe duda de que, para Estados Unidos, la aprobación de la Ley de Reducción de la Inflación representaría un primer y parcial cambio de rumbo de gran trascendencia política y económica. Aunque Washington nunca ha abandonado del todo la política de ayudas estatales (que en América Latina le costó el fracaso del ALCA), llegar a una ley que establece en blanco y negro una nueva forma de apoyar la economía, devolviendo al Estado al centro de los procesos económicos con la función de estimulador y regulador, constituye un auténtico cambio de rumbo.
Estados Unidos ya se ha dado cuenta de que ni los embargos ni las sanciones pueden salvar la brecha entre quienes ya no tienen y no producen los bienes que el mundo necesita y quienes sí lo tienen y lo hacen. Que una deuda internacional impagable la ha convertido en una amenaza vacía. Que los conocimientos tecnológicos con los que solía chantajear a tres cuartas partes del mundo están ahora al alcance de todos los países económicamente poderosos y, por tanto, ya no funcionan como palanca para imponer los intereses de Washington en los mercados. Hoy en día, quienes producen poseen los conocimientos y la experiencia que hacen que los procesos sean óptimos. La producción de bienes manufacturados, además, es estratégica porque cubre las necesidades internas, reduce la dependencia de los mercados exteriores y produce riqueza al exportarlos, contribuyendo así en un círculo virtuoso de producción, distribución, consumo y exportación al crecimiento económico. Pero el crecimiento económico de cualquier país, especialmente de uno importante por su extensión territorial, va acompañado del crecimiento de su influencia política de su fuerza militar, y esto es visto por EEUU como una amenaza a su dominio planetario. Con este fin, y desde luego no con los declarados, nacen las sanciones y los embargos comerciales.
Las sanciones económicas, que se utilizan como garrote sobre las cabezas de los países que compiten con Estados Unidos en los mercados, afectan a 31 países que abarcan el 72% de toda la población mundial. Sirven pero no bastan para redibujar la balanza a favor de EEUU. Se venden como medidas punitivas dirigidas a hipotéticas “deficiencias democráticas” en los modelos políticos de otros países, pero resulta que siempre van dirigidas a países con un alto grado de soberanía. Y si bien es cierto que generan dificultades a sus destinatarios, también afectan a la economía estadounidense, a la que impiden exportar a 31 países, entre ellos el más poblado del planeta.
Sin embargo, las sanciones tienen su propia lógica política, en el sentido de que imponen la extensión de la ley estadounidense a toda la comunidad internacional, reduciendo la organización internacional encargada del comercio internacional (OMC) y los organismos financieros (FMI, BM, BID y otros) a sujetos de valor puramente nominalista/simbólico, que se dan una regulación procedimental que asume la voluntad política estadounidense como ley internacional.
La financiarización total de la economía, la construcción del valor todo-teórico, basada únicamente en la bolsa y en la ingeniería financiera especulativa, ha demostrado desde 2008 ser un teorema inadecuado para hacer frente a las crisis económicas, tanto cíclicas como coyunturales. Su función es ahora sólo ideológica: propone un crecimiento infinito en un mundo de recursos finitos e indica la búsqueda del máximo beneficio en un capitalismo sin capital. Estamos en la curva descendente de un sistema que cree ganar dinero con dinero, que produce riqueza virtual y pobreza de hecho, pero que cada día que pasa corre el riesgo de ser la primera víctima de esa economía de papel con la que se siente tontamente dueño del mundo.
sábado, 21 de enero de 2023
El vínculo Rusia-Nicaragua: "Moscú no abandonará nunca a sus socios"
Por Danay Galletti Hernández, Sputnik.
El ejemplo más inmediato de la cooperación entre Nicaragua y Rusia resulta la llegada de 150 ómnibus destinados al transporte público, uno de los servicios priorizados por el Gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Sputnik dialogó con analistas acerca del fortalecimiento de los vínculos bilaterales durante el año último.
En ese período, Moscú y Managua suscribieron también acuerdos sobre el uso pacífico de la energía nuclear, un protocolo destinado a la modernización de los procesos electorales, convenios sobre temas de seguridad informática y capacitaciones a comunicadores del país centroamericano por el personal de las cadenas de noticias Sputnik y RT.
Para el analista político uruguayo Jorge Capelán las relaciones entre Nicaragua y Rusia “se han fortalecido”, tras la operación militar especial rusa en Ucrania, iniciada en febrero de 2022. “Son socios estratégicos a partir del convencimiento respecto a la emergencia de un orden mundial multipolar”, señala el experto radicado en Managua.
