domingo, 27 de septiembre de 2020

Nicaragua, el país que no se tragó la píldora azul de la covid-19

Niños de un barrio de Managua celebrando el aniversario de la ejecución del dictador Anastasio Somoza García en 1956. (Foto: Jorge Capelán)


Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com

No hay toques de queda, no hay cierres, no hay "quedate en casa", no hay psicosis, no hay calamidades pandémicas. Se ha hablado mucho de la estrategia sueca para enfrentar el coronavirus, pero la estrategia de Nicaragua ha tenido mucho más éxito, con muchas menos muertes, ningún "rescate económico" para los grandes bancos y sólo un daño limitado a las pequeñas y medianas empresas.

En medio de la debacle económica mundial causada por la histeria de la covid, la Nicaragua autosuficiente en alimentos, basada en la pequeña empresa, la empobrecida Nicaragua, ha visto sus exportaciones crecer más del 10% en los últimos 8 meses porque no cerró su economía. Precisamente porque mantuvo en pie su economía, no ha tenido que tomar grandes préstamos para enfrentar la emergencia. Por lo tanto, sus niveles de deuda externa se mantienen dentro de un rango fácilmente manejable, por debajo del 50% del PIB. (Por otro lado, las economías de los países vecinos como Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala, están sufriendo mucho con el aumento de sus niveles de deuda).

Imagen: ourworldindata.org

Salí el domingo por la tarde al barrio donde vivo en Managua. Bares llenos de gente, incluso pequeños restaurantes familiares llenos de invitados. Sin máscaras. La tienda de conveniencia local que todavía tiene el cartel de "sólo se admiten clientes con máscaras" colgado de la puerta ya no se niega a dejar entrar a la gente sin máscaras.

En Nicaragua no existe una política oficial sobre el uso de máscaras, salvo la recomendación de que sólo los pacientes con afecciones respiratorias o el personal que los atiende deben usar máscaras. Por otra parte, se desaconseja enérgicamente el uso de guantes quirúrgicos por parte de los pacientes, ya que supone un grave riesgo de contagio tanto de coronavirus como de otras enfermedades respiratorias. En los hospitales y las unidades de atención de la salud la mayoría de las personas llevan máscaras, ya sea por precaución o por simple cortesía. Por lo demás, en las oficinas y tiendas se pueden conseguir fácilmente medios para lavarse las manos, así como alcohol desinfectante, prácticamente en todas partes.

No se han establecido restricciones para las reuniones públicas y los campeonatos deportivos como la popular liga local de béisbol se han celebrado sin problemas, así como decenas de ferias locales y otras actividades tradicionales que tienen lugar semanalmente.

Se han cancelado pocas actividades masivas debido a la covid, especialmente las procesiones de la iglesia católica, en particular las tradicionales celebraciones de Santo Domingo en Managua, que duran 10 días y en las que se reúnen miles de personas cada año. En su mayor parte, la gente se ha desplazado, saliendo o dirigiéndose a la playa de manera normal. En las últimas 3 semanas, un número récord de más de 83 mil personas visitaron el Puerto de Salvador Allende y su paseo marítimo -un gran y popular complejo de ocio público en Managua-, según las autoridades.

Las escuelas no han cerrado, lo que es muy bueno para los escolares del país, ya que proporcionan una comida nutritiva al día a 1,2 millones de niños, una medida de seguridad alimentaria que contribuye en gran medida a mejorar la salud pública de las familias de toda Nicaragua.

Sin embargo, con sólo 2-3 muertes por covid-19 semanales en las últimas semanas (147 en total al 22 de septiembre), Nicaragua es, con mucho, el país menos afectado de Centroamérica. Belice sólo tiene 19 muertes hasta ahora, pero por otro lado, su población sólo es una fracción de la de Nicaragua.

Al igual que en Alemania y otros países, el Ministerio de Salud de Nicaragua hace una diferenciación entre las muertes de pacientes "con covid" y "de covid". Es decir, una persona puede estar con covid-19 pero en última instancia morir de un ataque cardíaco agudo, mientras que otra que también tenga covid-19 puede morir "por covid-19" debido a una afección pulmonar superior típica de los virus que causan el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), como el SRAS-CoV-2. Esa es la explicación oficial que dieron las autoridades en un libro blanco sobre la respuesta de la salud pública de Nicaragua a la pandemia publicado el pasado mes de mayo.

Aunque se ha notado un aumento de la mortalidad por neumonía (la semana pasada se reportaron 26% menos casos de neumonía, pero con un aumento del 8% de muertes - relacionadas pero no directamente causadas por el covid), la situación en los hospitales, centros de salud, funerarias y cementerios es totalmente normal. No hay colapso en ningún lugar.

A finales de abril y principios de mayo, cuando se informó de la mayoría de las muertes por covid-19, muchas personas perdieron conocidos, familiares o amigos con comorbilidades, pero ni siquiera en ese momento la situación llegó al tipo de escenas que se dan en otros países. El sistema de salud nunca estuvo ni siquiera cerca del punto de saturación en ningún momento.

En la prensa occidental se ha presentado a Nicaragua como un país que "no hizo nada" para desviar la pandemia, lo que es totalmente falso. Muy pronto, el 21 de enero, mientras los países ricos de América del Norte y Europa arrastraban los pies, Nicaragua declaró una alerta epidemiológica nacional. Ese fue el día después de que las autoridades chinas informaron de la tercera muerte de ese país por covid-19. Unas semanas más tarde, el comité nacional de respuesta cívica de Nicaragua elaboró un protocolo detallado basado en el fortalecimiento del sistema de salud pública y en la información a la población a escala masiva.

La estrategia seguida por el Gobierno de Nicaragua se basó en informar a la población, atender a los ancianos y los débiles y fortalecer el sistema de salud pública, especialmente mediante un mejor control de las numerosas enfermedades que ya amenazan a la población, como el zika, el dengue, el paludismo y el chikungunya. Las campañas ordinarias de salud pública nunca se detuvieron, con la fumigación de las zonas con alta prevalencia de mosquitos, así como programas anuales de vacunación rutinaria para niños y ancianos.

Se recomendó a la población que intensificara las rutinas de higiene y a los que pertenecían a los grupos de alto riesgo que evitaran las aglomeraciones. Cada institución elaboró planes y protocolos para hacer frente a la emergencia de la covid y en los complejos industriales, como los planes de las zonas francas, se acordaron entre los empleadores y los sindicatos de trabajadores a fin de garantizar que las eventuales interrupciones de la producción no dejaran a las familias trabajadoras sin ingresos (por suerte, resultó que en su mayor parte la producción no se vio muy afectada por la pandemia).

El Ministerio de Salud desde el principio ha proporcionado vigilancia epidemiológica a las personas afectadas por enfermedades epidémicas típicas de la época del año: dengue, malaria (tanto vivax como falciparum), chikungunya, zika, neumonía, tuberculosis, H1-N1, leptospirosis, enfermedad de Chagas, así como asegurar la atención de enfermedades crónicas, por ejemplo el tratamiento del cáncer, la diálisis renal o las afecciones cardiológicas.

Las personas con problemas respiratorios, tos y gripe, reciben una atención y seguimiento especial, para determinar si necesitan un mayor control en función de su correspondiente condición crónica: diabetes mellitus, enfermedad renal crónica, accidente cerebrovascular, enfermedad hipertensiva, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, neumonía, entre otras.

Una iniciativa muy exitosa que se está llevando a cabo en la actualidad es el programa "Mi hospital en mi comunidad", mediante la que todos los hospitales públicos movilizan sus unidades de atención médica especializada en sus respectivas comunidades para llegar activamente a las personas con diversas condiciones crónicas que, por diversos motivos, pueden tener dificultades para acudir a su hospital local -entre ellas las personas que tienen miedo de contraer la covid 19 si acuden a un hospital.

Como se mencionó anteriormente, las escuelas y universidades han permanecido abiertas porque la educación a distancia en línea no es una opción para las personas de bajos ingresos. Sin embargo, debido a que algunos padres eran reacios a enviar a sus hijos a la escuela, se ha producido y transmitido una serie especialmente diseñada de clases por televisión sobre todos los temas, tanto en los canales de televisión pública como en la radio, de modo que los niños puedan hacer bien las clases que puedan haber perdido.

Ante el riesgo recurrente de erupciones volcánicas, terremotos y huracanes, así como de todo tipo de enfermedades tropicales, países como Nicaragua tienen la necesidad de desarrollar un sistema rutinario de alerta temprana y gestión de emergencias, simplemente porque esos eventos forman parte de nuestra realidad cotidiana.

Nicaragua es uno de los países más amenazados por el calentamiento global y ha podido enfrentar de manera sencilla y rápida la emergencia de la covid-19 porque desde 2007 ha desarrollado una filosofía integral de defensa civil y salud pública basada en una amplia participación popular, un sector público altamente operativo y un sistema capacitado y preparado para articular de manera coherente todos los recursos disponibles.