“Comprenden el peligro de la hegemonía occidental en el escenario contemporáneo; por ello, la Nicaragua sandinista apoya a Rusia en muchos temas claves, entre ellos, el reconocimiento y desarrollo de lazos con Abjasia y Osetia del Sur, independientemente de lo que dijeran aquellas naciones sometidas a los Estados Unidos”, detalla Capelán.
“La apuesta por Moscú es segura”, explica el experto en referencia a los recursos naturales de Rusia, su progreso científico e industrial y su búsqueda de dinámicas de beneficio mutuo durante los intercambios comerciales, a diferencia de las potencias occidentales que “siempre vienen con imposiciones”.
Compromisos internacionales de Moscú
De acuerdo con Capelán, “en Rusia el Estado controla los bancos, mientras en Occidente, los bancos controlan al Estado”. La economía rusa se basa además en la “creación real de valor” y cuenta con una gran retaguardia internacional, a partir de sus nexos con países como China, India, Irán y, por supuesto, Nicaragua.
“Entonces, querer aislar y bloquear económicamente a esta nación es imposible y, a la postre, termina dañando a las sociedades de los países bloqueadores ”, acotó el especialista uruguayo.
Capelán remarcó asimismo la contribución invaluable de Rusia en múltiples sectores para poner en marcha el Plan Nacional de Desarrollo Humano, programa rector de las acciones del Gobierno del FSLN.
La investigadora y académica Josseline Yaleska M. Berroterán, licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), dijo a Sputnik que la histórica cooperación entre ambas naciones acontece bajo los principios de autonomía, soberanía nacional, autodeterminación, paz y seguridad.
“Rusia le brinda un trato diferenciado a Nicaragua de acuerdo a nuestra realidad y posibilidades, por ejemplo, además de ofrecer flexibilidad de crédito, garantiza la calidad de recursos como repuestos y asistencia técnica, lo que refleja una disposición de colaboración y apoyo al país, más allá de acuerdos estrictamente comerciales”, argumentó.
A su juicio, pese a la narrativa de los medios occidentales sobre un supuesto decrecimiento de la economía rusa y su capacidad productiva, “ha demostrado que, en medio del actual conflicto, mantiene estables sus indicadores, la administración de los recursos y la actividad en la arena internacional, con márgenes de maniobra”.
Principios de solidaridad
La solidaridad es uno de los principios rectores de los nexos entre Moscú y Managua, aseguró a Sputnik el economista y abogado Frank Matus, máster en Administración Pública, Políticas Públicas y Desarrollo Local.
Los lazos entre las naciones “trascienden lo meramente comercial y son, además, de amistad y hermandad. Durante la década de 1980 muchos profesionales se formaron en territorios de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas; mis padres estudiaron allí. Actualmente, una de las áreas fundamentales de colaboración es la seguridad alimentaria”, explicó.
Expresiones de estas relaciones son el suministro frecuente de trigo ruso, que permite la regulación del precio del pan, así como la contribución en sectores de seguridad e industria médica, a partir de la instalación del Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, para la producción de vacunas para distribución regional.
Matus subrayó que desde 2007 con la llegada nuevamente al poder del presidente Daniel Ortega, el arribo de los buses rusos permitieron renovar la flota de transporte, “muy deteriorada, porque en toda la década de 1990 y principios del presente siglo no existió un esfuerzo real por mejorarla y rodaban por las calles unidades en malas condiciones”.
A los 150 ómnibus rusos se incorporarán entre marzo y abril del presente año unas 200 unidades más. En 2022 fueron 500 las unidades de transporte provenientes de Rusia.
Matus recomienda, no obstante, un mayor aprovechamiento de las relaciones con Moscú en términos de adquisición de bienes y servicios y petróleo, “si bien tenemos otros proveedores más cercanos que nos ofrecen condiciones muy favorables en términos de créditos y precios, como Venezuela”.
Indicó que, con el conflicto en Ucrania, Managua dejó de importar 9,5 millones de dólares de Rusia en el período 2021-2022, equivalente al 32,6% de las importaciones totales. Asimismo, en concepto de exportaciones, el país centroamericano dejó de percibir 3 millones de dólares, 91% de ese indicador, “una reducción sumamente significativa”.
Otras esferas de cooperación bilateral
Capelán subrayó asimismo la cooperación militar, desde la compra de equipos, la formación de oficiales y la participación en ejercicios y maniobras conjuntas; el otorgamiento de becas para profesionales de otros perfiles en escuelas rusas; la adquisición de fertilizantes y maquinaria agrícola y el impulso de las inversiones de empresarios del país euroasiático en infraestructura como puertos, aeropuertos y almacenes.