Ya sea que se trate de hacer frente a desastres naturales o a problemas de salud pública a nivel nacional, Nicaragua ha construido a lo largo de los años una infraestructura organizativa inigualable que moviliza rápidamente a miles de activistas voluntarios y empleados del sector público. Así pues, la covid no tomó al país desprevenido.

Durante los últimos 13 años Nicaragua ha experimentado avances espectaculares. En 2006, antes de que los sandinistas volvieran al poder, la pobreza general era del 48%. Hoy en día es del 24,6%. El 54% de la gente no tenía electricidad. Hoy en día, el 98,5% la tiene. El 70% no tenía agua corriente. Hoy el 93% la tiene. La mortalidad infantil era de 29 por cada 1.000 niños nacidos. Hoy en día ha bajado a 12 por cada 1.000, una reducción de más del 60%. Casi 9 de cada 10 nacimientos tienen lugar en centros de salud, mientras que antes la mayoría de los niños nacían en casa. En 2006 el país tenía 2.044 km de carreteras (sólo el 30% en buen estado). En 2019 la red de carreteras pavimentadas era de 4.590km (todas en buen estado). La economía creció de 6.700 millones de dólares a 12.500 millones de dólares en este período.

En medio de este desarrollo en una región maldita por el neoliberalismo, la salud pública ha jugado un papel central en las políticas sandinistas. Desde el principio, la privatización de la atención de la salud se paró y se fue revirtiendo. Se desarrolló un nuevo modelo de salud preventiva de base comunitaria y familiar mediante áreas territoriales de salud sectoriales que agrupan comunidades de entre 600 y 1.000 familias, equivalentes a entre 3.000 y 5.000 habitantes, dependiendo de si el sector es rural o urbano.

En cada uno de estos territorios, Se han organizado los denominados "gabinetes para la familia, la comunidad y la vida" incorporando a miembros de la sociedad comprometidos socialmente, que vigilan eficazmente la situación sanitaria local y pueden ocuparse no sólo de las cuestiones sanitarias y médicas, sino también de los aspectos sociales de la salud pública, de particular importancia.

Por ejemplo, el programa "Todos con Voz" evalúa la situación general de cada persona con discapacidad en un hogar y ayuda, no sólo con sillas de ruedas o terapias, sino también con apoyo económico y capacitación para mejorar la actividad económica disponible para todo el hogar. El programa "Amor para los más chiquitos" promueve una mejor atención en la familia para los niños muy pequeños. Otros programas están dirigidos a ayudar a las familias pobres con niños en edad escolar para que no tengan que enviar a sus hijos a trabajar y así sucesivamente.

La inversión en salud pública también ha experimentado un drástico aumento de 32 a 70 dólares per cápita (2018). El gasto total en salud pasó de 111,9 millones de dólares a 468,6 millones de dólares en 2020. En 2006 había 22.083 trabajadores de la salud; en 2020, hay 36.649, entre médicos, enfermeros y técnicos, muchos de ellos formados en Cuba y otros países.

El gobierno sandinista ha construido 18 nuevos hospitales y hay planes para construir 15 más, 6 de los cuales ya están en construcción. La infraestructura sanitaria total del país comprende 143 centros de salud; 1.333 puestos médicos; 178 maternidades y 66 clínicas móviles, muy por delante de la población de sus vecinos centroamericanos.


Las autoridades nicaragüenses reciben un acelerador lineal financiado por el Japón para tratar a los pacientes con cáncer. (Foto: Jefrey Poveda)

Toda esta inversión tiene un fuerte componente tecnológico, ya que acorta los períodos de hospitalización, en muchos casos es mucho más segura y hace un uso más racional del personal sanitario disponible. Entre las recientes inversiones de alta tecnología figuran dos aceleradores lineales para tratar el cáncer (uno de ellos ya se ha instalado, otro está a punto de instalarse) y el uso generalizado de las cirugías laparoscópicas y otras técnicas modernas.

Recientemente se inauguró un laboratorio de biología molecular capaz de analizar las pruebas de varias enfermedades, incluida la covid-19. Este laboratorio es el segundo más avanzado de la región y ha sido reconocido por la OMS como de nivel 3 de bioseguridad.

También se inauguró la fábrica de medicina rusa Mechnikov, que puede producir 12 millones de vacunas contra la gripe al año. Se espera que en este laboratorio se produzca el medicamento cubano Interferón Alfa-2B (utilizado con éxito para tratar a los pacientes con covid-19), así como la vacuna rusa contra la covid.