Además, Bolívar Tellez Castellón, catedrático, abogado, notario público y analista del Centro Regional de Estudios Internacionales (CREI), aludió al apoyo diplomático dado por Managua a Moscú tras el comienzo de la operación de desnazificación en Ucrania, con una postura “digna y de respeto a las decisiones de ese Gobierno y pueblo en su defensa a los residentes del Donbás”.
Tellez Castellón destacó las posturas comunes en foros y espacios de concertación a nivel mundial y la confianza en el país euroasiático como un aliado responsable y serio. “Rusia no abandonará nunca a sus socios, porque es un país fuerte, poderoso y con gran cantidad de recursos naturales y valioso capital humano”, y que ha fortalecido su moneda (rublo), “contra todos los pronósticos de Occidente, que pensó que las sanciones demolerían su economía”, indicó el analista.
Xochilt Arauz Rodríguez, ingeniera de Sistemas y máster en Planificación, señaló a Sputnik el apoyo en materia aduanera, ciberseguridad, energía atómica y aviación civil, todo lo cual “obedece a un intercambio libre de chantajes y donde prima el respeto a la autodeterminación de los pueblos y el llamamiento a un nuevo mundo multipolar”.
“No podemos omitir la ayuda rusa durante el pico más alto de la pandemia COVID-19, con sus lotes de vacunas Sputnik (…) Además, la Asamblea Nacional declaró, incluso, al 12 de diciembre como Día de la Amistad entre Rusia y Nicaragua”, argumentó.
Vínculos históricos
Jorge Capelán aseguró que las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y Rusia comenzaron hace 78 años, en tiempos de la Guerra Fría, y se profundizaron con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista en 1979. En ese entonces, expresó, la nación centroamericana e Irán eran los grandes referentes del antiimperialismo en el mundo.
“La ayuda prestada por la Unión Soviética a Managua fue importantísima, en lo militar, político y económico. Sin el armamento soviético no se podría haber salvado la independencia nacional contra la guerra promovida por Estados Unidos. Sin embargo, las relaciones se enfriaron tras la caída del muro de Berlín y la pérdida de las elecciones presidenciales del FSLN en 1990”, acotó.
Durante los 16 años de gobiernos neoliberales, recordó, por otra parte, Tellez Castellón, las relaciones fueron “enfermizas”, caracterizadas por el anticomunismo —pese a la desaparición de la URSS— y la rusofobia. No obstante, luego del regreso de Ortega relanzan los nexos, bajo preceptos comunes como la salvaguarda de la soberanía y la cooperación.
jueves, 29 de diciembre de 2022
Ucrania, el plato rico de los Estados Unidos
Por Fabrizio Casari.
Las negociaciones para un alto el fuego en Ucrania no parecen estar ni a punto de nacer, pero de hecho todo el mundo sabe que desde hace tiempo Estados Unidos, ante la insostenibilidad militar y financiera del enfrentamiento entre Ucrania y Rusia, ha dado luz verde a la CIA para iniciar negociaciones con diversas mediaciones, última de ellas la de India.
¿Hay motivos para confiar en la apertura de negociaciones? Todo el sistema político y mediático apuesta por su impracticabilidad, aunque en algunos momentos lúcidos vea su improbabilidad, dado que Kiev está al límite y las finanzas europeas aún más. En apoyo decisivo de una hipótesis que desearía ver el final de la guerra en Abril, llegan ahora noticias de absoluto interés.
El mayor fondo de cobertura del mundo, Blackrock, cuyo peso viene dado por el volumen de su negocio (ocho billones de dólares en cartera) y su reconocida influencia en la política estadounidense, trabaja en la recaudación de fondos para la reconstrucción de Ucrania tras la guerra. Las estimaciones más modestas para levantar el país ascienden a 350.000 millones de dólares, mientras que las más elevadas llegan al billón.
Para Blackrock, sería una de las operaciones más colosales de esta década y, ante esta perspectiva, no hay bengala ideológica estadounidense que se le resista.
Si esto llegara a ocurrir, representaría una nueva aplicación sobre el terreno de la estrategia de “destruir y aterrorizar”, que más tarde se convertiría en “destruir y reconstruir”, iniciada con la primera guerra de Irak. La estrategia pasa por la destrucción de los países hostiles a Washington, lo que no sólo le libra de los adversarios políticos que cuestionan su legitimidad para dominar el mundo a su sola conveniencia, sino que produce primero un gran beneficio para la industria bélica, volante central de la economía estadounidense, y luego un negocio igualmente grande para la reconstrucción de lo anteriormente destruido.
De hecho, el fin de las hostilidades siempre se cierra con un acuerdo que favorece a las empresas mineras y constructoras estadounidenses, a los que luego se añaden jugosos contratos que el Pentágono firma con las empresas mercenarias encargadas de vigilar al personal civil y diplomático estadounidense durante los años de reconstrucción. Los sepultureros se convierten en médicos: el TNT de ayer se convierte en el cemento de mañana.
La estrategia de “destruir y reconstruir” es, por tanto, portadora de grandes éxitos económicos, además de geopolíticos, para Estados Unidos, y está precisamente vinculada a los éxitos militares de Washington. De hecho, sólo ha fracasado en Afganistán y Siria, donde Estados Unidos ha hecho un desastre y ha sembrado el campo de minas y fugitivos. En Kabul fueron literalmente expulsados por unos miles de hombres en zapatillas y turbantes, en Damasco en cambio - ayudados por Irán y Hezbolá, además de por los sirios - se encargaron los rusos, que intervinieron y desbarataron al Isis y a toda la OTAN en poco tiempo. Ahora los EE.UU siguen robando petróleo a Siria, por fielidad a su principal característica.
Los bolsillos llenos de los mismos de siempre
Política, económica y militarmente, Estados Unidos no saldrá de Ucrania de todos modos. Monsanto (ahora Bayern) seguirá siendo el propietario de la enorme cuota de tierra ucraniana obtenida prácticamente gratis. Hubo propaganda sobre el impacto que la ausencia de trigo ucraniano en el mercado tendría en la crisis alimentaria africana, pero se trataba de fake news colosales. Las cosechas ucranianas se destinan en un 95% a Europa, y sólo un 5% a África. De lo contrario no se hubiera escuchado nada ni nadie alarmandose.
La adquisición de tierras cultivables fue sencilla, desde luego no un noble recuerdo para la soberanía ucraniana. Monsanto se hizo con las tierras, los derechos de explotación e incluso con la financiación internacional para la producción, que Ucrania exigió y los estadounidenses cobraron. Según una pregunta parlamentaria de Die Linke en el Bundestag, hubo una línea de crédito de 17.000 millones de dólares concedida a Ucrania en 2014 por instituciones financieras internacionales lideradas por el Fondo Monetario Internacional y el dinero se destinò por Kiev para reanudar los cultivos. Si las acusaciones de Die Linke fueran ciertas, nos encontraríamos ante la paradoja de un gobierno que recibe fondos que luego entrega a empresas extranjeras para que acaparen tierras en su país.
Lo mismo puede decirse de los 37 laboratorios biológicos para la guerra bacteriológica, abiertos y gestionados por el ejército estadounidense en territorio ucraniano. Según el Kremlin, el Pentágono ha financiado la modernización de al menos sesenta laboratorios biológicos secretos a lo largo de las fronteras china y rusa, y el Ministerio de Asuntos Exteriores chino afirma disponer de datos que demuestran que Washington tiene bajo su control 336 laboratorios en 30 Estados fuera de la jurisdicción nacional.
Recordemos que los experimentos de ganancia de función, es decir, los estudios para modificar genéticamente un virus animal con el fin de convertirlo en un patógeno que pueda transmitirse de humano a humano, están prohibidos en Estados Unidos desde 2014. En esto Ucrania es un nido de cuco: para los estadounidenses los resultados de los experimentos, para los ucranianos los riesgos de una posible contaminación. Los laboratorios seguirán firmemente en manos estadounidenses, al igual que Estados Unidos será el mayor acreedor de Ucrania, que tendrá que pasarse la eternidad pagando su deuda con Washington por los suministros de armas, que todo el mundo pretende creer que son ayudas cuando en realidad son contratos de venta.
Tendrán que renunciar, tal vez, a las ricas minas del Donbass y a los negocios relacionados de Hunter Biden, que se irá de crack a otra parte. Después de todo, el poder de interdicción del presidente Biden ya no será lo que era; las elecciones de mitad de mandato y su avanzada demencia le relegan ahora a un papel meramente representativo. La misma ridícula ceremonia de Zelensky en el Congreso, con el júbilo de los congresistas demócratas caducados y la presencia de sólo 70 de los 238 senadores republicanos, fue en cierto modo el canto del cisne de Biden más que el comienzo de una nueva era. Las payasadas sobre la amenaza rusa sirvieron principalmente para apoyar el enorme aumento del presupuesto para gastos militares hasta la estratosférica suma de 858.000 millones de dólares (¡incluso 45.000 millones más de lo que había solicitado la Casa Blanca!), un récord absoluto en la historia de Estados Unidos que indica la próxima guerra contra China.