Hospitales, nuevos y en progreso
(Foto: El 19 Digital)


Toda esta inversión de alta tecnología no excluye el uso generalizado de la medicina tradicional o natural. Se ha construido una "Clínica del dolor" del sector de la salud pública para dar tratamiento en acupuntura y muchas otras terapias tradicionales, y en muchos centros de atención de la salud de todo el país hay especialistas en esos tratamientos.

Nicaragua es un país en el que el 80% de las explotaciones agrícolas tienen menos de 500 manzanas, trabajadas por pequeños y medianos productores. Es un país en el que las pequeñas empresas familiares impulsan la economía, controlando más del 60% de la renta disponible, proporcionando alrededor del 80% del empleo del país y produciendo el 90% de todos los alimentos que consume. Por lo tanto, si bien no puede permitirse el lujo de "cerrar" o "quedarse en casa", por otro lado tampoco necesitaba tomar "medidas extraordinarias" para hacer frente a la emergencia de la covid porque ya tenía un sistema inmensamente resiliente, ya diseñado y en permanente disposición de hacer frente a cualquier tipo de emergencia.

En el caso de Nicaragua, la "píldora azul" del encierro o del "quedarse en casa" habría sido cianuro puro, y como sus dirigentes tomaron hace tiempo la píldora roja, pudieron discernir los verdaderos intereses que se escondían tras el falso discurso de la pandemia de los países ricos y su oculto programa del "gran reajuste" de la economía mundial.

viernes, 25 de septiembre de 2020

Apoyo masivo a reformas al código penal

 En esta edición de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Arlen Herenández y Jorge Capelán discuten los acontecimientos de la semana, en especial las reformas al código penal, la ley de Agentes Extranjeros, el pronunciamiento de Nicaragua en la ONU y mucho, mucho más.

viernes, 18 de septiembre de 2020

Castigo ejemplar para los crímenes de odio


En esta edición de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora y Jorge Capelán discuten los acontecimientos de la semana, en especial el histórico proyecto de reforma al Código Penal que pide cadena perpetua contra los crímenes de odio.

viernes, 11 de septiembre de 2020

Estudio TN8: 47 años del golpe contra Allende y 19 de la guerra de EEUU contra el mundo


En esta edición semanal de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Celia Zamora, Arlen Hernández y Jorge Capelán comentan los acontecimientos de la semana como un aniversario más del 11 de septiembre, la renegociación de los precios de la energía, el fin de semana largo de las Fiestas Patrias y mucho, mucho más.

Temas de actualidad política en Nicaragua, con Arlen Hernández


En este episodio, el número 35 de DE MANAGUA CON AMOR, hablamos con la colega Arlen Hernández de Tu Nueva Radio Ya sobre temas de actualidad política como los escándalos de corrupción a lo interno de la derecha golpista, los planes de la USAID en contra de Nicaragua, el avance de los programas de salud impulsados por el Gobierno sandinista y muchas cosas más.

sábado, 5 de septiembre de 2020

La pandemia, enemiga del campesinado


En este episodio #34 de DE MANAGUA CON AMOR hablamos con Nils McCune, profesor de la escuela de capacitación de la Asociación de Trabajadores del Campo y de la Vía Campesina en Nicaragua sobre el concepto de Soberanía Alimentaria y su actualidad en la coyuntura actual. También conversamos sobre la situación política en Nicaragua y los Estados Unidos y comentamos las palabras del Comandante Daniel Ortega Saavedra durante el acto del aniversario 41 del Ejército de Nicaragua.

domingo, 30 de agosto de 2020

No caigamos en la trampa del imperio

 



Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com

Lo siento,los que me conocen saben que soy antirracista de muy vieja data y anteriormente he escrito (positivamente) sobre el movimiento estadounidense Black Lives Matter (BLM), pero las cosas que han sucedido los últimos dos años han cambiado dramáticamente la perspectiva.

Es obvio que los Estados Unidos son un país racista, pero lo que está ocurriendo hoy no es, desgraciadamente, una revuelta genuinamente popular sino más bien una manipulación para resolver el conflicto de poder al interior de la élite estadounidense. Estoy seguro de que ni Malcolm X ni Martin Luther King apoyarían este tipo de protestas, no porque estuvieran de acuerdo con toda la discriminación y la violencia contra los negros y las minorías en los Estados Unidos sino porque esto se está desarrollando en un sentido sectario para arrojar a los Estados Unidos a una guerra civil entre pobres. No era eso lo que estos dos grandes líderes deseaban.