Tal aumento presupuestario también parece ignorar los resultados de una auditoría interna, que revela que el Pentágono no sabe adónde fueron a parar 6500.000 millones de dólares, aproximadamente el 40% de su presupuesto. Dinero de los ciudadanos “desaparecido en combate”.
Y si el lobby armamentístico está satisfecho, el lobby petrolero también lo estará. La guerra deseada por Estados Unidos ha logrado su principal resultado: el bloqueo de la asociación comercial entre Rusia y Europa, el fin de los suministros energéticos que permitían el desarrollo de los países de la UE, el cese de las actividades financieras y la ruptura de las relaciones políticas se han dado. La dependencia europea de Rusia se convirtió en dependencia de Estados Unidos y su gas licuado, de baja cantidad, menor calidad y mayor precio.
Firmar la paz y seguir con la guerra
En este momento, continuar la guerra tal y como está no tendría sentido, ya se han conseguido los resultados deseados. Moscú está lejos de Occidente y cada vez más anclada en Oriente. La presión militar de la OTAN sobre Rusia seguiría siendo alta, e incluso si los acuerdos de paz incluyeran Crimea y Donbass como territorios rusos, el resultado sería poner otros 300 kilómetros, muy útiles, entre Moscú y la línea del frente ucraniano. El adiós anunciado de Kiev a la OTAN podría ser sustituido por el abrazo mortal de la UE, de modo que los dramas sociales y los costes del restablecimiento de la economía ucraniana correrían a cargo de los europeos.
Continuar una guerra convencional supondría una enorme carga para Washington y Bruselas, sin ninguna posibilidad de victoria sobre el terreno. Por otro lado, entrenar, armar y financiar a los grupos neonazis encargados de continuar las acciones militares, incluso después de alcanzar un acuerdo de paz, costaría poco y rendiría mucho. Un poco como lo que se puso en marcha de 2014 a 2022 con los Acuerdos de Minsk, cuyo cumplimiento fue una tomadura de pelo, solo sirvió para ganar tiempo para construir el ejército ucraniano, como confesó cándidamente Angela Merkel.
En los cerebros del Pentágono y de Langley se contempla un escenario en el que Ucrania se reduzca significativamente de tamaño, creando así una corriente político-militar que no reconozca los acuerdos y opte por la vía del conflicto. Esto crearía un modelo de guerra de guerrillas permanente como el de los muyahidines afganos y los chechenos, que mantuvieron a Moscú comprometido militarmente durante años, sin otro propósito que debilitarlo y ponerlo en condiciones de desviar los recursos de la industria bélica orientandolo a la guerra de baja intensidad, en lugar de la guerra convencional y nuclear que preocupa a Estados Unidos y la UE.
Porque, como siempre ocurre tras un conflicto de raíces profundas, la paz no implica apaciguamiento. Sobre todo si los patrocinadores de la guerra siguen avivando las llamas del terror.
lunes, 31 de octubre de 2022
Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo orden mundial en el que Occidente tendrá que vivir dentro de sus posibilidades
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| Serguéi Karaganov |
RT.com
Por el profesor Serguéi Karaganov, presidente honorario del Consejo de Política Exterior y de Defensa de Rusia, y supervisor académico de la Escuela de Economía Internacional y Asuntos Exteriores de la Escuela Superior de Economía (HSE) de Moscú.
En el Foro Valdai de la semana pasada, en Moscú, fui invitado a intervenir en una sesión titulada "El mundo que se desmorona: Lecciones para el futuro de la crisis político-militar de 2022". Este evento se ha convertido en un líder de la comunidad intelectual internacional en lo que respecta a los asuntos mundiales del presente y del futuro. Pero el título de la sesión me generó dudas, aunque no protesté.
La crisis no empezó en 2022, sino a mediados de los años 90, al igual que la Segunda Guerra Mundial comenzó realmente con el Tratado de Versalles posterior a la Primera Guerra Mundial, que fue injusto y sentó las bases de lo que luego ocurrió.
Hace casi tres décadas, Occidente se negó a llegar a un acuerdo justo con la Rusia postsoviética. En su lugar, como le pareció a muchos en aquel momento, creó un nuevo sistema de dominación basado en las llamadas "reglas".
Otros se refirieron más tarde a él como imperialismo liberal global. Pero estaba construido sobre arena. Contenía una mina terrestre de la Tercera Guerra Mundial que tarde o temprano explotaría. Los veteranos como yo tienden a almacenar recuerdos, a menudo mal recordados, pero desde 1996-1997 he dejado constancia de que un mundo basado en la expansión de la OTAN y la dominación occidental conduciría a la guerra.
La hegemonía liderada por Estados Unidos comenzó a desmoronarse en 1999, cuando, en un aturdimiento de impunidad, el bloque violó Yugoslavia. El desmoronamiento fue a más cuando, eufórico, se metió en Afganistán, luego en Irak y perdió, devaluando su entonces superioridad militar y su liderazgo moral. Al mismo tiempo, se producían dos procesos aún más importantes. Rusia se convenció -después de Yugoslavia, Afganistán, Irak y la retirada de Estados Unidos del Tratado ABM [sobre misiles antibalísticos]- de que era imposible construir una paz justa y duradera con Occidente, y comenzó a restaurar su poderío militar.
Así, una vez más, como había hecho Moscú en el pasado, comenzó a patear los cimientos de la dominación occidental en las esferas económica, política y cultural mundiales, que se basaba en la superioridad militar. Este dominio duró 500 años y empezó a desmoronarse en los años sesenta. En la década de 1990, debido a la caída de la URSS, parecía haber regresado, pero ahora Moscú ha empezado a sacudir de nuevo sus cimientos.
Al mismo tiempo, Occidente pasó por alto el ascenso de China. Paralelamente, se cometió un error aún más sorprendente. A finales de la década de 2000, empezó a contener simultáneamente a China y a Rusia, empujándolas hacia un único bloque político-militar que combinaba sus intereses fundamentales.
Una manifestación de ello fue la crisis económica de 2008, que tuvo como telón de fondo los procesos mencionados y socavó la confianza en el liderazgo moral, económico e intelectual de Occidente.
Desde finales de la década de 2000, Occidente ha estado creando las condiciones para una Guerra Fría. Pero todavía había una oportunidad para acordar con Rusia y China los términos del nuevo mundo. Existía entre 2008 y 2013. Pero no se aprovechó. Desde 2014, el bloque liderado por Estados Unidos ha intensificado su política activa de contención de China y Rusia, incluyendo la promoción de un golpe de Estado en Kiev para preparar apoderados que intenten socavar a Moscú.
Occidente, que estaba perdiendo terreno militar, político y moral, e incluso su núcleo moral (véase el alejamiento del cristianismo en Europa Occidental), pasó al contraataque histérico. La guerra se hacía inevitable, la cuestión era dónde y cuándo.
El Covid se utilizó como sustituto durante dos años. Pero una vez diluido su efecto, era inevitable un choque aquí o allá. Al darse cuenta de ello, Rusia decidió atacar primero.
Esta operación tenía varios objetivos: impedir que Occidente creara una cabeza de puente militar ofensiva en las fronteras de Rusia, que estaba tomando forma rápidamente, y preparar al país para los efectos a largo plazo del conflicto y el cambio rápido. Esto requiere un modelo diferente de sociedad y economía: uno de movilización.
El siguiente objetivo es purgar a las élites de los elementos prooccidentales y "compradores".
Pero tal vez el principal impulso de la ofensiva desde la perspectiva de la historia mundial, no solo de la rusa, sea la lucha por la liberación definitiva del planeta del yugo occidental de 500 años, que ha suprimido países y civilizaciones y les ha impuesto condiciones desiguales de compromiso. Primero simplemente saqueándolos, a través del colonialismo, luego del neocolonialismo, y más tarde a través del imperialismo globalista de los últimos 30 años.
El conflicto de Ucrania, al igual que muchos acontecimientos de la última década, no solo tiene que ver con la ruptura del viejo mundo, sino también con la creación de un mundo nuevo, más libre, más justo, más pluralista, política y culturalmente y más multicolor.
El significado global de la lucha en Ucrania es la devolución de la libertad, la dignidad y la autonomía a los no occidentales (y proponemos llamarlos por otro nombre: la Mayoría Global, que antes fue reprimida, robada y humillada culturalmente). Y, por supuesto, un reparto justo de la riqueza mundial.
Rusia no puede dejar de ganar esta guerra, aunque será difícil. Muchos de nosotros no habíamos contado con una voluntad tan fuerte por parte de Occidente de luchar militarmente, y con una determinación tan grande por parte de algunos ucranianos -que se han transformado en la semejanza de los nazis alemanes previamente puestos en contra de Moscú- de luchar desesperadamente, y a su nivel de armamento. Probablemente, dadas las tendencias globales generales y el equilibrio de poder mundial, deberíamos haber golpeado antes. Pero no conozco el nivel de preparación de nuestras Fuerzas Armadas.
Creo que en 2014 deberíamos haber actuado definitivamente con más decisión, abandonando las esperanzas de un acuerdo.