¿Qué me importa a mí como antirracista que boten una estatua de Colón (que por cierto no fue el peor de los conquistadores) cuando en realidad estos grupos, si su compromiso fuese serio, deberían combatir al sistema de racismo y colonialismo actualmente imperante por medio del cual los Estados Unidos oprimen al resto del mundo?

Si son antirracistas y anticolonialistas deberían exigir que termine el financiamiento al Estado Sionista de Israel, o que termine la colonización de Puerto Rico, o el bloqueo a Cuba y Venezuela, o que levanten la perversa Nica Act, o que, por ejemplo, desmantelen la colonial estructura de la Organización de Estados Americanos, ejemplo vivo del colonialismo estadounidense y atlantista en nuestros días y que rutinariamente hace cosas tan infames como el oprobioso golpe de Estado contra el gobierno indígena de Evo Morales Ayma en Bolivia.

No crean que a nosotros en África, Asia y América Latina se nos han olvidado los 500 o 600 años de colonialismo europeo, pero ese mismo colonialismo nos está matando hoy, no hace siglos. Es hoy que hay que parar el genocidio. No se puede ser antirracista sin demandar que se desmonte un orden económico mundial que se nutre de carne humana y que es la base de las economías de Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental.

Si se es serio en lo que respecta al problema del racismo se debe necesariamente ser antiimperialista. No se puede ser antirracista y vivir a la sombra del imperialismo, sencillamente porque es dentro esa estructura opresiva e inhumana que el racismo tiene sentido, todo lo demás son solamente excusas, palabrerías con las que se intenta enmascarar la verdadera naturaleza de las relaciones de poder en el mundo. Cualquier movimiento seriamente antirracista debe necesariamente tener independencia política de los intereses imperiales, y si es un movimiento informado también debe, con necesidad, evitar a toda costa caer en la trampa del sectarismo.

En cambio, Black Lives Matter recibe (y de buena gana acepta) todo el apoyo del Partido Demócrata, cuya dirigente Hillary Clinton debería responder por los crímenes contra la humanidad cometidos por los Estados Unidos contra el pueblo de Libia, donde precisamente se valieron de la carta racista para destruir la única sociedad con un verdadero estado de bienestar en el Norte de África, el único país que hizo un planteamiento serio para independizar económicamente al continente africano creando su propia moneda y usando sus ingentes recursos petrolíferos en beneficio de los pueblos africanos y del pueblo palestino.

Si fueran antirracistas, le deberían estar pidiendo cuentas a Joe Biden, él tanto como su hijo metidos hasta las narices en el golpe de Estados Unidos en Ucrania, que por cierto se llevó a cabo con grupos fascistas entrenados por... los Estados Unidos. ¿Se acuerdan el pasado 5 de febrero, cuando Nancy Pelosi, jefea de la bancada demócrata, rompió el discurso de Donald Trump sobre el Estado de la Unión? Pues hubo una parte de ese discurso en la que Nancy Pelosi aplaudió todo el tiempo: Fue cuando Trump presentó a la marioneta imperial antivenezolana Juan Guaidó en el senado, y cuando se dedicó a agredir a países como Cuba y Nicaragua reivindicando la ideología racista y colonialista de la Doctrina Monroe.

Es imposible detrás de todo esto no ver el apoyo que reciben las manifestaciones de BLM de la Fundación para la Sociedad Abierta de Soros, de la Fundación Ford, de Sillicon Valley, de Hollywood, de la CNN, etcétera. ¿Desde cuándo el sionista de Marck Zuckerberg ha sido antirracista y anticolonialista? Son la élite de poder estadounidense, Wall Street, el complejo militar-industrial (el general Collin Powell, el mismo que mintió sobre la guerra de Irak, habló la semana pasada en la Convención Demócrata), el poder mediático (desde Hollywood hasta Netflix), la Gran Farmacia que quiere poner a todo el mundo en cuarentena... esos son los sectores que hoy, de pronto, se han vuelto "anticolonialistas". ¿No es sospechoso?

Esto no es una mera alianza táctica dentro de un proceso de lucha. BLM en la práctica se ha convertido en un dispositivo político en la estrategia de los demócratas.