Estamos viviendo un periodo peligroso, al borde de una tercera guerra mundial en toda regla que podría acabar con la existencia de la humanidad. Pero si Rusia gana, lo que es más que probable, y las hostilidades no se convierten en un conflicto nuclear en toda regla, no deberíamos considerar las próximas décadas como una época de peligroso caos (como dice la mayoría de Occidente). Llevamos mucho tiempo viviendo en este periodo.
Lo será, si optamos por un mundo de creación constructiva y por la consecución de la libertad, la justicia y la dignidad de los pueblos y las naciones.
El antiguo sistema de instituciones y regímenes ya se ha derrumbado (libertad de comercio y respeto a la propiedad privada). Mientras tanto, instituciones como la OMC, el Banco Mundial, el FMI, la OSCE y la UE están, me temo, llegando a sus últimos años.
Empiezan a surgir nuevos organismos a los que pertenece el futuro. Son la OCS, la ASEAN+, la Organización de la Unidad Africana y la Asociación Económica Integral Regional (RCEP). El Banco Asiático de Desarrollo ya presta muchas veces más que el Banco Mundial. No todas las nuevas instituciones sobrevivirán, y esperemos que varias de ellas lo hagan, especialmente en el sistema de la ONU, que necesita urgentemente una reforma para representar principalmente a la Mayoría Global en la secretaría, en lugar de a Occidente.
Lo principal es evitar que un Occidente perdedor estanque la historia o la haga descarrilar mediante una guerra mundial.
No solo los países de la Mayoría Global, sino también los países occidentales pueden vivir bastante felices en este mundo. Occidente simplemente perderá la oportunidad de saquear al resto del planeta y tendrá que reducirse un poco. Tendrán que vivir dentro de sus posibilidades.
Me temo que este nuevo mundo que está tomando forma ahora se creará más allá de mi vida intelectual o física. Pero mis jóvenes colegas y seguramente sus hijos lo verán.
Pero hay que luchar por esta hermosa visión, en primer lugar, impidiendo una tercera guerra mundial, por el intento de venganza de Occidente. De nuevo, fue en Europa donde se desencadenaron las dos primeras guerras mundiales. Rusia lucha ahora, entre otras cosas, para que no se den las condiciones necesarias para una tercera. Pero los conflictos se producirán en una época de rápidos cambios. Así que la lucha por la paz debería ser uno de los temas principales de nuestra comunidad intelectual y del mundo en general.
Traducción: Jorge Capelán.
domingo, 23 de octubre de 2022
Izquierda Visión: Ucrania y otros temas
Jorge Capelán y Marcio Vargas hablan sobre la guerra de Ucrania y otros temas en el espacio Punto de Vista, del programa Izquierda Visión de Canal 4.
jueves, 13 de octubre de 2022
No se puede ser antirracista y apoyar al fascismo imperial
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| Resultados de la votación en la ONU el 12 de octubre de 2022. |
Por Jorge Capelán.
El 12 de octubre (fecha aciaga si las hay) de 2022 fue el día de la genuflexión planetaria de los gobiernos del Sur Global ante el ya decrépito orden imperial occidental que se cae a pedazos a 530 años de su colonización del mundo.
Me van a disculpar, pero otra vez disiento sobre Colombia. No me convence la definición de la vicepresidenta Francia Márquez con motivo del 12 de octubre. Suena bien, pero se queda corta, muy, pero muy corta. Márquez llama a "resignificar con dignidad nuestra identidad étnica y multicultural", agregando que "este no es el día de la raza, es el día de la diversidad étnica y cultural" finalizando con un llamado a "descolonizar nuestro pensamiento y nuestro accionar".
Hoy #12Oct #NadaQueCelebrar. Resignificamos con dignidad nuestra identidad pluriétnica y multicultural. Este no es el día de la raza, es el día de la diversidad étnica y cultural. El cambio es decolonizar nuestro pensamiento y nuestro accionar. #ReparaciónHistóricaYa
— Francia Márquez Mina (@FranciaMarquezM) October 12, 2022
Precisamente, de pensamiento y de accionar se trata, no de formulaciones abstractas ni de plumajes multicultis. En estos momentos en el Abya Yala -incluso en Colombia- los pueblos luchan por la tierra, por los territorios, por una agricultura y un modelo de desarrollo material, moral y espiritual que satisfagan las necesidades de la gente y de la Madre Tierra, por un Buen Vivir para todos y todas.
Definitivamente, los pueblos no están luchando para permitir que se planten las botas de los marines yanquis en la Amazonía, que fue la propuesta del presidente Gustavo Petro le hizo recientemente a la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos.
Y tampoco están luchando por montar un pogromo universal contra los pueblos eslavos, como lo fue la votación en la ONU, el propio 12 de octubre, condenando la incorporación a Rusia de territorios que le pertenecen desde hace cientos de años y cuyas poblaciones por mayoría aplastante exigieron. Tristemente, en esa votación, el gobierno de Francia Márquez se sumó al acto ritual de genuflexión ante las presiones occidentales de tantos gobiernos del Sur Global.
En ese sentido, hay que decir que aunque el voto por el "sí" imperial representó la mayoría de los Estados de la ONU, en términos de población solo fue el del 41% de los habitantes del planeta. La gran mayoría de la población mundial, entre ella la de países como la India y la China, se negaron a apoyar semejante chantaje.
No se puede ser antirracista y apoyar al fascismo imperial de los ucronazis de Kiev, criminales herederos de Hitler. No se puede ser antirracista y apoyar a la OTAN ni implorar botas estadounidenses en la tierra sagrada del Abya Yala.
sábado, 8 de octubre de 2022
Zelenski, el juglar atómico
Por Jorge Capelán.
Las recientes idas y venidas en torno a las declaraciones del «presidente» ucraniano Volodímir Zelenski sobre la necesidad de «ataques preventivos» para «eliminar la posibilidad de que Rusia haga uso de armas nucleares» son una prueba más de que el «mandatario» no es más que un simple actor y una marioneta al servicio de la OTAN, sin ninguna capacidad de análisis propio.
"Vuelvo a hacer un llamamiento a la comunidad internacional, como antes del 24 de febrero: ataques preventivos para que ellos [los rusos] sepan lo que les ocurrirá si lo utilizan, y no al revés", dijo el jueves Zelenski en una conferencia virtual con el Instituto Lowy de Australia.
Las declaraciones del «mandatario», que de inmediato desataron una ola de condenas dentro y fuera de Rusia, fueron retractadas horas más tarde en Facebook por el propio secretario de prensa de Zelenski, Serguéi Nikoforov.
Nikoforov señaló que, antes de que comenzaran las hostilidades, «las únicas medidas de las que hablamos fueron las sanciones preventivas».
Como si esa retractación no fuera suficiente, el día viernes la BBC de Londres publicó una aclaración del propio Zelenski en el sentido de que él estaba hablando de «patadas» y no de «ataques» preventivos, por lo que en realidad habría hecho referencia a sanciones.
Según RT, la palabra ucraniana udary empleada por Zelenski, literalmente se traduce igualmente como patada y como golpe. Pero lo que es difícil de entender, es cómo udary puede traducirse con la palabra sanciones.
Si Zelenski hubiera utilizado la cabeza, hubiera dicho «sanciones» y no «patada» o «golpe», pero a todas luces no estaba haciendo uso del raciocinio en esas declaraciones. Habló con el hígado sin darse cuenta de que estaba poniendo al mundo al borde de una guerra nuclear, algo que ni siquiera sus ventrílocuos imperiales de la OTAN desean.
No es que la OTAN tenga muchos remilgos a la hora de andar jugando con fuego, pero obviamente conocen las consecuencias de una guerra termonuclear contra una nación como Rusia y, sobre todo, saben que semejantes declaraciones de la «pobrecita víctima» de Zelenski no harían otra cosa que despertar toneladas de resquemores y objeciones en todo el mundo.
Esta no es la primera vez que las declaraciones de Zelenski despiertan miradas de asombro y obligan a los dispositivos mediáticos de la OTAN a movilizar a sus cuerpos de bomberos propagandísticos.
Entre las infelices declaraciones del «mandatario» se pueden recordar su defensa de que los neonazis incorporados a las filas del ejército ucraniano «son lo que son»; su afirmación de que su país recuperaría Crimea «por cualquier medio (...) sin consultar con ningún otro país del mundo» (cuando se conoce muy bien la total dependencia de Ucrania del dinero y las armas estadounidenses) y su petición del ingreso «acelerado» de su país a la OTAN (cosa imposible, ya que la alianza atlántica, al menos en teoría, no puede aceptar como miembros a países en guerra).
Si Zelenski no se dio cuenta de las graves implicaciones de sus palabras, esto quiere decir que está por debajo del promedio que sería de esperar de un político de su nivel. Es más, sería una prueba más para aquellos que consideran que no es más que un actor del montón reclutado por la CIA para hacer de peón tras una revolución de colores de Occidente, un caso más de un muñeco que asume su papel con más empeño de lo que desea el ventrílocuo que lo maneja.
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