La consigna de “cualquiera excepto Trump” es una estupidez. Donald Trump, por todos sus millones, la Asociación Nacional del Rifle, por más reaccionarios que sean sus valores, no son los que mandan en Estados Unidos. Trump es una piedra en el zapato para la élite de poder estadounidense (y occidental, y racista) que, antes que patriota es imperial y global. Por eso un nacionalista, por más reaccionario que sea, Trump es el tipo equivocado para conducir políticamente al imperio, y por eso lo quieren sacar del poder. Y para eso calientan la calle con Black Lives Matter ayudando a crear un ambiente cada vez más paranoico en los Estados Unidos, donde cada vez se habla menos de derechos sociales y económicos para todos y casi solo se habla de negros contra blancos y de mascarillas.

Lo que quiere hacer la élite de poder estadounidense es patear la mesa del actual orden mundial (que ya no les conviene) y sustituirlo por el imperio directo de las multinacionales con la vigilancia en masa de toda la humanidad. Ellos saben muy bien que no pueden rescatar al dólar, y por eso quieren destruir la economía mundial para quedarse como amos y señores de las ruinas que resulten. Ese es el verdadero plan.

Ni Malcolm X ni Martin Luther King estarían apoyando esto. Malcolm X proponía que las comunidades negras se armasen para defenderse e independizarse construyendo su propio poder negro. Él se habría reído de cualquiera que viniese planteando una especie de insurrección para arrebatar el poder del hombre blanco, a él no le interesaba eso, a él lo que le interesaba era el poder de la gente negra. Y Martin Luther King, por otro lado, tampoco habría apoyado esto por dos cosas: La primera, porque era pacifista, y la segunda (y creo que más importante) porque él lo que quería era una gran coalición popular de negros y blancos para construir una sociedad más justa.

Pero no es una coalición popular lo que están construyendo en Estados Unidos, sino la plaga de la división entre "negros" y "nazis", entre los "buenos" que quieren botar a Trump y los "malvados e ignorantes" que lo apoyan. Sorpréndanse, por esto que les voy a decir no lo muestra la CNN: A las manifestaciones en apoyo a Trump también van negros y latinos, y no necesariamente porque sean "nazis" ni "racistas" ni "analfabetas", sino porque necesitan salir a trabajar para ganarse el sustento del día, igual que nuestro pueblo aquí en Nicaragua, mientras que una serie de políticos fanáticos en los Estados de la Unión los quieren tener encerrados con la cuarentena.

Están queriendo llevar a Estados Unidos a la guerra civil, una guerra hecha a la medida de los intereses imperiales. Y además están buscando arrastrar al resto del mundo a ella. ¿Quién puede ser tan ingenuo de creer que las élites demócratas, con el apoyo de la vieja guardia republicana, mañana no irán a enfilar sus armas contra China? No es “el loco de Trump” amenazando a la humanidad, es el imperio preparando la destrucción del mundo. No caigamos en la trampa que nos están tendiendo.

viernes, 28 de agosto de 2020

El último estudio de M&R sobre la opinión del pueblo nicaragüense


En este episodio #33 de DE MANAGUA CON AMOR hablaremos con Nan McCurdy, compañera nica-estadounidense, editora del libro "La Revolución Sandinista no se detendrá jamás" y de la página web NicaNotes. Con Nan hacemos un análisis a fondo del último estudio de la encuestadora M&R sobre las opiniones del pueblo nicaragüense sobre temas internacionales. También hablamos sobre una actividad muy importante que tendrá lugar el 1 de septiembre en Managua, así como del programa masivo de salud "Mi hospital para mi comunidad" que consiste en que la atención especializada en salud se desplaza directamente a los barrios en busca de pacientes de los sectores de riesgo, una iniciativa única en el mundo. 

Versión solo audio:



 
 
Para adquirir el libro
"La Revolución Sandinista no se detendrá jamás",
llamar al número
58645629
(Precio C$ 500)
o de lo contrario, descargar
la versión electrónica en

viernes, 21 de agosto de 2020

Nicaragua gestiona importantes préstamos para salud y viviendas

En esta edición de Estudio TN8 los periodistas Erving Vega, Arlen Hernández y Jorge Capelán dan un repaso a las noticias de la semana, como los créditos aprobados para construcción de viviendas y salud, los avances en la vacuna contra la covdi-19, la compra de campanas robadas por Francisco Aguirre Sacasa, el escándalo de corrupción que cambiará la política mexicana y mucho, mucho más.

jueves, 20 de agosto de 2020

23 de agosto del 2020: Cuarenta Años de la Victoria de la Juventud nicaragüense sobre el Analfabetismo

 Por Miguel De Castilla Urbina
Agosto 2020

Si la educación escolar se presenta como una de las fortalezas básicas del ser humano, para afrontar con éxito las dificultades de la vida y su entorno social, tanto que la misma ha sido elevada a rango de derecho humano fundamental; la ausencia o bajo nivel de ésta, por el contrario, se considera no sólo como una debilidad, sino como un formidable obstáculo para la realización plena de humanos y humanas en los múltiples escenarios de la vida social.

En los países de la periferia capitalista, saqueados, empobrecidos y subdesarrollados, la ausencia total de educación escolar, para millones de hombres y mujeres de todo el mundo, tiene un nombre: ANALFABETISMO. El analfabetismo como enfermedad social, es uno de los indicadores consustanciales de la pobreza en que sobreviven hoy muchos países, familias y personas, junto a otros como: desnutrición, bajos niveles de consumo de calorías, proteínas, grasas y carbohidratos sanos, desempleo, falta de vivienda adecuada, etc.

En términos de la racionalidad capitalista y de acuerdo al rol que en éste régimen social se le asigna a la educación, la tasa de analfabetismo de un país determinado, es un indicador explicativo del Índice de Desarrollo Humano, el Ingreso Per Cápita de las personas y/o el Producto Interno Bruto de ese país. A más altos niveles de población alfabetizada, probablemente hayan más altos niveles de IDH y del PIB de un país; caso contrario, a menores niveles de alfabetización, menores niveles del IDH y del PIB por país.

Durante la época de la Dictadura Militar Somocista, el analfabetismo de más del 50 por ciento de la población en edad de votar y producir, no era un problema. Era consustancial a la manera de ser de aquel régimen social. El tamaño y características de la economía basada en uno o dos rubros de agro exportación; el desarrollo incipiente de las clases medias y una institucionalidad jurídica mediada por unas relaciones de poder autoritarias, no necesitaban de un índice de alfabetización mayor que el 47 por ciento de la población mayor de 15 años y un nivel de escolaridad de cuatro grados.

Para la Revolución Sandinista, por el contrario, esa inmensa cantidad de personas, sin la posesión en sus manos de los instrumentos y capacidades que ofrece la cultura letrada, era un problema monumental. La dictadura había sido derrocada en las montañas segovianas y en las calles de nuestras ciudades, por manos de hombres y mujeres empobrecidos (as) y por empobrecidos (as) analfabetas. De hombres y mujeres que por ser pobres eran analfabetas. Y por y para los pobres es que se había derrocado a la dictadura y se hacía la Revolución. A esos pobres nadie les iba a venir a hacer la Revolución de manera gratuita para posibilitarles su salida de la pobreza, la tenían que hacer ellos, de ahí que había que prepararse para prepararlos para asumir como propia esta histórica tarea y el primer mecanismo para lograrlo era aprender a leer y escribir.

El próximo domingo 23 de agosto, la Juventud nicaragüense conmemorará el Cuarenta Aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización. La Cruzada no se realizó como el componente de una política ministerial de desarrollo educativo normal, común y corriente en cualquier país, cuya meta fuese solamente alfabetizar, sino que la misma fue parte fundamental de una Revolución social en marcha en contra de una Dictadura, que no sólo era de carácter militar sino que también cultural, y en la cual el analfabetismo y los bajos niveles de escolaridad eran matrices privilegiadas de su reproducción. Por ello es que, el paso inmediato después del triunfo de la Insurrección armada, fue la convocatoria, organización y realización de la Insurrección Cultural, a la cual se llamó: Cruzada Nacional de Alfabetización, Héroes y Mártires de la Liberación de Nicaragua y que finalizara un 23 de agosto de 1980.

Siendo un movimiento cultural de carácter nacional, la Cruzada significó un parteaguas para muchos sectores de la vida nicaragüense. La Cruzada contribuyó a generar un nuevo tipo de familia, al reunir masivamente a familias de origen urbano, de las cuales provenían los 65 000 alfabetizadores de los centros educativos públicos y privados que se movilizaron a alfabetizar, con familias campesinas, en donde en muchos casos, la mayoría de sus miembros eran analfabetas. Así, en la relación dialéctica entre las familias urbanas de los alfabetizadores con las familias rurales de los alfabetizandos, los dos tipos de familias se consustanciaron y transformaron. Muchas familias de uno y otro sector, después del 23 de agosto de 1980, quedaron unidas para siempre.

Respecto a los alfabetizadores, muchachos y muchachas que durante seis meses comieron lo que comían las familias campesinas, durmieron como ellos dormían, acompañaban a los campesinos en sus tareas de labranza diarias y por las tardes o las noches alfabetizaban a quienes no sabían leer y escribir. Un multitudinario proceso en el que se hacía vida la vieja tesis de Paulo Freire acerca de que toda relación social es una relación pedagógica, motivo por el cual, en el hecho educativo concreto el aprendizaje es mutuo, debido a que aprende tanto el estudiante que aprende, como el maestro que enseña.

Lo mismo que sucedió con las familias campesinas, pasó con las muchachas y muchachos que fueron a alfabetizar. Al retornar a las ciudades de las montañas del país, retornaron transformados y transformadas, tanto en lo referido a sus actitudes en el seno de sus familias como frente a los problemas de la vida cotidiana. Retornaron más maduros, más responsables, más independientes y autónomos, la relación con los campesinos en la acción alfabetizadora los había transformado. Pero el cambio no sólo fue de tipo actitudinal sino que también ideológico. Antes de 1980 la juventud nicaragüense no tenía una finalidad, ni ideología definida, ni bandera por la cual luchar. El contacto directo con la pobreza y sus principales actores los campesinos analfabetos, les dio un norte y ese norte tenía un nombre, el sandinismo y el Frente Sandinista de Liberación Nacional, como sinónimos de justicia social.

En esa matriz educativa, absolutamente natural en la relación bipolar educador-educando, (alfabetizador-alfabetizando), multiplicado en cienes de miles de veces en todo el país, nacieron en la práctica organizativa y movilizativa y el cumplimiento de tareas revolucionarias, dos poderosas organizaciones que durante cuarenta años han acompañado al FSLN y a la Revolución, estas son: la Confederación General de Trabajadores de la Educación CGTEN-ANDEN, la Organización gremial de más de 60.000 educadores de todo el país, y la Juventud Sandinista 19 de julio; la misma organización que hoy, 40 años después, a la vez que continúa alfabetizando, está organizada en Movimientos deportivos, culturales, ecológicos y solidarios, y distribuye paquetes alimenticios a los ancianos discapacitados; láminas de zinc, cerdos y gallinas ponedoras del Programa Hambre Cero y bolsas solidarias a las familias empobrecidas en toda la geografía nacional.

Las tasas de alfabetización, igual a todas las de carácter social, no son estáticas, por el contrario son intrínsecamente dialécticas, conforme se mueven, positiva o negativamente, los factores que las determinan. Para el caso del analfabetismo, las Campañas y Programas institucionales de alfabetización son importantes para reducir la amplitud de las tasas; no obstante sólo ellas no bastan para eliminar esta enfermedad social, lo decisivo y fundamental para todos los países, es la combinación y articulación de estos Programas de la educación no formal, con la ampliación de la matrícula y la retención de la población matriculada en los tres ciclos del Nivel Preescolar y los cuatro primeros grados del Nivel Primario de la educación formal. Con las Campañas de Alfabetización se elimina el analfabetismo de la población adulta del presente, y con la elevación de la matrícula en los primeros grados de la Educación Inicial y la Educación Primaria se, destruye la larva del analfabetismo del futuro.

En Nicaragua, país con una historia de mucha tradición y muchos frutos en el terreno de la alfabetización, en los días que corren, con el énfasis puesto por el Ministerio de Educación en la Educación Preescolar y los primeros grados de primaria y la permanente actividad en el terreno de la Alfabetización y la Educación de Adultos, se dan pasos seguros para alcanzar en el cercano futuro la meta deseada de la eliminación definitiva del analfabetismo.

La Cruzada redujo el analfabetismo del 52 al 12 por ciento en 1980, pero esa relación cuantitativa, siendo relevante, no fue ni es lo más importante, lo de mayor transcendencia fue y es la transformación cultural radical de las familias y los jóvenes que ayer fueron a alfabetizar y tenían entre 18 y 25 años, y hoy tienen alrededor de sesenta años, y son padres y madres o abuelos y abuelas; los 19 de julio en su inmensa mayoría van con sus niños a llenar plazas; trabajan y enseñan a sus hijos valores patrióticos y morales, a ser leales, a ser honorados y ser solidarios con sus prójimos, y el 7 de noviembre del próximo año van a votar por el único partido político de la historia de Nicaragua, que les garantice continuar y terminar con la obra que ellos iniciaron, cuando apenas eran unos muchachos, hace Cuarenta años.

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